Una publicación de CDF     | Enlaces | Comentarios | Contacto | Búsqueda |

ISSN 1913-6196

Inicio Temas Autores Reseñas Libros Recursos digitales
Ediciones Documentos Multimedia Lectores opinan Entrevistas Nosotros
Año 2008 Vol. VI
Futuros 21
 Futuros 20
Año 2007 Vol. V
 Futuros 19
 Futuros 18
 Futuros 17
Año 2006 Vol . IV
 Futuros 16
 Futuros 15
 Futuros 14
 Futuros 13

Año 2005 Vol.  III

 Futuros 12
 Futuros 11
 Futuros 10
 Futuros 9
Año 2004 Vol. II
 Futuros 8
 Futuros 7
 Futuros 6
 Futuros 5
Año 2006 Vol.  I
 Futuros 4
 Futuros 3
 Futuros 2
 Futuros 1
 

Visítenos en el nuevo portal
Futuros 21

 

 El desarrollo sostenible y el nuevo Pensamiento de la Complejidad:
un modo nuevo de pensar la sostenibilidad

Desarrollo Humano Sustentable

Manuel Antón Lolo

Parte 2 / 3

  Modelos conceptuales explicativos o Paradigmas

Todo se piensa desde un conjunto de conceptos más o menos coherentes que nos sirven para explicar el mundo en que vivimos y que, por tanto, se erigen en un "Modelo Conceptual Explicativo" o Paradigma 8, es decir, en un marco de referencia que nos sirve para explicar e interpretar la realidad. Este conjunto de conceptos descansa sobre el conocimiento y saber alcanzado en cada época y, al mismo tiempo, ha ayudado a construir los distintos "saberes" 9.

Al igual que se dice que el desarrollo genera nuevo desarrollo y quizás precisamente por eso, el conocimiento y el saber generan conocimiento y saber. Los nuevos aportes se incorporan a los modelos conceptuales y los van modificando, de forma que esos paradigmas van variando y se instalan versiones más desarrolladas del paradigma vigente. Pero llega el momento en que, precisamente debido a la ampliación del campo de la actividad humana y al desarrollo del saber y los conocimientos, se avanza hasta nuevas situaciones que no pueden ser interpretadas y resueltas, en caso de que sean problemáticas, a partir de los conceptos vigentes; el modelo conceptual comienza a mostrar signo de agotamiento. Entonces hace falta un rompimiento para seguir avanzando, hace falta la formulación de nuevos conceptos y estos, cuando se encuentran, son con mucha frecuencia "revolucionarios" en el sentido de que son muy diferentes y nuevos con respecto a los vigentes y al incorporarse al acervo de ideas existente cambian radicalmente la forma de pensar: Ha surgido un nuevo Modelo Conceptual o Paradigma.

Cuando un Modelo Conceptual Explicativo funciona muy bien es poco probable que un nuevo Paradigma emergente, aunque parezcan incluso contradictorio, lo anule y lo descarte por completo

Esto ha ocurrido en la Historia muchas veces y ejemplos conocidos de ello, en el ámbito de la explicación e interpretación de la realidad del mundo físico, son el desarrollo de la Mecánica Cuántica y de la Teoría de la Relatividad Especial al comienzo del siglo XX. Hasta el surgimiento de esas Teorías el modelo rector de la interpretación del mundo físico estaba dado por la llamada Física Clásica, constituida principalmente por la Mecánica Newtoniana, desarrollada principalmente a partir de los trabajos de Isaac Newton en Mecánica, y por la Teoría Electromagnética Clásica, una teoría ondulatoria de los fenómenos eléctricos y magnéticos debida fundamentalmente a James Clerk Maxwell. Por eso la Física Clásica es llamada con frecuencia Paradigma Newtoniano o Mecanicista. Las nuevas ideas cuántico-relativistas revolucionaron la forma de pensar la Física durante todo el siglo XX y, lo cual es tan importante como la posibilidad de interpretar nuevos fenómenos, no hicieron descartable el anterior paradigma Newtoniano, sino que clarificaron sus límites: El Paradigma Newtoniano nos sirve aún de modelo para interpretar casi todos los fenómenos que podemos percibir con nuestros sentidos o con instrumentos cuyo principio de funcionamiento esté basado en las leyes de la Física Clásica (instrumentos clásicos), aplicables en lo que llamamos el mundo macroscópico. La Física Cuántica y la Relatividad nos permiten descifrar los fenómenos que ocurren a altas velocidades, cercanas a la de la luz, o en el mundo del átomo y de las partículas subatómicas o elementales, es decir, los fenómenos del llamado micromundo. Pero las ecuaciones que describen los fenómenos cuánticos y relativistas se reducen a las de la Física Clásica si los valores de velocidad son bajos comparados con los de la luz y las masas de los objetos son grandes comparadas con las masas de los átomos y partículas elementales. Esto encierra una lección en lo que a las Ciencias se refiere 10: cuando un Modelo Conceptual Explicativo funciona muy bien es poco probable que un nuevo Paradigma emergente, aunque parezcan incluso contradictorio, lo anule y lo descarte por completo; generalmente lo engloba, manteniéndolo entre sus fundamentos y estableciendo con claridad su rango o dominio de aplicabilidad. Así se va construyendo la pirámide del conocimiento científico y probablemente deba considerarse si se trata de conocimiento ordinario o de algún saber específico.

Los Paradigmas Newtonianos o Cuántico-Relativista ejemplificados en el párrafo anterior son Modelos Conceptuales explicativos para una parcela de la realidad, que es el mundo Físico. Sin embargo, sus ideas fundamentales son tan poderosas que han penetrado en otros ámbitos de la realidad y en la actividad cotidiana no hay ser humano que no piense newtonianamente cuando enfrenta una tarea relacionada con la mayoría de sus actividades cotidianas y, poco a poco, también muchas ideas Cuántico-Relativistas, que son más abstractas y difíciles de incorporar a la cotidianeidad, están penetrando en disciplinas no físicas, de ahí que se hable a veces de un "Principio de Indeterminación"11 en Psicología, Sociología u otra de las Ciencias Sociales, cuando una intervención en el sistema estudiado induce una alteración o cambio de estado en el mismo.

La realidad está formada por una multiplicidad de aspectos que coexisten y se desenvuelven simultáneamente pero que se diferencian lo suficiente como para que los conceptos empleados para conocerlos y explicarlos sean distintos

La realidad está formada por una multiplicidad de aspectos que coexisten y se desenvuelven simultáneamente pero que se diferencian lo suficiente como para que los conceptos empleados para conocerlos y explicarlos sean distintos, así existen Modelos Conceptuales Explicativos para diferentes esferas de la realidad. De ese modo se tiene que, por ejemplo, la Teoría Celular es un modelo que contiene los conceptos fundamentales para explicar la estructura y muchas de las propiedades de los seres vivos, La Teoría de Darwin sobre la Selección Natural y la Evolución de las Especies estableció los conceptos germinales para la comprensión de la diferenciación de los seres vivos en especies y para comprender las dinámicas evolutivas de la vida, el Materialismo Histórico ofrece un Modelo Conceptual Explicativo para interpretar los eventos socio-políticos, etc.

Estos Modelos sobre aspectos específicos de la realidad se integran (no se suman, ¡ojo!), querámoslo o no, para constituir un Modelo Conceptual General o Paradigma General que es el que rige la forma en que, aún sin darnos cuenta, pensamos ante los diversos procesos a los que nos enfrentamos en todo el amplio espectro de situaciones y actividades de la vida diaria, que incluyen desde la Ciencia hasta los eventos del mundo familiar, laboral o del vecindario y que, por tanto, contiene los rasgos esenciales del estilo de racionalidad vigente de manera que nadie, desde el humilde empleado o el barrendero hasta el científico en su laboratorio o gabinete, el filósofo en su estudio, el artista, el político, el hombre de estado, escapa al poder del Paradigma General vigente y su forma de pensar está regida por él. Sólo mediante un esfuerzo de la razón y de la voluntad y generalmente ante el imperio de la necesidad de resolver un problema dado algunas mentes rompen con el Modelo vigente y abren las rutas para nuevos conocimientos, nuevos saberes y, por consiguiente, nuevos Modelos y Paradigmas.

  El paradigma general vigente o Paradigma Cartesiano

El estilo actual de racionalidad, el paradigma general vigente predominante hasta ahora es el que se conoce como Paradigma Cartesiano. Este Modelo, que tan fértil ha sido y continua siendo, comenzó con sus primeras versiones en los tiempos del Renacimiento. Tuvo su origen en la forma de interrogar a la naturaleza estrenada por hombres como Galileo Galilei, se estableció de modo firme con los trabajos de Isaac Newton y obtuvo su marco conceptual fundamental con los trabajos espistemológicos y filosóficos de Francis Bacon y, sobre todo, de René Descartes, precisamente es debido a éste que se le conoce como Paradigma Cartesiano (Descartes se firmaba como Cartesius). Sus principales características, en su variante actual, son:

  1. El mundo es cognoscible y puede ser observado por los sentidos (Empirismo) e interpretado por el pensamiento racional (Racionalismo),
  2. El conocimiento se adquiere observando los objetos del mundo real y experimentando con ellos; se afirma que los objetos son entes independientes del observador (sujeto) y éste, para lograr un conocimiento "objetivo", es decir, del objeto en sí, debe perturbar lo menos posible al objeto durante la observación o experimentación.
  3. Entre los objetos ocurren procesos regidos por relaciones de causa-efecto de tipo lineal y que tienen carácter esencial estrictamente determinista: son expresión inevitable de la necesidad.
  4. Para estudiar la realidad es necesario dividirla en parcelas suficientemente pequeñas, en partes; así pues la estrategia de indagación Cartesiana tiene carácter analítico.
  5. Además, para conocer, es necesario simplificar los fenómenos, de modo que todas aquellas interacciones cuya influencia sobre el objeto estudiado sea "pequeña" comparada con las consideradas principales son ignoradas y no son incluidas en la descripción del objeto. Es decir, el pensamiento Cartesiano es simplificador y reduccionista.
  6. Una vez conocidas las características de las partes con toda la exactitud posible, estas se pueden ensamblar para constituir un todo cuyo funcionamiento se puede deducir a partir del conocimiento del funcionamiento de todas las partes (El todo es la suma de las partes).

El Universo es, según este enfoque, una gran máquina cuyo funcionamiento puede ser deducido en su totalidad a partir del conocimiento de cada una de sus partes

El Universo es, según este enfoque, una gran máquina cuyo funcionamiento puede ser deducido en su totalidad a partir del conocimiento de cada una de sus partes. Carece de libertad pues todo está regido por la necesidad y el destino de cada objeto o sistema 12 está rígidamente determinado por sus condiciones iniciales y las leyes de la naturaleza o, dicho de otro modo, si se conoce el estado de un objeto en un instante dado y se conocen las leyes naturales bajo las cuales se desenvuelve, se puede, en principio, conocer su estado en cualquier otro momento en el futuro (predecir) o cuál fue su estado en cualquier momento del pasado; si en la práctica esto no es así es porque o no podemos conocer de forma completa el estado del objeto en un momento dado (todas las posiciones y velocidades, en un mismo instante, de las 6.02 x 1023 moléculas de un mol de un gas cualquiera) o porque no conocemos todavía con exactitud las leyes que gobiernan la conducta del objeto. Esta forma de pensar ha dado lugar a muchos saberes y fundamentalmente al saber o conocimiento científico moderno con su especial y prestigioso método de indagación llamado "método científico" que, sobre la base de lo anteriormente expuesto, somete continuamente el conocimiento existente a verificación empírico-racional (duda cartesiana o duda científica), encuentra las insuficiencias del mismo y crea nuevo conocimiento al tiempo que aumenta el conocimiento que tenemos del mundo. Al amparo del Paradigma Cartesiano se ha desarrollado la ciencia moderna y toda la tecnología actual con sus lados buenos y malos.

Hagamos unas breves reflexiones sobre los aspectos antes expuestos del Paradigma Cartesiano.

  1. El mundo es cognoscible y puede ser observado por los sentidos (Empirismo) e interpretado por el pensamiento racional (Racionalismo). Es decir, nos dice que es posible emprender la aventura de la investigación y la búsqueda de Conocimiento y esto es válido en cualquier rama el saber: Mediante nuestros sentidos nos comunicamos con el mundo y mediante la razón podemos ordenar, clasificar, explicar, interpretar y predecir, es decir, conocer la realidad.
  2. El conocimiento se adquiere observando los objetos del mundo real y experimentando con ellos; se afirma que los objetos son entes independientes del observador (sujeto) y este, para lograr un conocimiento "objetivo", es decir, del objeto en sí, debe perturbar lo menos posible al objeto durante la observación o experimentación. Esto implica una dicotomía objeto-sujeto como categorías separadas e incluso opuestas. El conocimiento del objeto no debe estar contaminado de subjetividad, pues ya no sería al objeto en si lo que estamos conociendo, sino una imagen del mismo creada en la mente del observador, un modelo mental del mismo y no el objeto en sí, lo cual implicaría que tantos sujetos, tantos objetos, y el conocimiento objetivo, contenido dentro del objeto y descifrado por el sujeto en observación imparcial u "objetiva", no sería posible. Este enfoque ha sido crucial para el desarrollo de la ciencia moderna ya que obliga a describir los objetos de modo que un objeto sea lo mismo para todos los sujetos y favorece la comunicación del conocimiento, pero también es responsable, por ejemplo, de la separación conceptual entre los conceptos de Sociedad y Naturaleza y de las Ciencias Naturales y las Ciencias Sociales como cuerpos de conocimiento separados y absolutamente independientes ya que estudian sistemas que también lo son. Incluso, con frecuencia, se consideran conceptos antagónicos.
  3. Entre los objetos ocurren procesos regidos por relaciones de causa-efecto de tipo lineal y que tienen carácter esencial estrictamente determinista: son expresión inevitable de la necesidad. Los objetos sufren procesos porque están en contacto unos con otros, interactúan. Estas interacciones inducen cambios en el estado de los objetos según transcurre el tiempo, en otras palabras, los objetos están sometidos a cambios en el tiempo, a una dinámica, pero esta dinámica es tal que esperamos que pequeños cambios en las interacciones del objeto con los otros (los que constituyen el medio exterior inmediato o entorno) den lugar a pequeños cambios en el estado del objeto, de modo que si estudiamos la dinámica de un sistema dado a partir de condiciones iniciales diferentes pero muy similares y dibujamos una línea de la evolución del estado del sistema para cada caso, esperamos que estas líneas o "trayectorias de estado" se mantengan muy cercanas todo el tiempo. Esto es lo que se llama una conducta lineal. En ciencias como la Física, la Química e incluso en otras como la Economía se construyen modelos matemáticos para describir cuantitativamente a los objetos y los procesos que los primeros experimentan. Estos modelos son generalmente ecuaciones, que no son más que expresiones que relacionan variables y que contienen parámetros 13. Las variables son características medibles del proceso y se dividen en dos grupos, las independientes y las dependientes. Las independientes son aquellas a las que se le asignan valores arbitrariamente por el sujeto, las dependientes son aquellas que, mediante las relaciones establecidas por la ecuación, toman valores calculados a partir del valor asignado a la independiente. En un problema de Dinámica Newtoniana la variable independiente típica suele ser el tiempo, y las dependientes pueden ser la posición o la velocidad en un instante dado. El modelo es lineal si NO contiene potencias, raíces, productos, etc., de las variables dependientes o si estas NO están formando parte de expresiones trigonométricas, logarítmicas o similares. Físicamente eso significa que NO existe sinergia 14 alguna entre las variables dependientes, es decir, que un estado dado para una de esas características no produce una potenciación o amortiguación de otra, que estas no interactúan entre sí. Por eso los procesos son llamados lineales si su dinámica transcurre de forma tranquila, sin sorpresas, es decir, si pequeños cambios de estado tienen sólo pequeñas consecuencias. El azar tiene poco lugar y sólo el desconocimiento de todas las leyes que rigen el fenómeno o la imposibilidad práctica de conocer de forma completa un estado dado dan lugar a la casualidad. El universo Cartesiano es el imperio de la Necesidad como expresión de la acción inevitable de las leyes.
  4. Para estudiar la realidad es necesario dividirla en parcelas suficientemente pequeñas, en partes; así pues la estrategia de indagación Cartesiana tiene carácter analítico. Analizar significa "dividir o separar en partes". La simple experiencia cotidiana nos muestra que en el mundo todo existe simultáneamente. Percibimos también que los objetos cercanos, como ya se dijo en el apartado anterior, influyen unos sobre otros de forma perceptible, por eso, para estudiar un objeto dado es deseable verlo en su "estado más puro", como objeto en sí, con su esencia incontaminada por las influencias del resto del Universo; entonces construimos modelos mentales de los objetos donde el resto del mundo y su influencia es dejado fuera. Si queremos estudiar la caída de los objetos debido a la atracción gravitatoria del planeta, nos hacemos un esquema mental donde sólo figuran el objeto y La Tierra, estos a su vez simplificados y tomados sólo como "masas", que es la propiedad de los cuerpos en virtud de la cual surgen entre ellos las fuerzas gravitatorias. Se estudia sólo "la parte" y se ignora deliberadamente al resto de la realidad. Este enfoque ha dado lugar a las especialidades del conocimiento, lo que se manifiesta en la existencia de las ciencias particulares y de las especialidades dentro de ellas. Ha sido un fenómeno muy fértil pues ha permitido alcanzar gran profundidad en el conocimiento sobre aspectos particulares de la realidad.
  5. Además, para conocer, es necesario simplificar los fenómenos, de modo que todas aquellas interacciones cuya influencia sobre el objeto estudiado sea "pequeña" comparada con las consideradas principales son ignoradas y no son incluidas en la descripción del objeto. Es decir, el pensamiento Cartesiano es simplificador y reduccionista. Además de lo señalado en el acápite anterior, también se excluye de la descripción a factores que, estando en interacción con el sistema, ejercen sobre él una influencia muy pequeña, como ya se explicó, o que pueden perturbar la explicación de las causas del fenómeno, por ejemplo, en las ecuaciones cinemáticas que describen la caída libre de los objetos sobre La Tierra, se excluye la presencia del aire que se manifiesta como resistencia al movimiento y perturba la caída de los objetos enmascarando la causa real del fenómeno, que es la existencia de la aceleración de la gravedad en La Tierra.
  6. Una vez conocidas las características de las partes con toda la exactitud posible, estás se pueden ensamblar para constituir un todo cuyo funcionamiento se puede deducir a partir del conocimiento del funcionamiento de todas las partes (El todo es la suma de las partes). Entonces todos los sistemas son máquinas formadas por partes que funcionan sincronizadamente en un acople perfecto y si se conoce cada parte y su conducta, se puede conocer el funcionamiento de la máquina en su totalidad ya que, como las partes se relacionan mediante procesos que transcurren linealmente, no aparecen sinergias ni emergen propiedades nuevas para el todo. Las propiedades del todo son la suma de las propiedades de las partes.

Sin embargo sabemos que la realidad no se comporta así; la linealidad es sólo una aproximación, suficientemente buena sólo si el sistema es relativamente simple y si observamos su dinámica durante un tiempo no muy prolongado, como ocurre con un objeto tan sencillo como un péndulo, que acaba deteniéndose y perdiendo sus características de periodicidad regular en los instantes finales de su movimiento oscilatorio. Todos los días tenemos el ejemplo del pronóstico meteorológico, el cual, a pesar de la extensa red de observación, tanto terrestre como desde satélites, y de las poderosas computadoras dedicadas a procesar los datos tomados, tiene frecuentes inexactitudes, pues al tiempo meteorológico le gusta cambiar súbitamente sin previo aviso.

Por todo lo anterior el Paradigma Cartesiano no tiene suficientes recursos para lidiar con los problemas expuestos y clasificados como de nuevo tipo y no puede proporcionar la base conceptual que se necesita. Se requiere de un nuevo estilo de pensamiento que, como ya se dijo, sea sistémico, holista, integrador, que enfoque los procesos como fenómenos distribuidos, formando redes y que tenga en cuenta la no-linealidad de las complejas tramas de relaciones y de los procesos entre los sistemas. Sobre un nuevo estilo de pensamiento con estas características se pueden levantar las estrategias de indagación e intervención que den mayores posibilidades de enfrentar los problemas modernos y en particular, el del Desarrollo Sostenible y de la Protección del Medio Ambiente.

Notas
Ir a: Primera Parte
Segunda Parte
Tercera Parte

Siguiente: El pensamiento de la complejidad  

Descargar este artículo en pdf   Imprimir

Este website esta bajo la licencia de Creative Commons Licence
Cualquier material de esta revista puede reproducirse libremente de forma impresa o electrónica sin previa autorización, siempre que se cite como  fuente a la Revista Futuros y su uso no sea con fines comerciales. Agradeceríamos ser informados y que se nos hiciera llegar una copia o referencia del material reproducido.
Se exceptúan de la libre reproducción los materiales tomados de otras fuentes; para reproducir estos artículos debe pedirse autorización a la fuente original.

Las opiniones expresadas en los artículos son de los y las autores y no de Rostros y Voces  o de Citizen Digital Facilitation
Los invitamos a enviarnos sus colaboraciones, las cuales serán  publicadas de ser seleccionadas por la dirección de la revista.
Si tiene problemas o preguntas relacionadas con esta Web, póngase en contacto con el Equipo Futuros.
Última actualización: