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ISSN 1913-6196

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   El conflicto en la Bolivia contemporánea. Alternativas de solución

Prevención y resolución de conflictos

 Roberto Vila De Prado

Parte 1 / 2

Trabajo elaborado en el Curso sobre Transformación Pacífica de Conflictos
llevado a cabo en Transcend Peace University (TPU).

En este artículo se estudiará el conflicto que afecta a Bolivia en nuestros días aplicando la metódica de Galtung: diagnóstico/pronóstico /terapia.

El diagnóstico abarca tres pasos: identificar las partes que intervienen en el conflicto, los objetivos de cada una y enunciar el conflicto o contradicción principal.

El pronóstico contempla dos aspectos, uno negativo, cuáles son las cosas perjudiciales que pueden ocurrir si no cambiamos el rumbo. El otro aspecto se refiere a las cosas positivas que pueden ocurrir si no hacemos nada.

Finalmente, la terapia responde a qué es necesario hacer, a quién convocar, qué procedimiento utilizar y cómo actuar para resolver o mejorar (trascender) el conflicto. Se trata de un diseño donde se combinan los futuros posibles con los futuros deseables.

  I - Diagnóstico

1. Mapa político

Partiremos de un modelo que recuerda vagamente a las formaciones geológicas, es decir que es el resultado de un corte estructural que muestra las distintas capas que componen los elementos de un conjunto.

En esta formación se pueden apreciar tres niveles de análisis:

  • Nivel 1, es el nivel de las clases sociales (fracciones de clase y multitudes)

  •  Nivel 2, es el nivel de las fuerzas sociales, es decir de las organizaciones que expresan los intereses generales o sectoriales de las distintas fracciones de clase

  •  Nivel 3, es el nivel de los partidos políticos, los que en su conjunto emergen como la realidad política a la mirada ingenua; partidos, que según su discurso representan los intereses de toda la población o de algunos de sus sectores mayoritarios.

En el primer nivel, encontramos a los sectores con mayor capacidad para imponer sus demandas, o bien para instalarlas en la esfera pública, son las fracciones de las clases dominantes de La Paz y Santa Cruz, y las multitudes que se expresan a través de los movimientos sociales.

En el segundo nivel, los elementos catalizadores son las elites paceña (LP) y cruceña (SC), así como los movimientos sociales por su gran capacidad de movilización.

El tercer nivel corresponde a los partidos políticos. En la gráfica se ha representado en un solo bloque a los partidos cuya ideología gira en torno al pensamiento único (la vulgata neoliberal).

Los partidos tradicionales han abandonado hace tiempo sus ideologías de origen, buscando la convergencia hacia el pensamiento único 1 , más allá de lo que puedan significar sus denominaciones ("nacionalista", "izquierda", "revolucionario", etc.). Es un indicador interesante el que usen preferentemente las siglas, antes que el nombre completo; lo que obedece al deseo de ocultar la sustitución de la ideología fundacional, más que a la comodidad de hablar con economía de palabras. Vistas así las cosas, queda claro que el transfuguismo no es una traición a la ideología del partido de procedencia del tránsfuga, pues éste se traslada a otro partido que en el fondo comparte la misma visión. Hay sí, diversas formas de deslealtad hacia los dirigentes y las organizaciones.

Por otra parte, las nuevas agrupaciones son imanes poderosos que atraen a aquellos tránsfugas conscientes de que los partidos tradicionales están agonizando, y que tanto los lemas y siglas como las ideologías deben cambiar, para que todo quede igual. Estas nuevas organizaciones adoptan denominaciones (Unión Nacional, Podermos) que acentúan el efecto "recipiente vacío", al que los electores pueden atribuir diversos contenidos de acuerdo con sus percepciones y preferencias.

El Movimiento al Socialismo (MAS) es un partido de tipo "modular", esto significa que está formado por un conjunto de organizaciones interconectadas que no pierden su autonomía y especificidad 2 . Un aspecto importante de su organización es la presencia de grupos encargados de estudiar la sociedad y difundir su ideología. Sin embargo, a medida que los sondeos de opinión iban mostrando que el partido tiene una gran adhesión en el electorado, éste se convierte en un fuerte "atractor" de elementos pequeños burgueses que se incorporan a sus filas y pretenden asumir posiciones de liderazgo por su mayor grado de educación formal. Esta heterogeneidad de componentes, en un partido nuevo, puede debilitarlo en situaciones críticas 3 .

En el segundo nivel, la elite LP ocupa la posición más fuerte en esa red de intercambios y toma de decisiones denominada "centralismo". Sus miembros son los principales proveedores del Estado y los principales beneficiarios de la asignación de cargos oficiales; siendo la captura de información estratégica en materia de política y negocios una de sus muchas ventajas. Su territorio es el espacio de las grandes movilizaciones sociales por tratarse de la sede del gobierno y por las organizaciones vecinales, obreras y gremiales de la vecina ciudad de El Alto. La posición central es importante allí donde el Estado es el principal gestor de la economía.

Los movimientos sociales (MS) están constituidos por una gran variedad de organizaciones que concentran voluntades específicas en torno a demandas y necesidades colectivas que los partidos no logran canalizar; dado el carácter regional y fragmentado de sus luchas, sus metas y sus dinámicas por momentos se vuelven incomunicables. (García Linera, 2005; 14-16).

Tanto la elite SC como los MS pueden vetar las decisiones del gobierno nacional a través de distintas formas de movilización, pero no tienen capacidad suficiente para imponer sus proyectos políticos.

La elite SC ejerce, en su área de influencia, el liderazgo intelectual y moral (en sentido gramsciano). El uso de tribalemas, la disposición de cadenas televisivas y la movilización popular de sus seguidores le han permitido dominar la esfera pública arrastrando en su estela a los políticos locales; a la mayoría de los dirigentes universitarios, vecinales y sindicales; y a los medios de comunicación (más o menos) independientes.

Como dice Hirschman (1961), "aquellos que han progresado siempre afirmarán que su éxito se debe a ellos; se convencerán con gran facilidad y tratarán de convencer a los demás de que sus logros se deben principalmente a sus cualidades y conducta moral superior". A su vez, los menos favorecidos, " responderán con frecuencia a las afirmaciones de superioridad de estos nuevos ricos acusándoles de materialismo torpe, de prácticas mordaces y de un desconocimiento de los valores tradicionales y fundacionales del país".

La elite SC cuestiona la dirección hegemónica de la elite LP, especialmente cuando afecta actividades económicas e intereses dentro de su área de influencia. La pugna se manifiesta en la distribución de los impuestos, la designación de autoridades y la capacidad para dictar normas en determinados territorios. En la región oriental hay un conflicto grave en torno a la distribución de las tierras fiscales - entre campesinos y empresarios - que la elite SC desea que se resuelva con el arbitraje de autoridades elegidas localmente.

La apelación a lo étnico – cultural y a la lucha contra el centralismo 4 tienen como respuesta la lealtad de aproximadamente la mitad de la ciudadanía de la región. Esto, que es su máxima fortaleza, impide que la elite ejerza la hegemonía a nivel nacional. Recordemos que la hegemonía requiere la incorporación al propio proyecto de algunas de las demandas más preciadas de algunos de los grupos de las demás regiones, principalmente de los subordinados. Para eso tiene que conocerlos, vale decir ir más allá de su actual horizonte de visibilidad que sólo llega a las fronteras del espacio regional. En ningún caso es algo que pueda obtenerse simplemente con operativos de prensa.

Los MS se hicieron visibles a través de marchas, bloqueos de calles y caminos, y otras formas de protesta. En aquellos momentos en que sus acciones alcanzan un punto alto, surge casi siempre como correlato y contrapeso, sin relación aparente, una fuerte demanda del movimiento regionalista. En estas situaciones, el gobierno nacional (y la elite LP) ven como se abren dos líneas de conflicto, a izquierda y derecha, lo que lo obliga a negociar con ambas fuerzas a la vez – sobre diferentes temas- en situación de extrema debilidad Además, las principales decisiones están acotadas por un campo de restricciones impuesto por los organismos internacionales. De esto el gobierno tiene plena conciencia, pero no siempre ocurre lo mismo con los demás actores.

Las contradicciones entre ambas elites aparecen en el imaginario de los actores como conflictos entre sus respectivas sociedades regionales o entre el centralismo y las regiones, o bien como un choque entre "civilizaciones" (es decir, etnias). Es evidente que hay intereses espacialmente diferenciados, pero algunas cuestiones son propias de las tensiones entre una de las partes (región - departamento) y el todo (nación). Es un registro importante el hecho de que los jefes de los partidos "nacionales" guarden silencio frente a ciertos enfrentamientos entre las elites, cediendo la palabra a las grandes centrales empresarias. Además, en estas situaciones los diputados forman bloques por región (brigadas), al margen de las tiendas políticas a las que pertenecen y de la ideología que invocan.

Al aproximarse las elecciones, las fuerzas se ordenaron en una forma más "clásica". La divisoria principal pasó roturando o achicando los débiles partidos del centro, especialmente el que intentaban construir los alcaldes de las principales ciudades. Los sectores que siguen a las dos principales elites regionales se alinearon en torno a un gran partido "nacional" y se desplazó el conflicto interregional a un segundo plano para hacer un frente común ante populistas y radicales, hecho que arroja luz sobre la naturaleza profunda de los clivajes sociales 5 .

Luego del triunfo electoral del MAS se abre la interrogante acerca de cómo se manifestarán las tensiones entre las nacionalidades:

"Según una definición clásica de Dahl, la agenda mínima de una transición combina medidas de liberación política con la apertura de canales para la participación pública. Obviamente, la agenda se complica cuando las demandas de participación democrática chocan con la reivindicación de derechos de grupo que tendrían su fundamento en vínculos étnicos. Tendencias a la etnische Schließung, al 'cierre étnico', del proceso democrático advierten sobre la eventualidad preocupante de una colisión de derechos colectivos con derechos individuales.." (Kraus, 1996: 74).

En el marco de una democracia liberal es aceptable que los grupos luchen por imponer su visión, pero respetando el derecho legítimo del adversario a expresar su posición.

Detrás de este amplio espectro se oculta la siniestra telaraña de las redes del narcotráfico.

Dada la muy desigual distribución del ingreso y de las tierras, el punto clave de la discusión es la propiedad pública de los recursos naturales (hidrocarburos, agua y tierra).

  Notas

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