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  GÉNERO Y DESARROLLO SUSTENTABLE

Desarrollo Humano sustentable

Por Teresa Flores Bedregal      

Parte  3 / 3

    

  La contribución de las mujeres al Desarrollo Sostenible

Las mujeres desde los inicios del movimiento ambientalista participaron de forma activa, comprometida y sus contribuciones han sido remarcables. Entre las muchas mujeres que han realizado aportes sobresalientes desde el ámbito científico, filosófico o social, se pueden mencionar a Rachel Carson. Barbara Ward, Bella Abzug, Jane Godall, Gro Harlen Brundtland, Vandana Shiva, entre otras muchas. Deborah Meadows, por ejemplo co-autora del libro "Los límites del crecimiento", fue una de las pioneras del movimiento por la sostenibilidad global.

Además los movimientos de mujeres ambientalistas y ecofeministas han tenido gran incidencia en las políticas ambientales nacionales e internacionales. Las ambientalistas en la Cumbre de Río 92 tuvieron una presencia masiva y fue uno de los movimientos de mayor impacto. Los aportes de las mujeres a las Convenciones y acuerdos ambientales internacionales ha sido constante. Fueron también mujeres las que dieron inicio a los movimientos contra la injusticia ambiental en los Estados Unidos.

En la Cumbre de Desarrollo Sostenible de Johannesburgo realizada en septiembre, las mujeres de la red Mujer, Medio Ambiente y Desarrollo (WEDO) plantearon nuevamente una Agenda, la cual demuestra una percepción y propuestas diferentes a la masculinas respecto a cómo hay que avanzar hacia el desarrollo sostenible.

Ellas en primer lugar afirman que la violencia es incompatible con el Desarrollo Sostenible y se oponen a los gastos militares mundiales, que alcanzan a más de 800 mil millones de dólares por año, ya que desvían recursos financieros, naturales y humanos de las necesidades sociales urgentes. Sostienen que las guerras tienen efectos ambientales y humanos devastadores y que, en particular, las armas nucleares y biológicas dañan la salud humana a largo plazo. Además, incrementan las poblaciones de refugiado/as donde las mujeres y los niños son los más vulnerables y los más damnificados.

Afirman que la sostenibilidad implica seguridad y la defensa de los derechos humanos y requiere de iniciativas que eviten las causas de los conflictos sociales, políticos y ambientales que son la raíz del terror y la violencia. Por ello, instan a: -"Promover la adhesión a los tratados internacionales que rigen el control de armamentos, los derechos humanos y la ayuda humanitaria"; -Trasladar los recursos de los presupuestos militares para satisfacer las necesidades humanas; -"Implementar la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU, que asegura la participación igualitaria de las mujeres en la prevención y resolución de conflictos, en la conservación y promoción de la paz"; - Incluir en los programas escolares la educación para la paz, la prevención y difusión de formas no violentas de resolución de conflictos, reconociendo la contribución femenina a la construcción de una cultura de paz.(WEDO, 2002)

Sobre la globalización económica, afirman que habiendo sido orientada exclusivamente por el mercado ha aumentado el crecimiento de la pobreza, la violencia y la degradación ambiental. Y que así como la distribución de la riqueza se ha hecho más desigual, ha ocurrido lo mismo con las relaciones de poder. Sostienen que estimula el consumismo y el uso irresponsable de los recursos naturales que son patrimonio de toda la humanidad. Además que la privatización ha desmantelado servicios sociales esenciales que el Estado prestaba a las mujeres, lo que ha incidido en la feminización de la pobreza.

Sostienen que las instituciones internacionales no han podido formular y evaluar las políticas financieras y comerciales desde una perspectiva de género, agravándose la falta de equidad económica entre mujeres y hombres. Critican a los gobiernos por no desarrollar estrategias para resolver los problemas del sector informal, donde el trabajo femenino tiene mayor participación. Por ello, buscan sustituir el paradigma dominante en la economía global por un Desarrollo Sostenible sensible a los problemas de género que sea ambientalmente consistente y que priorice las necesidades de las personas y del planeta sobre las del lucro.

Entre las medidas que proponen están que el Banco Mundial, el FMI, la Organización Mundial del Comercio (OMC) y las Naciones Unidas, incorporen representantes de la sociedad civil para establecer "objetivos y metas para la inclusión de la perspectiva de género en todos sus programas, políticas y operaciones." Y la reforma de las instituciones internacionales de comercio y finanzas para que puedan cumplir con la implementación de los acuerdos llegados en las conferencias de la ONU, asegurando la transparencia de las políticas internacionales de inversiones y comercio. Proponen una Convención de la ONU sobre Responsabilidad Social de las Empresas Transnacionales en la que se establezca un sistema de rendición de cuentas relativo a la contaminación ambiental, la destrucción de ecosistemas y la biodiversidad.

Sostienen que los presupuestos deben ser participativos y discriminados por género desde el nivel internacional al local. Y asimismo que los gobiernos y organismos internacionales utilicen datos discriminados por género en el proceso de elaboración de sus políticas que garanticen la inclusión de las mujeres en los procesos decisorios de políticas y programas relacionados al medio ambiente y al desarrollo sostenible.

Por otra parte, afirman que las modalidades insostenibles de producción y consumo amenazan la diversidad biológica, y que la contribución de las mujeres a la conservación de la biodiversidad debe ser reconocida. Para ello es necesario que se implementen todos los acuerdos internacionales destinados a impedir la explotación insostenible de los recursos naturales, de los ecosistemas y de la biodiversidad. Entre ellos el Tratado que regula la diseminación de Contaminantes Organoclorados Persistentes (COP), la Convención de la Biodiversidad y el Protocolo de Kioto sobre el calentamiento global y los cambios climáticos.

Mantienen que la seguridad ambiental está en riesgo puesto que millones de personas están expuestas a sustancias tóxicas, a la radiación y no tienen acceso al agua limpia y segura y al saneamiento, o viven en áreas de mayor vulnerabilidad. A esto se suma el calentamiento de la atmósfera, que está haciendo más peligroso este cuadro. Y que debido a que las mujeres y los hombres tienen diferentes susceptibilidades a los riesgos ambientales, las mujeres son más afectadas por la falta de acceso a los servicios básicos de salud y a los de salud reproductiva. Sostienen que no se puede asegurar los derechos humanos y la seguridad económica de las mujeres, sin asegurar sus derechos a la salud reproductiva y sexual.

Afirman que el sistema de gobernabilidad para el Desarrollo Sostenible implica la participación de todos los actores sociales en la toma de decisiones, la responsabilidad y rendición de cuentas por parte de los gobiernos a la sociedad, la transparencia, la inclusión, la aplicación de la ley y la equidad de oportunidades. Critican el hecho de que la participación femenina en las estructuras de poder en todos los niveles continúa siendo muy baja y como los que toman decisiones son mayoritariamente hombres, por lo que las mujeres y sus necesidades son excluidas. Por ello, instan a que los gobiernos e instituciones internacionales se comprometan a que por lo menos el 30 por ciento de las mujeres ocupen puestos de decisión hasta el 2003 y un número equilibrado hasta el 2005.

Exigen que se aplique el principio precautorio en las cuestiones relacionadas a bioseguridad y los procesos que incluyan la manipulación y modificación genética. Asimismo se oponen a que se patenten recursos, procesos y conocimientos biológicos y condenan la llamada "tecnología terminator"

El implementar las disposiciones de la CEDAW (Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer), se consideran clave e incluye la adopción de legislaciones que promuevan la equidad de género y garanticen a las mujeres derechos iguales para tener la propiedad, administrar, heredar y controlar la tierra contando con acceso al crédito y a la tecnología apropiada.

Llaman a que se disminuya progresivamente la producción y el uso de energía nuclear y de sustancias tóxicas mientras se desarrolla y disemina el uso de otras alternativas, lo que incluye fuentes de energía renovable, en cooperación con la comunidad científica.

Solicitan que en el monitoreo de la implementación de la Agenda 21 se incluyan los riesgos para la salud de las mujeres relacionados al medio ambiente, incorporando datos discriminados por género. Hacen hincapié en el aumento del acceso al agua potable, al saneamiento y en que se amplíe a todas las mujeres el acceso a programas de asistencia primaria que incluya la salud sexual y reproductiva y la disminución de la brecha de género en la educación.

  Conclusiones

El desarrollo sostenible no será posible si no se resuelven los grandes desbalances de género predominantes. Las mujeres ambientalistas tienen propuestas claras y coherentes que son de gran valor para avanzar hacia el desarrollo sostenible. Y a diferencia de las propuestas de sus contrapartes masculinas, que suelen privilegiar la resolución violenta de los conflictos, para las mujeres la paz es un tema central. En un reciente comunicado las Mujeres de Negro de Colombia afirmaban: "Las mujeres no parimos, ni forjamos hijos e hijas para la guerra" y solicitaban "una ruta pacifica y la solución negociada de los conflictos".

Las visiones y percepciones distintas de los géneros , indican que la contribución de las mujeres al desarrollo sostenible es esencial y que por el hecho de dar la vida y protegerla, tienen una percepción de los problemas muy diferente donde se prioriza la defensa de la vida por sobre todo. Por ello creo que en tanto la participación política de la mujer no se produzca sobre bases plenas de igualdad y se cambien los arreglos económicos que ponen en desventaja a la mujer, el desarrollo sostenible no podrá hacer avances sustanciales.-

  Bibliografía

Banco Mundial. Estrategia Estrategia Regional del Medio Ambiente América Latina y el Caribe, 2000.

Comisión Mundial para el Desarrollo y Medio Ambiente. (1988) Nuestro futuro común. Oxford: Oxford University Press.

Commoner, Barry (1971) The Closing Circle. Nature, Man & Technology. New York: Bantam Books.

Naciones Unidas. (1992) Agenda 21, Programa de Acción las Naciones Unidas. New York: UN Publications.

Low S., Boby. 1999. Why sex matters? A Darwinian Look at Human Behavior. Princeton: Princeton University Press.

PNUD. Informe sobre Desarrollo Humano 1996: Crecimiento económico y desarrollo humano. NNUU, Nueva York.

UNFPA. Población y Desarrollo: Programa de Acción aprobado en la Conferencia Internacional sobre Población y el Desarrollo, El Cairo. NNUU, Nueva York, 1994.

UNFPA. Resumen del Programa de Acción aprobado en la Conferencia Internacional sobre Población y el Desarrollo. NNUU/DIP, Nueva York, 1995.

WEDO. Agenda de Acción de las Mujeres por la paz y por un planeta saludable 2015. Una década de actuación en favor del Desarrollo Sustentable. Septiembre del 2002. www.wedo.org


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