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Parte 2/2
¡Cuidado Con Los Eructos De Metano!
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Un auto
promedio en Estados Unidos libera 5.5 toneladas de dióxido de
carbono cada año |
Los gases de combustión de las camionetas 4x4, no afectan
en la creciente temperatura de hoy, no inmediatamente. A través de un
complicado ciclo de retroalimentación, los combustibles quemados hoy
afectaran el calentamiento dentro de un plazo de 30 a 50 años. Hoy estamos
viendo temperaturas relacionadas con las emisiones de combustibles de
aproximadamente 1960, cuando el consumo de combustible era mucho menor.
Las emisiones de combustible de hoy, se expresarán en la atmósfera
aproximadamente en el 2040.
Los niveles crecientes de gases invernadero cerca de la
superficie mantienen el calor allí, impidiendo el avance de la radiación a
las capas más altas de la atmósfera. Al calentarse la superficie, la
estratosfera se enfría. Las reacciones químicas que consumen el ozono que
nos protege de las radiaciones ultravioletas se aceleran a medida que el
aire se enfría. Por lo tanto, el área donde el ozono ha descendido por
debajo de niveles apropiados, en la Antártida, se mantiene en un tamaño
cerca del récord a pesar del hecho de que los clorofluorocarbonos,
culpables de la reducción de ozono, fueron prohibidos hace más de 15 años.
En su libro "Cuando la vida casi murió: La extinción
masiva más importante de todos los tiempos" (Londres: Thames and Huston,
2003) Michael J. Benton describe una extinción masiva al final del período
permiano, aproximadamente 250 millones de años atrás, cuando al menos el
90 por ciento de la vida en la tierra murió. La extinción probablemente se
inició con masivas erupciones volcánicas en Siberia.
De acuerdo con las teorías actuales, las erupciones
introdujeron enormes cantidades de dióxido de carbono en la atmósfera,
causando una cantidad de reacciones bióticas que aceleraron el
calentamiento global en aproximadamente 6 grados centígrados. En un
capítulo titulado "¿Qué causó la mayor catástrofe de todos los tiempos?"
Benton esquematiza cómo el calentamiento (que se acompañó de anoxia o
falta de oxígeno) pudo haberse alimentado a sí mismo: "Quizá el efecto
invernadero de finales del período permiano haya sido simple.
De la erupción de los volcanes siberianos se despidió
dióxido de carbono, lo que llevó a un aumento de la temperatura global de
6 grados centígrados aproximadamente. Las frías regiones polares se
volvieron cálidas y la tundra se descongeló. El "derretimiento" debió
penetrar en las bolsas de hidrato de metano localizadas alrededor de los
océanos polares, e inmensos volúmenes de metano debieron explotar hacia la
superficie de los océanos en enormes burbujas.
Esta entrada extra de carbono en la atmósfera causó un
mayor calentamiento, que puede haber derretido, a su vez, mayor cantidad
de reservas de hidrato de metano. De esta forma el proceso continuó, cada
vez más rápido. Los sistemas naturales que normalmente reducen los niveles
de dióxido de carbono no pudieron operar y, eventualmente, el sistema
entró en una espiral fuera de control, causando el mayor colapso en la
historia de la vida"
La falta de oxígeno de esta inmensa expulsión global de
metano, dejó a los animales terrestres luchando por respirar, causando la
mayor extinción masiva de la historia de la Tierra, según sugiere la nueva
investigación. Greg Retallack, un experto en suelos prehistóricos, de la
Universidad de Oregon, ha especulado que la propia "expulsión" de metano
fue de tal magnitud que causó la extinción masiva por falta de oxígeno,
fatal en los animales terrestres. Bob Berner de la Universidad de Yale, ha
calculado que la cascada de efectos sobre las áreas terrestres húmedas y
los arrecifes coralinos puede haber reducido los niveles de oxígeno en la
atmósfera del 35 por ciento a solo el 12 por ciento en 20.000 años. La
vida marina también se debe haber asfixiado en las aguas carentes de
oxígeno.
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"La mayor extinción
masiva de la historia de la Tierra, ocurrida 250 millones de años
atrás fue desencadenada por una diferencia de temperatura de 6
grados centígrados" |
Hoy, eventos de 250 millones de años atrás, son más que de
interés académico, porque los 6 grados centígrados que Benton estima
desencadenaron estos hechos, son casi iguales al pronóstico de la IPCC
sobre del aumento de la temperatura del planeta Tierra para finales de
este siglo.
En Cambio Abrupto del Clima (2002) Richard B. Alley
escribió que el clima puede cambiar rápidamente ( hasta 16 grados
centígrados en una década o dos) "cuando causas graduales empujen al
sistema terrestre al límite. Algo así como la presión creciente de un dedo
que eventualmente da vuelta rápidamente un interruptor y prende la
luz...." La mitad del calentamiento global del Norte Atlántico desde la
última era del hielo se alcanzó, escribe Alley, en una década.
El récord de temperatura de Groenlandia, de acuerdo con el
estudio de Alley, se parece más a una fila irregular de dientes filosos
que a un pasaje gradual de una época a otra. De acuerdo con Alley, "Los
proyecciones sobre el calentamiento global, vaticinan un aumento en las
precipitaciones globales, aumento en la variabilidad de las
precipitaciones, y sequías de verano en el interior de varios continentes,
inclusive en regiones productoras de granos. Estos cambios podrían
producir más inundaciones y sequías." Las emisiones humanas de gases
invernadero pueden aportar el incremento suficiente para desencadenar ese
cambio rápido.
Para el año 2000, el ciclo hidrológico parecía estar
cambiando más rápido que las temperaturas. El aire más cálido mantiene
mayor humedad, haciendo a la lluvia (y a veces la nieve) más intensa. El
aire más cálido también aumenta la evaporación, paradójicamente
intensificando la sequía al mismo tiempo. Con el calentamiento sostenido,
los lugares habitualmente húmedos generalmente parecen estar recibiendo
más lluvia que antes; los lugares secos a menudo reciben menos lluvia y
son propensos a experimentar sequías más persistentes.
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Sequías o
inundaciones se han transformado en el régimen meteorológico del
día. |
En muchos lugares, sequías o inundaciones se han
transformado en el régimen meteorológico del día. La humedad atmosférica
aumenta más rápidamente que la temperatura; en los Estados Unidos y
Europa, el aumento de la humedad atmosférica fue del 10 al 20 por ciento
desde 1980 hasta el 2000. "Es por eso que se ve el impacto del
calentamiento global especialmente en intensas tormentas e inundaciones
como las que hemos visto en Europa" Kevin Trenberth, un científico que
trabaja con el Centro Nacional para la investigación atmosférica (NCAR),
le dijo al Financial Times de Londres.
Como si vinieran para corroborar los modelos de climas, el
verano del 2002 presentó un número de hechos climáticos extremos,
especialmente en cuanto a las precipitaciones. La lluvia excesiva arrasó
Europa y Asia, inundando ciudades y pueblos y produciendo la muerte de por
lo menos a 2000 personas, mientras que sequías y altas temperaturas
chamuscaron las ciudades del este y oeste de Estados Unidos. Los
escépticos del cambio climático argumentaban que el tiempo es siempre
variable, pero otros observadores notaron que los extremos parecían ser
mas frecuentes que antes. Un año después, siguiendo las inundaciones
episódicas durante el verano del 2002, Europa experimentó algunas de las
temperaturas más altas (y más sostenidas en el tiempo) en su historia
registrada, causando (según varias estimaciones) entre 19.000 y 35.000
muertes. Se estropearon hasta el 80% de las cosechas en el este de
Alemania, escenario de una de las peores inundaciones del 2002.
"En un clima más cálido, las posibilidades de encontrarte
con demasiado o con demasiado poco, son mayores" dijo el Dr. Wallace, un
profesor en ciencias atmosféricas en la Universidad de Washington.
Científicos que trabajan para el gobierno, han medido un aumento en
tormentas de chaparrón en los Estados Unidos durante el siglo pasado. "En
los últimos 50 años, expresó Wallace, las precipitaciones invernales en
Sierra Nevada han estado dándose cada vez más en forma de lluvia,
aumentando los riesgos de inundación, en vez de nevada, que es lo que
provee de agua a los agricultores y pozos por igual a medida que se
derrite en primavera.
El reporte del Consejo Mundial del Agua recopiló
estadísticas que indican que entre 1971 y 1995, las inundaciones afectaron
a más de 1.5 billones de personas en todo el mundo, o 100 millones de
personas al año. Aproximadamente 318.000 han muerto y más de 18 millones
se han quedado sin hogar. El costo económico de estos desastres se ha
calculado en aproximadamente $300 billones en los años noventa mientras
que en los años sesenta fue de $35 billones. El calentamiento global está
causando cambios en los patrones meteorológicos a medida que las
poblaciones migran hacia áreas vulnerables, aumentando el costo de eventos
meteorológicos individuales, dijo William Cosgrove, vicepresidente del
Consejo Mundial de Agua. Los científicos citados por el Consejo Mundial
del Agua esperan que los cambios climáticos que ocurran en el transcurso
del siglo XXI traigan estaciones lluviosas intensas y más cortas en
algunas áreas, así como sequías mas largas e intensas en otras áreas,
poniendo en peligro algunas cosechas y especies, y causando una reducción
en la producción mundial de alimentos.
Abundan ejemplos sobre aumentos de extremos en
precipitaciones. Noviembre del 2002, diciembre del 2002, y enero del 2003
fueron los meses más secos de Minneapolis-St Paul's en su historia
registrada. A esto le siguieron los meses que van desde junio a octubre
que fueron los más lluviosos en más de 100 años. En diciembre del 2002,
Omaha experimentó su primer mes sin registrar lluvias en cantidades
medibles. En marzo del 2003, habiendo soportado el año más seco de su
historia registrada en 2002, Denver, Colorado, registró 76 centímetros de
nieve en una tormenta. Algunas áreas de la parte delantera de la sierra,
amenazada por la sequía, recibieron hasta 10 pies de nieve en una misma
tormenta. Luego de esa tormenta, el clima seco retornó.
Aproximadamente la mitad de los Estados Unidos estuvo bajo
serias condiciones de sequía durante el verano del 2002. La sequía fue
ocasionalmente interrumpida por lluvias torrenciales. El 13 de septiembre
del 2002, por ejemplo, Denver, amenazado por la sequía, fue inundado por
diluvios provenientes de una tormenta eléctrica de rápido movimiento que
causó inundaciones generalizadas.
Eventos similares ocurrieron en Salt Lake City. Diez días
después, un chaparrón inundó a Atlanta, igualmente amenazada por la
sequía. El 10 de septiembre del 2002, el equivalente a seis meses de
lluvias, cayó en tan solo unas horas en los departamentos de Gard, Herault
y Vaucluse en el sur de Francia, ahogándose al menos 20 personas. En el
pueblo de Sommieres, cerca de Nimes, un arroyo usualmente pequeño se
desbordó hasta alcanzar una anchura de 300 metros, interrumpiendo el
tráfico terrestre.
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"Los episodios de
inundaciones severas pueden volverse más frecuentes, a pesar de la
tendencia general hacia veranos más secos" |
Los suburbios de Chicago recibieron entre 20 y 33
centímetros de lluvia en la noche del 12 de agosto del 2002, en un verano
que incluyó inundaciones devastadoras en Praga y Dresden, como también en
partes del sur de China. La India tuvo un monzón variable, algunas áreas
se inundaron mientras que otras experimentaron sequías. Las inundaciones
severas de Europa durante el 2002, quizá sean un indicador de un patrón
emergente, de acuerdo a Jens H. y Ole B. Christensen, quienes modelaron
patrones de precipitación en Europa bajo condiciones de calentamiento que
quizá sean prominentes en el área, desde el 2070 hasta el 2100. "Nuestros
resultados", escribieron en Nature, "indican que los episodios de
inundaciones severas pueden volverse más frecuentes, a pesar de la
tendencia general hacia veranos más secos". La tendencia hacia la sequía o
las inundaciones se intensificará ya que el calentamiento distorsiona el
ciclo hidrológico. Una atmósfera en calentamiento, va a contener mayor
vapor de agua, que va a proveer un mayor potencial para liberar calor
latente durante la formación de los sistemas de baja presión, con lo cual
posiblemente se intensifiquen esos sistemas y también haga que haya más
agua disponible para precipitaciones." Escribieron los Christensen.
La cantidad de precipitación media anual en los Estados
Unidos ha venido aumentando de 2 a 5 % por década, de acuerdo al
científico atmosférico Ken Trenberth y sus colegas (que escriben en el
boletín de la sociedad meteorológica americana Bulletin of the American
Meterological Society) con "la mayor parte del aumento relacionado con la
temperatura y, por lo tanto con la capacidad atmosférica de retención de
agua...... existe una clara evidencia de que las medias de precipitaciones
han cambiado en Estados Unidos....se esperan menos lluvias - o nevadas-
pero más intensas". Las tormentas individuales se verán fomentadas por el
desprendimiento de calor latente, que proporciona aún mayor humedad a las
tormentas individuales.
Generalmente, las mayores temperaturas aumentan la
evaporación, con algún enfriamiento compensatorio cuando hay agua
disponible. El aumento en la evaporación intensifica la sequía, la cual,
hasta cierto grado, se agrava a sí misma a medida que la humedad se va
agotando llevando a "un aumento del riesgo de olas de calor e incendios en
asociación con esas sequías, ya que una vez que la humedad de la tierra se
ha agotado, entonces todo el calor se dirige al aumento de la temperatura
y al marchitamiento de las plantas."
En regiones montañosas, escribió Trenberth, " Los
"glaciares" (snowpack) son un recurso vital, no solo para los esquiadores,
sino como una fuente de agua fresca en la primavera y en el verano, cuando
la nieve se derrite. El calentamiento, acorta la temporada de nieve con
más precipitaciones cayendo en forma de lluvia y no de nieve; derritiendo
más temprano la nieve que hay; y causando mayor evaporación y desgaste.
Todos estos factores contribuyen a disminuir los glaciares. Es muy
probable que lo acontecido en el verano del 2002, en la parte oeste de
Estados Unidos, con unos glaciares excepcionalmente pequeños y la
subsiguiente baja humedad de la tierra, hayan contribuido sustancialmente
a la intensa sequía generalizada, debido a la importancia del reciclado
(en el ciclo hidrológico). ¿Podría ser éste un signo del futuro?
Las compañías aseguradoras, cuyo negocio es apostar en el
futuro, están mirando el clima, y están preocupadas.
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