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  Cuatro significados de reconciliación

Prevención de conflictos

Marta Salomón Moreno

Este trabajo constituye un fragmento del ensayo "El papel de la justicia en los procesos de reconciliación" publicado en la Revista Universitas  del Insituto de Derechos Humanos "Bartolomé de las Casas", de la Universidad Carlos III de Madrid.

La reconciliación en su sentido más amplio es un proceso complejo que se construye a partir de diversos factores y etapas, pero desde un punto de vista minimalista puede ser también entendido como conformidad o aceptación de aquello que ya existe. Este elemento de conformidad a menudo olvidado y sin embargo fundamental en las políticas de pacificación captura la idea de aceptación voluntaria de lo que no resulta lo ideal o lo esperado y sin embargo se acepta tras una serie de mecanismos de negociación.

Existe además una noción de reconciliación que incluye elementos tales como la comparación y correlación de historias. Desde este punto de vista, el proceso de reconciliación logra un estado de equilibrio entre diferentes versiones acerca de lo acontecido de modo que éstas al menos no resulten irremediablemente incompatibles o irreconciliables.

En tercer lugar existe la idea de reconciliación entre contrarios a partir de la construcción de puentes entre diversidades. En esta noción de reconciliación aparece ya la posibilidad de intercambiar intereses y crear oportunidades que antes eran inaccesibles.

Finalmente, la visión más radical de reconciliación y la que aquí nos interesa es aquella que sitúa el proceso en el establecimiento de relaciones entre antiguos enemigos. Según Donna Pankhrust, durante el proceso al que se refiere esta noción, el antiguo enfrentamiento entre contrarios es dejado atrás y un nuevo espacio emocional es creado con el objetivo de regenerar nuevas relaciones 1 .

Este proceso suele darse habitualmente entre individuales de pequeños grupos tales como familias o pueblos en los que las relaciones personales han sido intensas. Sin embargo, la reconciliación entre grupos más grandes, incluso naciones, es también posible si partimos de la posibilidad de reabrir relaciones diplomáticas a través de gestos simbólicos tales como la expresión formal de arrepentimiento, el esfuerzo por crear instituciones comunes o la promoción de intercambios culturales entre otros.

Cada una de estas cuatro nociones de reconciliación se ajusta respectivamente a cada una de las diferentes fases por las que pasa la escalada y desescalada del conflicto en sí mismo. Así, los tres primeros significados de reconciliación, aún sin alcanzar el carácter definitivo del cuarto, son igualmente imprescindibles en las etapas que van desde la violencia y polarización de diferentes elementos del conflicto al manejo pacífico de contradicciones y la normalización de relaciones.

 El proceso de reconciliación como factor fundamental en la resolución de conflictos

Es importante recordar que la reconciliación constituye un importante campo de análisis en torno al cual se han desarrollado diferentes teorías que examinan las sucesivas etapas del proceso de reconciliación bajo una perspectiva de resolución de conflictos. Este enfoque que tiene en cuenta ambas dimensiones se conoce por lo que Mervyn Love denomina "la construcción de la paz a través de la reconciliación" (peacebuilding through reconciliation) 2 .

Expertos en la resolución de conflictos han desarrollado importantes teorías en el terreno de la reconciliación desde hace algunos años. Destaca particularmente entre estas contribuciones la de Joseph Monteville, quien a través de su trabajo en mediación política ha desarrollado un enfoque hacia la reconciliación basado en una estrategia de tres etapas a la que denomina "contrición negociada y perdón" 3 .

Un enfoque psicosocial de la reconciliación sostiene la necesidad fundamental está en el reconocimiento de los daños del pasado

Kelman por su parte ofrece un método comparable para transformar la relación entre antiguos enemigos 4 ; Lederach, desde un enfoque más teológico encuentra su inspiración en el Salmo ochenta y cinco para señalar que la reconciliación es el lugar común en el que la verdad, la misericordia, la justicia y la paz se encuentran 5 ; Kriesberg ve también en la verdad (revelación, transparencia y reconocimiento), la justicia (restitución) y la misericordia (aceptación, perdón, compasión y curación) los principales ingredientes de un proceso de reconciliación real y duradero 6.

Desde un enfoque más psicosocial, Volkan sostiene que la necesidad fundamental está en el reconocimiento de los daños del pasado. Dicho reconocimiento permite a las víctimas comenzar a moverse desde la rabia y el odio hacia la aceptación primero de la pérdida y finalmente del otro, incluso siendo el otro su antiguo enemigo 7.

Todos estos enfoques tienen en común el establecer diferentes etapas sucesivas durante el proceso de reconciliación: el cese de la violencia, la superación de la polarización, el manejo de las contradicciones y por último la aceptación de la diferencia.

El cese de la violencia como principal condicionante del proceso

El primer requisito para iniciar cualquier tipo de proceso transicional es la llegada a un punto desde el cual se pueda garantizar al menos que la vuelta a la violencia es una circunstancia remota e improbable. Resulta muy complicado avanzar en este tipo de proceso si las partes que lo protagonizan sienten todavía su seguridad amenazada. Por este motivo la reconciliación es en principio más fácil de iniciar tras decisivas victorias o derrotas como la de Japón o Alemania tras la Segunda Guerra Mundial. Los "perdedores" en este caso sienten una necesidad más imperiosa de reconciliarse con el enemigo ya que las circunstancias son inevitables, mientras que los "vencedores" en su situación preponderante no encuentran tampoco grandes obstáculos para iniciar dicho proceso.

Esta dinámica nos explica por qué el espacio creado para la reconciliación en la Sudáfrica del post-Apartheid, por ejemplo, fue mucho mayor a aquél que se creó en Bosnia tras los acuerdos de Dayton o en Kosovo cuando estaba todavía sin decidir la cuestión del status final. En estos dos últimos no se concebía aún una derrota o una victoria de forma clara, por lo que los miedos, las amenazas y las desconfianzas estaban todavía vigentes. Si resulta complicado reconciliarse con el enemigo vencido, y aún más complicado reconciliarse con el enemigo vencedor, parece del todo imposible reconciliarse con un enemigo que todavía es percibido como una amenaza real e inmediata.

La superación de la polarización y la conciliación de posturas opuestas

En la segunda etapa que constituye la superación de la polarización, los esfuerzos recaen en el intento de combatir la diferenciación radical de posturas opuestas durante el desarrollo del conflicto.

Debe conseguirse que las presiones e intereses políticos por demonizar al enemigo pierdan fuerza

Un proceso auténtico de reconciliación no puede llevarse a cabo si las visiones deshumanizadoras del enemigo continúan presentes y las mutuas convicciones discriminatorias ampliamente extendidas. Entramos aquí en el terreno de la conciliación de las versiones de los hechos acontecidos y de la reestructuración de identidades colectivas. En dicho terreno debe conseguirse que las presiones e intereses políticos por demonizar al enemigo pierdan fuerza y se sustituyan por un sentimiento compartido que admita las trágicas pérdidas de ambas partes del conflicto.

La necesidad fundamental en esta etapa es por tanto la humanización del otro visualizado como enemigo. El factor principal del que depende dicha necesidad es el papel de las elites políticas o medios de comunicación creadores de opinión pública.

El manejo de las contradicciones

Durante esta tercera etapa del proceso de reconciliación, la dinámica entra definitivamente en el ámbito de la transformación en cuanto que los esfuerzos se concentran en reconstruir las fuertes diferencias mediante acuerdos estructurales de naturaleza principalmente política y económica.

Estas transformaciones, enormemente complejas, deben garantizar que aún siendo remota la posibilidad de reparación a nivel individual, al menos la satisfacción de las necesidades básicas (de tipo material y no material) se incrementará a través de medidas inclusivas que afecten tanto a la representación y participación política como a la distribución igualitaria de recursos económicos y de oportunidades.

El espacio para la reconciliación será mucho mayor si los individuos perciben que sus necesidades serán satisfechas de un modo más eficaz. El factor decisivo para superar exitosamente esta etapa será el carácter de las medidas adoptadas de cara a las transformaciones estructurales que requiere la sociedad en cuestión.

La aceptación de la diferencia

Sólo aceptando las diferencias es que se puede considerar que un estado de verdadera reconciliación ha sido alcanzado.

Sólo superando esta cuarta y última etapa se puede considerar que un estado de reconciliación verdadero ha sido alcanzado. Se entra aquí en la etapa de la expiación y el perdón, la cual exige actos formales de reconocimiento y un acuerdo general acerca de la necesidad de concentrarse en un futuro a compartir más que en un pasado de divisiones.

Esta etapa exige además altos niveles de mantenimiento y construcción de la paz que vayan desde la revisión de las versiones oficiales acerca de los hechos acontecidos hasta la pluralización en el sistema educativo que permita crear un mínimo acuerdo en la memoria colectiva de todos los individuos. Las identidades en este momento se transforman como producto del entendimiento y de la concepción del otro como ser humano.

No es común que se llegue a alcanzar esta etapa; quizás ciertos individuos de carácter extraordinario puedan llegar hasta ella, pero es bastante dudoso que sociedades enteras puedan disfrutar de la absoluta y real reconciliación que caracteriza la auténtica superación de diferencias.

Dificultades en el proceso de reconciliación

Entre la separación y la fusión de identidades

Después de evaluar las diferentes etapas que caracterizan a un proceso de reconciliación se hace evidente que dicho proceso es largo y tortuoso. De hecho, no existe la posibilidad de plantearse una eventual reconciliación en las etapas tempranas que siguen al final de un conflicto, sea de la naturaleza que sea. Esto sería incluso contraproducente, pues los individuos y las sociedades fuertemente traumatizadas no están aún preparados para el entendimiento y la calma que se requiere para ello.

Esta imposibilidad de iniciar un acercamiento en las primeras etapas del periodo de posconflicto choca con la llamada "hipótesis de contacto" en resolución de conflictos, la cual señala que a mayor contacto entre partes enemigas mayor espectro para la resolución 8 . Un gran número de autores rechazan esta teoría, y al contrario, defiende que en lo posible unas buenas barreras crean unos buenos vecinos:

"Numerosos datos avalan la hipótesis según la cual la separación de grupos es el elemento clave para acabar con las guerras civiles de origen étnico. No existe un sólo caso en el que las políticas de carácter no étnico fueran creadas o restauradas a través de identidades étnicas o coaliciones de poder compartido".9

Algunos autores como Northrup defienden que lo que requiere básicamente el inicio de un proceso de reconciliación es la eventual redefinición de la identidad del otro frente a la de uno mismo, de modo que el sentido de "nosotros" remplace el de "nosotros vs. ellos" 10 .

Dado el desequilibrio existente entre fronteras de los estados y distribución geográfica de los pueblos, no parece que la separación física de los grupos sea la mejor estrategia a seguir, ni siquiera que ésta sea posible. Además, la creciente interdependencia de un mundo en proceso de globalización hace pensar que, cualquiera que sea la conclusión extraída de la "hipótesis de contacto", individuos y grupos, incluidos aquellos que han mantenido una relación enemiga, deben en la mayoría de los casos aprender a contener sus diferencias y vivir juntos. La clave estaría precisamente y como se indicaba antes en la transformación de las identidades básicas, lo que implica indudablemente de nuevo un largo y complicado proceso.

La superación del trauma provocado por las atrocidades del pasado

Alcanzar el estado en el que se salven diferencias y se restauren confianzas requiere una capacidad que sobrepasa las posibilidades de una sociedad que se encuentra aún en el periodo inmediatamente posterior al de violencia directa

La parte de la cuestión que se refiere a la convivencia de antiguos enemigos, la gran dificultad desde una perspectiva de resolución de conflictos llega cuando el conflicto ha escalado de tal modo que las fases de diferencia, contradicción, polarización y violencia han sido superadas y se ha llegado a un punto en el que se cometen enormes atrocidades y se infringen grandes daños. Tras semejante contexto y circunstancias el proceso de reconciliación se enfrenta a tremendos desafíos de cara a ajustar cuentas con el pasado y a preparar el terreno para el futuro. Uno de estros desafíos viene dado por la dificultad de elaborar el trauma. Según Michael Ignatieff, la elaboración del trauma supone reconocer que éste ha quedado atrás, sustituir la simultaneidad psicológica por una secuencia pasado-presente e ir desalojando poco a poco el lastre de agravio y de resentimiento que nos mantiene apegados al pasado 11 . Este proceso se hace enormemente complicado si tenemos en cuenta el gran alcance de la violencia durante el conflicto.

Demasiados hechos acontecidos, demasiadas relaciones rotas, demasiadas normas violadas, demasiadas identidades distorsionadas y demasiados traumas acumulados. Alcanzar el estado en el que se salven diferencias y se restauren confianzas requiere una capacidad que sobrepasa las posibilidades de una sociedad que se encuentra aún en el periodo inmediatamente posterior al de violencia directa.

"Aquellos individuos que han sufrido un periodo de violencia intensa saben lo difícil que es sentarse en una misma mesa junto al adversario. Es probable que ellos adviertan: ‘no podemos negociar porque despreciamos demasiado a la otra parte. Han matado a nuestros hijos, violado a nuestras mujeres y devastado nuestras comunidades’" 12 .

Por otro lado, los efectos "invisibles" de las guerras de carácter psicosocial son a menudo más difíciles de tratar y rectificar que los efectos físicos a materiales:

"Las principales víctimas de una guerra suelen ser las mujeres y los niños. Sin haber perdido la vida o sus extremidades, se encuentran profundamente traumatizados de una forma que no se percibe fácilmente. Las víctimas de la violencia no pueden volver a sus vidas del día a día como si nada hubiera ocurrido. Como sabemos, en la antigua Yugoslavia, la verdadera "paz" está aún por llegar para la mayoría de las víctimas. Por este motivo, la atención psicosocial merece un lugar prioritario en los programas de ayuda humanitaria" 13 .

Ya sea apropiado o no la aplicación del enfoque occidental hacia el desorden de stress post-traumático (PTSD) en sociedades no occidentales 14 , el punto esencial desde la perspectiva de la resolución de conflictos y la reconciliación consiste en que, como explica Patrick Barren, la transformación psicológica venga siempre acompañada de acciones reconciliadoras a través de las cuales el proceso completo de la resolución del conflicto sea alcanzado 15 .

Evidentemente, en muchos casos es posible que la víctima no supere nunca el trauma de semejantes daños y pérdidas. Sin embrago, mediante la implantación de programas centrados única y concretamente en la atención psicosocial a las víctimas se debe insistir en esta necesidad. Antes de alcanzar el punto a partir del cual sea posible iniciar el proceso de reconciliación es preciso para grupos e individuos asimilar injusticias y reponerse del trauma en la medida de lo posible, es necesario afrontar el pasado de forma que se aclare el terreno presente de cara a la construcción de un futuro en común. 16 Indudablemente, y como veremos a continuación, tal necesidad supone un enorme desafío añadido al que ya suscita la administración de la justicia en este tipo de contextos.

Notas

   

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