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Parte 4/4
Respuestas integradas
de política
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La OIT ha
identificado cinco elementos fundamentales para dar una respuesta
integrada a la problemática de los trabajadores migrantes |
La solidaridad con los trabajadores migrantes es
fundamental puesto que la exclusión y la disociación de los trabajadores
migrantes facilitan situaciones en las que éstos son explotados en
detrimento de unas condiciones de trabajo decente.
No puede obtenerse un tratamiento decente para los
trabajadores migrantes, ni solucionar las tensiones que a veces se
producen entre los intereses inmediatos de los trabajadores extranjeros y
nativos mediante medidas parciales o aisladas, sino mediante un enfoque
integrado que considere los numerosos y complejos aspectos de la cuestión.
Elementos de política
Las normas internacionales existentes, las recomendaciones
de política concertadas entre los representantes de casi todos los
gobiernos del mundo y los más de 80 años de experiencia de la OIT y de sus
mandantes tripartitos proveen un marco de política muy sólido. La OIT ha
identificado cinco elementos fundamentales para toda política viable,
exhaustiva y sostenible.
1. Un sistema, informado y transparente, de
categorías migratorias con fines de empleo, elaborado para dar
respuesta a las necesidades legítimas de mano de obra, tomando debida
nota de la situación nacional. Este sistema debe ser gestionado por los
Ministerios de Trabajo y descansar sobre evaluaciones periódicas del
mercado de trabajo celebradas en consulta con los interlocutores
sociales para identificar y dar respuesta a las necesidades actuales y
previstas de trabajadores, tanto calificados como no calificados. La OIT
destaca que este es un punto de partida fundamental: los canales legales
de migración de mano de obra contribuyen a reducir la explotación, la
trata y el tráfico de migrantes.
[21]
2. Un enfoque de la gestión de las migraciones
basado en las normas. Las políticas y la práctica de las
migraciones son viables y eficaces únicamente si se basan en las normas
y operan dentro del imperio de la ley. La legitimidad social – y la
cooperación pública – de la aplicación de la ley y la lucha contra el
delito se establece en asociación con el respeto a la justicia, la
dignidad humana y los valores democráticos.
| Dos Convenios de la OIT sobre
migraciones laborales proveen un marco básico para la legislación
y la práctica nacionales en la gestión de las migraciones. |
Dos Convenios de la OIT sobre migraciones laborales
proveen un marco básico para la legislación y la práctica nacionales en
la gestión de las migraciones. El Convenio No. 97 sobre los trabajadores
migrantes, (1949), ratificada por España, sienta las bases para la
igualdad de tratamiento entre trabajadores nacionales y extranjeros en
situación regular en cuestiones como los procedimientos de contratación,
las condiciones de vida y de trabajo, el acceso a la justicia, y la
reglamentación sobre impuestos y seguridad social. Establece
disposiciones sobre las condiciones de contratación, la participación de
migrantes en la formación y promoción profesionales, la reunificación
familiar, el despido injustificado o la expulsión, así como otras
medidas destinadas a regular el proceso migratorio en su conjunto. El
Convenio No. 143 sobre trabajadores migrantes, (1975), fue adoptado en
un momento en que la comunidad internacional empezó a tomar en cuenta el
aumento de la migración irregular. Sus dos principales objetivos son: 1)
regular los flujos migratorios, eliminar la migración clandestina y
luchar contra las actividades de tráfico y de trata de personas; y 2)
facilitar la integración de los migrantes en las sociedades de acogida.
Por otra parte, la Convención de las Naciones Unidas
sobre la protección de todos los trabajadores migratorios y de sus
familiares, (1990), está basada en los conceptos establecidos por los
instrumentos de la OIT. Esta convención amplía considerablemente el
marco jurídico para la migración, el tratamiento a los migrantes y la
prevención de la explotación y de la migración irregular.
Estos tres instrumentos en su conjunto proveen una
definición y una base ético-jurídica para la política y práctica
nacionales respecto de los trabajadores migrantes extranjeros y los
miembros de sus familias, así como herramientas para alentar a los
Estados a adoptar y mejorar una legislación nacional conforme a las
normas internacionales. No se trata sólo de instrumentos de derechos
humanos sino que numerosas disposiciones sientan principios para la
elaboración de una política nacional y para la consulta y cooperación
interestatales con miras a la formulación de una política sobre
migraciones laborales, al intercambio de información, al suministro de
información a los migrantes, a la gestión de retornos ordenados o a la
reintegración. La sección 5 de la Convención de 1990, por ejemplo,
estipula en sus ocho artículos un programa exhaustivo para la consulta y
la cooperación internacionales para la gestión de las migraciones
internacionales.
3. La aplicación de normas mínimas y condiciones
de empleo nacionales para todos los sectores de actividad, que
actúen como sistema complementario para penalizar el abuso contra los
trabajadores, y desalentar el empleo irregular.
| Los convenios de la OIT sobre salud y
seguridad en el trabajo, contra el trabajo forzoso y contra la
discriminación brindan normas mínimas para los
derechos humanos de los trabajadores migrantes |
La no aplicación de las normas fundamentales del
trabajo, que incluyen condiciones de trabajo mínimas, en los países de
destino y de origen, puede constituir un importante incentivo para la
explotación de los trabajadores migrantes, y aun del trabajo forzoso. La
tolerancia a situaciones de restricción a la libertad de movimiento,
largas horas de trabajo, una seguridad y salud en el trabajo
inexistentes o deficientes, el no pago de salarios, o un alojamiento en
condiciones inadecuadas contribuyen a ampliar un mercado para víctimas
de la trata que no tienen otra opción que laborar en condiciones
intolerables e inaceptables para un empleo legal. Esto se ve acentuado
en los casos de ausencia de inspección del trabajo – en particular en
sectores como la agricultura, el servicio doméstico o el sector del sexo
–, que podrían contribuir a identificar situaciones de trabajo forzoso u
obligatorio.
Los convenios de la OIT sobre salud y seguridad en el
trabajo, contra el trabajo forzoso y contra la discriminación brindan
normas mínimas para el derecho interno, pero la inspección resulta un
complemento necesario, especialmente en sectores como la agricultura, el
servicio doméstico, la industria del sexo, y todo otro sector donde
pueda existir empleo irregular, para identificar y prevenir la
explotación de los niños y detectar y detener el trabajo forzoso, así
como para asegurar unas condiciones de trabajo decente.
4. Un plan de acción contra la discriminación y la
xenofobia para dar sostenibilidad a la cohesión social. La
Declaración y Programa de Acción de la Conferencia Mundial contra el
Racismo y la Xenofobia (Durban, 2001) elaboró 40 párrafos de elementos
para el tratamiento de los trabajadores migrantes, refugiados y otros no
nacionales. En su conjunto, estas disposiciones constituyen un programa
de acción exhaustivo y viable para combatir la xenofobia y la
discriminación contra los migrantes, al que contribuyeron en las
reuniones preparatorias varias organizaciones internacionales,
[22]
sindicatos
[23]
y ONGs [24]
de todo el mundo. Los principales elementos identificados en el Programa
de Acción de Durban
[25] incluyen:
- La incorporación en la legislación nacional de normas relativas a la
protección de los derechos de no nacionales.
- Declarar ilegal e inaceptable toda conducta o acción de
discriminación con base racista o xenofóbica.
- Elaborar las medidas y procedimientos administrativos necesarios
para asegurar la plena aplicación de la legislación, así como la
responsabilidad de los funcionarios gubernamentales.
- Establecer órganos nacionales independientes de vigilancia del
respeto de los derechos humanos y la no discriminación, con atribuciones
de i) monitoreo y aplicación de la legislación, y ii) recepción de
quejas individuales.
- Promover el respeto de la diversidad y la interacción multicultural.
- Alentar a los medios de comunicación a hacer hincapié en las
imágenes positivas de la migración y la diversidad.
- Incorporar en los programas de estudio la formación multicultural y
de la diversidad.
- Movilizar la cooperación de la sociedad civil.
5. Mecanismos institucionales de consulta y
coordinación con los interlocutores sociales en la elaboración de
política y en su puesta en práctica, para asegurar la
coordinación dentro de la esfera gubernamental y en consulta con los
interlocutores sociales y de la sociedad civil en todas las áreas
pertinentes, puesto que una política viable debe reposar en el apoyo
social. Para la OIT una política de migraciones laborales debe ser
elaborada y puesta en práctica en consulta con los interlocutores
sociales, es decir tomando en cuenta los intereses de las organizaciones
de trabajadores y de empleadores interesadas, condición para que una
política resulte viable y sostenible.
La consulta debería incluir la supervisión de la
contratación, la administración de las admisiones migratorias, la
educación y concienciación públicas, la formación de los funcionarios
públicos y de aplicación de la ley, el reconocimiento de equivalencias
en los estudios, la prestación de servicios sociales y de salud, la
protección y asistencia a las víctimas de la trata, y otros aspectos de
la gestión de las migraciones de mano de obra.
Además de estos cinco temas esenciales, la gestión de la
migración laboral en la actualidad también requiere:
- Políticas de movilidad profesional de la mano de obra en los
espacios de integración regional.
- Una reconsideración de los términos de ayuda, comercio y relaciones
internacionales que facilite un desarrollo equitativo.
- La creación de instituciones especializadas en la coordinación,
puesta en práctica y monitoreo de políticas.
- La motivación a los migrantes al retorno voluntario y a la
reintegración a sus países de origen.
- La lucha contra la trata y la explotación de migrantes por la
delincuencia organizada.
- La elaboración de políticas con atención al género que aseguren la
igualdad de tratamiento y de remuneración.
Lagunas de política
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En un considerable número de
países, la responsabilidad de la gestión de las migraciones
laborales ha pasado a ser competencia de los ministerios del
interior en lugar de los ministerios de trabajo. |
En los últimos años el control o la gestión de las
migraciones se convirtió en una prioridad para muchos gobiernos.
Prácticamente en todas las regiones del mundo se establecieron procesos de
diálogo intergubernamental dirigidos a la coordinación de políticas. Por
otra parte, una nueva legislación de migraciones de mano de obra ha sido
promulgada o se encuentra en fase de promulgación en docenas de países en
el mundo entero.
En un considerable número de países, la responsabilidad de
la gestión de las migraciones laborales ha pasado a ser competencia de los
ministerios del interior en lugar de los ministerios de trabajo,
contextualizando un marco de seguridad nacional en lugar de un marco
regulatorio del mercado de trabajo para la elaboración y aplicación de
políticas. Los ministerios de trabajo deben desempeñar un papel central en
la administración de las políticas que se refieran a los trabajadores
migrantes, debido a que la migración de mano de obra tiene implicaciones
directas en la regulación del mercado laboral, en las condiciones de
trabajo y en otras áreas fundamentales de su competencia. Igualmente, el
manejo de política migratoria debe obligatoriamente hacer referencia al
diálogo social, o sea en consulta con los interlocutores sociales. Si no,
se correrá el riesgo de acelerar la desregulación de los mercados de
trabajo y deteriorar las relaciones entre empleadores, trabajadores y
gobiernos, en su conjunto.
El papel de la OIT
La OIT fue creada en 1919 con el mandato de elaborar,
promover y supervisar la implementación de normas internacionales del
trabajo, a prestar asesoramiento y asistencia técnica a sus mandantes
tripartitos y a concentrarse en los temas contemporáneos que afectan a los
trabajadores, empleadores y gobiernos en el mundo entero. La OIT es una
agencia especializada del sistema de las Naciones Unidas; tiene una
composición única puesto que su estructura tripartita incluye a
representantes de las organizaciones nacionales de empleadores, de
trabajadores y de los gobiernos.
| La OIT se ha
ocupado del tratamiento de los
trabajadores migrantes desde su origen, hace más de 80 años. |
La OIT se ha ocupado
del tratamiento de los trabajadores migrantes desde su origen, hace más de
80 años. Se han elaborado normas y adoptado medidas para garantizar los
derechos fundamentales y la dignidad de los migrantes y para protegerlos
de todo tipo de discriminación en el empleo. La actividad fundamental de
la OIT va más allá de la elaboración normativa y de la supervisión, e
incluye la investigación y la documentación, el asesoramiento técnico, y
la identificación de opciones en el interés de colaborar con los mandantes
en la implementación de políticas y prácticas acordes con las normas
internacionales del trabajo.
[26]
El papel de los
interlocutores sociales y de la sociedad civil
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Parte de la atención concreta a los
migrantes, incluidas la protección de sus derechos y dignidad, es
producto del trabajo cotidiano de organizaciones locales, nacionales
y regionales de la sociedad civil. |
El movimiento sindical de muchos países ha realizado
actividades muy significativas en los últimos años. Muchos de los cambios
más importantes de política en cuanto a la sindicación de los trabajadores
migrantes fueron el resultado de la labor de organizaciones sindicales y
confederaciones en las Américas, Asia y Europa. Incluso algunas
confederaciones nacionales en Alemania, Argentina, Bélgica, Canadá,
España, Estados Unidos, Francia, Irlanda, Italia, Portugal o el Reino
Unido, entre otras, cuentan con personal dedicado enteramente a las
cuestiones de los trabajadores migrantes y la no discriminación, al tiempo
que promueven una mejor protección de los derechos y de unas condiciones
de trabajo decente para los migrantes. Por ejemplo, la Confederación de
Sindicatos de Corea (KCTU) copatrocina con otras organizaciones y la
iglesia un comité conjunto para los migrantes en Corea y, con la
colaboración de los sindicatos que la conforman, ha establecido una
división encargada de la traducción de materiales y prestación de
servicios a los migrantes según su lenguaje y nacionalidad.
Parte de la atención concreta a los migrantes, incluidas
la protección de sus derechos y dignidad, es producto del trabajo
cotidiano de organizaciones locales, nacionales y regionales de la
sociedad civil. Una encuesta internacional sobre la actividad de las ONGs
en el ámbito de las migraciones, llevada a cabo en 1997 por las Naciones
Unidas, demostró que las ONGs de la mayor parte de los países del mundo
prestan servicios directos a los migrantes, algunas de ellas como
complemento a sus actividades en el ámbito de la educación o la política
públicas. Las ONGs que trabajan en el marco de la migración internacional
proveen información, diálogo y cooperación entre los migrantes
(documentados, indocumentados y refugiados), ciudadanos, empleadores y
agencias gubernamentales en los países de origen y de destino.
[27]
La encuesta documentó asimismo una amplia actividad en
cuanto a servicios de información y seminarios de orientación a los
migrantes en sus países de origen; la asistencia al retorno y la
reintegración; la ayuda en el alojamiento, empleo, cuidado de la salud,
educación, servicios jurídicos, actividades de formación, reconocimiento
de calificaciones; asesoramiento social, vocacional y psicológico,
dirigido a los problemas específicos relacionados con la trata y la
explotación sexual de los migrantes; la facilitación del diálogo, la
mediación y las buenas relaciones entre los migrantes y los nacionales de
la sociedad de acogida; la lucha contra el racismo y la xenofobia; la
investigación sobre las causas fundamentales de la migración; actividades
de educación pública, promoción de la política y de la normativa
internacional y nacional, y cooperación con las organizaciones
internacionales.
Conclusión
El imperio de la ley y el respeto de los principios
universales de derechos humanos son la base de la democracia y la paz
social. La OIT promueve la ratificación de los Convenios No. 97 y 143,
como también la Convención de las Naciones Unidas de 1990, instrumentos
que constituyen una "Carta internacional de las migraciones".
La adhesión a las normas internacionales de derechos
humanos, la elaboración de legislación contra la discriminación y la
implementación de prácticas adecuadas para regular las migraciones son
todas responsabilidades compartidas entre los gobiernos, los
interlocutores sociales, la sociedad civil y los propios migrantes. Los
dirigentes políticos y de la comunidad, diplomáticos, legisladores,
comerciantes, sindicalistas, religiosos y dirigentes de la sociedad civil,
así como las personalidades destacadas en los ámbitos del deporte, las
artes y la cultura deberían desempeñar un rol también, basada en la
promoción por el respeto de la diversidad.
La OIT se encuentra preparada para cumplir con su mandato.
Por ejemplo, la OIT está identificando y publicando una lista evolutiva de
ejemplos de "buenas prácticas" de medidas contra la discriminación
elaboradas por los gobiernos, empleadores, sindicatos y ONG para hacerlas
accesible como modelos y referencias para una amplia implementación.
Los progresos recientes son alentadores, pero los desafíos
son enormes. Sólo mediante una activa participación de los gobiernos, de
los interlocutores sociales y de la sociedad civil se asegurará una
viabilidad, credibilidad y sostenibilidad a largo plazo de las medidas
nacionales e internacionales de protección y las condiciones necesarias
para asegurar un trabajo decente para los trabajadores nativos o
extranjeros.
Notas
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