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Parte 1/2
Algo de historia
La Responsabilidad Social Empresarial
¿Que significa
responsabilidad social empresarial?
Nueve Principios
del Pacto Global
Ventajas de la
responsabilidad social para la empresa
¿Cómo contribuir
desde el comportamiento empresarial al cambio responsable?
Conclusiones
Algo de
historia
Desde
su surgimiento, la especie humana ha transformado el medio ambiente para
lograr la satisfacción de sus necesidades. Aunque los primeros Homo
Sapiens vivieron en relativa armonía con el entorno, debido al paulatino
desarrollo socio económico de la civilizaciones humanas, a la actividad
agrícola, ganadera, al control y uso del fuego en un inicio; a la
Revolución Industrial, al descubrimiento, uso y explotación de los
combustibles fósiles y la explotación intensiva de los recursos minerales
de la Tierra, así como a la revolución científico – tecnológica
posteriormente; se ha incrementado considerablemente la capacidad de
impacto de los seres humanos sobre el medio ambiente, disminuyendo
ostensiblemente y de manera acelerada la calidad de éste, y su capacidad
para sustentar la vida, lo cual ha provocado la actual crisis ambiental.
Esta crisis ambiental se manifiesta en la existencia y
agravamiento de diversos problemas ambientales que afectan el planeta a
nivel global; entre los que se encuentran, el calentamiento global de la
atmósfera, el agotamiento de la capa de ozono, la contaminación del agua,
el aire y los suelos, el agotamiento de la cubierta forestal, la
degradación del suelo, y la pérdida de especies, en el ámbito natural; así
como la acentuación de las inequidades y contradicciones entre diversos
grupos humanos, el menosprecio de múltiples identidades culturales,
religiosas y étnicas de minorías, el incremento del desempleo, de la
exclusión y marginalidad social, la discriminación por concepto de género
o raza, la pobreza, el analfabetismo, así como las dificultades en la
alimentación, la educación y la salud pública, en el ámbito social.
A partir de la década del ´60, se aprecia un proceso de
concienciación acerca de esta problemática, que paulatinamente ha
incorporado a científicos, académicos, políticos, organizaciones,
empresas, gobiernos, la sociedad civil, comunidades, etnias, culturas y
diversos grupos sociales; que de una manera o otra declaran la urgente
necesidad de movilizar la actuación humana en función de lograr la
solución estos problemas ambientales. Como resultado de este debate
ambiental, y del cuestionamiento de modelos de desarrollo imperantes que
se orientan predominantemente hacia el crecimiento económico, industrial y
tecnológico, y que implican altos costos sociales, económicos, culturales
y ambientales vinculados al consumo y manejo irracional e indiscriminado
de los recursos del medio; surge como alternativa la teoría del desarrollo
sostenible o sustentable.
| Se definió el
Desarrollo Sostenible como "aquel que satisface las necesidades de
la generación presente sin comprometer la capacidad de las
generaciones futuras para satisfacer las suyas propias" |
Este concepto adquirió verdadera relevancia en 1987, en
Nuestro Futuro Común, Informe de la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente
y Desarrollo, conocido también como informe de la Comisión Brundtland, en
la cual se definió el Desarrollo Sostenible como "aquel que satisface las
necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las
generaciones futuras para satisfacer las suyas propias".
El desarrollo sostenible no es una concepción del todo
novedosa. En la historia de la humanidad, numerosas culturas y
civilizaciones han reconocido la necesidad de establecer estilos de vida y
de relaciones armónicas entre la sociedad, la economía y la naturaleza. En
la actualidad este proyecto se articula en el marco de la globalización y
del vertiginoso avance industrial, tecnológico e informativo, enfatizando
la necesidad de lograr en este contexto la justicia, la satisfacción de
las necesidades de todos los seres humanos, la equidad en el acceso a los
recursos, y a las oportunidades de desarrollo y el incremento de la
calidad de vida, sin usar los recursos naturales más allá de las
capacidades del medio ambiente. En sentido general, "…este paradigma
supone el logro de una armonía entre las diversas aristas que incluyen el
desarrollo humano, tales como la economía, la sociedad, la naturaleza, la
cultura y la tecnología, donde la dimensión ambiental atraviese este
proceso" (Alea, 2005).
El proceso de construcción y fundamentación teórica de
este modelo propuesto en consenso a todas las culturas y sociedades
contemporáneas, con la intención de constituir un nuevo paradigma de
desarrollo para la humanidad; ha sido muy polémico y controvertido, pero
independientemente de las discrepancias entre las diferentes tendencias,
estas coinciden, según (Muñoz, 2003), en su orientación hacia el logro de
un crecimiento con eficiencia económica, que no deteriore ni utilice de
manera irracional los recursos naturales, que garantice el progreso y la
justicia y equidad social, que respete y estimule la diversidad y riqueza
de las identidades culturales, así como el precepto de la eficiencia
ecológica de los sistemas biofísicos.
Para abordar la complejidad del reto del proyecto de
desarrollo que incluya al medio ambiente en su más amplia acepción,
resulta imprescindible modificar modos tradicionales de pensamiento y
afrontamiento de los problemas y conflictos de la realidad. El nuevo
estilo de pensamiento debe caracterizarse por el establecimiento de una
concepción sistémica y holística del conocimiento que conlleve a la
consideración del ambiente como totalidad dinámica en permanente cambio,
que contemple y analice las relaciones dialécticas entre los elementos
causales y explicativos de los diversos fenómenos de la realidad y los
diversos subsistemas que la conforman.
Adoptando entonces, una perspectiva sistémica del ambiente
en sus dimensiones natural, social y económica, resulta indudable que
apremia la incorporación de argumentos ecológicos y sociales a la
planificación económica del desarrollo. Es decir, "enfrentar probablemente
el más complejo reto que los negocios han enfrentado, que consiste en
organizarse de manera armónica con los sistemas naturales y sociales, y
asegurar prosperidad a corto y a largo plazo". (Dixon, 2003).
La
Responsabilidad Social Empresarial
Por todos estos argumentos, es evidente que la sociedad
actual demanda que las organizaciones y compañías, reconozcan su capacidad
de ocasionar serios impactos negativos sobre el medio, en sus dimensiones
social, natural y económica; por lo cual deben ser totalmente responsables
en la gestión de la actividad empresarial. "Los entornos naturales sanos
que tienen capacidad de renovarse, y los recursos humanos mejor educados,
sanos, y motivados, son la base que asegura la continuidad de la
producción y el éxito de la empresa moderna". (Correa, 2004).
La responsabilidad en este sentido, no reclama sólo la
ética individual de las personas que componen las empresas, sino que ven
en la organización en sí misma un ente con responsabilidad propia
económica, social y medioambiental a la que debe exigírsele
comportamientos acordes con dicha responsabilidad.
"Desde una perspectiva puramente macroeconómica, la
gestión con criterios de responsabilidad social empresarial contribuye sin
duda al desarrollo sostenible y equilibrado del planeta. Si lo que
perseguimos es generar riqueza de forma sostenible sin agotar los recursos
naturales y minimizando la huella medioambiental de nuestra generación,
pensando en las generaciones venideras, está claro que todos tenemos que
mejorar los procesos para que así sea". (González, 2004).
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