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Parte 2 / 3
El Sistema Generalizado Grameen
El
SGG fue diseñado alrededor de un producto crediticio principal –se lo
denomina Préstamo Básico. Además, existen otros dos productos de crédito:
1) el préstamo para vivienda y 2) el préstamo para educación superior, los
cuales funcionan en forma paralela al préstamo básico. Todas las
prestatarias comienzan con un préstamo básico (en Bangla lo llamamos "Shohoj"
o "Préstamo Fácil"). La mayoría de las prestatarias continuarán con este
préstamo básico, ciclo a ciclo, sin ninguna dificultad y podrán satisfacer
sus necesidades crediticias de la manera más satisfactoria. Pero la vida
no transcurre tan fácilmente para ningún ser humano, peor aún para las
mujeres pobres. Es probable, pues, que algunas prestatarias sufran serios
problemas y que, en algún momento durante los ciclos de sus préstamos,
enfrenten dificultades para pagar el préstamo básico de acuerdo al
calendario de pagos convenido. Para estos casos el SGG ofrece un arreglo
muy conveniente. En el SGG, el préstamo básico viene con una opción de
salida. Ofrece una ruta alternativa a cualquier prestataria que la
necesite, sin hacerle sentir culpable por haber fallado en el cumplimiento
de sus obligaciones en el préstamo básico. Esta ruta alternativa se ofrece
a través del "Préstamo Flexible". En Bangla lo llamamos "Chukti", v.g.
préstamo "contratado" o "renegociado", puesto que el banco, el grupo y
el/a prestatario/a tienen que someterse a un proceso de renegociación para
llegar a un nuevo contrato, con un calendario de pagos diferente para que
la prestataria pueda acceder al préstamo flexible.
El préstamo flexible es simplemente un préstamo básico
reprogramado, con sus propias reglas. He descrito al préstamo básico como
la "autopista del micro-crédito Grameen". Mientras puede cumplir con su
esquema de pagos, la prestataria avanza con facilidad y comodidad por la
autopista del micro-crédito. Puede ir ganando velocidad, de acuerdo a las
reglas de la autopista. Si conduce bien, puede acceder a marchas más y más
altas. En otras palabras, en la autopista Grameen, una prestataria
normalmente puede incrementar el tamaño de su préstamo en cada ciclo, a
base de la observación de reglas predeterminadas. Conoce con tiempo cuánto
se incrementará el tamaño de su préstamo y puede planear sus actividades
de acuerdo a ello. Pero si la prestataria sufre desperfectos mecánicos
(baja o fracaso de su negocio, enfermedad, problemas familiares,
accidentes, robos, desastres naturales, etc.) y no puede sostener la
velocidad en la autopista, tiene que abandonarla y tomar una salida o un
desvío llamado "préstamo flexible" o "flexi-préstamo". Este desvío le
permitirá continuar a una velocidad menor, consistente con su situación.
Puede reducir el tamaño de la cuota de acuerdo a sus posibilidades de
pago, extendiendo el plazo del préstamo. Tomar el desvío no implica, de
ninguna manera, un cambio en el objetivo de su viaje. Ella continúa hacia
el mismo objetivo, pero, momentáneamente, por un cambio más estrecho y
sinuoso. Su meta inmediata es superar sus problemas y procurar que el
desvío sea el más corto posible para retornar rápidamente a la autopista.
Si tiene suerte, triunfará y podrá retornar en forma rápida a la autopista
(v.g. el préstamo básico), pero si tiene problemas más sostenidos y lo más
que puede hacer es moverse de un desvío al siguiente (v.g. moverse de un
flexipréstamo a otro, elaborando calendarios de pagos más fáciles que los
anteriores), se demorará en retornar a la autopista.

Un fuerte desincentivo para que la prestataria opte por el
desvío de un flexipréstamo es que el abandono de la autopista del préstamo
básico le significará perder el tope de su préstamo, logrado por ella a
través de los años. Cuando retorne a la autopista, después de completar el
desvío, el monto de su préstamo tendrá que ser reconstruido. Se situará en
un monto más cercano al nivel de su primer préstamo que al nivel que tenía
inmediatamente antes de optar por el flexipréstamo.
El flexi-préstamo no es un préstamo independiente. Es
solamente un desvío temporal del préstamo básico. La prestataria tendrá
que realizar esfuerzos permanentes por retornar al préstamo básico, porque
bajo el flexi-préstamo podrá trabajar solamente desde una perspectiva no
expansionista, que significa que podrá solicitar solamente el mismo monto
o montos inferiores en cada ciclo. Dado este aspecto nada atractivo del
flexi-préstamo, la prestataria trabajará fuertemente para retornar a la
autopista y disfrutar de sus ventajas. El préstamo flexible actúa como un
calzador para ayudar a la prestataria a volver a la autopista. Tan pronto
como el mondo inicial del flexi-préstamo esté totalmente pagado, la
prestataria retornará a la autopista, llevando consigo todos los préstamos
a los que accedió mientras se encontraba bajo el flexi-préstamo.
Normalmente toma de seis meses a dos años retornar a la autopista. No es
un trato malo para una prestataria que, de otra manera, estaría
prácticamente condenada a ser expulsada fuera del sistema. Bajo el SGG la
prestataria continúa siendo considerada una cliente válida durante todo el
proceso de entrada y salida del flexi-préstamo. Pero hay un factor de
costo implícito. Cada vez que una prestataria sale de la autopista, el
banco tendrá la obligación de hacer una provisión del 50 por ciento del
monto del flexi-préstamo. Esto constituye un costo adicional para el
banco. El personal del banco tratará de minimizar este costo por medio de
un diseño creativo del préstamo básico que se acomode a las necesidades de
crédito y capacidad de pago de la prestataria. El SGG ofrece esta opción,
la cual no estaba disponible en el SCG. Gracias a este aspecto del SGG, si
la experiencia nos indica que el riesgo de que el flexipréstamo caiga en
mora es muy bajo, podemos reducir el porcentaje de la provisión. Si el
porcentaje del flexi-préstamo es, más bien, pequeño, digamos, menos del 5
por ciento del total del préstamo vigente, aún ese 50 por ciento de
provisión no significará un gran rubro de gasto, comparado con la
alternativa usual de hacer provisiones en un sistema sin flexi-préstamos.
Si la prestataria no puede mantenerse en la autopista (v.g.
no puede pagar las cuotas del préstamo básico de acuerdo al calendario),
el banco no se verá en la necesidad de desplegar acciones para movilizar
la presión del grupo y el centro sobre ella, para prevenir un peligro
inmediato para el grupo. Al proveer esta ruta de salida para las
prestatarias, el SGG ha introducido un cambio dramático en la situación.
Ahora tanto el banco como las prestatarias están libres de toda tensión
–se acabó la persecución a las prestatarias problemáticas o morosas. Nadie
tiene que ver al otro con sospecha. La solidaridad grupal es utilizada
para acciones conjuntas con perspectiva futura, para construir cosas para
el futuro, en lugar de orientarse a la desagradable tarea de ejercer una
presión nada amistosa sobre una amiga.
Si una prestataria falla en el pago del préstamo básico y
no desea cambiarse al flexi-préstamo, se convierte en una morosa
voluntaria. Si una prestataria accede a la opción del flexi-préstamo y
trata una y otra vez de pagar el dinero, pero no tiene éxito, se convierte
en una morosa involuntaria. Cualquier monto del flexi-préstamo que no se
sea pagado dentro del lapso de dos años, se convierte en mora y requiere
que se haga una provisión del 100 por ciento. El monto que no es pagado en
tres años, se convierte en incobrable y es enteramente dado de baja.
Dentro del SGG los préstamos son dados de baja como parte
de una prudencia financiera, pero el monto no es olvidado, ni perdonado.
El SGG considera recuperables a todos los préstamos dados de baja.
Considero que, bajo el SGG, se terminará por recuperar cerca del 90 por
ciento de los préstamos dados de baja y sus respectivos intereses, dado
que las prestatarias los pagarán por su propio interés y cuando se
presente la oportunidad. La gente pobre siempre necesita dinero. Su
interés es mantener abierta la puerta de acceso a ese dinero. Si la puerta
se cierra por alguna razón, harán todo lo que puedan para reabrirla, si
tienen la opción. El SGG ofrece esa opción.
Hay muchos aspectos motivadores en el SGG, pero creo que
el más importante de todos es haber eliminado la tensión del micro-crédito
y establecido una situación permanente de dignidad para las prestatarias
pobres. Un micro-crédito libre de tensiones es el gran regalo del SGG.
Ahora todos los actores del sistema de micro-crédito, prestatarios y
prestamistas, podemos realmente DISFRUTAR del micro-crédito, en lugar de
provocarnos mutuamente ocasionales pesadillas.
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