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Parte 1/2
No existen
fenómenos morales, sino sólo una
interpretación moral de los fenómenos
Friedrich
Nietzsche
Algunas consideraciones generales del problema
Globalización: un fenómeno actual pero de vieja data
La reestructuración capitalista y el proceso
de globalización
La ética capitalista
Los efectos perversos de la
globalización en el trabajo
A modo de conclusiones
Los
tiempos actuales están unidos a grandes cambios. Esta situación ha llevado
a la humanidad a considerar dentro de sus espacios de actuación el pensar
en nuevos paradigmas que no son más que el producto del desarrollo
tecnológico y comunicacional de la época. Aunado a ello, aparecen
elementos societales como crisis de valores y nuevas formas de pensar e
imaginar las transformaciones y los cambios que llevan consigo estos
fenómenos globalizantes y que por lo demás tocan elementos que nos invitan
a repensar el momento en que actuamos como naciones en los procesos
productivos
Los procesos a los que nos referimos, Están atados a una
amplia variedad de factores, que pretenden buscar respuestas a las
circunstancias de un nuevo mundo caracterizado por el individualismo que
empuja a ampliar aun mas las grandes brechas entre los sectores que
conforman la vida económica de un país
Por ello, el capitalismo, tiende hoy ha estar inserto
dentro de varias implicaciones, se trata de la redefinición del modelo
cuyos efectos se manifiestan en los distintos ámbitos económicos y
sociales de las naciones y más aun en el contexto de las relaciones
laborales, fundamentalmente se dice, que hay detrás de todos esto cambios
globalizadores que invocan una nueva valoración de la concepción ética –
societal redefinida por esos cambios a nivel mundial, trayendo como
consecuencias implicaciones en el contexto de la realidad venezolana.
Algunas consideraciones generales del problema
Estos procesos globalizadores irrefrenables traen consigo
grandes cambios que se configuran en mostrar los alcances de una
perspectiva ética, que –mediada por la nueva revolución tecnológica-
privilegia la productividad y la competitividad como valores sustantivos
de toda actividad económica.....]
Esos nuevos valores y esa nueva ética del trabajo, están a
su vez fundamentados en una nueva forma de acumulación marcada por el
consumo en el sistema capitalista emergente, que consiste en la aplicación
del conocimiento al conocimiento mismo.
No se trata ya de un modelo basado en la fuerza-músculo de
los trabajadores, sino en el conocimiento como correaje del plus - valor
en la actividad productiva (Drucker, 1998). Ese proceso se refuerza con
las innovaciones tecnológicas aplicadas al proceso económico y la
reingeniería de procesos, basada en las altas exigencias de competitividad
en el mercado.
En este sentido Parra (2003) señala: "No sólo desaparece
el empleado de [...cuello azul...], sino también el peso de las
organizaciones sindicales que sirven de resguardo a las garantías
laborales". Este tipo de capitalismo, tiene efectos importantes en el
empleo, en los ambientes de trabajo y en las relaciones laborales.
La reingeniería de procesos, aplicada con la finalidad de
reducir los altos costos operativos empresariales, produce altos índices
de desocupación laboral. Rifkin dice que la automatización "…conduce
vertiginosamente a la economía global a un futuro industrial sin
trabajadores" (Rifkin, 1996; p. 28). En el caso de América Latina, los
efectos de la innovación tecnológica y las exigencias en los patrones de
competitividad en el mercado, han puesto en jaque los perfiles
tradicionales de la demanda de mano de obra. Cada vez más se establecen
necesidades ligadas al manejo de las tecnologías en red (software) como
parte sustancial de la formación de recursos humanos en la era
microelectrónica.
El abordaje de la propuesta ética en las relaciones
laborales en ese proceso de redefinición del capitalismo, parte del
argumento-hipótesis según el cual, se trata de una visión del mundo y de
los acontecimientos humanos que rescata la misión profesionalizante como
valor supremo del proyecto de vida: la ética protestante (Weber, 1997). Se
analizarán también las consideraciones hechas por Parra (2002) acerca de
la inscripción de esa especie de ética revisitada, en el discurso y los
preceptos judeo-cristianos. Todo ello, con amplias consecuencias en la
configuración del ámbito político-social internacional.
Diversos autores también se pretenden analizar para
profundizar el tema de la ética en las relaciones laborales en tiempos de
globalización. Un largo camino se ha tenido que recorrer desde los
estudios de Weber (1997) hasta los escritos de Giddens y Hutton (2.001);
Castells (2.001); Mires (2.000); Vergara (1.997); Rifkin (1.996); García
(1.998); Mattsura (2.000); Kidder (2.002); entre otros, pasando por los
informes de la UNESCO y el PNUD. Mi preocupación particular por el tema,
surge sin embargo a partir del debate planteado por Parra (2002). El marco
preposicional de la investigación se define a partir de las siguientes
interrogantes más relevantes y claves traducidas del planteamiento:
¿Cuáles son los fundamentos ético-laborales del actual
proceso de globalización y cuáles son sus efectos en la realidad
Venezolana?
¿En que medida en esta cultura prevaleciente, tienen
vigencia los conceptos del "bien común", derechos humanos, justicia y
solidaridad? ¿Hasta dónde la lógica de los mercados se concilia con esos
valores?
¿Hasta dónde es posible pensar la actividad económica
como autónoma, ante la fuerza de la moral?
¿Hasta dónde los conceptos de justicia social, equidad y
solidaridad, pueden definir el proceso de globalización en América
Latina?
¿Cuáles son los principales efectos de la aplicación de
las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, en las
relaciones laborales en el contexto venezolano?
¿Los nuevos espacios de subjetividad que se afianzan en
la actual redefinición del capitalismo, producen nuevos fundamentos
éticos en nuestras sociedades?
¿Cuál es el nuevo contexto cultural que se produce como
efecto del proceso de globalización en Venezuela y cuáles son sus
consecuencias en las relaciones de trabajo?
Globalización: un fenómeno actual pero de vieja data
La globalización es un fenómeno que no es reciente,
durante la época de Adán Smith, la construcción del capitalismo sustento
su base en la expresión del mercantilismo bajo el argumento de un intenso
intercambio de bienes, la complementariedad de las naciones, la
identificación de las ventajas competitivas y la intensificación del
comercio internacional, aquí encontramos un proceso de cambio y desarrollo
sustentado en la generación de nuevos vínculos en entornos sociales
sometidos a las exigencias de un capitalismo creciente que configuraba las
comunidades de nuevas formas, exigiendo a las personas la adaptación y la
adecuación a nuevos medios de transporte, comunicación, consumo y nuevas
condiciones de vida y gestión política.
Ingresado en el siglo XX el proceso de globalización o
como algunos autores denominan la segunda globalización, responde a la
época de posguerra que siguió a la primera conflagración mundial, que
trajo como resultado entre otras cosas además de la intensificación del
comercio y las relaciones entre las naciones, el uso intensivo de las
nuevas tecnologías como ser el automóvil, el teléfono, maquinaria
sofisticada, el motor de combustión interna, etc. Este proceso se
intensifica luego de la segunda guerra mundial cuando encontramos que los
niveles de industrialización superan todas las expectativas, y de la mano
de los procesos de reconstrucción de vencidos y vencedores, se generaron
las nuevas civilizaciones que se constituyeron en los paradigmas
políticos, económicos y sociales de la modernidad exacerbada, basada en un
policentrismo distribuido entre Estados Unidos, Japón y Europa en proceso
de consolidación por aquel entonces.
Hacia finales del siglo XX y con la caída del muro de
Berlín en 1989, el movimiento globalizador consolido tercera etapa cuyo
espíritu incluye varias nociones que devienen entre categorías tales como
postmodernidad, postcapitalismo, o era postindustrial.
Más que cualquier categoría que se asuma al respecto,
este movimiento representa, una nueva situación en la cual el post
se usa porque en realidad no conocemos cuales son las variables que la
conformaran en los próximos años.
| Las diferencias
que siempre han existido ahora están expuestas en todas sus
dimensiones, ya no hablamos del apartheid racial, ahora usamos esa
palabra que implica segregación en el campo de las tecnologías |
Esta nueva etapa nace signada por una revolución en
distintos campos, donde las tecnologías duras ya no son relevantes, dentro
de entornos en los cuales los conocimientos conforman el nuevo capital,
donde los recursos financieros circulan con mayor rapidez que los bienes,
donde las comunicaciones son totales, donde la red ha democratizado todos
los accesos, donde el sur ya conoce como vive norte, donde los pobres ya
saben como viven los ricos, donde las diferencias que siempre han existido
ahora están expuestas en todas sus dimensiones, ya no hablamos del
apartheid racial, ahora usamos esa palabra que implica segregación en el
campo de las tecnologías.
Los indicadores del proceso de globalización han estado
signados por una serie de dispositivos que se concretan en: a.-
Intensificación del intercambio, b.- Incremento de la interdependencia de
las naciones, c.- Aparición y dispersión inequitativa de nuevas
tecnologías, d.- Consolidación de nuevos centros de poder mundial, e.-
Cambio en los paradigmas económicos, f.- Cambios culturales y sociales,
g.- Nuevos medios de comunicación.
En este mismo orden , cabe destacar que si bien todas
estas etapas globalizadoras tienen aspectos en común nos encontramos con
que esta tercera etapa se desarrolla en un entorno nunca antes visto por
lo cual los desafíos para todos los actores se encuentran más allá de lo
que nunca antes se vio, donde los riesgos del fracaso son enormes.
En este sentido, vale la pena preguntarse ¿Trae consigo
este proceso globalizador un planteamiento ético societal en el contexto
de las relaciones laborales?
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