La Cumbre
El proceso preparatorio de la Cumbre sobre la Sociedad de la
Información (CMSI) convocada por las Naciones Unidas afronta un notorio
déficit ligado a los temas ambientales y a la sustentabilidad.
En las discusiones preparatorias – llevadas a cabo en la
Unión Internacional de Telecomunicaciones en Ginebra- los delegados de
gobiernos han identificado los siguientes temas que debería tratar la Cumbre
prevista para diciembre de 2003 en Suiza y para el 2005 en Túnez:
-
Infraestructura, financiación e inversión, costo,
desarrollo y sostenibilidad.
-
Superación de los obstáculos
-
Acceso a las Tecnologías de la Información y la
comunicación (TICs) los conocimientos y a la creación de los mismos.
-
Creación de capacidades: recursos humanos, educación,
formación.
-
Aplicaciones de las TICs orientadas al desarrollo para
todos.
-
Fomento de la participación de las Pequeñas y Medianas
Empresas, PYMES, especialmente las procedentes de países en desarrollo, en
las esferas de las TICs.
Esta agenda provisional que puede ser modificada
posteriormente apenas hace mención a la utilización de las TICs ara el
desarrollo en general. Las ONGs que participan en el proceso, por su lado,
han sugerido que el eje transversal del proceso de la Cumbre debe ser los
derechos humanos, y entre ellos los derechos a la comunicación y a la
información, y que las TICs no deben ser considerados como fines sino como
medios para lograr el desarrollo humano. Así mismo han argumentado que se
debe tomar en cuenta los impactos ambientales de la "sociedad de la
información" y poner énfasis en el "desarrollo sostenible y ambientalmente
responsable de las TICs así como su uso para permitir un desarrollo y una
conservación sostenibles y ambientalmente responsables a escala mundial".
La UNESCO ha señalado, además, que "la evolución de la
sociedad de la información debe inscribirse en la perspectiva del desarrollo
sustentable". 1
La Organización Metereológica Mundial propone que la
sociedad de la información debe perseguir la mitigación de los desastres
naturales y hacer frente a los peligros climáticos. En este sentido, la CMSI
debe incluir el acceso universal y equitativo a la información metereológica,
hidrológica y climática para el desarrollo económico y social y el
intercambio universal de esta información.
Desarrollo o sustentabilidad
Cuando en el marco de la CMSI se habla de "desarrollo" (a
secas), "desarrollo humano" o "desarrollo sostenible" conviene precisar los
conceptos y hacer algunas reflexiones.
El sociólogo suizo Jean Ziegler, al rastrear las piruetas
teóricas de Grupo Banco Mundial (más conocido como Banco Mundial), nos da
una buena referencia de la evolución de las nociones de desarrollo
utilizadas en las últimas décadas. En los años 60, cuando presidía el
Roberto MacNamara, la teoría preferida del Banco era la del "crecimiento".
"Crecimiento= progreso = desarrollo = bienestar para todos". A comienzos de
los 70, cuando el Club de Roma, que reúne a políticos, empresarios y
científicos, cuestionan este criterio por considerar que el "crecimiento
ilimitado destruye el planeta", los tecnócratas del Banco Mundial le dan la
razón y comienzan a hablar de "desarrollo integral". Posteriormente,
destacados representantes socialdemócratas como Willy Brandt critican al
capitalismo desenfrenado y al economicismo del Banco Mundial por no tomar en
cuenta otros parámetros no económicos del desarrollo, como la educación, la
salud y el respeto de los derechos humanos. En respuesta, el Banco Mundial
produce la teoría sobre "el desarrollo humano". En la década de los ochenta,
el movimiento ecologista, que gana terreno en América del Norte y Europa,
puntualiza que para impulsar las fuerzas productivas de una sociedad no es
suficiente poner atención sobre los indicadores clásicos ni incluso sobre el
"desarrollo humano" y que hace falta tomar en cuenta los efectos a largo
plazo del desarrollo, principalmente sobre el medio ambiente. Entonces el
Banco Mundial se vuelven ferozmente partidario del "desarrollo
sostenible"... 2
A partir de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre
Medio Ambiente y Desarrollo de 1992 (más conocida como la Cumbre de Río de
Janeiro) los gobiernos reconocen que el desarrollo económico a largo plazo
no puede separarse de la necesidad de la protección del ambiente,
generalizándose el uso del "desarrollo sostenible". En la última década de
liberalismo salvaje, este último término como otros (democracia, justicia,
etc.) han sido banalizados, vaciados de su contenido, y, como apunta el
crítico de arte británico John Berger, ahora significan lo opuesto al
sentido que tuvieron algún momento. 3
Ahora son partidarias del "desarrollo sostenible" las
transnacionales petroleras que provocan la deforestación y la contaminación.
Habla de "desarrollo sostenible" el Grupo Banco Mundial que financia la
construcción de represas que dañan el medio ambiente y desplazan a
poblaciones indígenas. El "desarrollo sostenible", en fin, forma parte del
lenguaje del Grupo de los Ocho países más ricos del planeta que son
responsables de un modelo consumista, productivista y depredador que pone en
peligro la vida en el planeta.
Por los motivos señalados, no son pocos los
ambientalistas que intentan deslindarse del uso intencionado del término
"desarrollo sostenible" por las fuerzas del mercado del mercado y prefieren
hablar de "sustentabilidad". El teólogo brasileño Leonardo Boff considera
que la utilización política de la expresión "desarrollo sostenible"
representa una "trampa del sistema: Asume los términos de la ecología
(sustentabilidad) para vaciarlos y así enmascarar la verdadera causa del
problema social y ecológico (tipo de desarrollo) que el mismo es". Por el
contrario, la categoría de la "sustentabilidad" proviene del ámbito de la
biología y de la ecología cuya lógica es contraria a la del "desarrollo".
Con ella se señala la tendencia de los ecosistemas al equilibrio dinámico y
se enfatizan las interdependencias entre todos, garantizando la inclusión de
cada ser, hasta de los más débiles 4
Treinta y cinco personalidades reunidas en Bogotá,
Colombia, en mayo de 2002, elaboraron un documento denominado "Manifiesto
por la Vida-Por una Ética de la Sustentabilidad". En él afirman que "El
concepto de sustentabilidad se funda en el reconocimiento de los límites y
potenciales de la naturaleza, así como la complejidad ambiental, inspirando
una nueva comprensión del mundo para enfrentar los desafíos de la humanidad
en el tercer milenio. El concepto de sustentabilidad promueve una nueva
alianza naturaleza-cultura fundando una nueva economía, reorientando los
potenciales de la ciencia y la tecnología, y construyendo una nueva cultura
política fundada en una ética de la sustentabilidad –en valores, creencias,
sentimientos y saberes– que renuevan los sentidos existenciales, los mundos
de vida y las formas de habitar el planeta Tierra"
5
La categoría de la "sustentabilidad" es un buen punto de
partida y debería ser uno de los principios que guíe los trabajos
preparatorios y la Cumbre misma de la "sociedad de la información".
Notas
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