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  La escucha empática

Prevención de conflictos

Gregorio Billikopf Encina

Parte 4 /4

  Reconciliando la escucha empática con nuestro sistema de valores

A través de los años he leído numerosos libros acerca de la escucha empática, de diversos autores. Mi gran reto, sin embargo, ha sido reconciliar, por un lado, la propuesta de varios de sus más destacados proponentes, que no existe la verdad absoluta, y por el otro lado ver los resultados tan positivos de la metodología. Yo creo que existe el bien y el mal y una verdad absoluta y ende la necesidad de cuadrar estos sistemas de valores que parecen ser incompatibles.

Por ejemplo, Rogers no moraliza a sus clientes, no importa que tan horrible sea lo que ellos digan. Ni protege a la gente que se siente preocupada y les dice que es normal sentir de cierta manera. Cuando una mujer le cuenta que realmente odia a su madre, y que estaría contenta de verla muerta, Rogers escucharía. Pronto, su cliente diría, bueno, de hecho no la odio totalmente, también la amo realmente, y no querría que estuviera muerta. A través de las varias transcripciones provistas por Rogers, este patrón se repite una y otra vez. Cada vez, el cliente hace buenas decisiones, y se aleja de planteamientos destructivos dolorosos. (7)

Al observar lo mal que generalmente escuchamos, sospecho que no soy el único que puede beneficiarse al leer a Rogers. Pero regresando a mi dilema, ¿cómo debería reconciliar mi sistema de valores, y la escucha empática? O, ¿qué tal esas situaciones cuando alguien esta ciego al más básico sentido común? Por ejemplo, una persona que dice estar hambrienta por el afecto de un miembro de la familia o un antiguo amigo, pero esta haciendo todo lo que esta bajo su poder para rechazar a esa persona?

He llegado a tres conclusiones.

  1. Cuando la gente es verdaderamente escuchada, ésta frecuentemente llegará a tener sus propias y correctas conclusiones. Pero si sus asunciones son todavía erradas,
  2. por el solo hecho de verdaderamente escuchar, el facilitador ganará el derecho de desafiar los puntos ciegos. Finalmente,
  3. habrán momentos en que el que escucha tendrá el derecho —¿la obligación? de hablar.

Antes que la gente pueda ser efectivamente retada, se requieren depósitos de buena voluntad obtenidos por medio del escuchar empático. Cuando he tornado el tiempo para verdaderamente escuchar primero, puedo después calmadamente presentar mis propias inquietudes y perspectiva, si es necesaria.

En el proceso de escuchar en forma empática en la reunión preliminar, sucederá frecuentemente, que el individuo que se siente escuchado empezará a ver que posiblemente ha contribuido al problema. Para que este modelo de medicación trabaje, es necesario tener confianza en la bondad de la gente. Que las personas, cuando tengan la posibilidad de reflexionar y reconsiderar, frecuentemente verán la senda necesaria para salir de la oscuridad. Es por eso que frecuentemente digo que este sistema de mediación no funciona a no ser que los involucrados sean personas esencialmente buenas. De no ser así, hay otros modelos de mediación que trabajarán mejor.

A pesar de todo lo que se ha dicho en este capitulo, habrá ocasiones en que el mediador tenga un dilema en cuanto a una falta de compatibilidad entre sus valores y el sistema de valores de uno o más de los interesados. Los mediadores no deberían sugerir que la gente viole sus propios principios, y tampoco se puede esperar que un mediador guarde silencio si una persona está por tomar una decisión que viole los principios morales del mediador. Lo mismo ocurre con la escucha empática en general. Si una amigo le cuenta que está pensando serle infiel a su mujer, y si el mismo no recapacita durante el proceso de ser escuchado en forma empática, pienso que sería una gran falta de parte del oyente que guarda silencio y no comparte sus propios sentimientos de repugnancia hacia tal conducta.

Hay, entonces, ocasiones en que un mediador o persona que este escuchando en forma empática necesite compartir su sistema de valores. Con frecuencia, la gente buscará su opinión por el respeto que tienen por usted. Uno de los lideres en el tema de la escucha empática, Gerald Egan, sugiere además que vivir bajo un sistema de valores bien podría ser un requisito para desafiar a otros apropiadamente, (8) lo que veremos en el próximo capitulo.

  Resumen

En la escucha empática necesitamos dar a la persona la oportunidad de decirnos como se siente realmente. Evitar el deseo de ir al rescate y "hacerlo todo mejor" con comentarios tales como "la próxima vez lo harás estupendo," o "necesitas preocuparte menos."Decirle a una persona que con el tiempo una cierta decepción dolerá menos no es muy reconfortante en el momento. Una parte importante de la escucha es permitir a la gente liberarse un poco del peso que siente en su pecho. Hay un estupendo valor terapéutico en poder pensar en voz alta y compartir el problema con quien nos escucha. A través de ese proceso, podemos empezar a entender mejor nuestro problema y a nosotros mismos. El buen escuchador tiene suficiente confianza en si mismo para ser capaz de escuchar a otros sin temor.

Una parte de ser un buen escuchante podría requerir pelear conscientemente para mantener una mente abierta y evitar conclusiones preconcebidas. Un mediador podría querer evaluar continuamente su estilo de escucha en una situación dada.

Por ejemplo, podría preguntarse así misma: ¿Estoy …

  • permitiendo a la persona con el problema controle la conversación?
  • evitando conclusiones prematuras basadas en mis propias experiencias de vida?
  • ayudando al interesado a que se autocomprenda?
  • permitiendo que el sujeto retenga propiedad de su desafío?
  • mostrándole que lo acompaño en su dolor y no lo estoy juzgando?

 Obras de consulta

1. Nichols, M. P. (1995). The Lost Art of Listening: How Learning to Listen Can Improve Relationships (p. 111). New York: The Guilford Press.

2. Benjamin, A. (1974). The Helping Interview (2nd Edition) (p. 21). Boston: Houghton Mifflin Company.

3. Winslade, J., and Monk, G (2000). Narrative Mediation: A New Approach to Conflict Resolution (pp. 126-128). San Francisco: Jossey-Bass Publishers.

4. Gayle M. Clegg, "The Finished Story," Ensign, May 2004, 14, 174th Annual General Conference, The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints, Saturday Morning Session, 3 April 2004.

5. Benjamin, A. (1974). The Helping Interview (2nd Edition) (p. 44). Boston: Houghton Mifflin Company.

6. Egan, Gerard. (1986). The Skilled Helper: A Systematic Approach to Effective Helping (3rd Edition), Brooks/Cole Publishing Company: Monterey, California, page 104.

7. Rogers, Carl R. (1951). Client-centered therapy: Its current practice, implications, and theory. Houghton Mifflin Company, Boston.

8. Egan, Gerard. (1986). The Skilled Helper: A Systematic Approach to Effective Helping, pages 199-200.

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