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ISSN 1913-6196

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  Globalización y migraciones desafíos para el desarrollo y la cohesión social

Democracia y derechos humanos

 Patrick A. Taran  

Parte 4/4

  Respuestas integradas de política

La OIT ha identificado cinco elementos fundamentales para dar una respuesta integrada a la problemática de los trabajadores migrantes

La solidaridad con los trabajadores migrantes es fundamental puesto que la exclusión y la disociación de los trabajadores migrantes facilitan situaciones en las que éstos son explotados en detrimento de unas condiciones de trabajo decente.

No puede obtenerse un tratamiento decente para los trabajadores migrantes, ni solucionar las tensiones que a veces se producen entre los intereses inmediatos de los trabajadores extranjeros y nativos mediante medidas parciales o aisladas, sino mediante un enfoque integrado que considere los numerosos y complejos aspectos de la cuestión.

Elementos de política

Las normas internacionales existentes, las recomendaciones de política concertadas entre los representantes de casi todos los gobiernos del mundo y los más de 80 años de experiencia de la OIT y de sus mandantes tripartitos proveen un marco de política muy sólido. La OIT ha identificado cinco elementos fundamentales para toda política viable, exhaustiva y sostenible.

1. Un sistema, informado y transparente, de categorías migratorias con fines de empleo, elaborado para dar respuesta a las necesidades legítimas de mano de obra, tomando debida nota de la situación nacional. Este sistema debe ser gestionado por los Ministerios de Trabajo y descansar sobre evaluaciones periódicas del mercado de trabajo celebradas en consulta con los interlocutores sociales para identificar y dar respuesta a las necesidades actuales y previstas de trabajadores, tanto calificados como no calificados. La OIT destaca que este es un punto de partida fundamental: los canales legales de migración de mano de obra contribuyen a reducir la explotación, la trata y el tráfico de migrantes. [21]

2. Un enfoque de la gestión de las migraciones basado en las normas. Las políticas y la práctica de las migraciones son viables y eficaces únicamente si se basan en las normas y operan dentro del imperio de la ley. La legitimidad social – y la cooperación pública – de la aplicación de la ley y la lucha contra el delito se establece en asociación con el respeto a la justicia, la dignidad humana y los valores democráticos.

Dos Convenios de la OIT sobre migraciones laborales proveen un marco básico para la legislación y la práctica nacionales en la gestión de las migraciones.

Dos Convenios de la OIT sobre migraciones laborales proveen un marco básico para la legislación y la práctica nacionales en la gestión de las migraciones. El Convenio No. 97 sobre los trabajadores migrantes, (1949), ratificada por España, sienta las bases para la igualdad de tratamiento entre trabajadores nacionales y extranjeros en situación regular en cuestiones como los procedimientos de contratación, las condiciones de vida y de trabajo, el acceso a la justicia, y la reglamentación sobre impuestos y seguridad social. Establece disposiciones sobre las condiciones de contratación, la participación de migrantes en la formación y promoción profesionales, la reunificación familiar, el despido injustificado o la expulsión, así como otras medidas destinadas a regular el proceso migratorio en su conjunto. El Convenio No. 143 sobre trabajadores migrantes, (1975), fue adoptado en un momento en que la comunidad internacional empezó a tomar en cuenta el aumento de la migración irregular. Sus dos principales objetivos son: 1) regular los flujos migratorios, eliminar la migración clandestina y luchar contra las actividades de tráfico y de trata de personas; y 2) facilitar la integración de los migrantes en las sociedades de acogida.

Por otra parte, la Convención de las Naciones Unidas sobre la protección de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares, (1990), está basada en los conceptos establecidos por los instrumentos de la OIT. Esta convención amplía considerablemente el marco jurídico para la migración, el tratamiento a los migrantes y la prevención de la explotación y de la migración irregular.

Estos tres instrumentos en su conjunto proveen una definición y una base ético-jurídica para la política y práctica nacionales respecto de los trabajadores migrantes extranjeros y los miembros de sus familias, así como herramientas para alentar a los Estados a adoptar y mejorar una legislación nacional conforme a las normas internacionales. No se trata sólo de instrumentos de derechos humanos sino que numerosas disposiciones sientan principios para la elaboración de una política nacional y para la consulta y cooperación interestatales con miras a la formulación de una política sobre migraciones laborales, al intercambio de información, al suministro de información a los migrantes, a la gestión de retornos ordenados o a la reintegración. La sección 5 de la Convención de 1990, por ejemplo, estipula en sus ocho artículos un programa exhaustivo para la consulta y la cooperación internacionales para la gestión de las migraciones internacionales.

3. La aplicación de normas mínimas y condiciones de empleo nacionales para todos los sectores de actividad, que actúen como sistema complementario para penalizar el abuso contra los trabajadores, y desalentar el empleo irregular.

Los convenios de la OIT sobre salud y seguridad en el trabajo, contra el trabajo forzoso y contra la discriminación brindan normas mínimas para los derechos humanos de los trabajadores migrantes

La no aplicación de las normas fundamentales del trabajo, que incluyen condiciones de trabajo mínimas, en los países de destino y de origen, puede constituir un importante incentivo para la explotación de los trabajadores migrantes, y aun del trabajo forzoso. La tolerancia a situaciones de restricción a la libertad de movimiento, largas horas de trabajo, una seguridad y salud en el trabajo inexistentes o deficientes, el no pago de salarios, o un alojamiento en condiciones inadecuadas contribuyen a ampliar un mercado para víctimas de la trata que no tienen otra opción que laborar en condiciones intolerables e inaceptables para un empleo legal. Esto se ve acentuado en los casos de ausencia de inspección del trabajo – en particular en sectores como la agricultura, el servicio doméstico o el sector del sexo –, que podrían contribuir a identificar situaciones de trabajo forzoso u obligatorio.

Los convenios de la OIT sobre salud y seguridad en el trabajo, contra el trabajo forzoso y contra la discriminación brindan normas mínimas para el derecho interno, pero la inspección resulta un complemento necesario, especialmente en sectores como la agricultura, el servicio doméstico, la industria del sexo, y todo otro sector donde pueda existir empleo irregular, para identificar y prevenir la explotación de los niños y detectar y detener el trabajo forzoso, así como para asegurar unas condiciones de trabajo decente.

4. Un plan de acción contra la discriminación y la xenofobia para dar sostenibilidad a la cohesión social. La Declaración y Programa de Acción de la Conferencia Mundial contra el Racismo y la Xenofobia (Durban, 2001) elaboró 40 párrafos de elementos para el tratamiento de los trabajadores migrantes, refugiados y otros no nacionales. En su conjunto, estas disposiciones constituyen un programa de acción exhaustivo y viable para combatir la xenofobia y la discriminación contra los migrantes, al que contribuyeron en las reuniones preparatorias varias organizaciones internacionales, [22] sindicatos [23] y ONGs [24] de todo el mundo. Los principales elementos identificados en el Programa de Acción de Durban [25] incluyen:

  • La incorporación en la legislación nacional de normas relativas a la protección de los derechos de no nacionales.
  • Declarar ilegal e inaceptable toda conducta o acción de discriminación con base racista o xenofóbica.
  • Elaborar las medidas y procedimientos administrativos necesarios para asegurar la plena aplicación de la legislación, así como la responsabilidad de los funcionarios gubernamentales.
  • Establecer órganos nacionales independientes de vigilancia del respeto de los derechos humanos y la no discriminación, con atribuciones de i) monitoreo y aplicación de la legislación, y ii) recepción de quejas individuales.
  • Promover el respeto de la diversidad y la interacción multicultural.
  • Alentar a los medios de comunicación a hacer hincapié en las imágenes positivas de la migración y la diversidad.
  • Incorporar en los programas de estudio la formación multicultural y de la diversidad.
  • Movilizar la cooperación de la sociedad civil.

5. Mecanismos institucionales de consulta y coordinación con los interlocutores sociales en la elaboración de política y en su puesta en práctica, para asegurar la coordinación dentro de la esfera gubernamental y en consulta con los interlocutores sociales y de la sociedad civil en todas las áreas pertinentes, puesto que una política viable debe reposar en el apoyo social. Para la OIT una política de migraciones laborales debe ser elaborada y puesta en práctica en consulta con los interlocutores sociales, es decir tomando en cuenta los intereses de las organizaciones de trabajadores y de empleadores interesadas, condición para que una política resulte viable y sostenible.

La consulta debería incluir la supervisión de la contratación, la administración de las admisiones migratorias, la educación y concienciación públicas, la formación de los funcionarios públicos y de aplicación de la ley, el reconocimiento de equivalencias en los estudios, la prestación de servicios sociales y de salud, la protección y asistencia a las víctimas de la trata, y otros aspectos de la gestión de las migraciones de mano de obra.

Además de estos cinco temas esenciales, la gestión de la migración laboral en la actualidad también requiere:

  • Políticas de movilidad profesional de la mano de obra en los espacios de integración regional.
  • Una reconsideración de los términos de ayuda, comercio y relaciones internacionales que facilite un desarrollo equitativo.
  • La creación de instituciones especializadas en la coordinación, puesta en práctica y monitoreo de políticas.
  • La motivación a los migrantes al retorno voluntario y a la reintegración a sus países de origen.
  • La lucha contra la trata y la explotación de migrantes por la delincuencia organizada.
  • La elaboración de políticas con atención al género que aseguren la igualdad de tratamiento y de remuneración.

Lagunas de política

En un considerable número de países, la responsabilidad de la gestión de las migraciones laborales ha pasado a ser competencia de los ministerios del interior en lugar de los ministerios de trabajo.

En los últimos años el control o la gestión de las migraciones se convirtió en una prioridad para muchos gobiernos. Prácticamente en todas las regiones del mundo se establecieron procesos de diálogo intergubernamental dirigidos a la coordinación de políticas. Por otra parte, una nueva legislación de migraciones de mano de obra ha sido promulgada o se encuentra en fase de promulgación en docenas de países en el mundo entero.

En un considerable número de países, la responsabilidad de la gestión de las migraciones laborales ha pasado a ser competencia de los ministerios del interior en lugar de los ministerios de trabajo, contextualizando un marco de seguridad nacional en lugar de un marco regulatorio del mercado de trabajo para la elaboración y aplicación de políticas. Los ministerios de trabajo deben desempeñar un papel central en la administración de las políticas que se refieran a los trabajadores migrantes, debido a que la migración de mano de obra tiene implicaciones directas en la regulación del mercado laboral, en las condiciones de trabajo y en otras áreas fundamentales de su competencia. Igualmente, el manejo de política migratoria debe obligatoriamente hacer referencia al diálogo social, o sea en consulta con los interlocutores sociales. Si no, se correrá el riesgo de acelerar la desregulación de los mercados de trabajo y deteriorar las relaciones entre empleadores, trabajadores y gobiernos, en su conjunto.

El papel de la OIT

La OIT fue creada en 1919 con el mandato de elaborar, promover y supervisar la implementación de normas internacionales del trabajo, a prestar asesoramiento y asistencia técnica a sus mandantes tripartitos y a concentrarse en los temas contemporáneos que afectan a los trabajadores, empleadores y gobiernos en el mundo entero. La OIT es una agencia especializada del sistema de las Naciones Unidas; tiene una composición única puesto que su estructura tripartita incluye a representantes de las organizaciones nacionales de empleadores, de trabajadores y de los gobiernos.

La OIT se ha ocupado del tratamiento de los trabajadores migrantes desde su origen, hace más de 80 años.

La OIT se ha ocupado del tratamiento de los trabajadores migrantes desde su origen, hace más de 80 años. Se han elaborado normas y adoptado medidas para garantizar los derechos fundamentales y la dignidad de los migrantes y para protegerlos de todo tipo de discriminación en el empleo. La actividad fundamental de la OIT va más allá de la elaboración normativa y de la supervisión, e incluye la investigación y la documentación, el asesoramiento técnico, y la identificación de opciones en el interés de colaborar con los mandantes en la implementación de políticas y prácticas acordes con las normas internacionales del trabajo. [26]

El papel de los interlocutores sociales y de la sociedad civil

Parte de la atención concreta a los migrantes, incluidas la protección de sus derechos y dignidad, es producto del trabajo cotidiano de organizaciones locales, nacionales y regionales de la sociedad civil.

El movimiento sindical de muchos países ha realizado actividades muy significativas en los últimos años. Muchos de los cambios más importantes de política en cuanto a la sindicación de los trabajadores migrantes fueron el resultado de la labor de organizaciones sindicales y confederaciones en las Américas, Asia y Europa. Incluso algunas confederaciones nacionales en Alemania, Argentina, Bélgica, Canadá, España, Estados Unidos, Francia, Irlanda, Italia, Portugal o el Reino Unido, entre otras, cuentan con personal dedicado enteramente a las cuestiones de los trabajadores migrantes y la no discriminación, al tiempo que promueven una mejor protección de los derechos y de unas condiciones de trabajo decente para los migrantes. Por ejemplo, la Confederación de Sindicatos de Corea (KCTU) copatrocina con otras organizaciones y la iglesia un comité conjunto para los migrantes en Corea y, con la colaboración de los sindicatos que la conforman, ha establecido una división encargada de la traducción de materiales y prestación de servicios a los migrantes según su lenguaje y nacionalidad.

Parte de la atención concreta a los migrantes, incluidas la protección de sus derechos y dignidad, es producto del trabajo cotidiano de organizaciones locales, nacionales y regionales de la sociedad civil. Una encuesta internacional sobre la actividad de las ONGs en el ámbito de las migraciones, llevada a cabo en 1997 por las Naciones Unidas, demostró que las ONGs de la mayor parte de los países del mundo prestan servicios directos a los migrantes, algunas de ellas como complemento a sus actividades en el ámbito de la educación o la política públicas. Las ONGs que trabajan en el marco de la migración internacional proveen información, diálogo y cooperación entre los migrantes (documentados, indocumentados y refugiados), ciudadanos, empleadores y agencias gubernamentales en los países de origen y de destino. [27]

La encuesta documentó asimismo una amplia actividad en cuanto a servicios de información y seminarios de orientación a los migrantes en sus países de origen; la asistencia al retorno y la reintegración; la ayuda en el alojamiento, empleo, cuidado de la salud, educación, servicios jurídicos, actividades de formación, reconocimiento de calificaciones; asesoramiento social, vocacional y psicológico, dirigido a los problemas específicos relacionados con la trata y la explotación sexual de los migrantes; la facilitación del diálogo, la mediación y las buenas relaciones entre los migrantes y los nacionales de la sociedad de acogida; la lucha contra el racismo y la xenofobia; la investigación sobre las causas fundamentales de la migración; actividades de educación pública, promoción de la política y de la normativa internacional y nacional, y cooperación con las organizaciones internacionales.

  Conclusión

El imperio de la ley y el respeto de los principios universales de derechos humanos son la base de la democracia y la paz social. La OIT promueve la ratificación de los Convenios No. 97 y 143, como también la Convención de las Naciones Unidas de 1990, instrumentos que constituyen una "Carta internacional de las migraciones".

La adhesión a las normas internacionales de derechos humanos, la elaboración de legislación contra la discriminación y la implementación de prácticas adecuadas para regular las migraciones son todas responsabilidades compartidas entre los gobiernos, los interlocutores sociales, la sociedad civil y los propios migrantes. Los dirigentes políticos y de la comunidad, diplomáticos, legisladores, comerciantes, sindicalistas, religiosos y dirigentes de la sociedad civil, así como las personalidades destacadas en los ámbitos del deporte, las artes y la cultura deberían desempeñar un rol también, basada en la promoción por el respeto de la diversidad.

La OIT se encuentra preparada para cumplir con su mandato. Por ejemplo, la OIT está identificando y publicando una lista evolutiva de ejemplos de "buenas prácticas" de medidas contra la discriminación elaboradas por los gobiernos, empleadores, sindicatos y ONG para hacerlas accesible como modelos y referencias para una amplia implementación.

Los progresos recientes son alentadores, pero los desafíos son enormes. Sólo mediante una activa participación de los gobiernos, de los interlocutores sociales y de la sociedad civil se asegurará una viabilidad, credibilidad y sostenibilidad a largo plazo de las medidas nacionales e internacionales de protección y las condiciones necesarias para asegurar un trabajo decente para los trabajadores nativos o extranjeros.

 Notas

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