Una publicación de AFSC      | Enlaces | Comentarios | Contacto | Búsqueda |

ISSN 1913-6196

Inicio Temas Autores Reseñas Libros Recursos digitales
Ediciones Documentos Multimedia Lectores opinan Entrevistas Nosotros
Año 2008 Vol. VI
 Futuros 20
Año 2007 Vol. V
 Futuros 19
 Futuros 18
 Futuros 17
Año 2006 Vol . IV
 Futuros 16
 Futuros 15
 Futuros 14
 Futuros 13

Año 2005 Vol.  III

 Futuros 12
 Futuros 11
 Futuros 10
 Futuros 9
Año 2004 Vol. II
 Futuros 8
 Futuros 7
 Futuros 6
 Futuros 5
Año 2006 Vol.  I
 Futuros 4
 Futuros 3
 Futuros 2
 Futuros 1
 
Más leídos

1. Izquierda, empresario y política

2. ¿Qué son los conflictos?

3. Dimensiones de la pobreza y políticas desde una perspectiva de género

4. Energías renovables: ventajas y desventajas de la energía eólica

5. ¿Cómo evitar el suicidio en adolescentes?

6. El emprendedor y las pequeñas empresas

7. Sociedad política y sociedad civil: ¿nuevos modelos de democracia?

8. ¿Qué impacto puede tener la ética?

9. Comunicación para la equidad de géneros: el poder de la palabra

10. Mediación dirigida por los individuos

 

  Globalización y migraciones: desafíos para el desarrollo y la cohesión social

Democracia y derechos humanos

 Patrick A. Taran  

Parte 1/4

La movilidad internacional de mano de obra ha aumentado bajo las condiciones contemporáneas de globalización, al tiempo que se han acelerado los niveles de explotación y de desregulación. La falta de una protección jurídica para los trabajadores migrantes subraya su atractivo como instrumento para mantener la competitividad, cuando se ven obligados a trabajar en situaciones en que no son aplicadas las condiciones de trabajo decente. Los migrantes en situación irregular son particularmente vulnerables debido a que los temores de aprehensión y deportación los desalientan a sindicarse y los exponen a condiciones de trabajo peligrosas.

  Resumen

Las actuales prácticas de migraciones laborales representan verdaderos dilemas de política para los Estados, los interlocutores sociales y la sociedad civil. Muchos Estados que han estructurado barreras contra el ingreso legal de trabajadores migrantes parecen ahora tolerar la presencia de grandes cantidades de migrantes en situación irregular, especialmente los que laboran en los sectores peor pagados y menos atractivos para los trabajadores nativos. En general, los sectores que emplean mano de obra migrante son objeto de poco o ningún control que garantice la seguridad y salud en el trabajo o condiciones de trabajo decente, lo que provoca el empleo de trabajadores migrantes en condiciones inadecuadas y otorga incentivos para que el capital y el empleo se desplacen de la economía formal a la informal.

La asociación de los migrantes y la migración con la delincuencia y, actualmente, con el terrorismo, parecen reforzar el uso de una terminología de la ilegalidad, en la cual los migrantes son ilegales y existe un combate contra la migración ilegal. La gobernabilidad democrática depende del imperio de la ley; la gobernabilidad de las migraciones y la regulación del mercado de trabajo sólo resultarán viables si su marco jurídico incluye la normativa internacional.

De la misma manera que se fortalece el imperio de la ley y la democracia en condiciones de globalización económica y social, también debe fortalecerse la gestión de las migraciones y del mercado de trabajo. La complementariedad entre los instrumentos jurídicos internacionales sobre migración servirá de marco exhaustivo global tanto para la elaboración de políticas migratorias a nivel nacional como internacional. Basándose en estas normas y en su experiencia, la OIT señala cinco elementos clave para la formulación de toda política nacional basada en las normas. Resulta fundamental el papel de los interlocutores sociales y de las organizaciones de la sociedad civil en la promoción de un enfoque sobre la migración exhaustivo, sostenible y basado en las normas internacionales.

La OIT insta a los Estados que aun no lo hayan hecho a ratificar los Convenios No. 97 y 143 sobre trabajadores migrantes. Por otra parte, también promueve la ratificación de la Convención de las Naciones Unidas de 1990 sobre trabajadores migratorios, instrumentos que, constituyen una "Carta internacional de las migraciones".

  Indice

Los desafíos de las migraciones

Globalización y movilidad

Demanda de mano de obra migrante

Inserción sociolaboral de los migrantes irregulares

Dilemas fundamentales de política

Discriminación y xenofobia

Género y migración

Respuestas integradas de política

Elementos de política

Lagunas de política

El papel de la OIT

El papel de los interlocutores sociales y de la sociedad civil

Conclusión

Los desafíos de las migraciones

 

Al comienzo del siglo 21, el número de personas que viven fuera de su país de origen es estimado en 170 millones, o sea cerca de 3% de la populación mundial. De acuerdo a los cálculos de la OIT, de ese total unos 120 millones son trabajadores migrantes y miembros de sus familias. Las estimaciones de la OIT indican que de ese total, más que 20 millones, casi una quinta parte, se encuentran en África. Hay 30 millones en Europa – del Este y del Oeste, 18 millones en América del Norte, 12 millones en América Latina, 9 millones en el Medio-Oriente, y 7 millones en Asia. [1]

Las cifras de la migración internacional se duplicaron entre 1975 y 2000, pasando de 75 millones a 150 millones de personas que viven fuera de sus lugares de origen (incluyendo los migrantes laborales, sus dependientes, refugiados e inmigrantes permanentes). No es irrealista anticipar que van a doblar una vez más de ahora al 2025.

Quiero iniciar el debate con tres aportes principales. Primero, una identificación de los principales desafíos que la migración internacional presenta hoy en día. Segundo, una discusión de las relaciones entre los fenómenos de la globalización y las consecuencias migratorias, y tercero, unas líneas de política de migraciones para asegurar que las migraciones sean regulares, que benefician a las sociedades de origen como de acogida, y aseguran la cohesión social a través de la protección de todas las personas.

La mayor parte de los inmigrantes permanentes y refugiados – así como los trabajadores migrantes – intentan desempeñar una actividad remunerada y participar en la fuerza de trabajo, pero deben hacer frente a fenómenos de discriminación y xenofobia en los países receptores.

Desafíos principales

  • Algunas características de la globalización conduce a la deteriorización de la seguridad humana y, en consecuencia, a un aumento del desplazamiento humano.

  • Las evoluciones económicas, tecnológicas y demográficas a nivel global, relacionados a los procesos de la globalización, han provocado una demanda mayor para trabajadores migrantes, tanto los que son altamente calificados como también los menos calificados, en un numero todavía creciente de países alrededor del mundo.

  • La falta de vías regulares y legales para las migraciones de mano de obra combinado con el aumento de presiones para migrar y con el aumento de la demanda para mano de obra extranjera, contribuye al crecimiento del tráfico y de la trata de seres humanos.

  • A pesar del impacto positivo de las remesas de dinero de los migrantes hacía sus países de origen, la perdida de cerebros continúa siendo un grave problema a resolver.

  • La "feminización de las migraciones" describe la realidad de que hoy en día cerca de 50% de los trabajadores migrantes son mujeres.

  • Los actos de discriminación, de violencia y de hostilidad xenofóbica hacia los migrantes son cada vez más frecuentes en casi todas las regiones del mundo.

  • La competencia económica en aumento y el carácter cada vez más informal de las actividades económicas, continúan siendo las raíces de los niveles elevados de explotación y la falta de respeto a los derechos humanos fundamentales y de la dignidad de los migrantes.

  • El rol de las migraciones en el desarrollo y en la integración económica y social no ha sido analizado, ni se ha tomado en cuenta en los proyectos de integración regional en África, en las Américas y tampoco en Asia.

  • A pesar de esas múltiples consideraciones, muchos países de origen no tienen políticas para orientar el empleo en el exterior de sus nacionales, que permitirían manejar el éxodo de trabajadores para el bien de sus sociedades.

  • Igualmente, son pocos los países de acogida que tienen políticas coherentes y eficaces para manejar el flujo de trabajadores migrantes, reducir las migraciones y el empleo irregulares, prevenir la explotación y la xenofobia, y promover la cohesión social entre nacionales y no-nacionales

  Notas

Ir a: Primera Parte
Segunda Parte
Tercera Parte
Cuarta Parte

Siguiente: Globalización y movilidad

Descargar este artículo en pdf   Imprimir

 

Este website esta bajo la licencia de Creative Commons Licence
Cualquier material de esta revista puede reproducirse libremente de forma impresa o electrónica sin previa autorización, siempre que se cite como  fuente a la Revista Futuros y su uso no sea con fines comerciales. Agradeceríamos ser informados y que se nos hiciera llegar una copia o referencia del material reproducido.
Se exceptúan de la libre reproducción los materiales tomados de otras fuentes; para reproducir estos artículos debe pedirse autorización a la fuente original.

Las opiniones expresadas en los artículos son de los y las autores y no del American Friends Service Committee o de Citizen Digital Facilitation
Los invitamos a enviarnos sus colaboraciones, las cuales serán  publicadas de ser seleccionadas por la dirección de la revista.
Si tiene problemas o preguntas relacionadas con esta Web, póngase en contacto con
[webmaster@revistafuturos.info]
Última actualización: