|
Parte 1 / 2
El siguiente trabajo fue una
ponencia presentada por el autor en Quito, Ecuador en un evento donde
participó la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), del 29 al 31 de Mayo
de 1997. Como en la buena literatura, hay exposiciones que no pierden su
vigencia con el paso del tiempo. Este artículo entra
dentro de esa categoría, por eso Futuros lo presenta a sus lectores. De
una forma amena Pacheco Murillo nos adentra en temas eruditos donde se
entremezclan la filosofía, la física y la psicología. Si usted hasta ahora
no ha comprendido del todo en que consiste la post-modernidad, de seguro
que con esta lectura terminaran muchas de sus dudas. Pero lo más
importante de esta brillante exposición no es el acercamiento a estos
campos del conocimiento sino la conclusión de que el éxito de las
cooperativas no depende solamente de fuentes de financiamiento,
capacitación técnica o facilidades legales sino de la forma de pensar de
la gente: Las Cooperativas son una Cuestión de Gente.
De Newton a Einstein
Debo reconocer que esta presentación ha sido una de las
que más he escrito y re-escrito en los últimos tiempos. Y esto debido a
que además del horror que me causa el hablar en público, además de ese
horror, resulta difícil resumir tantos elementos conceptuales y
metodológicos. Y como mi objetivo es motivarles sobre esta nueva idea, que
estoy convencido puede ser de gran ayuda en nuestro trabajo, no quiero que
una mala síntesis genere resistencias o escepticismos innecesarios.
El problema es la abundancia de material: de unos
antecedentes que me gustan mucho, como es la relación de la mecánica de
Newton y la cuántica de Einstein y del racionalismo absolutista de
Descartes y Co. frente a todo el planteamiento de la post-modernidad. Por
otro lado las realidades cooperativas amenazadoras y llenas de
oportunidades, pero que las sabemos sujetas a que logremos dar ese salto
cognitivo que procuramos en el desarrollo de los recursos humanos.
Con esos dos elementos como contexto, propondré entonces
una metodología denominada Capacitación
Cooperativa Racional - Emotiva (CRE) que plantea como
nuestros sentimientos de fracaso, ira o enojo y en general la reacción
emotiva que reportamos, no la origina la situación en sí, que
denominaremos en términos generales evento activante. A sino que mi estado
de consecuencia afectiva, que llamaremos C, es producto más bien de mis
propias creencias respecto a A.
Retomando mi horror a hablar en público, puede pensarse
que lo que me produce el estado emotivo de horror es permanecer frente al
público, es decir A, pero lo que en realidad me causa el horror son mis
creencias, que cuando uno habla tiene que decir cosas que a todos les
guste, o que si fallo seré un fracaso. Óigase bien, no es que creo que
fracasa esta presentación: soy yo, todo mi yo el que es un fracaso. Así
las cosas cualquiera tiene que estar aterrado al hablar en público.
Sobre como esas creencias determinan nuestros sentimientos
y conductas, y como podemos actuar sobre dichas creencias para
sustituirlas por unas más beneficiosas, es que concentrare la última parte
de la intervención con el modelo de Capacitación Racional - Emotiva.
En resumen iremos de Newton y Descartes a Einstein, a la
post-modernidad, de ahí al contexto cooperativo para ubicar el rol del
desarrollo de los recursos humanos y concluiremos en el método de
capacitación Cooperativa Racional - Emotiva que llamamos
reconversión mental.
Así que como decía Jack el "destripador": vamos por
partes....
Newton está muerto y Descartes estaba equivocado. Eso
sería el máximo poder de síntesis, pero extendamos brevemente el recuento.
Brinquémonos la edad media y el renacimiento, ubiquémonos cuando ya el
hombre no solo era parte de la creación sino que también podía intervenir,
utilizar y aprovechar la naturaleza. Ubiquémonos en Newton (1642-1727),
Isaac Newton el de la ley de la gravedad que con sus sencillas leyes del
movimiento pudo no sólo describir el movimiento de los planetas, sino
también explicar el por qué se mueven así.
Aquí más que las leyes, lo que nos interesa es que
demostró que esas leyes eran universales, es decir lo mismo en la tierra
que en el cielo, lo que ya implicaba un cambio radical con las ideas que
venían de la edad media. A partir de ahí, el universo se entiende entonces
como un conjunto de partes independientes, todas regidas por las mismas
leyes invariables y eternas. El todo es igual a la suma de las partes, por
eso el todo se explica por las partes y cada parte esta sujeta a las
mismas leyes del universo. Entre esas partes se incluye el hombre si
hablamos de los seres vivos y a él mismo lo trazaron entre cuerpo y
espíritu. En consecuencia con el modelo mecanicista y determinista todo se
objetaba, si no era objetivo no existe, de ahí la extirpación de lo
estético, lo subjetivo, los odios y los amores, las emociones y las
pasiones como parte de la vida. La visión newtoniana separa las partes,
todos queda sometido, mecánicamente a las leyes de la naturaleza y se crea
un espacio absoluto y un tiempo absoluto.
Surge ahí una interrelación entre la física mecánica de
Newton y la filosofía que va a condicionar el desarrollo de todo el
pensamiento occidental, cuya influencia aún vivimos.
Tomemos las propuestas de Descartes (1595-1650), quien es
el arquitecto del nuevo andamiaje de la filosofía, que será continuado por
Espinoza, Looke, Hume y Kant. Sin entrar en detalles, por cierto
fascinantes y muchos, vamos a destacar la coincidencia en los
planteamientos de la mecánica sobre todo aquella de la búsqueda de
una verdad absoluta, que puede ser obtenida
solamente por la razón.
También aquí se separa el todo en partes independientes,
el ser es dual: cuerpo y espíritu. El fin último es que la razón pueda
controlar al espíritu, crear entre la razón y el espíritu una identidad
que libre a este último de los sentimientos, deseos y todo lo subjetivo
que responde al cuerpo, al soma que es otra entidad, un algo totalmente
separado.
Y según Descartes sólo la razón era capaz de objetivar, de
alcanzar la realidad - única, la verdad absoluta. Por que aunque a usted
se le retuerzan las tripas, dos por dos son cuatro. La verdad, está muy
por encima de las bajezas del cuerpo. La duda cartesiana lo abarca todo,
por que todo debe ser objetivamente demostrado. Los problemas se analizan
debiéndolos en partes más pequeñas y empezando por resolver de lo más
fácil a lo más difícil. Por supuesto hay que numerar las partes para estar
verificado. Ese es el camino al conocimiento.
Están claras las coincidencias: separar las partes,
eliminar la emoción, lo subjetivo, predominio de absolutos que implica la
imposibilidad de otras alternativas, de otras realidades o verdades.
El punto a resaltar: la coincidencia en la separación de
las emociones y las sensaciones de la razón.
Eso es la modernidad: ver al ser humano dividido en
comportamientos, sin interacciones, separados en un sinnúmero de partes.
Así se separan el conocimiento, la emoción y la acción como elementos
incomunicados, totalmente independientes entre sí y supeditados a los
absolutos. Tiempo absoluto, espacio absoluto, Dios Perfecto, realidad
objetiva, verdad única naturaleza mecánica. La superación está supeditada
al desarrollo de la razón y la ciencia a lo objetivo.
El proceso de aprendizaje en la modernidad
Y ustedes dicen: todo esto es cierto, pero ¿a qué viene? Y
sí tiene que ver. Es que aquí, nosotros también hemos hecho del cerebro
una cuadrícula. Lo tenemos en nuestra formación personal y muchos de los
métodos que utilizamos en la capacitación y el desarrollo de los recursos
humanos están basados y reflejando justo estos principios de la mecánica y
la razón cartesiana.
Pavlof, Wund y Skinner, sostienen el enfoque de la
realidad objetiva como condición de ciencia. El paradigma del aprendizaje
E --> R. Donde R es la respuesta de una función exclusiva del estímulo E,
dominó la teoría del aprendizaje hasta ya avanzados los años 50. La
psicología también quería ser reconocida como ciencia, por tanto su único
ámbito posible era lo observable, lo medible y lo objetivo. Todos nuestros
recursos didácticos responden a ese paradigma que luego fue modificado a
E----O---R, donde se reconoce que influyen elementos subjetivos en el
proceso de aprendizaje, pero que por no ser medibles ni observables se le
denomina a O, el organismo, la caja negra.
Y nosotros en el cooperativismo no somos la excepción.
Estos conceptos son los que determinaron los principios pedagógicos en
nuestros programas de educación y la formación. Nosotros también dividimos
en partes el todo; el todo, sujetos del proceso en profesores y alumnos;
el todo, grupo de alumnos en individuos; el tiempo en clases y recreos; el
tiempo de aprendizaje y tiempo de no-aprendizaje. Separamos los contenidos
de la práctica y la doctrina del negocio. También buscamos la objetividad,
esa verdad absoluta en los diagnósticos, en las valoraciones, en la
standarización del proceso de aprendizaje para la reproducción del
conocimiento.
Y todo eso implica la separación de emoción y razón.
Nuestros materiales están dirigidos a la razón, esa entidad es nuestro
objetivo, fisiológicamente nos dirigimos a la cabeza, y razón implica si
no negar, sí separar los criterios que provienen de la emoción y la
belleza, la ética y la estética, el color y dolor, el espíritu y la fe, la
parte emocional y el mundo subjetivo. Nosotros también buscamos manejarnos
con métodos científicos, ¿o no?
Pero a principios de este siglo, luego de más de 200 años
de la pax newtoniana sobre el conocimiento, Einstein hasta entonces un
desconocido que trabajaba en la oficina de patentes de Suiza, cuestiona
las leyes fundamentales de la mecánica y ahí si que como dicen en mi país,
se le tuerce el rabo a la chancha.
La teoría de la relatividad acaba con el concepto del
espacio absoluto y el tiempo absoluto, cambio todo el concepto de espacio
y tiempo separados en independientes entre sí y por el contrario surge un
nuevo objeto llamado espacio-tiempo.
Una nueva entidad de espacio-tiempo, una nueva realidad
finita y relativa. La teoría de la relatividad establece la existencia de
muchos tiempos y muchos espacios simultáneos.
Entonces no hay tal absoluto. Entonces no hay una
perfección, no hay un estado de perfección dado. Por el contrario existen
infinidad de realidades conviviendo simultáneamente, todas viables, todas
correctas en su contexto. Es cierto que estamos aquí, pero es cierto
también que hay otras personas afuera, que en mi oficina a esta hora está
mi secretaria haciendo una llamada y que en sus países están sus familias
esperando a ver que les llevan ustedes de Quito, todo es cierto. Todas las
realidades suceden simultáneamente.
Ese muro de ladrillitos mecánicos se desplomó al sonido de
las trompetas cuánticas. Todo está interrelacionado. Nada puede definirse
como absoluto, o en términos absolutamente independientes, no hay una
realidad, hay muchas realidades simultáneas, las distancias y el tiempo
son relativos a la posición de los sujetos en física, al contexto en los
procesos sociales, a las creencias en la vida interior. Y no hay una
posición más correcta que la otra y que por lo tanto deba imponerse. Esto
es la post- modernidad.
Y ante esto ¿qué hacemos? Bueno obviamente nosotros
también estamos resistiendo el cambio, como cualquier humano común y
silvestre, no podemos decir que la postmodernidad sea un fenómeno
generalizado y que haya podido penetrar todas las esferas, pero la
propuesta avanza rápidamente en la filosofía, el arte y las ciencias en
general.
Por la velocidad de esos cambios, es que nosotros le
llamamos a esta propuesta reconversión mental, por que ya no podemos
hablar de procesos lineales, tenemos que hablar de verdaderos saltos
cuantitativos, saltos importantes en el enfoque, los conceptos y las
técnicas.
En todos los países, en todos los segmentos, en todos los
sectores se han estado haciendo esfuerzos de capacitación desde hace
muchos años. Las cifras invertidas en formación son altas. Los esfuerzos
han sido muchos, pero los resultados no se han correspondido con ellos.
Estamos perdiendo espacios que anteriormente nos eran propios. Hemos
tomado posiciones en nuevos segmentos de la economía pero tenemos
dificultad de mantenerles luego de cierto punto de desarrollo. Los
negocios de gran escala parecen incompatibles con el concepto cooperativo.
Hay una peligrosa brecha entre la velocidad de los cambios y la velocidad
de respuesta en nuestras organizaciones en general y del desarrollo de los
recursos humanos en particular.
Ahora que resulta que la creatividad es más importante que
la certeza y la comprensión ayuda más que la predicción, parecería que se
nos agotan los recursos. El problema es que hay dificultad en cambiar la
manera en que pensamos y mientras no lo hagamos tampoco podemos cambiar
nuestra percepción del mundo.
Por que lo cierto es que el mundo se ajustará a nuestra
forma de pensamiento. Si a alguno de ustedes les colocamos unos lentes
inversos, en los primeros momentos verán todo patas para arriba, pero
luego el cerebro se encargara de ajustar la visión hasta que todo vuelve a
normal. Si le quitamos los lentes el fenómeno de ajuste se repite. Así
somos en todo.
Así que dentro de esta parte conceptual, tan importante
habría que proponer que replantemos varios aspectos:
1. Unir los pedazos, ubicar la acción de formación en
el contexto más amplio del desarrollo de los recursos humanos. No
insistiré sobre este tema que ya hemos tratado en otras ocasiones, pero
bien sabemos que implica mucho más que un cambio de nombre.
2. Juntemos los pedazos: reconozcamos a nuestros sujetos
unidos en el soma, la mente y los afectos. Todas esas realidades,
percibidas y vivenciales conviven en el mismo sujeto simultáneamente.
3. Unamos los pedazos: redescubramos el vínculo entre
pensamiento, sentimientos y conducta. Como se apoyan y bloquean.
4. Relativisemos: veamos al sujeto, a las
organizaciones, al movimiento, no como algo que es, sino como algo que
deviene. Cambia, se influye e influye en su medio. Esta aproximación
dinámica es fundamental en nuestro trabajo.
(Un buen ejemplo de como funciona esto en la práctica es
la diferencia entre hacer un F O D A y un análisis competitivo. Si tenemos
tiempo al final podemos volver sobre eso.)
La teoría de la relatividad fue posible por el abordo de
tesis absolutas. El nuevo enfoque de interrelación y contexto ha
modificado muchas teorías fisiológicas, psicológicas y hasta los
planteamientos teológicos. Nosotros también estamos cambiando, re-leamos
la declaración de identidad y los documentos que le acompañan. Revisemos
el libro las Cooperativas en el año 2000 y el informe Valores Cooperativos
para un Mundo en Cambio. Orientaciones tenemos. El reto es que vamos a
hacer nosotros, no en los próximos años, es que vamos hacer ahora, en la
próxima discusión y mañana en la definición de estrategias por que
nuestras realidades avanzan, con o sin nosotros.
La Reconversión Mental
Creo que nuestro espacio-tiempo relativo de conceptualizar
se nos agota y si me lo permiten quisiera avanzar ahora a los aspectos más
operativos de la propuesta de reconversión mental. Usaré los ejemplos de
nuestra propia práctica como ACI y me concentraré en el caso del trabajo
con los gerentes en el programa de reconversión y el de las mujeres en el
caso de género, ambas experiencias muy cercanas a ustedes.
La pregunta que nosotros tuvimos que formularnos luego de
un par de años de acciones en reconversión, con éxitos y con fracasos,
era, ¿por que técnicas tan efectivas no nos reportaban los resultados
previstos?
¿Por qué nuestros procesos de aprendizaje no pegan?
¿Qué pasa con reconversión? ¿Qué pasa con reingeniería? Toda la teoría de
la inteligencia emocional, Brenchmarking y tantas nuevas técnicas
disponibles, accesibles, entendibles.
Un caso. Luego de un trabajo de análisis competitivo se
define la estrategia y se identifican los cambios a realizar. Unos más
profundos que otros. Se aclaran las consecuencias en términos de
soluciones y beneficios. Resultados: no se realiza ningún cambio. Tenemos
gerentes más ansiosos, más preocupados de crear condiciones de seguridad,
añorando un pasado que nunca volverá.
Sorprendidos vemos el afianzamiento de una cultura
dedicada más a buscar culpables que a implementar las soluciones.
En la revisión de las formas de trabajo, buscando mejores
explicaciones y soluciones a este fenómeno que estoy seguro les es muy
familiar es que encontramos, mejor dicho pegamos, con las Teoría de la
Psicología Racional Emotiva del Dr. Alberth Ellis, que está teniendo un
gran desarrollo a nivel mundial y con las cuales estamos procediendo tal
como lo hicimos con los planteamientos de Michael Porter en el 91
(adoptándolos), hemos sumado los elementos de psicología cognitiva con un
enfoque sistemático y desarrollando las técnicas de esto que llamamos
reconversión mental.
¿Qué entendemos nosotros por reconversión mental? Estamos
hablando de los procesos que permiten a las personas, a partir de un mejor
desarrollo de los procesos mentales, fortalecer las estructuras cognitivas
y asumir formas y contenido de pensamiento - emoción que generen
conductas adaptativas.
Para empezar por el final, las conductas adaptativas son
aquellas conductas que permiten a un organismo en interacción con su
ambiente lograr las satisfacciones de sus necesidades y el logro de sus
metas.
Si ustedes ponen un poco de atención verán que la gran
cantidad de nuestras acciones tiende a alejarnos de la realización de
nuestras metas o muchas veces queremos cosas que se contradicen o bloquean
entre sí, siendo casi imposible asumir una conducta adaptativa.
- El gerente que quiere mantener la disciplina y a la vez ser el más
querido de todos. Querer que los miembros confíen, pero sospechando de
ellos.
- Buscar la comunicación con los empleados practicando el monólogo y
los regaños.
La incapacidad de logro, de realización, siempre nos lleva
a una frustración con nosotros mismos y con nuestros esfuerzos. Buscamos
las conductas que nos acercan al logro de nuestros objetivos y por tanto a
nuestra realización.
La otra parte de la definición son los procesos mentales,
componentes dinámicos e interactuales de la cognición. Estamos hablando de
la percepción, de la atención, la memoria y la imaginación. Todos estos
procesos se influyen mutuamente.
Y por razones educativas, por falta de ejercitación, la
verdad es que son muchos los gerentes y líderes cooperativos que reportan
serios déficit en los procesos de pensamiento. Por ejemplo algunos se
quejan que les falla la memoria, pero pueden decir qué es lo que se les
olvida... es decir más bien es un problema de atención. Mucha gente no
puede prever por que simplemente no pueden imaginar, no se les generan
imágenes en la mente, no pueden ni siquiera hacer o entender metáforas.
Por esta razón decidimos que lo primero que tenemos que hacer es asegurar
el desarrollo de los procesos mentales. Es una cuestión de ejercitación y
disciplina. Hay técnicas específicas para lograrlo y esperaremos
desarrollar algunas nuevas.
El tercer elemento de la definición son las estructuras
cognitivas. Nos referimos a cuatro pares o identidades que son la base
sobre lo que se basan los procesos del pensamiento:
- El orden y la organización, que tienen que ver con la capacidad de
jerarquizar los pensamientos y el control del tiempo. De aquí depende la
capacidad para establecer prioridades y calcular posibilidades de
realización en el tiempo.
- Razonamiento y conclusiones, que destina la posibilidad de
establecimiento de premisas que deben ser consistentes entre ellas y
coherentes con la conclusión. Tenemos muchos gerentes que de sus
premisas verdaderas sacan una conclusión falsa, algunos cuyas premisas
nunca llegan a conclusión, y otros que tienen conclusión sin premisas.
En todos los casos hay falla estructural.
- El tercer par de estructuras tiene que ver con la capacidad de
análisis y de síntesis: separar los elementos, reconocer las
interrelaciones y poder volver a unirles. A muchos gerentes les pasa
como a los mecánicos de lavadoras que siempre les sobran piezas, no
saben segmentar, y muchos menos sintetizar lo que atenta directamente
contra su capacidad de memoria.
- Finalmente, el cuarto elemento son las estructuras de anticipación y
planeación. La anticipación es importante porque le da la oportunidad de
imaginarse las situaciones antes de que sucedan, ser proactivo. La
planeación es la estructura que implica la preparación de conductas y
por eso es una estructura clave en términos de desempeño.
Como pueden verificar, si no desarrollamos los procesos
mentales, si no fortalecemos las estructuras, todo el esfuerzo que estamos
haciendo en la capacitación y en desarrollo de recursos humanos, todo ese
esfuerzo es como dicen los campesinos como ponerle dientes de oro a una
chancha.
Y una vez que tengamos eso, procesos y estructura,
entonces vamos a los contenidos. Antes decíamos que el lema era aprender a
aprender, ahora sabemos que primero tenemos que aprender a pensar, y a
identificar que son las cosas que bloquea el aprendizaje y limita su
capacidad de logro. Esto nos lleva al componente más operativo de la
reconversión mental, en el que quisiera detenerme para revisar brevemente
algunos aspectos metodológicos. Por ser esto realmente el punto final de
nuestro proyecto con ACI. Debo aclarar
que gracias al apoyo de la CCA de Canadá, el Centro Cooperativo Sueco y
Coopnet de la OIT estamos en la fase de
definiciones iniciales, esperamos que para cuando realicemos la
conferencia en México tengamos lista la propuesta completa. A este trabajo
sobre los contenidos del pensamiento le estamos denominando Capacitación
Cooperativa Racional - Emotiva, CRE.
|