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Resumen
El
artículo aborda el concepto de transparencia como la apertura del flujo de
información social, política y económica de las organizaciones,
volviéndolas accesibles, certeras y confiables. Se puntualiza que esta
información debe ser pública, a menos que existan razones explícitas y
justificadas para mantenerla reservada. Por otro lado, se argumenta la
necesidad de que la gestión empresarial se sustente sobre principios
éticos contribuyendo de esta forma a lograr niveles más elevados de
competitividad apoyados en la capacidad distintiva que estos le confieren
a la organización Se analizan a su vez las características fundamentales
que debe poseer un líder en las organizaciones en el logro de la
transparencia en la gestión ética de la empresa
.
Introducción
La sociedad informatizada está exigiendo que el
comportamiento de las empresas y organizaciones integre inteligencia y
sensibilidad; ciencia y conciencia; desarrollo y respeto. La gestión de
toda empresa debe estar amparada por la base un código ético, que incluya
el respeto por los derechos fundamentales.
Las organizaciones son la expresión de una realidad
cultural, que están llamadas a vivir en un mundo de permanente cambio,
tanto en lo social como en lo económico y tecnológico; o, por el
contrario, como cualquier organismo, encerrarse en el marco de sus límites
formales. En ambos casos, esa realidad cultural refleja un marco de
valores, creencias, ideas, sentimientos y voluntades de una comunidad
institucional.
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De nada sirve la
capacidad técnica, administrativa, o financiera de un ser humano, si
carece de principios o de una formación ética |
El aspecto central de las organizaciones con miras al
éxito es la calidad de sus líderes con plena libertad en el sentido de su
emancipación, y que sean poseedores de un alto nivel de capacidades, lo
cual les permita gerenciar un cambio con visión proactiva.
Diversos autores aseveran que la gestión ética va
inherente a la gestión por valores, jugando un papel preponderante los
líderes que posean las organizaciones. Esto se fusiona con la idea de que
en el sector empresarial está comprobado que de nada sirve la capacidad
técnica, administrativa, o financiera de un ser humano, si carece de
principios o de una formación ética.
El concepto de transparencia no se puede analizar sólo
semánticamente. Esta sencilla palabra está íntimamente ligada con los
conceptos de ética, claridad, moral pública, honestidad, exposición, e
información entre otros, más aún cuando el responsable directo es el
funcionario público.
Ética empresarial
La ética empresarial no es un concepto nuevo, pensadores
como Max Weber y Georg Simmel mostraron que este término está relacionado
con el capitalismo. Obviamente una empresa no tiene por finalidad la
ética, sino el beneficio, que recompensa el trabajo de mucha gente en
común, pero sin ética no hay empresa consolidada. Ésta en definitiva
permite obtener beneficios, expulsando del mercado a los tramposos; y por
lo tanto, sea en forma de reglas de buen gobierno como en códigos éticos,
se necesita transparencia porque da seguridad al inversor, confianza al
mercado y consolida los derechos de los trabajadores y de la sociedad en
general.
La "empresa ética" significa un paso hacia delante en la
dirección de la extensión de derechos que lleva aparejada una sociedad de
la información. Es un proceso de exigencia evolutiva que recorre la
honestidad en el proceso de producción, y que actúa con criterios de
sostenibilidad y respeto al medio ambiente.
En España, Adela Cortina, quien es ampliamente reconocida
por su dedicación desde hace algunos años al estudio de este tema,
escribió un libro clave para la comprensión y el estudio de la ética
empresarial: Ética de la Empresa; donde define las claves de la
nueva cultura empresarial. Tanto en esa como en otras publicaciones, la
autora se propone aplicar una ética cívica que significa autonomía,
solidaridad y tolerancia activa al ámbito empresarial, entendida ésta como
modelo comunitario.
Otro de los criterios relacionados con la ética
empresarial es expresado por Robert C. Bolomon, en sus obras "Above the
bottom line" y "It’s good business", en las que defiende que la empresa
tiene obligación no sólo con el accionista, sino también con el consumidor
y la comunidad, en tanto que su objetivo es el de ofrecer servicios de
calidad al público sin perjudicar a la sociedad.
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A través de la
construcción de una cultura empresarial ética se garantiza la
transparencia y la equidad en las relaciones de las organizaciones |
Muchas organizaciones se auxilian de programas integrales
de ética empresarial, contando de esa manera con una herramienta de manejo
gerencial con la cual buscan establecer colectivamente un sistema de
valores compartidos que incorporan al proceso de toma de decisiones, y que
adicionalmente, permite incrementar su competitividad.
A través de la construcción de una cultura empresarial
ética se garantiza la transparencia y la equidad en las relaciones de las
organizaciones. Todo lo anterior se orienta a la optimización de las
condiciones de vida de las personas que trabajan en la organización y de
los grupos de interés que interactúan con ella, tales como: accionistas,
socios, clientes, proveedores, favoreciendo así la construcción del bien
común.
Las empresas que poseen una cultura empresarial ética
poseen rasgos que les confiere un sello distintivo con relación al resto
de las organizaciones. Una de esas características es lograr involucrar a
todos los miembros de la organización. De esta manera, estos contribuyen a
lograr la excelencia empresarial traducida en la creatividad, innovación,
redistribución de beneficios, políticas de formación permanente del
personal; empresarios participativos y horizontales, desarrollo del
sentido de pertenencia, entre otros aportes. El conjunto de todos estos
rasgos constituyen exigencias que los nuevos retos plantean a la gestión
empresarial.
La empresa ética regida
por la transparencia
Carlos Ráfols, defiende esta teoría basándose en que en la
sociedad de la información sólo una empresa ética, es decir regida por el
principio de la transparencia, logrará una sólida implantación en un
mercado que cada vez será más global. Asevera además que: "la empresa
ética es la empresa del futuro por razones de dignidad humana, de lógica
empresarial en la globalización y de extensión del conocimiento".
Puntualiza al respecto que: "una ética basada en el principio de
transparencia actúa a un doble nivel. Responsabilidad, autoridades y
relaciones han de ser transparentes, pero además hay que tener en cuenta
que el principio de transparencia exige tener claro quiénes son las partes
interesadas, estas pueden ser internas (los que trabajan en la empresa),
externas (consumidores, proveedores, accionistas, financieros, y comunidad
local, entre otras), o simplemente, ausentes (generaciones futuras a
quienes la actividad presente de la organización puede producir alguna
carga)".
Hay procesos en la sociedad civil que llevan a la mejora
de las empresas tanto en el ámbito tecnológico como a nivel de su
exigencia ética. Cualquiera que adquiere un producto tiene derecho a una
serie de garantías técnicas, empezando por una completa seguridad de que
el producto que ha adquirido funcionará. Y de la misma manera que se va
produciendo una verificación tecnológica certificada con criterios
objetivos, se habrá de ir avanzando en la idea de una ética con criterios
de transparencia, porque la apuesta ética implica la forma de calidad
industrial y tecnológica que desarrolla mecanismos de confianza en el
mundo actual.
El objetivo de una empresa, según José Luís Fernández, en
su libro Ética, Responsabilidad social y Modelos de Empresa, es avanzar
sobre algo seguro en el camino hacia la institucionalización de unas
prácticas más éticas en el mundo de las negociaciones. Lo que se trata es
de crear valor, generar riquezas, optimizar las inversiones, pero no de
cualquier forma y a costa de lo que sea; sino por el contrario, desde el
exquisito respeto al buen hacer y desde la atención prudente al impacto de
la dimensión social y medioambiental, previendo las consecuencias de las
acciones, o sea con una consciente responsabilidad social.
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La transparencia
también implica que la información esté disponible sin trabas o
requisitos, que sea comprensiva al incluir todos los elementos
relevantes |
El concepto de transparencia en el ámbito empresarial se
refiere a la apertura y flujo de información de las organizaciones al
dominio de todo. Esto la vuelve accesible a todos los posibles actores
interesados, permitiendo su revisión y análisis, y la detección de
posibles anomalías. La transparencia incluye cuestiones como la
publicación de cuentas y presupuestos auditados, estadísticas financieras,
comerciales y monetarias, entre otras. La transparencia también implica
que la información esté disponible sin trabas o requisitos, que sea
comprensiva al incluir todos los elementos relevantes, que sea confiable y
de calidad, y que permita tanto una contribución al diseño de políticas,
así como a dar certidumbre y confianza a las organizaciones.
Si bien se puede argumentar que la transparencia puede
obstaculizar el logro de ciertos objetivos, en las áreas de mayor interés
para los empresarios siempre será preferible la mayor transparencia
posible, atendiendo tanto a valores de justicia y equidad en la asignación
de recursos, como a su viabilidad misma, a través de la participación
colectiva en la toma de decisiones.
En este sentido, según Díaz Ortega, refiriéndose a la
transparencia en el ámbito financiero nos dice: "se invoca a la
transparencia por ser necesaria a los procesos de decisión eficientes, por
que sus efectos debe aminorar los efectos redistributivos que provoca la
información asimétrica."
Se refiere también el autor a que "la transparencia es un
principio fundamental en el mercado financiero. Implica la presencia de
información relevante, de manera suficiente, fidedigna y oportuna sobre
las empresas emisoras y sus emisiones, sobre los intermediarios y los
productos o servicios que ofrecen."
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