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Parte 2 / 3
Situación ambiental
global
Desde
el surgimiento de la comunidad primitiva, el hombre se apoyó en la
naturaleza para satisfacer sus necesidades fundamentales, desarrollándose
entre ambos factores una relación en la que el primero ha utilizado y
tomado los recursos del segundo de forma incontrolada.
El deterioro acelerado y creciente del medio, es hoy día,
posiblemente el peligro a largo plazo más grave que enfrenta toda la
especie humana en su conjunto, y muy en particular el aún llamado Tercer
Mundo. En la sociedad y en la economía de los pueblos se refleja de
distintas formas y a distintos plazos el impacto del deterioro ambiental.
Es necesario preocuparse por el mejoramiento ambiental y su mantenimiento
para poder lograr condiciones adecuadas de salud.
La acelerada degradación que acusan el medio ambiente y
los recursos naturales de La Tierra no reconoce parangón alguno en la
historia de la Humanidad y se presenta como el mayor reto que jamás haya
enfrentado el ser humano y del cual no se ha previsto una salida sensata,
que no exija una revolución en la ética y conducta de los propios
habitantes racionales que han gestado tan compleja problemática.
Son diversos los problemas ocasionados por el ser humano
al medio ambiente, pues de hecho se asiste a una profunda crisis
ambiental, originada por la especie biológica más poderosa, que ha crecido
en población de forma desmedida en los últimos; ha realizado un uso
irracional de los recursos y condiciones naturales, al sobrepasar las
capacidades de renovación de los mismos; ha ejecutado una despiadada
deforestación; ha erosionado y desertificado los suelos; ha lacerado los
sistemas costeros por las incongruentes construcciones, la contaminación
de las aguas y los derrames de hidrocarburos; ha generado una dañina
contaminación ambiental a consecuencias de la proliferación y disposición
inadecuada de productos químicos, tóxicos, radioactivos y peligrosos en
sentido general; así como ha deteriorado la calidad de vida urbana,
producto del creciente desabastecimiento y la contaminación de aguas, las
dificultades con la disposición final de los residuos sólidos, la polución
de la atmósfera, los riesgos de accidentes industriales y las lluvias
ácidas entre otros males.
Si a todo ello se suma la degradación del ambiente social
y económico en que se desenvuelve la vida humana (miseria, hambre,
desempleo, insalubridad, analfabetismo, violencia, drogadicción,
prostitución, deuda externa y otros flagelos), no cabe dudas de que la
Humanidad se encuentra ante los malintencionados tributos que el actual
orden económico, social y ecológico, que el ser humano ha impuesto al
Planeta en su conjunto.
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Los dramáticos
cambios climáticos, sociales y culturales observados particularmente
en la segunda mitad del Siglo XX, empiezan a ser explicados por la
correlación existente entre el modelo de desarrollo eminentemente
acumulativo y el ecosistema global |
Entre los innumerables efectos desfavorables que la
actuación irracional del hombre ha causado en el entorno, se encuentra el
impacto geoecológico, cuyo precio a decir por UICN, PNUMA "...se pone de
manifiesto en una larga lista de peligros y desastres, como la erosión de
los suelos, la desertificación, la pérdida de las tierras de cultivo, la
contaminación, la deforestación, la degradación y destrucción de
ecosistemas y la extinción de especies y variedades de plantas y animales,
entre otras secuelas".
Se hace necesario reflexionar en tal sentido, pues las
variaciones registradas en el estado, cantidad y calidad de los recursos
cobran, al iniciar el Siglo XXI, inusitada importancia y reclaman
afanosamente explicaciones a la ciencia.
Los dramáticos cambios climáticos, sociales y culturales
observados particularmente en la segunda mitad del Siglo XX, empiezan a
ser explicados por la correlación existente entre el modelo de desarrollo
eminentemente acumulativo y el ecosistema global. Tanto el agotamiento
como la contaminación de los mismos afectan el equilibrio de la
naturaleza, lo que a su vez, puede interferir la salud y el bienestar del
hombre, los animales y las plantas, o impedir el pleno disfrute de la
vida.
Los problemas de contaminación, acumulación de desechos,
sobreexplotación de recursos naturales, extinción de especies, entre otras
situaciones ambientales comenzaron a hacerse cada vez más evidentes hacia
la década de los sesenta. A criterio de la autora se puede constatar con
preocupación que a la altura del siglo XXI no se ha podido poner un límite
al crecimiento económico desenfrenado de las sociedades de consumo, con
todas las consecuencias que este hecho implica para la humanidad presente
y futura.
Tradicionalmente los agricultores se han preocupado por
que se mantenga en el tiempo la vitalidad de los componentes ecológicos y
los procesos específicamente de organización y funcionamiento de los
ecosistemas, sometidos a explotación económica...Pero en la medida en que
la agricultura se ha vuelto más intensiva, especializada y centrada en la
elevación de productividad, los agricultores han ido perdiendo la lógica
ecológica ancestral que estaba incorporada en prácticas tradicionales de
manejo de su base de recursos naturales.
Las consecuencias de ello se han reflejado en los
conocidos procesos de deterioro de los recursos naturales. La
deforestación, erosión, desertificación, salinización y la pérdida de
diversidad biológica y genética, son resultados evidentes del uso indebido
de tierras y bosques.
Es oportuno hacer referencia que el impacto en el medio
natural y sobre el hombre mismo, que ejercen las cada vez más intensas
actividades humanas, y el aumento de la población y el consumo, va
reduciendo progresivamente la capacidad que tiene la tierra de mantener la
vida sobre ella. Se impone la necesidad de mejorar la calidad de vida de
los hombres, la equidad en las relaciones y la justa distribución de las
riquezas.
"La estabilidad ambiental responde a la capacidad de
mantener el equilibrio mediante los mecanismos de autorregulación ante
cualquier impacto". Posterior a los años 60 comenzó un periodo donde se
acentuaron las preocupaciones por el acelerado deterioro del medio
ambiente, y en todos los sectores de la sociedad se manifestó un
incremento de la sensibilidad ante esta situación. Considerando oportuno
plantear la relación de los principales sucesos que acontecieron en la
arena internacional, los cuales cambiaron el rumbo en la forma de tratar
la situación ambiental, según López 2002):
1971- Informe del Club de Roma: "Los límites al
crecimiento,
1972- Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Humano,
1973- Creación del Programa de las Naciones Unidas para el
medio ambiente (PNUMA, 1973- 1984- Conferencias y eventos internacionales,
1987- Presentación en la Asamblea General de Naciones
Unidas del informe "Nuestro futuro común",
1992- Conferencia sobre Medio Ambiente y Desarrollo y,
Después de la Cumbre de Río- Comienza a realizarse la
valoración de los problemas ambientales, no de forma aislada, sino de
forma integrada con las esferas económica y social.
Visión desde las
ciencias económicas
Los recursos naturales y el medio ambiente representan la
fuente de vida para el ser humano, los cuales se deterioran con facilidad
si no sabemos conservarlos. De ello no se percata la actividad humana en
sus múltiples facetas ya que este constituye el factor más importante en
la modificación y evolución natural del entorno. El desarrollo industrial,
las nuevas tecnologías y la infraestructura de apoyo, conllevan a ocupar
espacios que son alterados, lo cual influye tanto en el hombre la flora y
la fauna como en la propia actividad humana. Estas pudieran ser razones
para el despertar de la conciencia social hacia la preservación del
entorno y la minimización del daño ambiental al que está siendo sometido
nuestro planeta.
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La cuestión clave
es cómo diseñar una nueva <<economía de la sostenibilidad>> que no
destruya los recursos naturales y sistemas ecológicos que la
sustentan. Se precisa la fusión del llamado <<sistema económico>> a
los sistemas naturales |
La cuestión clave es cómo diseñar una nueva << economía de
la sostenibilidad>> que no destruya los recursos naturales y sistemas
ecológicos que la sustentan. Se precisa la fusión del llamado <<sistema
económico>> a los sistemas naturales; reorientar este proceso exige pautas
que solo una nueva ciencia de la gestión de los recursos naturales puede
suministrar. Aunque esta ciencia es hoy inexistente, la misma puede
prosperar con la reapropiación de algunos antecedentes explícitamente
comprendidos: la ecología que apunta <<buenos modos>>, pero aún poco
calificada para cuestiones prácticas, una nueva economía que rompa el
modelo actual y donde las aportaciones sectoriales de las ciencias
empíricas a la gestión de cada recurso puede ser un buen camino, en el
avance, hacia el todavía distante desarrollo sostenible.
Es posible que el considerar a la economía como un sistema
cerrado resulte conveniente desde el punto de vista metodológico y le
permita a la teoría económica formular sus conceptos y teorías de acuerdo
con los cánones de la lógica matemática formal, pero ello tiende a
perpetuar una equivocada percepción de la realidad, que reduce nuestro
horizonte teórico"
Se precisa por tales razones pasar de la economía como
sistema cerrado unidimensional, a un análisis de sistema abierto y
multidimensional en que exista conexión entre ciencias de la naturaleza y
del hombre; la búsqueda de soluciones a las que se aspira deben conciliar
criterios éticos, estéticos y utilitarios para resolver los problemas que
se enfrentan y que precisan decisiones que enfrenten los problemas con una
visión integral.
La puesta en práctica del citado modelo de desarrollo
sostenible implica igualmente redefiniciones de elementos tratados por la
economía clásica o convencional que conllevarán a un redireccionamiento de
la economía hacia la ruta de la sostenibilidad.
A juicio personal, a lo largo del tiempo, los economistas
han abordado la problemática ambiental, desde diferentes puntos de vistas.
Conceptos como externalidades, derechos de propiedad, eficiencia
económica, entre otros, han sido analizados desde el criterio de la
pérdida del bienestar.
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La Economía
Ambiental se define como aquella rama de la economía que incorpora
el medio ambiente en sus análisis habituales y considera a la
variable medioambiental como un aspecto más que influye en los
hechos económicos |
La Economía Ambiental se define como aquella rama de la
economía que incorpora el medio ambiente en sus análisis habituales y
considera a la variable medioambiental como un aspecto más que influye en
los hechos económicos.
Explicitando lo anterior, la Economía Ambiental tiene como
una de sus características el hecho de que concentra su atención en el
análisis del medio ambiente en términos económicos y cuantitativos, es
decir, en función de precios, costes y beneficios monetarios, fundamentada
de esta forma en la economía neoclásica a través de una visión holística.
Este cambio de visión modificó la idea central de la
economía en cuanto a la escasez de recursos naturales con respecto a sus
usos posibles. Hasta entonces, los economistas planteaban que el
crecimiento de la economía podría sostenerse indefinidamente. La economía
ambiental planteó el problema de los recursos finitos entre usos
alternativos.
En la historia de las revoluciones científicas, queda
claro que estas se han dado a partir del surgimiento de problemas que las
estructuras científicas existentes no pueden abordar con sus
instrumentales analíticos. Este es el caso de la Economía Ecológica.
El conjunto de problemas que la ha estimulado, está ligado
a dos cuestiones críticas a las que la visión de la ecología y la economía
como ciencias separadas, no pueden dar respuestas satisfactorias. La
primera es el hecho de que la dinámica de los ecosistemas no está separada
de la evolución de los sistemas económicos. A pesar de los diferentes
ámbitos de ambas ciencias, existen indudables interdependencias que no es
posible explicar con las herramientas analíticas de una sola de ellas. La
segunda cuestión es que las actividades económicas han jugado, sobre todo
en los últimos siglos de civilización industrial, un papel cada vez más
relevante en el comportanmiento de los sistemas ecológicos, que ha
terminado por influir en la dinámica de estos sistemas, y finalmente,
sobre el comportamiento y la dinámica misma del sistema
ecológico-económico global
La necesidad de conocer el comportamiento del dinámico y
complejo sistema ecológico-económico, ha propiciado el surgimiento de la
economía ecológica como una nueva ciencia transdisciplinaria, directamente
involucrada con una percepción holística acerca de cómo trabajan las
estructuras conjuntas de la ecología y la economía, cuales son los cambios
biofísicos y económicos que describen la conducta del sistema total; como
evolucionan las interacciones entre economía y ecología y cual es el
significado de las escalas relativas de la economía en la evolución del
sistema completo. Se trata de una visión que involucra interacciones
bióticas y humanas con dinámicas planetarias donde las incertidumbres y
las sorpresas se transforman en una parte integral de un conjunto
anticipado de respuestas adaptativas.
La importancia de considerar en un solo sistema global a
las estructuras económicas y ecológicas radica, en primer lugar en un
cambio de visión que permite comprender un hecho crucial: ambas
coevolucionan, esto es, se comportan como un solo sistema
ecológico-económico. Y, el segundo, pone de manifiesto el hecho de que el
análisis del comportamiento del sistema global, permite comprender la
evolución de las interacciones entre los sistemas ecológicos y económicos,
como procesos dinámicos que interactúan entre si determinan, a partir de
estas interrelaciones, el comportamiento del sistema global.
Economía ecológica
La economía ecológica :
-
se define como la ciencia de la gestión de la
sustentabilidad. El primer desafío a la aplicación práctica de los
conceptos que dan origen a Economía Ecológica se presenta en la
necesidad de medir la capacidad de sostenibilidad de la biosfera para
atender las necesidades actuales y futuras, establecer indicadores del
mantenimiento del capital natural en cualquiera de sus formas y analizar
el mecanismo de los precios en este contexto.
-
constituye a aplicación de las ciencias ecológicas y
económicas a la resolución de los problemas concretos derivados de las
interrelaciones de los procesos económicos y ecológicos, tanto en sus
aspectos teóricos como descriptivos. Es realmente la combinación entre
Economía Aplicada y Ecología Aplicada.
Al tener en cuenta el aspecto social, la economía
ecológica se adentra en la discusión acerca de la equidad, la
distribución, la ética y los procesos culturales, como elementos centrales
para la comprensión del problema de la sustentabilidad. Es por tanto una
visión sistémica y transdisciplinaria que trasciende el actual paradigma
económico.
Interpretando lo anterior, el mercado deja de ser la
panacea que debería garantizar por si sólo el óptimo económico, para
convertirse en un instrumento más a utilizar sobre bases controladas para
conseguir soluciones que se adapten a determinados objetivos o estándares
socialmente acordados.
Por supuesto, que estas percepciones ya se reflejan entre
los economistas, quienes han buscado alternativas desde su propio ámbito
de discusión. De hecho, estas distintas ofertas, podrán ser herramientas
útiles para el cambio, al ser utilizadas en su contexto de desarrollo más
amplio, el de la sustentabilidad. En caso contrario, serán sólo
paliativos, que enmascararán en parte el creciente y muchas veces
imperceptible desarrollo de la degradación ambiental, hasta su
consecuencia más nefasta para los economistas, la desaparición de la
producción.
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