Un bolsillo sin fondos
La implementación del Plan de Acción de Johannesburgo no
está garantizada. La Cumbre no logró compromisos nuevos para el
financiamiento. Se recomendó cumplir el compromiso establecido por los
países desarrollados en 1992, de destinar el 0,7% de su PIB para Cooperación
al Desarrollo con el fin de implementar el desarrollo sustentable.24 Pero el
plan no contiene mecanismos ni plazos para el cumplimiento de este
compromiso; por lo cual a 10 años de Río este sigue siendo incierto.
En este mismo marco de incertidumbre de recursos, los países
aprobaron la creación de un Fondo Solidario que ayude a la superación
de la pobreza, "reducir en 2015 a la mitad la cantidad de pobres con
ingresos inferiores a 1 dólar / día".25 Pero el Fondo es voluntario y no se
señalan montos, ni plazos para el aporte, lo que equivale a crear un
bolsillo sin fondos.26
El Plan de Acción de Johannesburgo no acordó compromisos
financieros adicionales. Aparentemente la mayoría de los gobiernos abandonó
su responsabilidad de financiar el desarrollo sustentable. En este marco, al
igual que "Global Compact"27; la reciente iniciativa privada empresarial para
financiar las Naciones Unidas; la Cumbre de Johannesburgo inauguró la
formula de los "partnership"28 , entre gobiernos, entre empresas y
gobiernos, y entre empresas y ONG´s, para atraer fondos del sector privado
para la implementación de la Agenda. Este mecanismo, además de no clarificar
las prioridades y el control político de los mismos, constituye un claro
proceso de privatización de la implementación del Plan de Acción de
Johannesburgo, donde no queda claro si se implementara el desarrollo
sustentable o solo los negocios verdes.
Geopolítica de la vida versus geopolítica de los negocios
En términos de políticas vinculadas a los recursos naturales
establecidas en el capítulo IV del Plan de Acción de Johannesburgo, no
existen avances sustantivos en relación a Río.
La Agenda de Johannesburgo fracasó en recuperar el "enfoque
eco sistémico" para orientar el uso sustentable de la naturaleza. Durante
las negociaciones se restringió la propuesta de avanzar hacia el manejo
sustentable de los recursos naturales de los sistemas terrestres con un
enfoque eco sistémico, restringiéndose a un enfoque de gestión integrada de
tierra, agua y recursos vivos29. Sólo se conservó el enfoque eco sistémico más
claramente en los párrafos referidos a los ecosistemas marinos30, y establecer
una fecha para restaurar stocks de pesca de especies en sobreexplotación al
año 2015; todo ello al nivel del discurso del Plan de Acción. En la misma
línea se recomienda eliminar los subsidios en términos consistentes con los
acuerdos de la OMC y un sistema de reportes sobre el estado del medio
ambiente marino a partir de 2004.
Las recomendaciones sobre clima y energía se limitan a
repetir tareas enunciadas en otras reuniones sobre el tema pero no se logró
fechas de concreción para ninguna de ellas. En síntesis un estancamiento en
la agenda y un urgente llamado a ratificar el Protocolo de Kyoto.
Las recomendaciones sobre desertificación, biodiversidad y
minería también se mantienen en el nivel del discurso y las buenas
intenciones.
Todo el discurso sectorial ambiental es ubicado el marco del
capítulo sobre "sustentabilidad en un mundo en vías de globalización" donde
las recomendaciones sobre el ambiente están restringidas al comercio de los
recursos naturales y la apertura financiera. Todas las recomendaciones se
orientan al "trade related": a continuar la apertura del mercado y el sector
financiero; concretar los acuerdos de Doha, promover el interés de los
países en desarrollo de "acceso al mercado" y fortalecerlos para su
integración al mercado global.
Los medios de implementación del Plan de Acción de la Cumbre
también están centrados en la intensificación de los mecanismos de la
globalización económica: facilitar el flujo de inversión extranjera; crear
condiciones para facilitar el aumento de inversión extranjera directa31;
incrementar y cumplir los compromisos de ayuda al desarrollo y facilitar el
acceso de los países en desarrollo al mercado mundial. Con excepción de la
recomendación de mecanismos para aliviar la deuda externa, el articulado de
los medios de implementación del Plan de Acción, está dominado por las
recomendaciones de la llamada "agenda para el desarrollo" de la OMC emanada
de la reunión de Doha.
Nuevamente los términos "market access" y "trade related"32
son los claves en las recomendaciones: eliminación de tarifas en productos
no agrícolas, remoción de barreras no arancelarias, eliminación de
subsidios, apoyo a la diversificación de exportaciones, etc. En síntesis
la integración de los países al mercado global se presenta como "la vía"
para alcanzar el desarrollo sustentable. Esta propuesta enunciada
tímidamente en Río, es expresada clara y directamente en Johannesburgo, y
ampliamente desarrollada en su Plan de Acción.
En el área del financiamiento para el desarrollo el texto se
refiere a las recomendaciones de Monterrey y llama a cumplir los compromisos
de cooperación financiera establecidos en Río. Tal como señalamos en páginas
anteriores, el único mecanismo nuevo que se propone ampliamente es el del
financiamiento privado, a través de los llamados "partnerships"33, para hacer
posible la implementación del desarrollo sustentable.
La sumatoria de estas recomendaciones y la voluntad política
que ellas manifiestan son una clara señal de la mercantilización de la
agenda del desarrollo sustentable. Por ello, la respuesta a la gran pregunta
de Río, en el sentido de ¿si seriamos capaces de compartir la tierra?,
lamentablemente es: que los estados invadidos por las fuerzas económicas y
la lógica del mercado abandonaron la lógica de la cooperación, cayendo
finalmente en la ilusión de que la lógica de los negocios podría significar
un camino para lograr el desarrollo sustentable.
Consecuentemente, todas las propuestas para avanzar hacia
regulaciones para la responsabilidad empresarial quedaron reducidas a
algunas frases de buena crianza dentro del Plan de Acción.