En Colombia, las cifras de víctimas mortales o mutiladas a
causa de las Minas Antipersonal (MAP) y Municiones Sin Explotar (MUSE)
siguen creciendo.
En promedio, cada día caen dos personas, víctimas de las
minas, hombres y mujeres, niños y niñas que deben cambiar abruptamente la
relación con su cuerpo, sus rutinas diarias, su sexualidad, sus sueños y su
futuro. No son sólo las víctimas directas de estas armas se ven afectadas:
sus familias y sus comunidades también, cuando deben, abruptamente,
modificar su forma de vida pues se trata de una amenaza de alto riesgo para
la población civil.
La vida de los habitantes de las zonas donde hay presencia
de minas, se transforma radicalmente al no poder ir a la escuela y no poder
cultivar el campo para satisfacer las necesidades básicas del hogar. Las
comunidades, tienen que enfrentar el miedo a salir de sus casas para
recorrer los campos que fueron sus rutas de paso, su sustento, su lugar de
recreo. Esto sucede en 30 de los 32 departamentos del país, que están
afectados por este flagelo.
La urgencia de crear conciencia de rechazo contra la
utilización de estos artefactos y de adelantar medidas de prevención,
atención y capacitación, contribuye directamente con el desarrollo social,
político y económico del país:
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En los territorios contaminados por minas antipersona es
afectada la movilidad de las personas, la productividad de los predios y
la gobernabilidad.
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El 88% de las víctimas son jóvenes y adultos en edad
productiva.
¿Por qué las minas?
Este artefacto no diferencia entre un civil y un combatiente, entre un
niño y un adulto.
Colombia es el único país del mundo donde se continúa sembrando minas.
La presencia de minas, genera problemas de desplazamiento forzado. En
la huida, las personas se enfrentan al riesgo de las municiones sin
explotar que quedan después de un enfrentamiento.
Los actores armados ilegales, utilizan el minado indiscriminado en
corredores estratégicos y campamentos; en lugares sagrados como los
alrededores de los colegios, de fuentes de agua, áreas comunales, zonas de
cultivo y caminos de acceso a las comunidades.
Un alto porcentaje de la población no conoce las señales de peligro,
las medidas de seguridad y protección, la ubicación y localización de los
campos minados y los mecanismos para solicitar protección.
Situación de la niñez frente a la problemática de las MAP
desde una perspectiva de derechos
De las víctimas civiles, el 50% son niños y niñas.
Desde todo punto de vista son los niños los más afectados
con las Minas Antipersona pues impiden el sano desarrollo de los niños,
niñas y adolescentes lisiados que deben enfrentarse al rechazo de su
entorno, a dificultades mayores para acceder a la educación, por estar en
proceso de crecimiento su rehabilitación se hace más dispendiosa y costosa,
ya que cada seis meses necesitan de una nueva prótesis, pero en los casos
donde corren con mayor suerte, reciben sólo una.
Marco de Derechos
ARTICULO 6. Convención sobre los Derechos del Niño
"Todo niño tiene el derecho intrínseco a la vida, la
supervivencia y el desarrollo del niño".
Miles de niños han muerto mientras jugaban, caminaban
rumbo a escuela o ayudaban a sus padres en las labores domésticas. Los
niños y niñas, curiosos por naturaleza, a veces no pueden resistir el
impulso de jugar en caminos persiguiendo algún animal o recogiendo
objetos que les resultan llamativos.
La única estrategia que permitirá a los estados
garantizar supervivencia y el desarrollo de los niños y niñas es la
erradicación de las minas antipersonal.
ARTICULO 31. Convención sobre los Derechos del Niño
"Derecho al descanso y el esparcimiento, al juego y a
las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente
en la vida cultural y en las artes".
Los grupos armados emplazan minas en lugares de reunión
para los niños, como canchas deportivas, patios escolares y caminos. Por
otra parte los niños y niñas campesinos no se limitan únicamente a los
espacios tradicionales: Los potreros, riberas de ríos y lagunas son
lugares concurridos por los niños para juegos y paseos, donde hay un
alto riesgo de presencia de minas antipersonal.
En los territorios afectados por minas los niños y niñas
deben permanecer forzosamente en lugares aparentemente seguros, como sus
casas o las aulas de escuelas, espacios inapropiados para realizar
juegos y actividades que ayuden a su desarrollo físico.
ARTICULO 37. Convención sobre los Derechos de los Niños
"Ningún niño sea sometido a torturas ni a otros tratos o
penas crueles, inhumanos o degradantes".
Por su estatura los niños y niñas se encuentran más
cerca de la explosión, de manera que muchos mueren inmediatamente o
después de sufrir intensas agonías. Los dolores y la pérdida de sangre
conducen a muchos niños y niñas a la muerte antes de poder recibir
atención médica.
ARTICULO 38. Convención de los Derechos del Niño
"Respetar y velar porque se respeten las normas del
Derecho Internacional Humanitario que les sean aplicables en conflictos
armados que sean aplicables para el niño".
De acuerdo con las normas del Derecho Internacional
Humanitario se encuentra prohibido el empleo de armas que causen males
superfluos o sufrimientos innecesarios. Definir qué males pueden ser
considerados superfluos e innecesarios es un amplio objeto de debate,
sin embargo, las discusiones que se han generado desde la década de los
70, así como la Convención sobre la prohibición del empleo,
almacenamiento, producción y transferencia de las minas antipersonal y
sobre su destrucción dejan claro que estos artefactos deben ser
prohibidos por completo dado su carácter inhumano e indiscriminado, ante
el cual la población civil, y dentro de ella los niños y las niñas, se
encuentran absolutamente inermes.
Discapacidad
La ayuda a sobrevivientes de minas antipersonal es un
problema complejo y de largo plazo. Un sobreviviente requerirá continuos
servicios médicos y de rehabilitación, y servicios que ayuden a su
reintegración socioeconómica y su bienestar psicológico.
La responsabilidad fundamental en la ayuda a sobrevivientes
y otras personas con discapacidades debe ser vista como parte de la salud
pública general de un país y su sistema de servicio social.
Se debe generar una atención especial en los sistemas de
servicio social y de salud para asegurar que toda persona con discapacidad,
incluyendo los sobrevivientes por minas antipersonal, reciban las mismas
oportunidades en la vida como miembros de la comunidad.
En muchos países afectados por minas, la ayuda disponible
para enfrentar las necesidades de los sobrevivientes no es adecuada y
parecería que es necesaria ayuda adicional externa para proveer atención y
rehabilitación a los sobrevivientes por minas antipersonal.