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  Después de la violencia

Entrevista

 Araceli García del Soto

Parte 2 / 2

¿Estás familiarizada con el proceso de Sudáfrica?, ¿por qué en muchos casos se toma como ejemplo?

El proceso sudafricano se ha intentado exportar a otros lugares como si fuese una fórmula única, valida en distintos contextos. Esto no es tan simple porque el objetivo de estos procesos es la erradicación de la violencia y en cada país la violencia tiene distintos síntomas y formas de manifestarse por lo que no puede existir una receta universal de los procesos de transición y reconciliación.

Creo que el proceso sudafricano fue un buen intento por hacer visible lo que había sido la realidad de las víctimas, pero también hemos podido aprender mucho de los defectos que tuvo. En publicaciones de psicología social y justicia transicional se ha escrito mucho sobre esto. Uno de los factores más negativos fue que a los sobrevivientes se les crearon muchas expectativas que después no se hicieron realidad, no sólo en cuanto a reparaciones económicas sino también en cuanto a reparaciones de reconocimiento social. Muchos de ellos siguieron esperando a que se les entreguen los restos de sus seres queridos, o siguen esperando todavía hoy un reconocimiento social que no se ha hecho público. Quedaron muchos traumas que no recibieron apoyo. Y el ‘ubuntu’, sentido autóctono básico de reconciliación, llega incluso a culpabilizar a muchos actores que todavía reclaman justicia, les hace sentir que no son lo bastante buenos o lo bastante generosos como para perdonar totalmente, tal y como lo recomendaban actores públicos (políticos o medios de comunicación) y claro la mayoría de estos actores públicos no habían experimentado la violencia ni la injusticia... Ni habían necesitado apoyo comunitario o psicológico.

¿Apoyo psicológico?

Apoyo psicológico individual y comunitario. Se intentó hacer que estos procesos de declaración de las atrocidades no volvieran a retraumatizar a las víctimas. Ello requirió de muchas acciones como por ejemplo coordinar los testimonios de declaración ante los abogados. Era necesario que los abogados entendieran mejor las realidades de las víctimas, que supieran lo duro que es para ellos hacer esas declaraciones.

Ha trabajado mucho con relación a la violación sexual como un arma de guerra. Suele existir vergüenza pero no venganza. Pero hay algo que no acabo de comprender, en Latinoamérica abunda el machismo y también los sentimientos de honor viril ¿No son este tipo de emociones una contradicción con que no sean comunes los actos de venganza? ¿Quisiera ahondar sobre esto?

Creo que todos hemos tenido la posibilidad de conocer a supervivientes que con el paso del tiempo lo que te dicen es "yo perdono, y no voy a vengarme, lo que quiero hacer es no olvidar", y yo opino que este tipo de actuación está fundada en valores que no son incompatibles con lo masculino, ni con un enfoque más suave que comúnmente está asociado a lo femenino. Esta es una posición más blanda, más conciliadora y más amorosa. Existe una asociación mental de que lo masculino sería un mayor deseo de justicia, de que las cosas se igualen y que sean como tiene que ser. Pero fundamentalmente lo que toda la gente busca, en primer lugar, es un reconocimiento de lo que les ocurrió y de cómo fue la violencia. Que el pasado se haga visible. Y esto requiere tanto de enfoques racionales como emocionales, de combinar ambos.

¿Y no surgen conflictos con aquellos que quieren ocultar o borrar el pasado?

¡Es tan difícil! A la hora de demandar justicia y revelar cuáles han sido las atrocidades es frecuente mucha polarización y se reproducen posiciones semejantes a los bandos que estuvieron implicados en los conflictos violentos.

Pero hay otro aspecto que a veces no se le dedica mucha atención y que a mí en particular me interesa mucho y es la problemática en el aspecto intergeneracional, de cómo se evalúan los hechos en el seno de las familias y sobre todo cómo se transmite a las nuevas generaciones, las versiones de la verdad sobre la violencia y el impacto que causa.

Pensando precisamente en las nuevas generaciones ¿no es factible que se reproduzca un nuevo ciclo de violencia?

No me parece que se reproduzca tal y como lo vivieron las generaciones anteriores, no. Creo que quienes han sufrido violencias extremas aprenden mucho sobre como evitar la violencia. Pero también se tienden a repetir algunas actitudes y muchos estereotipos.

Lo fundamental en estos casos es la capacidad de ponerse en la cabeza y en el corazón del otro, y para hacerlo es necesario hablar con el otro, tener muchos intercambios y desafiar al miedo. Intentar conocer la realidad del otro y cuestionarse mucho a uno mismo. Suelo repetir que la mejor manera de aprender a conocerse a uno mismo es enfrentando el dolor de los demás. Ese ejercicio, ponerse en el pellejo del otro, facilita un equilibrio muy favorable que hace pensar dos veces a la hora de seguir comportamientos violentos.

Volviendo a otro tema. ¿Cómo es percibida la presencia de agentes externos, terceros actores o facilitadores en estos procesos?

Con relación a esa definición te diré que todos tenemos distintas sensaciones porque hay muchas maneras de ser un agente externo. Una cosa es innegable y es que, cualquiera que entre desde fuera en un proceso de post violencia para trabajar con supervivientes despierta expectativas. ¿Por qué?, porque somos distintos y obviamente no hemos vivido esos procesos.

Es inevitable que el superviviente siempre va a vernos como alguien muy ajeno. Es una realidad, y en muchos casos van a pensar de que podemos aportarles nuevas posibilidades. Algunas oportunidades: fuentes económicas, sociales, educativas, incluso la difusión de sus verdades y sus realidades.

Esas expectativas siempre están ahí pero el verdadero desafío es: ¿cómo se negocian o cómo se trabajan? Inevitablemente un extranjero puede aportar a estos procesos poco en cuanto a la búsqueda de la verdad porque no forma parte de ellos y no los conoce desde adentro como los supervivientes.

Ahora bien, lo que sí podemos aportar es la comparabilidad. Lo que ocurrió en otros lugares para que las propias víctimas y los actores domésticos o locales, analicen estos ejemplos y vean los que les pueden ser útiles y los adapten a sus realidades. Esto no quiere decir importar recetas porque como ya dije antes no funciona.

Pero lo que yo siento es que la gente quiere saber. ¿Cómo han hecho esto en este otro sitio? ¿Cuál es tu experiencia trabajando con supervivientes de cosas similares en otros lugares? ¿Cómo crees tú que podríamos trabajar nosotros? Esa ha sido mi experiencia.

Mencionaste antes el trabajo en psicología comunitaria ¿En qué consiste?

Este trabajo está vinculado a los procesos de cohesión y compartir experiencias y emociones en el grupo respecto al impacto de la violencia y la forma de abordar el futuro, y también al análisis de los efectos de la impunidad y las amnistías totales. Ya hay literaturas y datos académicos que demuestran que la impunidad es como una receta que desgraciadamente es usada con frecuencia pero que en contextos donde hubo violencia a la larga trae otros problemas con consecuencias comunitarias negativas, y en ocasiones lo que tiende a hacer es favorecer que se reproduzcan estos procesos de violencia.

Esto sucede porque los agresores no ven que se pongan límite a los actos de agresión y entonces las víctimas tienden a sentirse indefensas. Cada vez más se está demostrando que la impunidad de forma comunitaria y colectiva favorece la reproducción de la violencia aunque no de la misma manera. La gente se siente desamparada, no hay un marco legal para que los perpetradores se detengan. Es menudo la forma de pensar: "si no nos hicieron nada con el pasado, ahora tengo nuevas maneras de hacer lo mismo o cosas distintas, o peores, pero no tengo por que limitarme o detenerme".

Algo más que quieras decir a los lectores de Futuros

Pienso que todos los procesos de reconciliación, a la larga, tienen que incluir a todas las partes. Son procesos lentos que tratan de fijar metas mínimas de consenso, pero hay que tener siempre presente en esa cuenta las realidades de los supervivientes.

Estas realidades con muy complejas donde entran en juego diversos factores, desde la psicología individual, los sufrimientos y traumatismos de las víctimas, a las realidades de pobreza social, y a la aceptación de la realidad social de los distintos actores comunitarios.

A la larga lo que nos interesa es seguir peleando duro para esas nuevas generaciones, pero muchas veces la única manera de crear sentido a estos procesos es con esa mirada del reconocimiento y el trabajo sobre las historias llenas de violencia, culpa y vergüenza. Creo que era un poeta guatemalteco Humberto Akabal quien dijo que muchas veces él se encontraba a sí mismo caminando hacia atrás porque esa era su forma de recordar y encarar los problemas, si caminaba sólo hacia adelante "te podría contar como es el olvido", no se llega a ver el origen de los problemas ni su solución sin encarar lo vivido anteriormente.

¡Gracias por escuchar!

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