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"¿Qué
significa defender en el mundo actual? ¿Qué significa seguridad? El 99 por
100 de la información pública y la discusión así como la investigación
sobre defensa y seguridad omiten todo problema filosófico y se zambullen
directamente en temas como qué armas o presupuesto militar debe tener un
país El único armamento que el mundo necesita, me parece a mí," dice el
director de TFF, Jan Oberg, "es un armamento filosófico e intelectual en
cultura, en política y en medios de comunicación."
POR SUPUESTO, EXISTEN ALTERNATIVAS
"Si es verdad que necesitamos defensa militar, esos
militares deberían ser fundamental diferentes de los que vemos hoy por
hoy. Pero más importante, el mundo -"nosotros, el pueblo"- necesita algo
que las elites militares y los complejos militar-industrial-burocráticos
no pueden entregarnos: modelos innovadores, comprensivos tanto con los
componentes civiles y militares estructurados según cada país como con las
necesidades de la región, no con las necesidades de estas elites,
complejos o las necesidades de la OTAN.
Simplemente hemos de mirar cuan diferentes son los países
y las culturas del mundo: es realista creer que, con independencia de
diversos problemas históricos, culturales y de seguridad, la defensa
militar de alta tecnología tipo OTAN es el remedio para todos ellos. Se
asemeja a dar a todos los pacientes, sin importar que problemas de salud
tengan, la misma medicina; la cuál, por supuesto, el complejo
médico-industrial (uniformes blancos en vez de verdes) encuentra una idea
encantadora".
POBREZA INTELECTUAL
"Oímos la palabra EQUILIBRIO pero se utiliza de modo
subjetivo; los que están en cabeza sienten que hay un equilibrio. Si todas
las partes en un sistema convinieran que había un equilibrio objetivo y
cada cual albergara solamente motivos pacíficos, no habría carreras de
armamentos. Además, la auténtica carrera de armamentos es respecto a la
calidad (es decir quién posee la tecnología más sofisticada), no de
cantidad. Además, hemos escuchado la palabra ESTABILIDAD tantas veces.
Recuerdo una conversación hace años con un diplomático estadounidense de
alto nivel en los Balcanes que me dijo, en respuesta a toda pregunta que
le planteé, que la política de los EE.UU. se encaminaba a crear
estabilidad. Pero los Balcanes no son estables
Siempre hablan de que nuestro país necesita MAS, Y MAS
SOFISTICADAS ARMAS, incluso cuando no hay amenaza; nunca oímos que los
líderes digan lo que ahora podemos hacer con menos. Oímos que hay siempre
NUEVAS AMENAZAS, que tenemos que adaptarnos para proporcionar seguridad
para las generaciones futuras; sin embargo, la lección que debemos
aprender es que la mayoría de las amenazas están construidas a la manera
de los complejos militar-industriales, no de lo que hay a nuestro
alrededor.
Repetidamente nos han dicho que las armas sirvan PARA
DISUADIR a nuestros enemigos y PARA EVITAR las guerras, eso si deseamos la
paz, debemos estar preparados para la guerra. Estonces, ¿las armas no
están para ser utilizadas? ¡Incorrecto! La teoría de la disuasión asume
una buena voluntad DE UTILIZAR las armas: si la otra parte en conflicto
sabe que mi voluntad es que bajo ninguna circunstancia usaré mis
arsenales, no se sentirá disuadida. Es por esto que cada una de las armas
está para ser usada si se juzga necesario. Si las élites que toman las
decisiones realmente entendieran y desearan la paz, se prepararían para
ella junto con las otras partes.
Nos dicen que "nosotros" tenemos armas para propósitos
puramente DEFENSIVOS mientras que "ellos" tienen motivos expansionistas y
armas ofensivas; el hecho es que occidente ha sido expansivo y proyectó su
potencia militar, política y poder alrededor del mundo. No es Iraq o
Serbia u otros Estados pariah que han atacado a occidente. Nos dicen que
la investigación y el desarrollo militares tiene muchos USOS CIVILES, pero
los investigadores y los ingenieros militares forman el grupo más grande
del mundo dedicado a I+D, rondando los 400,000. Si los pusieran a
encontrar soluciones directamente útiles para el bienestar de la
humanidad, salud, medio ambiente, tecnología, infraestructura, transporte
- si que estarían dedicando toda su creatividad a reducir divisiones
norte-sur, entre mundial rico y pobre - Estoy convencido que veríamos
muchos productos maravillosos salir de eso sin el desvío previo de los
laboratorios de las armas, y que el mundo sería más pacífico. Estoy seguro
de ello," dice el Dr. Oberg.
LA DEMOCRACIA ES INCOMPATIBLE CON POLÍTICAS DE DESARROLLO
NUCLEAR
Y OTRAS CLASES DE MILITARISMO
"He trabajado con estos temas por más de 20 años y creo
que nos están tomando mareando. Y estamos pagando, primero como ciudadanos
sujetos a impuestos y, en el peor de casos, como víctimas. Imagínese que
un sondeo de opinión global fuera hecho y preguntaran a la gente si
quisieran tener armas nucleares, es decir con el enemigo usándolas contra
su propio territorio o dejando a sus gobiernos o aliados usarlas en su
propio país para defenderlos y combatir al enemigo. Pregúnteles si hay
alguna idea razonable, algún objetivo político, que pueda justificar la
matanza de millones de personas. Pregúnteles si es compatible con los
valores de derechos humanos, de intervención humanitaria y de
democratización, incluso el simple hecho de planear tal eventualidad.
Hasta que no vea tal encuesta, creeré que solamente unos
pocos votarían "sí". No estoy al tanto de que las llamadas democracias
hayan siquiera preguntado a sus ciudadanos si desean armas nucleares o de
otro tipo como parte de los arsenales de sus gobiernos que "les
defienden". Cuando los gobiernos democráticos se darán una vuelta por sus
distritos electorales y preguntarán a sus votantes: "mire, aquí tiene
usted tres modelos de defensa - a) de alta tecnología, ofensivo, b) una
mezcla de componentes militares y civiles defensivos y c) uno
exclusivamente civil, con componentes no-violentos. ¿En qué país le
gustaría vivir?" Solamente en Suiza los ciudadanos fueron una vez
preguntados si deseaban tener ejército. ¡Asombrosamente muchos votaron por
la supresión del ejército en su conjunto!
En última instancia, el discurso dominante de la seguridad
y la discusión están desprovistos de nuevas ideas y trivializado hasta la
banalidad. Funciona basándose en viejos miedos. Siempre que algún
iluminado de la seguridad indica que "nuestra seguridad está en juego y el
sistema de armas X restablecerá el equilibrio y creará estabilidad", una
cierta clase de pensamiento excluyente entra en escena.
Occidente juega a batallar por su cuenta y llama
dictaduras a los que no están con él. ¿Cómo hemos de llamar la
auto-promoción occidental triunfalista en torno a una sola economía y una
sola forma de defensa y un solo modo de entender la pacificación? Pienso
que es hora de buscar cierto pluralismo en el campo de la seguridad, de
restablecer democracia y autodeterminación en ese sector," continúa Jan
Oberg.
COMPAREMOS LOS PRESUPUESTOS
"Qué mundo vamos a ver si cada nuevo estado, anterior
miembro del Pacto de Varsovia o del Sur, no tiene ninguna alternativa
mejor que la de importar los esquemas de defensa de la OTAN con
independencia de sus problemas sociales, económicos y otros - y pagando
esta sofisticación militar con sus propios medios.
Comparando los presupuestos, cuantas políticas de estado
del bienestar, seguridad ambiental y crecimiento cultural de los
ex-miembros del Pacto de Varsovia y las nuevas repúblicas balcánicas, se
podrían desarrollar por lo que esta adaptación a medios militares de alta
tecnología futuros, en calidad de miembro de la OTAN, les está costando o
costará. La OTAN y su filosofía de defensa parece un buitre sonriendo a su
caroña. Gran tragedia que los países que lucharon por su independencia
tendrán que pagar por generaciones para convertirse en clientes y
someterse solamente a los deseos de los nuevos amos. Y qué peligroso mundo
cada vez con más países, cada cual con más armas y soldados."
MÁS ARMAS. ESTADOS UNIDOS, EL PRIMER INTERESADO
"Cada vez que un agente en conflicto recibe más armas,
otros pueden replicar que se sientan más inseguros. Así pues, adquieren
más armas y hacen sentir lo mismo a la otra parte. Si no fuera tan
absurdo, sería un mal chiste. Pero no lo es. Es locura humana. Ha causado,
año tras año, sufrimiento a muchísima gente, directamente en la guerra, o
indirectamente desviando billones de dólares lejos de necesidades humanas
básicas. Las desigualdades del mundo han crecido más durante las últimas
cuatro o cinco décadas que en cualquier otro período de la historia
humana.
La situación de pobreza generalizada es una consecuencia
del orden social, político y económico impuesto por occidente. Se puede
decir que la pobreza absoluta alcanzó alrededor de 1.500 millones de
personas, casi un cuarto de la población mundial en el año 2000. Samir
Amin, experto en macroeconomía, nos dice 'la relación usada para medir la
inigualdad en el mundo capitalista (1 a 20 hacia 1900, 1 a 30 en 1945-48,
1 a 60 al final del milagro económico tras la segunda guerra mundial) se
ha incrementado severamente: el 20 por 100 favorecido de la población del
mundo ha incrementado su porcentaje de dominio sobre la producción total
de un 60 a un 80 por 1000 durante las dos últimas décadas del siglo'
Para protegerse de la violencia estructural generada por
dicha desigualdad -o lo que es lo mismo, de los 'desfavorecidos del
planeta', tanto a nivel local como mundial- las elites necesitan armas,
medios de violencia directa. Cuanto más poseen y dominan, mayor es la
necesidad de protegerlo. Y para legitimar y financiar este desorden
mundial y esta paranoia de civilización, los ciudadanos deben ser imbuidos
con la existencia de amenazas en cada esquina: ¡Páguenos y confíe, que
nosotros le protegeremos! Aquí hay algo que no funciona. Nos hallamos ante
algo que no parará hasta el momento que todos nosotros nos levantamos para
decir basta y pensar por nosotros mismos.
Un sólo país, los Estados Unidos de América, gasta más del
40 por 100 del total mundial de presupuestos militares combinados. La suma
en el 2000 es tres veces mayor que el gasto de todas estas naciones
juntas: China, Rusia, y los que se hallan en la lista negra , Irán, Irak,
Siria, Libia, Corea del Norte y Cuba. Un cuerpo que necesita toda esta
medicina no está ni mucho menos sano. Lo que de verdad necesitaría, es
desarme. Desarme y estrategias de seguridad alternativas. Aún así esto no
puede ser más que un sueño si no criticamos también las políticas de
exterior, económica y de defensa del gigante yanqui. El semanario alemán
Der Spiegel publicó en 1997: 'Nunca antes en la historia moderna ha habido
un país que domine la Tierra de modo tan total como los EE.UU. hoy.
América se ha convertido en el Schwarzenegger de las relaciones
internacionales: mostrando sus músculos, obstruyendo e intimidando. Los
americanos, en ausencia de límites puestos por algo o alguien, actúan como
si dispusieran de un talón en blanco para su MacMundo.' Los aliados de la
OTAN y la UE, sirven a EE.UU. para evitar 'quemarse' por sobreesfuerzo. De
otro modo, confrontaciones mundiales, entre culturas o guerras entre los
privilegiados y los no privilegiados del globo serían," predice Jan Oberg.
"Los que viven de la Defensa nos dicen que lo que ellos
producen es seguridad y paz. Pero después de todos estos años de
producción, el mundo está aún lleno de violencia, con más pueblos
sintiéndose inseguros. Detrás de cada refugiado hay un marchante de armas.
Detrás de cada confrontación 'étnica', lo que encontramos es
desigualdades. Más allá de lo aparente de cada movimiento terrorista o
integrista, hay pueblos que una vez fueron los aliados receptores de las
armas de occidente y los favoritos de sus agencias de inteligencia.
No hay prueba alguna de que el mundo sea un lugar más
seguro gracias a la carrera armamentística de estos últimos cincuenta
años. Si Europa es hoy más segura dentro de sus muros, lo que es
discutible, es quizá por personas como Willy Brandt, Olof Palme, los
movimientos ecologistas, pacifistas o feministas, por el desarrollo
económico, la alfabetización, la difusión de la cultura, la existencia de
disidencia tanto en el este como en el oeste, figuras como Mijail
Gorbachov, pero NO por la OTAN, el Pacto de Varsovia, las armas atómicas o
la Realpolitik. Milagrosamente, Europa sobrevivió a todo eso. Si el
militarismo no hubiera existido, si nos hubiéramos visto forzados a tratar
los conflictos por medio de a inteligencia de un modo menos violento,
digamos desde 1945, el mundo habría podido llegar a ser en verdad un lugar
más seguro."
DESARME Y CONTROL DE ARMAMENTO SIGNIFICA ARMAMENTO MÁS
EFECTIVO
"¿Pero qué pasa con el control armamentístico y las
negociaciones de desarme? Creo que es un callejón sin salida. Las personas
interesadas en la paz han tenido la oportunidad de darse cuenta de que
durante los últimos cincuenta años de negociaciones de desarme, aunque
afortunados en cierto modo, han fallado tremendamente en el sentido de ser
capaz de desarrollar y conciliar alternativas constructivas. La historia
de las charlas de 'desarme' pueden ser fácilmente resumidas: las partes se
deshicieron de lo que estaba anticuado, que no era militar o
económicamente interesante para ellas, dejando manos libres para invertir
en nuevos recursos armamentísticos tecnológicamente más avanzados.
Sólo hace falta pensar en todas esas peticiones de
desarme, acuerdos y resoluciones. O escuchar todas esas llamadas urgentes
hechas durante la revisión del tratado de no proliferación nuclear en
Nueva York. 'Requerimos que todas las potencias nucleares...' y aún así
nada ha pasado. Schwarzenegger y sus semejantes se sienten perfectamente
excluidos de petición alguna, como por ejemplo, la enunciada por el
ministro de asuntos exteriores sueco. Suecia, como muchas otras naciones,
cree en la primacía de lo militar en materia de seguridad, no en la
defensa civil o la no-violencia, y como todos está dispuesta al desarme
una vez los otros den el primer paso. La anterior representante sueca para
asuntos de desarme, Sra. Inga Thorsson, fue completamente dejada de lado
cuando planteó la posibilidad de una conversión mundial de las industrias
militares en industrias civiles, dirigiendo el estudio de la industria
militar sueca hacia 1984, de forma bastante premonitoria en lo que
respecta al final de la Guerra fría, cinco años después.
La única sorpresa de estos 'encuentros' (muy cercanos al
teatro del absurdo, de Samuel Beckett) es que no son objeto alguno de
protestas generalizadas. Es más, son cubiertos informativamente por un
entramado de agencias, grandes medios, etc. con probados lazos con el
complejo militar-industrial. Después de todo, los periodistas son
ciudadanos como cualquier otro, que han oído y contemplado cuán peligroso
es este mundo. Esto nos conduce a plantear la pregunta: ¿No sería el mundo
más seguro sin armas?
Movimiento pacifistas en el sentido más amplio han
alertado sobre el tema, pero no existe estrategia alguna para minar el
militarismo que llena todo. Y sus indirectas y directas consecuencias,
como, el nazismo, el stalinismo o la limpieza étnica. Las armas matan,
incluso cuando no se disparan.
Desarme y control de armamento no han conducido a nada
excepto a una más sútil manera de regular la carrera armamentística y a
tranquilizar a las masas acerca de sus consecuencias a largo plazo. Cuando
ciudadanos de todo el mundo han oído por décadas que 'necesitamos armas
más sofisticadas para la Defensa', se da la paradoja que sólo algunos
intelectuales o activistas son capaces de ver las ventajas del desarme,
mientras que para la mayoría, desarmar el país equivale a 'dejarlo sin
defensa', todo gracias a la eficaz y sistemática propaganda militarista y
a la cobertura mediática que enfatiza las ventajas de la guerra. Nos han
enseñado que felicidad/seguridad es igual a pistola cargada. También
aprendimos que hemos de creer lo que la autoridad nos dice.
Se necesita una nueva clase de diálogo sobre temas de
defensa, seguridad y paz. Es legítimo, y en efecto muy humano, el buscar
protección y seguridad. Pero es pura mentira el pretender que la cultura
militarista vigente es la única posible solución o la mejor manera de
cubrir estas necesidades tan humanas. Es aquí donde las ideas y principios
del TRANS-ARME deben hacer su aparición. No se trata de reducir los
defectos del sistema, sino de elegir un nuevo paradigma, algo DIFERENTE."
BUSCAMOS LA CONFRONTACIÓN NO-VIOLENTA,
LAS IDEAS SON LA
NUESTRA MEJOR ARMA
"Necesitamos de una confrontación no-violenta con esas
elites que operan al margen de la democracia, a menudo con la ayuda de los
servicios de inteligencia y otras agencias de guerra psicológica.
"Necesitamos discutir acerca de esa guerra psicológica que
se dirige contra toda la población civil, para hacerlos receptivos a
costosos arsenales y meterles miedo en el cuerpo. Alguien debe señalar que
la verdad es precisamente lo contrario: que esa 'seguridad' de hoy es
nuestra mayor amenaza, para 'nosotros, los pueblos...'
Un mundo mejor nacerá en el preciso instante en el que, a
través de un diálogo creativo, crítico, abierto y democrático incluso con
los militares, nos centre en como cambiar hacia una seguridad por el bien
común de toda la humanidad. Hace veinte años, analistas de la paz, yo
entre ellos, predijimos que si la URSS caía, la OTAN continuaría con su
carrera de armamentos y rápidamente encontraría nuevas amenazas y locuras
para legitimar dicha locura. Eso es exactamente lo que sucedió, la carrera
de armamentos está dirigida por fuerzas internas, casi autistas.
La confrontación que proponemos no debe empezar con
griterío o pedradas, sino con ideas mejores sobre la defensa, seguridad y
medios pacíficos. Los ciudadanos deben alcanzar y afrontar a esta minoría
que maneja el poder en asuntos militares. Lo que significa atacar un
enorme problema y combatir con ideas, no atacar a las personas. Sino
ayudarlas a dejar el 'mono' por esa, su droga preferida. Ayudarlas a
librarse de esa obsesión con el poder físico y hacer cosas útiles para
todos, hacia un verdadero globalismo que nos permita librarnos de esos
artificiales e infundados miedos y proyecciones acerca de esos 'malvados'
otros."
Concluye Jan Oberg: "Estoy bastante seguro de que hay
gente a lo largo y ancho de este mundo con suficientes ideas y sentido
común para revolucionar esta maligna estructura, aunque se esté haciendo
tarde. Si los pueblos pueden ver una alternativa mejor, lucharan por ella.
El sistema armamentístico mundial es algo enfermante y enfermo. En
nosotros está el curarlo, el convertirlo en un sistema sano que contenga
aquellos valores que se supone defiende: democracia, diálogo y desarrollo
y común dirección. Un buen sistema de defensa es aquel que hace caminar a
hombres y mujeres hacia el encuentro de legítimas necesidades de seguridad
y protección, aquel que pone fin a la cultura del armamento y que va hacia
la cultura de la paz y el fin de las guerras.
"Quizá crea que no somos pragmáticos. Aún así, un
pensamiento pragmático le hará ver que la actual cultura armamentística y
la misma humanidad no podrán coexistir por mucho tiempo."
Notas
Publicado originalmente en TFF Fundación Transnacional por
la Paz y la Investigación del Futuro
http://www.transnational.org/
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