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Parte 1 / 3
Publicado
originalmente en Inglés, en Grameen Dialogue, Abril, 2002
Esta edición, revisada y actualizada, se publicó en Octubre, 2002.
Traducción al Español de Celia Varea, FUDECE. E-mail:
celiav@hoy.net
Quito, Ecuador (América del Sur)
Lecciones Aprendidas Durante un Cuarto de Siglo
El
Banco Grameen ha recorrido un largo camino desde que comenzó su viaje en
la aldea de Jobra en 1976. Durante este cuarto de siglo ha enfrentado
muchos problemas operativos y organizacionales, ha ganado una gran
experiencia a través de sus éxitos y sus fracasos. Incorporó muchos
aspectos nuevos a su metodología, para enfrentar varias crisis y problemas
o aprovechar nuevas oportunidades; desechó o modificó aquellos aspectos
que se volvieron innecesarios o poco efectivos. Durante el lapso de vida
del Banco Grameen se han registrado numerosos desastres naturales en
Bangladesh. La inundación de 1998 fue el peor de todos. La mitad del país
estuvo sumergido en agua durante diez largas semanas. El agua se mantuvo a
nivel de los techos de las casas durante un prolongado período.
Los/as prestatarios/as del Grameen, como muchas otras
personas en Bangladesh, perdieron la mayoría de sus pertenencias,
incluyendo sus casas, a causa de las inundaciones. El Banco Grameen, que
es propiedad de los/as prestatarios/as, decidió lanzar un enorme programa
de rehabilitación, mediante el desembolso de préstamos frescos, para
reiniciar actividades generadoras de ingreso y para reparar o reconstruir
las casas. Pronto los/as prestatarios/as comenzaron a sentir la carga de
los préstamos acumulados. Vieron que el tamaño de las nuevas cuotas
excedía su capacidad de pago. Gradualmente comenzaron a no asistir a las
reuniones semanales de los centros. La recuperación en el Banco Grameen
comenzó a mostrar una rápida declinación. Tratamos de mejorar la
situación, pero no obtuvimos el resultado deseado. El impacto de la crisis
de recuperación causada por las inundaciones estaba complicado por un
problema de recuperación originado en una crisis anterior. En 1995, un
buen número de nuestras prestatarias dejó de asistir a las reuniones de
sus centros y de pagar las cuotas de sus préstamos. Sus esposos,
inspirados y apoyados en algunos casos por políticos locales, organizaron
esto para exigir un cambio en las reglas del Banco Grameen, que permitiera
la devolución del componente del "fondo grupal" denominado "impuesto
grupal", al momento de retirarse del Banco. La situación se mantuvo
durante meses. Finalmente se resolvió el problema mediante el cambio de
algunas de nuestras reglas, pero la tasa de recuperación del Grameen ya se
había reducido. Muchas prestatarias continuaron sin pagar sus préstamos
aún después de que el problema se hubo resuelto.
Estos factores externos empeoraron la debilidad interna
del sistema. El sistema consistía en un conjunto bien definido de reglas
estandarizadas. No estaba permitido apartarse de estas reglas. Una vez que
una prestataria se salía de los límites, le resultaba muy difícil volver
atrás, pues las reglas que le hubieran permitido volver, no podían ser
cumplidas con facilidad. Más y más prestatarias se salieron de los
límites. Se registró un efecto multiplicador, si una prestataria
interrumpía los pagos, estimulaba a otras a hacer lo mismo.
Retornamos a la Sala de Diseño
Al ver que la situación de recuperación no mejoró como se
esperaba, pensamos que era una buena oportunidad para ser audaces y
atrevernos a diseñar una nueva metodología Grameen, incorporando las
lecciones aprendidas, los deseos y las aspiraciones que habíamos acumulado
durante el cuarto de siglo de operaciones del Grameen. Debatimos sobre el
tema y, finalmente, decidimos a su favor. Nos sentamos a diseñar esa
metodología parte por parte, pieza por pieza, entonces sometimos el
sistema a cuidadosas pruebas piloto en algunas sucursales para afinar el
diseño; tratamos nuevamente en más sucursales; volvimos a trabajarlo; y,
al final, conseguimos la arquitectura de un nuevo sistema que nos gustó a
todos. Todos/as los/as 12.000 miembros de nuestro personal participaron
muy activamente en todas las etapas de desarrollo del diseño del producto.
Algunos/as fueron críticos/as al comienzo, pero cuando estuvo listo, fue
del agrado de todos. El personal estaba electrificado de entusiasmo
–porque la respuesta de los/as prestatarios/as fue muy positiva.
Prestatarios/as que no habían asistido a las reuniones de sus centros
durante largos años, comenzaron a aparecer para hablar del nuevo sistema.
Enseguida aceptaron firmar para comenzar todo de nuevo y pagar los viejos
préstamos con el interés acumulado. No se ofreció reducción de las deudas
y aún así optaron por volver.
El proceso de diseño comenzó formalmente el 14 de Abril
del 2000 (Año Nuevo Bengalí). Las pruebas de campo comenzaron de
inmediato. Hacia comienzos del 2001, el nuevo sistema "El Sistema
Generalizado Grameen" o SGG, estaba listo para su lanzamiento. Iniciamos
un programa intensivo de capacitación para nuestros 12.000 empleados/as.
Inicialmente hubo signos de resistencia en algunos de ellos/as. Se
escuchaban quejas, bromas negativas y expresiones de frustración. Nos
esperábamos algunas de ellas, pero otras no. La gerencia siguió adelante,
comprensiva y pacientemente. La capacitación continuó ciclo tras ciclo.
Pronto desapareció el malestar frente al nuevo sistema. Los/as miembros
del personal se volvieron grandes admiradores/as del SGG y desearon
avanzar hacia su inmediata implementación en las sucursales. Todo el
tiempo en que estuvimos ocupados diseñando y depurando el sistema, nuestra
real preocupación era cómo manejar la transición del Sistema Clásico
Grameen (SCG) hacia el SGG en 41.000 aldeas, sin someter a cientos de
miles de prestatarios/as analfabetos/as a un gran traumatismo y sin
provocar un desorden en las cuentas de 1.175 sucursales. La coreografía de
la transición fue meticulosa, se puso en acción en Marzo del 2001. Hacia
Abril del 2002, dos años después de iniciado el proceso, el Banco Grameen
II había emergido. Al momento, la transición está completa. La última
sucursal del Banco Grameen se cambió al nuevo sistema en Agosto 7, 2002,
con lo cual se completó el proceso de transición. El nuevo Banco Grameen
II es ya una institución real y en funcionamiento. Esta institución de
microcrédito de segunda generación parece estar mucho mejor equipada de lo
que estaba su versión anterior.
En el Banco Grameen II ya no existen préstamos generales,
préstamos estacionales, préstamos familiares, ni más de una docena de
otros tipos de préstamos; ya no existe el fondo grupal; ya no existen los
topes de préstamos por sucursal y zona; ya no existe la cuota semanal
fija; ya no existe la regla del plazo anual, aún cuando la prestataria
necesite el préstamo solamente para tres meses; ya no existe el alto nivel
de tensión entre el personal y las prestatarias para tratar de evitar el
temido evento de que una de ellas se convierta en "morosa", aún cuando
esté todavía pagando; ya no existen muchos otros aspectos familiares del
Sistema Clásico Grameen.
Los Pobres Siempre Pagan
El supuesto general en el que se asienta el SGG sigue
siendo el mismo que estaba detrás del SCG: la firme creencia de que la
gente pobre siempre paga sus deudas. En algunas ocasiones puede tomarle
más tiempo del que se estipuló originalmente, pero siempre pagará. No hay
razón para que una institución de crédito, dedicada a proveer servicios
financieros a los pobres, se sienta presionada porque una prestataria no
puede pagar el monto total de un préstamo en la fecha fijada al momento de
su desembolso. Muchas cosas negativas pueden ocurrirle a una persona pobre
durante el lapso del préstamo. Después de todo, las circunstancias están
fuera del control de la gente pobre. No vemos la razón de que se nos caiga
el mundo encima porque a un/a prestatario/a le tome más tiempo pagar su
préstamo. Dado que paga un interés adicional por el tiempo extra, ¿dónde
está el problema? Siempre argumentamos que los programas de microcrédito
no deberían caer en la trampa lógica de la banca convencional y comenzar a
ver a sus prestatarios/as como una especie de "bombas de tiempo",
programadas para crear grandes problemas en determinadas fechas. Por
favor, tengamos la seguridad de que la gente pobre no va a crear ningún
problema. Somos nosotros, los que diseñamos las instituciones y las
reglas, los que siempre les creamos problemas a ellos. Podemos obtener un
enorme beneficio si logramos tenerles confianza, admirar su esfuerzo y
compromiso por alcanzar una vida decente. Es muy fácil apreciar la
arquitectura del SGG, si tenemos en mente este supuesto central en el que
se asienta el sistema.
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