Una publicación de CDF     | Enlaces | Comentarios | Contacto | Búsqueda |

ISSN 1913-6196

Inicio Temas Autores Reseñas Libros Recursos digitales
Ediciones Documentos Multimedia Lectores opinan Entrevistas Nosotros
Año 2008 Vol. VI
Futuros 21
 Futuros 20
Año 2007 Vol. V
 Futuros 19
 Futuros 18
 Futuros 17
Año 2006 Vol . IV
 Futuros 16
 Futuros 15
 Futuros 14
 Futuros 13

Año 2005 Vol.  III

 Futuros 12
 Futuros 11
 Futuros 10
 Futuros 9
Año 2004 Vol. II
 Futuros 8
 Futuros 7
 Futuros 6
 Futuros 5
Año 2006 Vol.  I
 Futuros 4
 Futuros 3
 Futuros 2
 Futuros 1
 
Más leídos

1. ¿Qué entender por sostenibilidad?

2. ¿Qué son los conflictos?

3.Democracia real, democracia formal. ¿Existe la democracia?

4. Energías renovables: ventajas y desventajas de la energía eólica

5. ¿Cómo evitar el suicidio en adolescentes?

6. El emprendedor y las pequeñas empresas

7. Sociedad política y sociedad civil: ¿nuevos modelos de democracia?

8. ¿Qué impacto puede tener la ética?

9. Comunicación para la equidad de géneros: el poder de la palabra

10. Mediación dirigida por los individuos

 

  De victimas del conflicto a promotores de cambio:
trabajo psicosocial y reconciliación en Guatemala

Democracia y derechos humanos

Vilma Duque 

Parte 2 / 2

  Rompiendo el silencio: Trabajo psicosocial, resarcimiento y reconciliación

Para que todos lo sepan. Foto de Daniel Hernández

Si entendemos la reconciliación como un proceso de largo plazo, como tarea de varias generaciones que involucra a toda la sociedad, en Guatemala, apenas se están dando los primeros pasos. Estabilidad, justicia, verdad y sanación son todavía tareas pendientes, aunque ya ha habido algunos logros por parte de sociedad civil. Por ello quiero concentrarme aquí en otra de las preguntas claves cuando hablamos de bases para la reconciliación: ¿Qué rol ha tenido el trabajo psicosocial en procesos de resarcimiento y reconciliación?

Ya en la década de los 90, previo a la firma de la paz, varias organizaciones no gubernamentales, especialmente la Iglesia Católica, se dieron a la tarea de iniciar procesos que permitieran contener el dolor de miles de personas que habían perdido todo: padres, hermanos, hijos, familiares, amigos y hasta la comunidad en que vivían. Recién en los años 90 empiezan a hacerse público el drama en que vivían miles de guatemaltecos. Algunos buscaron refugio en el vecino país México, otros se desplazaron a los centros urbanos y muchos se refugiaron en las montañas. La Iglesia Católica fue una de las primeras instituciones que empezó a dar refugio y atención a las víctimas a través de las diócesis. Posteriormente, durante un largo trabajo de tres años, la iglesia se involucró en el Proyecto Interdiocesano "Recuperación de la Memoria Histórica (REMHI)" que inició con la recolección de miles de testimonios que daban cuenta de todo el horror de la guerra. La presentación del informe "Guatemala Nunca Más" en abril de 1998, concluyó con el posterior asesinato de Monseñor Juan Gerardi, coordinador de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado (ODHAG) y del proyecto REMHI. Este hecho de una crueldad infame puso al descubierto el peligro que significaba trabajar la memoria y con ello la posibilidad de dar voz a las víctimas, de romper el silencio impuesto desde el poder.

La reconstrucción de la historia desde la perspectiva de las víctimas es la base fundamental de todo trabajo psicosocial destinado a la reparación del daño causado a las víctimas de violaciones de los Derechos Humanos

A partir de esta experiencia empiezan a surgir otras organizaciones que se han ido especializando en el campo de la salud mental17. Los enfoques de trabajo son diversos, sin embargo todas tienen en común que cualquier trabajo de reparación o acompañamiento psicosocial en Guatemala, tiene que partir de las recomendaciones de los informes de la verdad y estar enmarcados en los Acuerdos de Paz. Por otro lado, algunas organizaciones como el Equipo de Estudios Comunitarios y Acción Psicosocial- ECAP hacen énfasis en que "la reconstrucción de la historia desde la perspectiva de las víctimas es la base fundamental de todo trabajo psicosocial destinado a la reparación del daño causado a las víctimas de violaciones de los Derechos Humanos"18. De esta manera, el trabajo psicosocial se ha enfocado más en el resarcimiento y en procesos de sanación de las víctimas, bases necesarias para poder hablar de reconciliación.

 La práctica psicosocial en Guatemala

Inspirados en la Psicología Social Comunitaria Latinoamericana o en la Psicología de la Liberación, cuyo máximo exponente en la región es el jesuita salvadoreño Ignacio Martín-Baró19, la mayoría de organizaciones que trabajan los efectos psicosociales de la guerra en Guatemala, trabajan con un fuerte enfoque comunitario como fuente de apoyo y estabilidad emocional. La psicología social comunitaria en Latinoamérica, nace de una práctica transformadora que apela a una pluralidad de fuentes teóricas. Busca generar una metodología basada en la acción, la participación y transformación. Toma elementos de la educación popular y la pedagogía de la liberación de Paulo Freire e incorpora elementos de otras corrientes críticas. En este contexto el psicólogo o trabajador de la salud mental se convierte en un agente de cambio social reconociendo como fundamental el carácter histórico y cultural de los fenómenos psicológicos y sociales. Lo comunitario implica aquí la promoción del rol activo de los miembros de una comunidad con miras a su empoderamiento.

La Psicología Social Comunitaria20 como se practica en Guatemala, hace énfasis en el desarrollo de las fortalezas y capacidades, más que en las debilidades y carencias de las personas afectadas. Pone en el centro la importancia de conocer las relaciones de poder y sus implicaciones sociales. En el contexto de la postguerra hace explícito el por qué y para qué de un conflicto que sacrificó tantas vidas. En este marco las organizaciones que hacen trabajo psicosocial o salud mental comunitaria en Guatemala, acompañan exhumaciones y procesos de duelo, conforman grupos de reflexión y autoayuda, promueven el rescate de la memoria a través del testimonio y otros recursos, acompañan a familias en búsqueda de niños y familiares desaparecidos, apoyan en la organización de las víctimas en sus demandas por resarcimiento, verdad y justicia pero también en el proceso de hacerse ciudadanos, sujetos de derecho.

El trabajo psicosocial en Guatemala es diverso y sería imposible describirlo aquí en toda su complejidad. Por ello en esta parte quiero centrarme en dos aspectos que han sido claves para las víctimas, pero también para la sociedad en su conjunto: a) La recuperación de la memoria reciente, a través del testimonio y b) el acompañamiento psicosocial a exhumaciones. Ambas acciones tienen implicaciones para lograr procesos de sanación pero también para iniciar procesos de búsqueda de verdad y justicia, prerequisitos para la reconciliación.

  a) Recuperación de la Memoria Histórica: El Testimonio

Durante todos los años que duró la guerra en Guatemala, el imperativo era "callar". Desde el poder se argumentaba que si alguien era asesinado por motivos políticos o si una comunidad era masacrada había sido porque "en algo andaban metidos". La participación fue criminalizada de tal forma que hasta el día de hoy muy pocos se atreven a hablar de sus sueños y luchas durante el tiempo del conflicto armado. No obstante, el testimonio ha sido el recurso privilegiado para dejar constancia de las historias de lucha y de todas las atrocidades cometidas. Es prácticamente lo único que les queda a los sobrevivientes. Contar lo que les sucedió les ha permitido la denuncia pero también iniciar con un proceso catártico, terapéutico: el testimonio se convierte en un proceso de enfrentar la pérdida y el dolor, pero también experimentar la solidaridad de otro ser humano, el que escucha. En este proceso ha sido fundamental, desde el trabajo psicosocial, la formación de personas en técnicas de escucha responsable y manejo de la entrevista.

Los testimonios han servido para concientizar a aquellos que creían que la guerra era un invento, parte de una conspiración internacional

Pero más allá del trabajo terapéutico, los testimonios han servido para concientizar a aquellos que creían que la guerra era un invento, parte de una conspiración internacional. En Guatemala, más allá de los miles de testimonios rescatados por REHMI y la CEH, han habido otros que como el de Rigoberta Menchú Tum, contribuyó a que la comunidad internacional pusiera los ojos en Guatemala y presionara para poner fin a una guerra tan prolongada. Otros testimonios como el de Jesús Tecú y Dominga Sic, ambos sobrevivientes de la masacre De Río Negro en Rabinal, han ayudado a que parte de la sociedad guatemalteca conozca los nombres y rostros de la guerra. El testimonio se convierte así en un recurso que entrelaza lo psíquico, es decir la vivencia del trauma desde lo individual y colectivo, con lo social y político. En el sentido psicológico permite dar cuenta de todo lo vivido durante la guerra pero también permite al verbalizar tomar distancia de los hechos y buscar estrategias de salida. En el sentido más político el testimonio tiene una función educativa al transmitir experiencias de lucha política, dejar constancia de los horrores y marcar con fuerza el "nunca más"21.

Por otro lado, el testimonio no se puede quedar en el plan de denuncia, son urgentes además las medidas políticas y judiciales que permitan enfrentar la conflictividad del pasado y su esclarecimiento. Mucho se ha escrito sobre el impacto que tiene la denegación de justicia, la impunidad en la salud mental de los sobrevivientes. "Al transgredir los valores eternos del bien y el mal, la verdad y la justicia, provoca un quiebre no sólo en las personas sino también y muy especialmente en la sociedad"22. Por otro lado la impunidad agrava en las personas los sentimientos de dolor, desconfianza, desesperanza, engaño, desprotección y vulnerabilidad. A nivel de la sociedad legitima el crimen y la violencia como formas de control social, corrompe la vida política, debilita la participación democrática e invalida procesos de reconciliación23.

  b) Desenterrando el Pasado: Acompañamiento psicosocial a exhumaciones

Hasta diciembre del 2004, la Fundación de Antropología Forense de Guatemala-FAFG, una de las tres organizaciones no gubernamentales dedicadas a las exhumaciones, había realizado cerca de 370 exhumaciones24. Por parte del Estado, con excepción de algunas acciones puntuales llevadas a cabo por la Secretaría de la Paz-SEPAZ, no ha sido implementada una política activa de exhumaciones. Y eso a pesar que ya las recomendaciones del informe de la CEH declaraba que las exhumaciones constituía un acto de justicia y reparación en sí mismo y un paso fundamental en el camino hacia la reconciliación25. Con la creación del Programa Nacional de Resarcimiento PNR, se espera que el Estado asuma su responsabilidad en un tema que como las exhumaciones es fundamental para la superación del pasado.

El proceso de exhumaciones como acto reparador, implica un largo y penoso proceso para los sobrevivientes. Ello requiere superar el miedo y romper el silencio que ha mantenido a miles de víctimas en el anonimato. Supone superar el temor para denunciar la existencia de cementerios clandestinos y exigir las exhumaciones. En este sentido el acompañamiento psicosocial a exhumaciones va orientado a que las personas que sobrevivieron a las masacres logren, en espacios de confianza entre iguales, verbalizar cómo y de que forma, la guerra les afectó a todos. A entender que los duelos inconclusos, siguen siendo un obstáculo para encontrar la paz y para dignificar a los muertos.

En el contexto guatemalteco, en donde la mayoría de víctimas pertenecen a la cultura maya, el tema del duelo y la muerte cobran un significado especial

En el contexto guatemalteco, en donde la mayoría de víctimas pertenecen a la cultura maya, el tema del duelo y la muerte cobran un significado especial. Para los mayas, la vida no termina con la muerte. Los muertos, como los antepasados, siguen su camino hacia otra vida superior sin perder los lazos que tuvieron antes. "Mediante el ritual de despedida los familiares y la comunidad agasajan al difunto, le dan su póstumo reconocimiento como si estuviera vivo, antes de invitarle a que abandone esta vida". Esta despedida es muy importante, porque sino el espíritu queda penando y reclamando a los vivos26 quienes tampoco pueden vivir en paz. La elaboración del duelo, es decir la aceptación de la pérdida de un ser querido, requiere que las personas puedan lograr un entierro digno de sus familiares. Experiencias de acompañamiento psicosocial en Guatemala han demostrado que la recuperación de los restos y el poder enterrarlos en el lugar que se merecen, tiene efectos positivos en la recuperación del bienestar y la paz interna de las personas. Como bien lo expresa uno de los sobrevivientes: "Ahora ya encontramos sus cuerpos y cuando les demos una sepultura digna nuestros corazones y las almas de ellos, estarán en paz"27.

Todo el proceso, desde contar y socializar lo que pasó, poner la denuncia, la participación en la exhumación misma y la inhumación es acompañado por profesionales y técnicos de la salud mental a la par de otros profesionales que intervienen. En todas las reuniones previas a la denuncia, las personas comparten sus experiencias traumáticas. Al socializar sus experiencias superan el aislamiento y le dan significado a lo sucedido. "La búsqueda de significado de las experiencias de represión y hechos traumáticos, es señalado como uno de los mecanismos más importante para afrontar la represión y disminuir su impacto"28. Esto les permite tomar mayor control sobre sus vidas y superar su rol de víctimas indefensas.

Por otro lado el poder hablar en un ambiente de confianza y ser escuchados por personas que vivieron lo mismo, les permite manejar mejor el dolor y los sentimientos de pérdida y abandono. Pero las reuniones no sólo se centran en los hechos traumáticos, también rescatan las formas y recursos de afrontamiento comunitario. Estos espacios de encuentro y reflexión permiten además ir superando el estigma de ser víctimas porque "algo hicieron", recuperar la confianza y restablecer la organización perdida. Y lo que también es muy importante permite articular las demandas de justicia y resarcimiento.

Junto a los rituales del duelo y ceremonias que reviven la memoria de los muertos se celebran actos de conmemoración y dignificación de las víctimas. Estas actividades permiten por un lado mantener viva la memoria y darle un reconocimiento público pero también apoyar la recuperación emocional, fortalecer la cohesión del grupo e iniciar procesos de reparación colectiva. Todo esto sin embargo sucede en un clima social adverso, caracterizado por la división y polarización incluso a nivel comunitario. Recientemente la prensa guatemalteca, refiriéndose a la construcción de un monumento en Rabinal para conmemorar a las víctimas del genocidio, escribía sobre la polémica que esto ha generado a nivel del centro urbano. Los opositores al proyecto argumentaron diciéndoles a las víctimas: "Les pido que no lo construyan, porque se están metiendo otra vez en problemas"29. Esta reacción es típica también para el caso de las exhumaciones las cuáles se dan en un clima de constante amenaza, calumnias y rumores. A las víctimas se les acusa de ser guerrilleros, de hacer negocio con los muertos, de cobrar por los huesos. Pero no sólo las víctimas son blanco de amenazas, también son amenazados los pocos fiscales y operadores de justicia que se interesan por estos casos.30

Ante este clima de tanta amenaza e inseguridad el trabajo psicosocial recobra todavía mayor importancia, al favorecer espacios y actividades que permitan a la comunidad en su conjunto conocer la verdad de lo que pasó, disuadirlos de dar crédito a los rumores y chismes e iniciar diálogos francos y abiertos con toda la población. Uno de los desafíos más grandes para el trabajo psicosocial a futuro será: ¿Cómo hacer para que el trabajo de la memoria, especialmente la reciente, se convierta en tarea de todos? Sino se enfrenta el pasado, con sus heridas pero también con sus historias de lucha por un cambio, difícilmente podremos hablar de futuro y menos de reconciliación.

  Lecciones aprendidas y retos a futuro

El trabajo de la memoria desde la perspectiva pedagógica y psicológica, clave para la reconciliación de una sociedad, debería ir más allá de los testimonios y los informes de la verdad. Es necesario aprovechar toda la riqueza de ese material y a través de investigaciones convertirlo en materiales educativos, históricamente contextualizados. Todavía es una tarea pendiente, como lo recomendó la CEH, incluir en los curriculums de educación primaria, secundaria y universitaria las causas, desarrollo y consecuencias del enfrentamiento armado y los Acuerdos de Paz. Aquí se deberían explorar formas creativas para trabajar el pasado, el arte y medios visuales serían una alternativa.

Por otro lado, como diría el Prof. Assefa, si pensamos en la perspectiva de reconciliación, "no se puede aplaudir con una mano", también hay que trabajar con los víctimarios. Desde aquellos que fueron instrumentalizados, los ejecutores y los autores intelectuales. Pero sobre todo relacionar los hechos del pasado con las instituciones del Estado, responsables de las atrocidades. La negativa y el cuestionamiento moral de trabajar con los victimarios y explícitamente tomar partido por las víctimas ha contribuido a mantenerlos en la memoria pero también a radicalizar posiciones. Ejemplos claros de ello lo constituye el fenómeno de las Ex PAC y las posiciones dogmáticas de algunos miembros del Ejército, quienes también se ven a si mismos como víctimas de la  historia.

¿Quién es "víctima" y quién es "victimario" en un país en donde muchos indígenas fueron obligados a cometer atrocidades bajo la amenaza de hacer lo mismo con ellos, si no cumplían?

¿Quién es "víctima" y quién es "victimario" en un país en donde muchos indígenas fueron obligados a cometer atrocidades bajo la amenaza de hacer lo mismo con ellos, si no cumplían?31. Distinguir entre aquellos que cometieron violaciones a los Derechos Humanos y los que marcharon con la corriente, sería un primer paso. Ya en algunas comunidades, miembros de las Ex PAC, solicitan ser parte de procesos de salud mental. Las mismas víctimas reconocen que son ellos quienes más lo necesitan. Desentrañar la complejidad de estos fenómenos será uno de los grandes retos a futuro.

El estado de polarización e ideologización en el que todavía se discute la reconciliación en Guatemala bloquea su avance. De allí que los procesos de diálogo multisectoriales incluyendo a sectores como el ejército y la iniciativa privada, son y serán estrategias que permitirá ir acercando posiciones. Los procesos de diálogo, prevención y transformación de conflictos acompañados desde la cooperación internacional, serán claves para cambiar una cultura de violencia, por una cultura de diálogo. Este trabajo sin embargo supone que la cooperación está consciente de las dinámicas internas y sabe cómo y hasta donde avanzar. Iniciativas como GADRES pueden contribuir a que a lo interno de la misma cooperación, se den procesos de reflexión sobre el accionar de ésta. De lo contrario se corre el peligro de que las agendas internas y las demandas de la propia cooperación pongan en peligro procesos tan sensibles y delicados.

Ir a: Primera Parte
Segunda Parte

 

Incio: De víctimas a....   

Descargar este artículo en pdf   Imprimir

  Notas

Este website esta bajo la licencia de Creative Commons Licence
Cualquier material de esta revista puede reproducirse libremente de forma impresa o electrónica sin previa autorización, siempre que se cite como  fuente a la Revista Futuros y su uso no sea con fines comerciales. Agradeceríamos ser informados y que se nos hiciera llegar una copia o referencia del material reproducido.
Se exceptúan de la libre reproducción los materiales tomados de otras fuentes; para reproducir estos artículos debe pedirse autorización a la fuente original.

Las opiniones expresadas en los artículos son de los y las autores y no del American Friends Service Committee o de Citizen Digital Facilitation
Los invitamos a enviarnos sus colaboraciones, las cuales serán  publicadas de ser seleccionadas por la dirección de la revista.
Si tiene problemas o preguntas relacionadas con esta Web, póngase en contacto con el Equipo Futuros.
Última actualización: