|
Parte 2 / 5
El desmantelamiento de la agenda del desarrollo
sustentable
Sólo tomo 2 años el proceso en el cual los guardianes de
la tierra en Río, se convirtieron en los vendedores de la tierra
en Marrakech13, fruto de las regulaciones de la Ronda del Gatt y la creación
de la Organización Mundial de Comercio a inicios de 1995. Así la agenda de
protección y uso sustentable de los recursos naturales, dio paso a la agenda
de apertura incondicional, para que el empresariado mundial pudiera acceder
y explotar los ecosistemas y recursos hasta en los territorios más
recónditos del planeta.
Río promovió el compromiso de los estados para
avanzar hacia el bien común y la cooperación para asegurar la
sustentabilidad del desarrollo, Marrakech debilitó el rol
regulatorio de los estados para favorecer la movilidad de las empresas
transnacionales en base a la competitividad de mercado. Las prioridades
políticas nacionales e internacionales, pasaron así desde el logro de la
equidad, la sustentabilidad y la democracia, hacia el logro de la
liberalización de los mercados14, a lo cual siguió la liberalización de
las inversiones, de los servicios y del sector financiero, a través de
diversos acuerdos binacionales, continentales15 o globales; cuyo marco
estructural son las reglas del BM, FMI y de la OMC. Los criterios, las
políticas y mecanismos para este proceso de liberalización, han suplantado
los criterios y políticas para el desarrollo de las naciones, convirtiéndose
en la única opción de desarrollo dominante.
El actual modelo de globalización es producto de un proyecto
de desarrollo mundial basado en el crecimiento económico como vía para
solucionar la pobreza y el manejo sustentable de los recursos naturales.
Y esta búsqueda del crecimiento económico ha sido la excusa para el diseño
de las políticas macroeconómicas, los programas de ajuste estructural, las
negociaciones sobre regímenes de comercio, y la liberalización de las
inversiones y las finanzas.Pero a 10 años de Río lo único que sé perpetuo es
el crecimiento económico, agravándose los problemas de inequidad social y
degradación ambiental.
El crecimiento económico ciertamente ha llegado para el
mundo desarrollado, y por algunos años para algunos países "en desarrollo" y
"en transición", pero no suficientemente para la mayoría de las naciones.
Sin embargo contradictoriamente, en este marco de crecimiento
macroeconómico, expresado en el crecimiento del PIB, lo que se ha generado
como macro tendencia es: la dificultad para solucionar la pobreza a nivel
mundial; el grave aumento de la inequidad social; la degradación del
patrimonio natural de las naciones y la deslegitimación de las democracias.
Para las organizaciones de la sociedad civil, a nivel
mundial, y para el movimiento ambiental en particular, esta evaluación de
los impactos negativos de la globalización, han quedado muy claramente
evidenciados en el proceso de revisión de los acuerdos gubernamentales
firmados en la Cumbre de la Tierra, en 1992.
Bajo la promesa de extender el crecimiento económico hacia
todas las naciones, esta propuesta globalizadora neoliberal ha desatado
procesos de intensificación en la extracción de recursos naturales, consumo
de bienes, servicios y energía ampliando la devastación ambiental y la
desregulación social. La presión del sistema financiero, las inversiones y
el comercio también ha logrado que los estados acepten la perdida,
mercantilización y transnacionalización de los bienes y servicios públicos
en beneficio de los intereses económicos privados.
El resultado de este proceso también ha sido la perdida de
poder político de los estados para responder a las necesidades de la
población. En consecuencia el poder económico empresarial ha tomado el lugar
del poder político; desarrollándose en la actualidad procesos crecientes de
mediatización, privatización y mercantilización de la actividad política.
Así cualquier posibilidad de retomar procesos de decisión democrática sobre
el desarrollo, en respuesta a las necesidades de los pueblos y la
sustentabilidad de sus territorios, resulta cada vez más lejana.
|
 |
 |
|
 |
 |
OBJETIVO
Crecimiento Macroeconómico
(Aumento de PIB)
|
OBJETIVO
Sociedades Sustentables
en un Planeta Limitado
|
|
 |
 |
|
|
|
Fuente
16
La contradicción entre los compromisos de equidad social y
sustentabilidad ambiental, contenidos en la Agenda 21 y en las Convenciones
firmadas en Río, y los resultados del desarrollo centrado en el crecimiento
económico son alarmantes. El acuerdo político de reorientar las políticas
hacia el desarrollo sustentable ciertamente ha fracasado.
Por ello, hoy día podemos decir muy claramente que el
régimen económico establecido por el Fondo Monetario Internacional, y
aquellos acordados por la OMC a partir de Marrakech destruyeron la Agenda de
Río, al poner el ambiente y los derechos humanos económicos, sociales,
políticos y culturales en el marco de la competencia económica.
Los Acuerdos de Río fueron producto de 20 años de
persistente presión ciudadana sobre los gobiernos. Reconocemos ese logro y
el valor de dichos acuerdos como guía para implementar el desarrollo
sustentable. Pero durante el proceso de preparación de la Cumbre sobre
Desarrollo Sustentable en Johannesburgo en 2002, y luego de la evaluación de
sus resultados, insistimos en la necesidad de que los compromisos de equidad
social, sustentabilidad ambiental y participación democrática establecidos
en Río y débilmente recordados en Johannesburgo, sean concretados en
realidad. Al mismo tiempo es necesario llamar la atención sobre la falta
de visión de la comunidad internacional, en relación al marco económico
aceptado en la Agenda 21 y en el Plan de Acción de Johannesburgo como
vehículo para la implementación de la sustentabilidad; y la incapacidad
de no asegurar, a través de reglas vinculantes, los compromisos para
financiar el desarrollo sustentable.
Notas
|