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Parte 4 / 4
Vínculo entre derechos humanos y desarrollo sostenible
Para la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones
Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) hay una clara relación entre
derechos humanos, pobreza y desarrollo sostenible. En su documento base
para la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible (Johannesburgo, 2002)
conocida también como Río + 10, examina como los derechos humanos, en tanto
marco normativo y herramientas estratégicas pueden fortalecer tres de las
cinco áreas identificadas para esta Cumbre: salud, alimentación y agua.23
El Secretario General de la ONU, Kofi Annan, hizo un
llamado a que Río + 10 se centrara en conseguir resultados en cinco áreas
clave: 1)agua y saneamiento, 2)energía, 3)productividad agrícola,
4)biodiversidad y manejo del ecosistema y 5)salud. Esta es la llamada
iniciativa WEHAB (por sus siglas en inglés) que sigue el camino de la
Declaración del Milenio.
La mayoría, si no es que todas las estrategias para
alcanzar las Metas de Desarrollo del Milenio, operan dentro del marco de los
derechos humanos, por lo que las metas de desarrollo y los compromisos de
derechos humanos son complementarios y se refuerzan mutuamente. Tanto la
iniciativa WEHAB como la Declaración del Milenio enfatizan las conexiones
existentes entre todos los desafíos globales que enfrenta la humanidad al
perseguir el desarrollo sostenible.
Además, tres de las cinco áreas identificadas por el
Secretario General para la acción práctica tienen implicaciones de derechos
humanos, o bien pueden ser vistas como preocupaciones de derechos humanos:
salud, alimentación y agua. Además del valor agregado de emplear los
derechos humanos como herramienta estratégica de las políticas de desarrollo
y los programas para la reducción de la pobreza, el enfoque de derechos
humanos puede ofrecer, de acuerdo con el Secretario General, una
identificación del contenido normativo del derecho humano sustantivo que
está en cuestión en las estrategias de reducción de la pobreza:
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La salud es un prerrequisito para el desarrollo humano sostenible, con
implicaciones directas para la reducción de la pobreza, el bienestar
social, la estabilidad política y el crecimiento económico, y al mismo
tiempo es un derecho humano. |
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El derecho a la alimentación adecuada juega un papel fundamental como
herramienta estrategia de políticas para la reducción de la pobreza;
cuando el Secretario General llama al incremento de la productividad
agrícola está preocupándose de la accesibilidad de los alimentos; el CDESC
ha señalado que el problema del hambre y la desnutrición no es una falta
de alimentos sino una falta de acceso a los alimentos disponibles. La
alimentación no comprende solamente alimentos sólidos sino los aspectos
nutricionales del agua potable.
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El agua es crucial para el desarrollo y el derecho a beber agua es
fundamental para la vida y la salud. Agua para beber segura y suficiente
es una precondición para la realización de todos los demás derechos.
Superar la crisis mundial del agua- obtener agua, alimentos y seguridad
ambiental simultáneamente es uno de los desafíos más formidables para el
desarrollo sostenible. |
La OACNUDH subraya también lo que destacó el director
ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
(PNUMA), Klaus Töpfer, en el 57 periodo de sesiones de la Comisión de
Derechos Humanos (2001): que los derechos humanos no pueden ser garantizados
en un medio ambiente degradado o contaminado; que el derecho fundamental a
la vida está amenazado por el deterioro del suelo y la deforestación, y por
las exposiciones a químicos tóxicos, desechos peligrosos y agua contaminada;
y que las condiciones ambientales ayudan a determinar hasta qué punto las
personas disfrutan de sus derechos básicos a la vida, a la salud, a la
alimentación y la vivienda adecuadas, a los medios de subsistencia
tradicionales y a la cultura.
Asimismo, el Alto Comisionado retoma la concepciones
ampliamente aceptadas de que: 1) la pobreza no debe ser vista sólo como
falta de ingreso sino como negación de derechos humanos; 2) que al menos que
los problemas de la pobreza sean atendidos no podrá haber desarrollo
sostenible; 3) que el desarrollo sostenible requiere de la protección
ambiental; y 4) que el deterioro ambiental produce directa e indirectamente
violaciones a los derechos humanos.
La conclusión es entonces que la reducción de la
pobreza es esencial para el desarrollo sostenible y los derechos humanos son
componentes esenciales para la reducción de la pobreza.
Balance de Johanesburgo
La Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible efectuada
entre el 26 de agosto y el 4 de septiembre del año en curso en
Johannesburgo, Sudáfrica, se celebra a 10 años de la de Río y a 30 de la de
Estocolmo, cuando los problemas que desde entonces se abordaron no sólo no
se han resuelto sino que se han agravado de manera vertiginosa.
Analizando el debate en la arena internacional en
vísperas, durante y post Johannesburgo, se comprueba nuevamente lo que ya se
veía durante los preparativos de Río: "los límites a los que se enfrenta el
desarrollo sustentable son políticos, no están basados en los recursos."24 En
aquel tiempo, Greenpeace alertaba sobre el maquillaje verde que
tendría la ECO 92 si no se abordaba el papel de las empresas trasnacionales,
el Banco Mundial y en general de los intereses económicos y políticos de las
grandes potencias. Una década más tarde, el deterioro ambiental se ha
agravado, por un modelo de liberalización indiscriminada del comercio y las
inversiones impuesto en casi todo el mundo, mientras que los códigos de
conducta empresariales y las condicionalidades de la banca multilateral
sobre medición del impacto ecológico de sus proyectos restauran el
maquillaje verde del modelo.
Aparentemente, la posición del Banco Mundial y del BID ha
cambiado. El lenguaje de los derechos humanos aparece ahora constantemente
en los objetivos de sus políticas. No obstante, los derechos humanos
son sólo parte del discurso y no la esencia, el fundamento ni el objetivo
real de las políticas y programas de la Banca Multilateral de Desarrollo.
Mucho se ha escrito en los últimos tres meses sobre los
magros resultados de a Cumbre de Johannesburgo y la frustración que esto ha
generado. No hay confianza en que las resoluciones adoptadas realmente
protejan al planeta de la autodestrucción. "Tenemos que cambiar radicalmente
el formato de estas cumbres. Aquí no hay debate, sino diálogo de sordos. Nos
hubiera gustado conseguir algo más, pero nos faltó audacia política", fue la
crítica del presidente venezolano, Hugo Chávez, en nombre del Grupo de los
77. 25
De nueva cuenta, como en todos los procesos de revisión
de las principales cumbres y conferencias de la década pasada, la voluntad
política de los gobiernos no sólo no va más allá, sino que disminuye. Ante
este panorama desolador, debemos reforzar la lucha por el respeto, la
protección y la promoción de los derechos humanos, que no son meros
compromisos sujetos a la voluntad política de los gobiernos, sino
obligaciones jurídicas de los Estados, y cuya primacía es cada vez más
urgente.
La perspectiva de derechos humanos, y en particular la
perspectiva de Derechos económicos, sociales, culturales y ambientales,
contribuye a redimensionar el desarrollo: facilita transitar de una noción
de atención de necesidades básicas a la de reivindicación de derechos, cuyo
fundamento es la dignidad humana y, por tanto, se trata de cuestiones
plenamente exigibles ante el Estado en su deber de garante, protector y
promotor de los derechos humanos de su nación; motiva a pasar de la
consideración de problemas individuales a cuestiones de interés común, de
bienestar colectivo, lo que alude nuevamente al Estado y llama a la
corresponsabilidad social a otros agentes, como las empresas.
¿Qué nos depara el futuro en este contexto de avance
analítico y discursivo pero de franco retroceso político en la práctica?
El futuro no es tan incierto como parece; queda claro que
la humanidad está destinada a su autodestrucción si se sigue empeñando en
ello. Pero también queda claro que lo que ha impulsado todo el avance en el
nivel del análisis y del pensamiento que se ha ido construyendo son las
luchas sociales por la equidad, la justicia, la reivindicación de derechos
inherentes a la persona.
Nada de lo que se ha ido codificando en el derecho
internacional ni nada de lo que los gobiernos han ido adoptando en cumbres y
conferencias internacionales es gratuito: ha habido un esfuerzo constante de
la ciudadanía organizada en distintas latitudes del planeta para impulsar
estos procesos. Mucha gente, incluso, ha perdido la vida en el intento, pero
han abierto camino para los que venimos detrás.
Estoy convencida de que otro mundo es posible, y por eso
cierro estas reflexiones con una nota de esperanza. Si bien es cierto que el
panorama actual es abrumador, entre otras cuestiones por el modelo económico
que sobre explota tanto los recursos naturales como el trabajo de las
personas y viola sistemáticamente sus derechos humanos, también es cierto
que el movimiento social–civil que lo denuncia, resiste y combate sigue
creciendo y generando alternativas y estrategias. También estoy convencida,
como muchos, de que hay esperanza o como dice Julio Cortázar, "la esperanza
le pertenece a la vida, es la misma vida defendiéndose."
Y así como abrí con el poemario de Gioconda Belli, he
escogido Los portadores de sueños para concluir este trabajo,
pensando en todos aquellos defensores y defensoras de los derechos humanos
-en el sentido más amplio del término, consagrado en la Declaración de
Defensores- que desde sus distintos ámbitos de acción construyen nuevas
relaciones sociales, económicas, políticas y culturales, sustentables,
haciendo que otro mundo sea posible ahora, y pueda seguir siéndolo
después.
"En todas las profecías
está escrita la destrucción del mundo.
Todas las profecías cuentan
que el hombre creará su propia
destrucción.
Pero los siglos y la vida que siempre se
renueva
engendraron también una generación de
amadores y soñadores;
hombres y mujeres que no soñaron con la
destrucción del mundo,
sino con la construcción del mundo de las
mariposas
y los ruiseñores(...)
Sus madres los encontraban llorando
por un pájaro muerto
y más tarde también los encontraron a
muchos
muertos como pájaros (...)
Los llamaron ilusos, románticos,
pensadores de utopías,
dijeron que sus palabras eran viejas
-y, en efecto, lo eran porque la memoria
del paraíso
es antigua
en el corazón del hombre-
los acumuladores de riquezas les temían
y lanzaban sus ejércitos contra ellos
pero los portadores de sueños todas las
noches
hacían el amor
y seguía brotando su semilla del vientre
de ellas
que no sólo portaban sueños sino que los
multiplicaban
y los hacían correr y hablar..."
GIOCONDA BELLI, Los portadores de
sueños
Notas
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