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Parte 2 / 2
Ética Ambiental

Las complejas interdependencias entre valores,
instituciones y normas de comportamiento, así como entre la respectiva
búsqueda de equidad en la distribución y eficiencia en la producción
requieren una investigación más amplia de la que suele acordárseles.
Trataré de ilustrar los vínculos, primero con el problema de la protección
ambiental y luego a través de algunas de las controversias contemporáneas
acerca de políticas de desarrollo e inclusive algunas de los temas en el
ámbito acaloradamente debatido de la globalización.
Pensemos por ejemplo en el mérito de resolver el problema
ambiental mediante la creación de derechos de propiedad, tema explorado
por numerosos economistas en forma esclarecedora. Efectivamente, el crear
derechos de propiedad privada para reemplazar los recursos compartidos
(genéricamente llamados "bien común") puede conducir al interés de los
propietarios en el ambiente y eliminar así el desperdicio e ineficiencia
que surgen de los harto conocidos problemas de factores externos, no
posibilidad de exclusión y aprovechamiento del bien ajeno. Es posible que
las parcelas asignadas como propiedad privada reciban mayor dedicación y
atención que los recursos de propiedad y explotación compartidos por la
comunidad.
Teniendo en cuenta el limitado alcance de esta solución,
resulta obvio señalar que, en algunos casos, esta transformación a
propiedad privada puede no ser factible del todo. Por ejemplo, en lo que
se refiere a la atmósfera de la tierra y al manejo de los aspectos
vinculados al calentamiento global o a la preservación de la capa de
ozono. Esto es sin duda evidente, pero está lejos de ser el único
problema. Al uso de los recursos de propiedad común subyacen igualmente
los aspectos de la equidad y de la motivación de la conducta. Aun cuando
es posible la transformación a propiedad privada (como en el ejemplo
frecuentemente citado de las praderas compartidas para pastar de los
respectivos ganados de los diferentes miembros de la comunidad), tenemos
que tener en cuenta las implicaciones posiblemente desfavorables que puede
tener la privatización en la equidad de la distribución de los recursos, o
en el acceso de los menos privilegiados a los beneficios que deben ser
compartidos. En efecto, estos temas se encuentran en el meollo de las
razones sociales que inspiran la idea de propiedad privada. Así, un
programa de privatización, a pesar de las ventajas que presente en algunos
aspectos, puede, en otros casos, tergiversar el propósito original.
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El tipo de
"psicología del compartir" que se requiere para lograr el uso
compartido (total o parcial) puede ser, sin duda, muy valioso como
recurso humano – aún en forma incompleta – para preservar y cuidar
el ambiente |
Este aspecto está también estrechamente vinculado a la
ética del comportamiento. El tipo de "psicología del compartir" que se
requiere para lograr el uso compartido (total o parcial) puede ser, sin
duda, muy valioso como recurso humano – aún en forma incompleta – para
preservar y cuidar el ambiente. Cuando dicho enfoque se reemplaza por un
activo uso de incentivos y de cálculos privados de beneficios y utilidades
personales, puede ocurrir que el éxito en materia de eficiencia que se
espera (y que puede lograrse en parte) resulte adquirido a expensas de
algún debilitamiento de los valores generales que fundamentan la ayuda y
cooperación mutuas. Los efectos de valoración generados por revisión
institucional deben figurar entre las consideraciones que deben sopesarse
al elegir entre diversas maneras de tratar de abordar los desafíos
ambientales. Se encuentran entre las "variables de contexto" susceptibles
de fomentar o desalentar la cooperación. 7
Los problemas ambientales requieren una combinación de
enfoques, entre ellos reforma institucional (como por ejemplo impuestos y
subsidios especialmente diseñados, la creación de derechos individuales y
el cultivar de la organización social), por una parte, y por otra, la
formación de valores en general. Es importante que la búsqueda de la
respuesta necesaria no se haga con una óptica estrecha y excesivamente
focalizada. No es adecuado centrarse exclusivamente en, por ejemplo, la
creación de derechos de propiedad en materia de ambiente, o en
prohibiciones legales, o solamente en impuestos y subsidios. Tampoco lo
es, por otra parte, el lanzar toques de clarín pidiendo más ética
ambiental como la única vía hacia la sostenibilidad. Existe la marcada
necesidad de integrar el papel de la ética y de las instituciones dentro
de un marco más amplio.
También es importante reconocer que el admitir el papel
crucial de los valores no nos exige desmerecer el papel del razonamiento
económico, e inclusive recurrir al mismo para buscar las reformas
institucionales que pueden funcionar aun cuando no ocurra lo mismo con la
formación de valores. La integración del papel de las normas y valores con
el razonamiento económico requiere ampliar el análisis económico, y no
desecharlo. 8
Libertad y Desigualdad
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El concepto de desarrollo no puede limitarse al crecimiento
de objetos inanimados de conveniencia, como incrementos del PNB (o
del ingreso personal) , o la industrialización, o el progreso
tecnológico, o la modernización social. Si bien estos son logros
importantes- a menudo cruciales- su valor debe estar relacionado con
el efecto que tienen en las vidas y libertades de las personas a
quienes atañen |
Ha llegado el momento de ilustrar el segundo punto: los
desafíos planteados por las políticas de desarrollo en general (no
solamente los aspectos ambientales del desarrollo en particular). Quisiera
empezar por esbozar brevemente un enfoque que me ha resultado útil en la
reflexión acerca del desarrollo, y que pienso se vincula en sentido amplio
a las ideas básicas que Adam Smith trató de elaborar y de desarrollar. En
virtud de este enfoque se afirma que un buen punto de partida para el
análisis del desarrollo puede ser el reconocimiento básico de que la
libertad es a la vez (1) el objetivo primario y (2) el principal medio del
desarrollo. La anterior afirmación es evaluativa e incorpora el
reconocimiento del principio de que el desarrollo no puede ser medido sin
tener en cuenta el estilo de vida que pueden llevar las personas y sus
libertades reales. En otras palabras, el concepto de desarrollo no puede
limitarse al crecimiento de objetos inanimados de conveniencia, como
incrementos del PNB (o del ingreso personal) , o la industrialización, o
el progreso tecnológico, o la modernización social. Si bien estos son
logros importantes- a menudo cruciales- su valor debe estar relacionado
con el efecto que tienen en las vidas y libertades de las personas a
quienes atañen. 9
El vínculo entre libertad y desarrollo, sin embargo, va
mucho más allá de las conexiones constitutivas. La libertad, se afirma, es
no solamente el fin último del desarrollo, sino también un medio de
crucial efectividad. Este reconocimiento puede estar basado en el análisis
empírico de las consecuencias de – y de las interconexiones entre-
libertades de diferentes tipos, y en la evidencia empírica extensa que
indica que dichas libertades suelen reforzarse entre ellas.
10 La
capacidad real que tiene una persona para alcanzar logros está bajo la
influencia de las oportunidades económicas, las libertades políticas, las
facilidades sociales y las condiciones habilitantes de buena salud,
educación básica así como el aliento y cultivo de iniciativas. Estas
oportunidades son, en gran parte complementarias, y tienden a reforzarse
en su alcance y utilidad respectivos Es por estas interconexiones que el
ente libre y sostenible emerge como un medio de desarrollo efectivo.
Equidad y la Perspectiva
de Libertad
La retórica de la libertad ha sido ampliamente utilizada
por muchos pensadores, quienes han demostrado relativamente poco interés
por la equidad y algunas veces inclusive antipatía. De hecho, el
pretendido conflicto entre libertad e igualdad ha sido ampliamente
debatido por los adalides de la libertad, especialmente en el contexto de
considerarlo como un argumento contrario a acordarle demasiada prioridad a
la igualdad.11 Sin embargo, resulta difícil entender una perspectiva de
libertad que no tenga a la equidad como elemento central. Si la libertad
es realmente importante, no puede ser correcto reservarla únicamente para
unos pocos elegidos. En este contexto es importante reconocer que las
negaciones y violaciones de la libertad se presentan típicamente bajo la
forma de negar los beneficios de la libertad a algunos aun cuando otros
tienen la plena oportunidad de disfrutarlos. La desigualdad es una
preocupación central en la perspectiva de la libertad.
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Quienes temen a la
libertad suelen temer a la de los demás. Según las tendencias
políticas de los críticos de la libertad, su temor ante la libertad
de otros posiblemente se concentra en determinadas áreas en las
cuales piensan que la libertad para todos sería especialmente
negativa |
De hecho la libertad, además de ser una de las ideas más
valiosas del mundo, también se encuentra entre las condiciones humanas más
temidas. ¿Por qué ocurre esto? Si bien los psicólogos han debatido con
frecuencia que la libertad de la propia vida puede ser vista como una
causa de ansiedad y preocupación (especialmente porque la libertad se
acompaña de responsabilidad), me atrevería sin embargo a sugerir que no es
característico de las personas el temer a la libertad en sus propias
vidas. Quienes temen a la libertad suelen temer a la de los demás.
Según las tendencias políticas de los críticos de la libertad, su temor
ante la libertad de otros posiblemente se concentra en determinadas áreas
en las cuales piensan que la libertad para todos sería especialmente
negativa. Así, el miedo a la libertad se expresa de diferentes maneras y
adopta muchas caras: temor, respectivamente, a la libertad de las clases
descontentas de menores ingresos, a la de las masas rurales afligidas, a
la de las mujeres descontentas que rezongan por el "lugar" que les ha sido
asignado, a la de la juventud rebelde que se niega a acatar y obedecer, y
a la de los disidentes empecinados que protestan por el orden existente.
Por ejemplo, quienes se oponen a considerar que las
libertades políticas son derechos políticos de las personas a las cuales
todos tiene derecho, en forma característica no se niegan dichos derechos
para sí mismos: el derecho de hablar, de expresarse libremente, de
participar en la toma de decisiones, y así sucesivamente. A lo que tratan
de oponerse es a la libertad política de otros, no a la libertad política
para ellos. En otros ámbitos de la libertad existen contrastes parecidos:
económicos, sociales y culturales. Es la libertad de otros la que ha
preocupado usualmente a numerosos comentaristas que expresan su oposición
a la libertad en sus escritos, pero que nunca han estado dispuestos a
renunciar a la propia. Por lo tanto, la necesidad de lograr la equidad es
un elemento central dentro de la perspectiva de la libertad en general, y
en particular de la idea del "desarrollo como libertad".
Diferentes Ámbitos y sus
Interconexiones
Estas conexiones son muy importantes para visualizar la
interdependencia entre equidad y eficiencia, y entre valores e
instituciones. Si, por ejemplo, se le niegan a muchas personas las
oportunidades sociales de la educación básica debido a una falta de acceso
a escuelas, o si carecen de derechos económicos básicos debido a
desigualdades masivas en la propiedad (reforzadas por la ausencia de
políticas para contrarrestar dichas situaciones tales como reforma
agraria, facilidades de microcréditos, etc.), los resultados no se
limitarán únicamente a la existencia de esa desigualdad, sino que
abarcarán también otros efectos limitantes vinculados a la naturaleza de
la expansión económica, el florecimiento de desarrollos políticos y
culturales, e inclusive las esperadas reducciones en las tasas de
mortalidad y fertilidad – que se verían todas alteradas debido a la
existencia de desigualdades en materia de oportunidades educativas o
económicas. Por ejemplo, ha sido sobradamente demostrado que el
fortalecimiento de capacidades de las mujeres y su consiguiente
habilitación gracias a la escolaridad, las oportunidades de empleo, etc.
surten los efectos de mayor alcance en la vida de todos los involucrados:
hombres, mujeres y niños. Reduce la mortalidad infantil; aminora los
riesgos para la salud de adultos que resultan de bajo peso al nacer;
incrementa el espectro y efectividad de los debates públicos; y tiene
mayor impacto en la moderación de las tasas de fertilidad que el
crecimiento económico. 12 La desigualdad basada en el género en los
ámbitos económico y social puede, por lo tanto, lesionar considerablemente
el desempeño global en numerosas y diversas áreas, afectando variables
demográficas, médicas, económicas y sociales. La falta de equidad en una
esfera puede conducir a una pérdida de eficiencia y desigualdades en
otras.
De igual manera, la negación de la democracia y de los
derechos políticos y cívicos expone a la comunidad a diversas privaciones
económicas a través de la falta de voz de los desposeídos. La posibilidad
de hambrunas, asociada con regímenes autoritarios, es apenas un caso
extremo de esta relación. De hecho, para ilustrar la idea con situaciones
menos extremas, podríamos citar las experiencias de las crisis económicas
asiáticas a partir de 1997. Los derechos políticos que no disfrutaban los
ciudadanos de Corea del Sur o de Indonesia – a pesar de un crecimiento
económico muy exitoso- hicieron particular falta al presentarse la crisis
económica asiática y se sintió la imperiosa necesidad de la voz política
que no fué escuchada por la desigualdad autoritaria – especialmente para
los nuevos desposeídos que tenían muchos motivos para protestar y
quejarse. No es de sorprender, entonces, que la democracia se ha
convertido en una de las principales exigencias, toda vez que la crisis
económica devastó el Este y Sudeste Asiáticos.
Preocupaciones Globales
También a nivel más global, estas interconexiones afectan
las perspectivas de las relaciones económicas y comerciales. He intentado
argumentar en otras oportunidades (especialmente durante mi alocución
durante la ceremonia de graduación en la Universidad de Harvard en junio
pasado) que esta consideración es válida inclusive en lo que respecta al
fundamento institucional del comercio y finanzas mundiales, entre cuyos
diversos aspectos organizativos aparecen hay institutos tales como la
Organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial, el Fondo Monetario
Internacional y así sucesivamente. 13 Resulta analizar nuevamente el
equilibrio de poder en el funcionamiento de las diversas instituciones que
integran la arquitectura global. La arquitectura institucional actual se
creó mayormente a mediados de los años cuarenta, basada en la comprensión
de las necesidades de la economía mundial según la óptica de la
Conferencia de Bretton Woods, celebrada en las postrimerías de la Segunda
Guerra Mundial. Ese marco contribuyó a la evolución del comercio y del
desarrollo, pero no ocurrió lo mismo en materia de equidad distributiva-
ya sea en la esfera económica o política. De hecho el mundo era muy
diferente durante la década de los cuarenta, al encontrarse la mayor parte
de Asia y África bajo régimen colonial de uno u otro tipo, con Occidente
emergiendo apenas de una depresión generalizada y una guerra muy
destructiva, en la que había mucho más tolerancia en materia de
inseguridad y de pobreza y en la que era muy reducida la comprensión de
las enormes perspectivas globales de democracia, desarrollo económico y
derechos humanos en el mundo visto como un todo.
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Las crecientes
protestas contra la globalización han puesto cada vez más en
evidencia que hay importantes aspectos de la equidad global que es
necesario abordar |
Las crecientes protestas contra la globalización han
puesto cada vez más en evidencia que hay importantes aspectos de la
equidad global que es necesario abordar. Los temas generales que
han inspirado estos movimientos de protesta han sido siempre más
importantes que las tesis rudimentarias aunque efectivas que han
encontrado su expresión en los lemas y carteles de dichos movimientos.
Pero lo que es seguro es que el tratar de resolver las relaciones
comerciales y económicas globales sin atender simultáneamente los aspectos
de equidad y trato justo a nivel global se topará con problemas de
consideración. Este reconocimiento de ninguna manera desmerece la
valoración del papel constructivo de la economía de mercado global y su
contribución a la base económica de un mundo próspero.
Las protestas se han alimentado de la aparición de un
conjunto de valores globales que se han manifestado con firmeza en el
mundo contemporáneo. No es sorprendente que las protestas contra la
globalización, a su vez, han sido movimientos globales, y que atraen a
personas provenientes de países de todo el mundo. La división
supuestamente nítida entre política y economía ha sido cruzada en esencia
una y otra vez, y la barrera que separa las consideraciones de eficiencia
de los aspectos de la equidad también ha sido franqueada con notable
frecuencia.
Este es, entonces, el contenido del tema "ética y
desarrollo" que los organizadores de esta conferencia, y en particular
Bernardo Kliksberg, han colocado ante nosotros. Tenemos motivos para
agradecerles el que nos encaminen hacia el estudio de esos asuntos. Tal
vez no nos hayan arengado acerca de la importancia de la ética, pero sin
duda es éste un tema excelente – y que se presta eminentemente a la
"arenga"- Es en todo caso, el subterfugio al que apelo en torno a la
temática de esta alocución de clausura.
Notas
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