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Parte 3 / 3
El Pensamiento de la Complejidad
Dice un adagio del budismo Zen que cuando el discípulo
está preparado aparece el maestro. Debido al desarrollo de nuevas
disciplinas tales como la Cibernética 15, la Teoría General de los
Sistemas 16, la Dinámica no Lineal y, sobre todo, debido a la aparición de
las computadoras electrónicas, hecho, este último, sobre lo cual se ha
apoyado el desarrollo de las anteriores disciplinas; en la actualidad, es
posible percibir la realidad de manera más profunda y ésta se nos muestra,
más que formada por objetos en sí, como un entretejido de sistemas y
fenómenos distribuidos, formados por partes que, al interactuar entre sí,
dan lugar a nuevas propiedades que no se pueden deducir de las propiedades
conocidas de las partes y que se denominan "propiedades emergentes"
las cuales son más variadas e insólitas mientras más partes tiene
el sistema y más interacciones diferentes y de carácter no lineal
existen o pueden existir entre las partes. El sistema es por tanto más que
la simple suma de las partes y se crean pautas muy complejas
de interacciones internas y con el entorno, que son las que
determinan qué es el sistema y cómo va a adaptarse ante cambios en
el entorno mediante procesos de autoorganización, que son aleatorizados
por la existencia de cambios de estado locales pequeños o "fluctuaciones",
las que se amplifican debido al carácter no lineal de las interacciones
internas y con el entorno, dando lugar a estados que son imprevisibles a
partir del conocimiento del estado inicial del sistema y de las leyes
conocidas.
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El Universo deja de
ser, entonces, una gran máquina de funcionamiento determinista el
cual puede ser deducido en su totalidad a partir del conocimiento de
cada una de sus partes |
El Universo deja de ser, entonces, una gran máquina de
funcionamiento determinista el cual puede ser deducido en su totalidad a
partir del conocimiento de cada una de sus partes. Retoma la libertad,
pues la necesidad está modulada por el carácter azaroso y casual
intrínseco de las fluctuaciones sometidas a la no linealidad y el destino
de cada sistema, sensible a las condiciones iniciales y las fluctuaciones,
en relación múltiple y diversa con el entorno mediante procesos regulados
por relaciones no lineales, al igual que las relaciones internas, ya no es
previsible a largo plazo. A diferencia de lo que ocurre en el Paradigma
Cartesiano, ahora hay que tener en cuenta la totalidad y el contexto. Y
como todo está conectado, también lo están el sujeto y el objeto mediante
las pautas de relaciones que se constituyen en el proceso del experimento
diseñado para conocer o intervenir. Así pues, el conocimiento de lo
real es ahora producto de las interacciones sujeto-objeto. Lo real se
conoce a través de la trama de relaciones que se establecen en la
vinculación práctica entre objeto y sujeto y, por lo tanto, el sujeto y
sus propiedades son inevitablemente inseparables del conocimiento del
objeto. [Foucault M, 1987], [Sotolongo PL, 2006ª, 2006b]. Esto
inaugura una forma distinta y nueva de asumir el conocimiento. No es
posible ni necesario conocer al objeto en sí, sino en
relación con el contexto y con la historia anterior, pues lo que
percibimos del objeto depende de cómo lo observamos, es decir, de la trama
de interacciones que establecemos con él en el acto de estudiarlo. Sólo
los objetos o sistemas más simples, por ejemplo, los de la Física (y aún
así no todos), escapan de esto debido a su simplicidad intrínseca. Del
concepto Cartesiano de objetividad se pasa al de "omniobjetividad",
que acepta como inevitable la impronta del sujeto en el conocimiento del
objeto y que contiene, como caso simple, a la objetividad Cartesiana.
Y ¿cómo se conoce? Pues, examinamos la realidad con
nuestros sentidos, la pensamos y construimos modelos mentales de lo
observado ya que los modelos son más fáciles de manejar que la realidad
misma. A veces, si el objeto es lo bastante simple, se pueden hacer
modelos matemáticos, es decir, construir ecuaciones, no de la realidad,
sino del modelo pensado de la misma, siempre tratando de hacerlos del modo
más sencillo y manejable posible, sin perder la capacidad explicativa e
interpretativa del modelo mental. Eso significa que lo que nos dice el
modelo debe diferenciarse de lo observado tan poco que, en el caso de
mediciones cuantitativas, por ejemplo, las diferencias quedan dentro de
los márgenes del error de las mediciones. Si los modelos son
suficientemente buenos esperamos que nos permitan interpretar la Realidad
e incluso hacer pronósticos.
Al nuevo estilo de pensamiento basado en estos principios
se le llama "Pensamiento o Teoría de la complejidad" y
conduce a:
- Un nuevo cuadro del mundo, donde la no linealidad es el principio
rector de las dinámicas de los procesos.
- Un nuevo estilo de pensamiento de carácter holista más que
analítico, es decir, un "pensamiento en red".
- Nuevas nociones normas y valores del saber, es decir, un nuevo
estilo de racionalidad donde el concepto Cartesiano de objetividad es
sustituido por el de "omniobjetividad".
Consideremos algunas reflexiones sobre el Pensamiento de
la Complejidad
El Pensamiento de la Complejidad NO es un paradigma
constituido, por eso es preferible llamarle "Pensamiento de la
Complejidad" y no "Teoría de la Complejidad". Sus principios y conceptos
están emergiendo impulsados por la necesidad de enfrentar los problemas de
nuevo tipo ya expuestos. Sus pilares, como hemos explicado, son su
carácter sistémico u holístico, la consideración de que la trama de
relaciones entre las partes o de las partes con el entorno es tanto o más
importante que los objetos mismos que constituyen el sistema y, por
último, el carácter no lineal de la dinámica de esas relaciones y, por
tanto, de la dinámica del sistema. Comencemos por la no linealidad, que es
el "polvo mágico" de los sorprendentes eventos que tienen lugar en las
Dinámicas Complejas ¿acaso no suena familiar eso de que planeamos una cosa
y nos sale otra? ¿Acaso no está la vida llena de casualidades?
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Los matemáticos y
físicos le llaman "efecto
mariposa" por aquello de que la pequeña perturbación local
producida por el simple aleteo de las alas de una mariposa puede dar
lugar a un salto muy grande en la dinámica del sistema, a una
"bifurcación", y llevar el sistema a un estado final muy diferente
al que hubiera llegado si la mariposa no hubiera aleteado |
La Realidad es no lineal. Por eso vemos que,
en Meteorología, por ejemplo, a partir de amaneceres prácticamente
idénticos se llega a tardes muy diferentes. Eso significa que desde
condiciones iniciales muy cercanas, "casi" iguales se evoluciona a estados
muy distintos. Los matemáticos y físicos le llaman a esto "sensibilidad
a las condiciones iniciales" y, a veces, metafóricamente, "efecto
mariposa" por aquello de que la pequeña perturbación local producida
por el simple aleteo de las alas de una mariposa puede dar lugar a un
salto muy grande en la dinámica del sistema, a una "bifurcación", y llevar
el sistema a un estado final muy diferente al que hubiera llegado si la
mariposa no hubiera aleteado. Esto jamás ocurriría si la dinámica del
sistema fuera intrínsecamente lineal, pero es consustancial con la no
linealidad, que es capaz de amplificar pequeñísimas diferencias iniciales
según evoluciona el sistema. Como en todo sistema formado por partes
suelen existir una gran cantidad de pequeñas "fluctuaciones"
locales, tanto propiamente intrínsecas como inducidas por otras en el
entorno, que se apartan fugazmente del estado general del sistema y como
cada estado es condición inicial del siguiente, la dinámica del sistema
puede saltar de una trayectoria de estado a otra en cualquier momento a
partir de las fluctuaciones. Si esto no ocurre más a menudo se debe a que
la mayoría de las fluctuaciones son realmente muy pequeñas y, sobre todo,
son muchas y ocurren en todos los sentidos y con frecuencia se balancean
unas a otras. De modo que lo que es casi un milagro es que se pueda hacer
algún tipo de predicción, sobre todo a largo plazo. Hoy se puede construir
modelos en ecuaciones no lineales para describir algunas de las formas más
sencillas de no linealidad y con ellas intentar describir los procesos
reales con una mejor aproximación que con los modelos lineales de las
ciencias cuantitativas tradicionales17 . Esto es gracias a las modernas
computadoras electrónicas que pueden realizar enormes cantidades de
operaciones en un segundo, lo cual es obligado si se trata de modelos no
lineales. Por eso sólo después de la aparición de los ordenadores ha sido
posible desafiar a la complejidad inherente a la no linealidad y a la
enorme cantidad de cálculo involucrada 18.
Otro aspecto esencial a considerar si se aborda un
fenómeno desde el punto de vista de la Complejidad es el de cómo las
partes se integran para formar un todo. Cualquier conjunto de objetos (de
cualquier naturaleza) tienen dos tipos de propiedades; unas son llamadas
aditivas y otras constitutivas [Bertalanffy, 1968].
Las propiedades aditivas son la clase o especie de los
objetos que forman el conjunto y el número o cantidad de los mismos.
Podemos saber si un conjunto dado está formado por objetos de la misma o
de distinta especie de manera muy simple aunque cambie el número de
elementos que forman el conjunto; asimismo es fácil conocer el número de
objetos que forman un conjunto aunque sean de especie diferente: basta con
contar. Con respecto a las propiedades aditivas los conjuntos pueden ser
considerados como suma de objetos considerados aisladamente, los elementos
siguen perteneciendo a una especie dada tanto dentro como fuera del
conjunto.
Las propiedades constitutivas de un conjunto de objetos
dependen de las relaciones que se establecen dentro del conjunto entre
esos objetos debido a las interacciones entre ellos, existen sólo en el
contexto del conjunto y no fuera de él; dependen de la especie de los
objetos y de su número, pero también de la presencia de un principio
ordenador en el conjunto como puede ser, por ejemplo, la polaridad
eléctrica, la magnetización o la atracción molecular de los elementos del
conjunto, si se trata de objetos físicos simples. Estas interacciones dan
lugar a que el conjunto o sistema adquiera una configuración o una textura
dada, que pueden cambiar si el número de elementos del conjunto aumenta o
disminuye o si se le introducen o se le extraen elementos de la misma o de
distinta especie o, también, si cambian las condiciones externas en la
vecindad del conjunto. Estos cambios generalmente no ocurren de manera
gradual sino que nuevas propiedades emergen de forma más o
menos súbita cuando se sobrepasa un cierto número de elementos de una
especie dada o del total o cuando algo cambia, aunque sea sutilmente, en
el exterior ¿por qué es esto
así?, pues porque las múltiples interacciones de las partes entre sí son
no lineales. Estas propiedades son propias del sistema como un todo y sólo
de él; se deben a las propiedades de las partes en interacción mutua y
múltiple, no de las partes aisladas. Son ellas las que hacen del sistema
algo particular y distinto a los demás objetos del Universo. Cuando se dan
las condiciones adecuadas ocurren de forma espontánea los procesos que dan
lugar a ellas. Son procesos de autoorganización y aumentan la complejidad
del sistema y de los procesos relacionados con él. Son el mecanismo detrás
de la "adaptación" del sistema a su contexto. Así, por ejemplo, una
colección suficientemente grande de moléculas orgánicas, agua y sales se
organiza en células, tejidos y órganos y da lugar a ese misterioso
fenómeno que se llama "vida". Y las propiedades de un sistema vivo son más
que la simple suma de las propiedades de las moléculas que lo forman; la
vida es algo radicalmente nuevo. Para describir esos sistemas, a los que
llamaremos "Complejos", lo más importante es descifrar la compleja trama
de relaciones superpuestas, de forma que veamos al sistema, más que como
un objeto, como una "red de relaciones no lineales distribuidas en el
espacio y el tiempo". De ahí que se diga que el nuevo pensamiento de
la Complejidad es un pensamiento en red y de carácter holista, orientado a
las totalidades.
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La transdisciplinariedad está
probando ser fundamental para el abordaje de la comprensión de los
sistemas complejos y de los procesos de complejización |
Como los procesos de autoorganización de los sistemas
complejos dan lugar a sistemas nuevos, con cualidades nuevas respectos a
sus subsistemas o partes, no basta frecuentemente el conocimiento propio
de una disciplina o ciencia particular para entender al sistema; incluso
un esfuerzo multidisciplinario muchas veces no es suficiente y el
conocimiento aportado por varias disciplinas se debe integrar dentro de un
nuevo marco conceptual, bajo nuevos presupuestos epistemológicos, dando
lugar a nuevas formas de organización del conocimiento y a nuevas
estrategias de indagación, que trasciende el ataque multidisciplinario:
ocurre un fenómeno de transdisciplinariedad. La transdisciplinariedad está
probando ser fundamental para el abordaje de la comprensión de los
sistemas complejos y de los procesos de complejización.
No es, entonces, de extrañar que todo lo antes expuesto
tenga una influencia cada vez mayor en la manera que tenemos de pensar el
mundo y que conduzca a nuevas normas y valores del saber y a un nuevo
estilo de racionalidad que es, repetimos, no lineal, en red,
holista, omniobjetivo y transdisciplinar.
Esto tiene ya un gran impacto en muchas áreas del
conocimiento como son la Filosofía (cambia el modo filosófico de pensar),
la Ecología, la Sociología, la Política, la Economía, la Psicología, la
Meteorología. En fin, un amplio espectro dentro de las clasificadas como
Ciencias de la Tierra, Ciencias de la Vida y Ciencias Sociales.
Consideración especial merece la Ética, que asume una
nueva amplitud y profundidad en lo que se denomina Bioética Global,
que es la expresión del Pensamiento de la Complejidad en la Ética,
y por la que transitan los caminos para enfrentar con posibilidades de
éxito los problemas del Desarrollo Sostenible y el Cuidado del Medio
Ambiente. No puede haber solución a estos problemas si no se enfocan desde
la racionalidad de la Complejidad y desde la tutela normativa de la
Bioética Global [Acosta Sariego JR, 2002].
Según algunos autores [Commoner B, 1972], [Flores Bedregal
T, 2001], los principios estratégicos del desarrollo sostenible son:
-
El principio precautorio,
-
El principio de interdependencia e interconexión,
-
El principio de eficiencia y mesura,
-
El principio de integralidad y,
-
El principio de equilibrio.
Examinemos algunos de
ellos bajo la luz del Pensamiento de la Complejidad. El Principio de
interdependencia e interconexión por un lado y el de integralidad por otro,
"se derivan respectivamente de la premisa de que todo está conectado a
todo, es decir de que ni en la Naturaleza ni en la Sociedad hay fenómenos
que operan de forma aislada o independiente en ninguna de sus etapas"
¿acaso no nos habla esto de la necesidad de un enfoque holístico y de la
necesidad de estar atentos a las redes de interacciones, sobre todo a
aquellas que aún no conocemos suficientemente?
El Principio
Precautorio, el de eficiencia y mesura y el de equilibrio establecen
que "deberíamos actuar con precaución y cautela cuando no disponemos de
los suficientes conocimientos sobre los efectos que pueden ocasionar en el
ambiente ciertos procesos y no debemos superar los ritmos y límites de la
Naturaleza para la renovación de los recursos que nos brinda y las
dinámicas de los procesos naturales".
Pero el Pensamiento de la
Complejidad nos indica que las consecuencias podrían ser aún peores que el
simple agotamiento de los recursos ya que la Naturaleza podría responder
auto-organizándose hacia un estado completamente hostil para la vida como
existe ahora y que, además, sería imprevisible pues no conocemos los
límites, el punto de no retorno. Ya que, según el Pensamiento de la Complejidad, a escala
global y a mediano y largo plazo no podemos tener la seguridad de que los
pronósticos se ajusten razonablemente a la realidad ¿Significa esto último
que no hay nada que se pueda hacer?
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Muchas intervenciones fundadas en buenas intenciones que han
dado lugar a resultados paradójicos, contrarios a lo que se esperaba |
Se conoce de muchas intervenciones
fundadas en buenas intenciones que han dado lugar a resultados
paradójicos, contrarios a lo que se esperaba; ahí están los casos de
especies de un continente introducidas en otro: los conejos europeos
primero y después los zorros rojos introducidos en Australia, que dieron
lugar a graves e irreversibles problemas de deterioro de flora y fauna. Y
no son los únicos. Pero la Complejidad no dice que no se puede predecir,
sino que "la posibilidad de predecir correctamente se hace más difícil
mientras más lejano en el tiempo se desea el pronóstico". Por lo
tanto, si emprendemos acciones que son beneficiosas a corto plazo y si nos
mantenemos atentos y vigilantes a los resultados de las mismas, tenemos
posibilidades de atajar a tiempo cualquier desviación desfavorable y
encausar el proceso por senderos adecuados, acordes con el concepto de
sostenibilidad. Para ello hay que pensar siempre en términos de
sostenibilidad lo cual implica adoptar a la sostenibilidad como un
principio rector de la organización de la sociedad.
A las dimensiones
medio ambiental, social y económica que, según muchos especialistas,
constituyen las bases del desarrollo sostenible, habría que añadir de
forma explicita una dimensión cultural. El concepto de desarrollo
sostenible debe ser incorporado al acervo cultural de la humanidad en toda
la diversidad de este, lo que requiere de un deliberado esfuerzo
divulgativo y educativo de todos aquellos, personas e instituciones, que
tienen ya una conciencia de la importancia y urgencia del asunto. Habría
que aprovechar los procesos de globalización para lograr la globalización
de una ética del Desarrollo Sostenible, de una Bioética Profunda a escala
global. Esto requiere de voluntad política de estados e instituciones,
pero a la vez potenciaría la incorporación de la sostenibilidad a los
conceptos fundamentales de la Política, de manera que se convierta en un
"pecado" político ignorarla, añadiendo así una quinta dimensión, esta vez
política, a los pilares del desarrollo sostenible. Los que están en
posición de tomar decisiones deberían sentirse responsables del "futuro
común". Esto implica un esfuerzo por aprender un pensamiento holístico, en
red y no lineal, a pensar la Complejidad, para estar en condiciones de
comprender e interpretar correctamente los complejos problemas de la
humanidad actual. De aprender una nueva ética en la que sociedad y
naturaleza no sean entes separados. De incorporar el concepto de
sostenibilidad como un postulado para la acción. Quizás sería bueno,
aprovechando la riqueza de la diversidad cultural acumulada, adoptar en
política y en gerencia de la gestión social y económica el mandato de la
Gran Ley de la Confederación de la Nación de los Iroqueses acerca de la
séptima generación, que obligaba a los jefes y responsables a tener en
cuenta los efectos de sus decisiones hasta la séptima generación de sus
descendientes.
Notas
Referencias y Bibliografía
- Acosta Sariego JR, Editor científico. (2002). Bioética para la
sustentabilidad. Publicaciones Acuario. Centro Félix Varela. La
Habana. Cuba.
- Bertalanffy L von, (1968). General System Theory: Foundations,
Development, Applications. George Braziller Ed. New York. En
español: (1976). Teoría General de los Sistemas. Fundamentos,
desarrollo, aplicaciones. FCE. México.
- Brundtlant GH et al. Comisión Mundial Del Medio Ambiente y del
Desarrollo (1988). Nuestro Futuro Común. Madrid: Alianza.
- Carson RL, (1962). Silent Spring, Houghton Mifflin, ISBN
0-618-24906-0.
- Commoner B, (1972). The Closing Circle. Nature, Man & Technology.
New York: Bantam Books.
- Ehrlich PR, (1968).The Population Bomb. Ballantine Books.
USA.
- Flores Bedregal T, (2003). Género y desarrollo sustentable.
Futuros, vol. 1, no. 1. Publicación Digital. AFSC. Programa Regional en
América Latina y el Caribe.
- Foucault M, (1987). (1969). L´archéologie du savoir, Gallimard,
París. En español : (1978). Arqueología del saber, Siglo XXI,
México.
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University of Chicago Press, Chicago 1962, 1970 (ed. ampliada). En
Español: (1975). La estructura de las revoluciones científicas, FCE,
México, 2ª ed.
- Meadows DL, Meadows DH, Randers J and Behrens WW, (1972). "The
Limits to Growth". New York: Universe Books. ISBN 0-87663-165-0.
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Madrid: Fondo de Cultura Económica.
- Sotolongo Codina PL, Delgado Díaz CJ, (2006a). La Revolución
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- Sotolongo Codina PL, (2006b). Teoría Social y vida cotidiana: La
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Centro Félix Varela. La Habana. Cuba.
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Chaos. Penguin Books Ltd. En español: (1991). ¿Juega Dios a los
dados? La nueva matemática del caos. Grijalbo Mondadori. Barcelona.
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