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Parte 2/4
4. Lo que ocurrió en el sector de los básicos en el
transcurso del TLCAN
México inició la liberalización comercial mientras la
estructura agrícola no estaba ajustada y además, sufrió una crisis económica
hacia el fin de 1994, que propició fuertes entradas de capital atraídas por
la elevada tasa de interés resultante de la desregulación financiera y a una
sobre-valoración cambiaria que distorsionó la asignación de recursos entre
sectores. Esto bloqueó la adecuación del sector agrícola para competir con
las importaciones de acuerdo con las nuevas condiciones de mayor apertura
comercial, frustrando la reestructuración deseada del sector agrícola.
La apertura de libre comercio al sector agrícola se tradujo
en el incremento de la oferta de productos agrícolas importados, cuyos
precios relativos fueron de repente y de manera muy marcada por la intensa y
acelerada reducción arancelaria y la eliminación de los controles a la
importación, en conjunto con los efectos de la sobre-valoración del tipo de
cambio (véase cuadro 1) imprimieron un sesgo marcadamente anti-productivo al
sector agrícola y bloquearon la reestructuración productiva deseada.
Cuadro 1. Promedios de tipo de cambio (el dólar vs
peso) en los años correspondientes.
|
Año |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
1999 |
2000 |
2001 |
2002 |
2003 |
2004 |
|
Dólar vs
pesos |
3.38 |
6.26 |
7.57 |
8.12 |
9.83 |
9.46 |
9.65 |
9.08 |
10.30 |
11.06 |
11.53 |
Fuente: Elaboración propia con los datos de
http://websiec.bccr.fi.cr/indicadores/hoy.web.
Revisado en abril 2004.
5. La falta de protección al sector agrícola
Existen indicadores de protección que se utilizan
para medir los efectos de las intervenciones de política comercial. Para
medirlos se establece un punto de referencia con el cual se comparan los
precios internos. Para los bienes comercializados se utiliza como punto de
referencia los precios internacionales (como precios de eficiencias),
ajustados cuando sea necesario. Las magnitudes estimadas como distorsiones
debidas a intervenciones de la política comercial indican la medida en que
los precios internos se apartan de los precios internacionales11. Así, se
evalúa la presencia ya sea de subsidios implícitos, cuya magnitud se estima
por la proporción en que los precios internos superan a los internacionales
o de un gravamen o imposición implícita, cuando dichos precios resultan
inferiores a los internacionales. Dos de los indicadores más utilizados para
determinar la presencia de distorsiones son el Coeficiente de Protección
Nominal (CPN), y el Coeficiente de Protección Efectiva (CPE).
El Coeficiente de Protección Nominal se utiliza para
evaluar el nivel de protección resultante de distorsiones del mercado. Este
coeficiente mide el cociente entre los precios internacionales o de los
socios comerciales, con los precios al productor interno, o un punto común,
que puede ser la central mayorista de los países. El CPN determina
indirectamente la competitividad de los cultivos básicos domésticos
dependiendo de si los precios internos son inferiores o no a los externos.
Desde que inició el TLCAN, en 1994 [en el caso de maíz las
estimaciones de protección muestran que existía una protección implícita de
1.36, lo cual implica que, debido a las distorsiones del mercado, hubo una
subvención implícita a los productores equivalente al 36.6%. Los cultivos
que tuvieron subvenciones implícitas altas a los productores fueron de
frijoles y arroz con más de 64.4% y 77.7% respectivamente. El cultivo que
tuvo una subvención implícita baja a los productores era de sorgo con 4%
(véase cuadro 2)]. El Coeficiente de Protección Nominal CPN o sencillamente
protección implícita es superior a la tarifa arancelaria nominal (que fue
eliminado desde 1996) para los cultivos básicos. Esto implica que las
autoridades han eliminado los aranceles que eran necesarios para proteger
adecuadamente a estos cultivos.
El Coeficiente de Producción Efectiva mide el grado
de protección como la relación entre el valor añadido en presencia de
distorsiones del mercado (el ingreso neto recibido efectivamente por los
productores de los cultivos básicos), y el valor añadido en ausencia de
distorsiones de mercado, es decir cuando los insumos y productos se estiman
a sus precios internacionales. El comportamiento de los productores de los
cultivos básico no depende del precio recibido por los cultivos sino del
ingreso neto que les queda lo cual depende de las distorsiones presentes en
el mercado de los cultivos y de los insumos utilizados en la producción.
La estimación del Coeficiente de Protección Efectiva entre
1994 y 2003 para el maíz fue -0.22, -0.41 para cebada y -0.08 para el arroz;
lo que indica una subvaluación del valor agregado del retorno de los insumos
nula. Hubo una subvaluación del valor agregado del retorno de los insumos
más alto para el sorgo y trigo con 91% y 87% respectivamente. Dicho CPE,
implica un aumento en la desprotección del precio y a la no compensación de
los subsidios a los insumos, es decir, se observan aumentos en la
subvaluación del valor agregado a precios domésticos, e incrementos en la
desprotección (véase cuadro 2).
Se aprecia el CPE como un indicador de cuanta ineficiencia o
distorsiones en la asignación de recursos debe tolerarse en un determinado
mercado, pero que no puede decir mucho sobre las afectaciones y la
eficiencia de la asignación en un marco de equilibrio general. El análisis
muestra que continuar manteniendo la producción de cultivos básicos
significa continuar soportando una gran ineficiencia en la asignación de
recursos, y equivale a un enorme subsidio hacia los ineficientes
productores.
Cuadro 2. Estimaciones del Coeficientes de Protección
Nominal como Coeficiente de Protección Efectiva por cultivo entre 1994 y
2003.
|
Concepto/año |
Estimación de CPN |
Estimación de CPE |
|
Maíz |
1.36 |
-0.02 |
|
Sorgo |
1.04 |
0.09 |
|
Trigo |
1.27 |
0.13 |
|
Frijol |
2.64 |
0.66 |
|
Cebada |
1.23 |
-0.41 |
|
Arroz |
0.77 |
-0.08 |
|
Soya |
1.71 |
0.81 |
Fuente: Elaboración propia con los datos de INEGI,
Fideicomisos Instituidos en Relación con Agricultura (Banxico), datos
del Servicio de Información y Estadística Agroalimentaria y Pesquera (SIAP/SAGARPA),
Food Cost Review, 1950-97. By Howard Elitzak, Food and Rural Economics
Division, Economic Research Service, U.S. Department of Agriculture.
Agricultural Economic Report No. 780.
Pero sobre todo, dichos precios de cultivos e insumos se ven
afectados por las barreras comerciales y los enormes subsidios que otorgan
los países socios de México en el TLCAN, lo cual implica una tendencia a la
sobreproducción y el mantenimiento de niveles deprimidos y decrecientes de
precios para estos productos en los mercados internos. Las masivas
distorsiones de comercio analizado por la comparación entre precios
domésticos y precios internacionales reflejan el proteccionismo y los
subsidios agrícolas que otorgan los países socios de México en el TLCAN a
sus productores.
La estimación de Coeficiente de Protección Nominal de los
cultivos básicos desde 1994 inició con una desprotección de 50% a 71% en
1995, bajó hasta 23% en 1996, manteniendo un equilibrio hasta el 29% en
1998. Se empezó a elevar en 1999, con 41%, cerrando con 73% en 2003. La
elevación de la desprotección inició 1996 cuando México eliminó todos los
aranceles para los cultivos básicos importados sin considerar el efecto
negativo que la fuerte subvención del gobierno de los estados Unidos de
América Norte (EEUU) a su agro (por ser tan elevada) habría de hundir, pese
al precio del dólar EEUU, la no muy boyante economía agrícola mexicana. Esta
eliminación arancelaria elevó el nivel de importaciones, por lo tanto la
caída de sus precios en los mercados internos y esto provocó la caída en la
producción doméstica.
En cuanto al Coeficiente de Protección Efectiva, existió una
desprotección al sector agrícola mexicana por los precios de insumos en la
producción de los cultivos básicos. Desde la apertura del TLCAN, la
protección efectiva inició con 10% en 1994, subió en 1995 con 79% y se
empezó a caer en 1996 con 27%, 22% en 1997, 5% en 1998, -6% en 1999, 8% en
2000, -11% en 2002 y cerró con -49% en 2003.
A pesar de la falta de protección en el sector de los
cultivos básicos, los efectos del TLCAN se identifican por la caída de los
precios y el notable aumento en los costes de producción, por lo tanto, en
disminución de la superficie cosechada y caída en la producción. Para los
productores de los cultivos básicos esta situación no ha generado ingresos
para mejorar su calidad de vida y cambió su ubicación dentro de la
estructura económica del país. Además, se aumentó la vulnerabilidad
campesina a la marginación y finalmente ha afectado las relaciones de la
economía nacional.
El TLCAN lleva más de diez años vigente pero poco se ha
hecho para mejorar las políticas importantes para prevenir la marginación de
los productores agrícolas. Políticas como la reforma agraria y el desarrollo
rural (productividad de la tierra, crecimiento agrícola, crecimiento de las
industrias rurales y de la mano de obra rural); micro-crédito; ayuda para
las empresas pequeñas y medianas; promoción de acoplamientos posteriores de
la actividad de la exportación; desarrollo de recursos humanos con la
inversión en educación y salud y establecimiento de los sistemas relativos
al beneficio de los campesinos.
La protección del sector agrícola y el uso de los subsidios
por los EEUU y la eliminación arancelaria para México como políticas de
libre comercio son parte de la causa del descenso de la producción de los
cultivos básicos. México ha eliminado la mayoría de las barreras no
arancelarias a la importación, y ha operado una intensa simplificación y
reducción arancelaria. Para los países en desarrollo, la eliminación
arancelaria y la falta de protección en el sector agrícola inciden profunda
y negativamente en el sector agrícola, al volver más costosa la producción
para los productores nacionales. Cuando esto no exista, es probable que los
efectos de las negociaciones internacionales sobre los aranceles logren un
impacto contundente en sectores como el agrícola.
6. La competencia entre productos nacionales e importados
Por el aumento de los costos de los insumos para producir
los cultivos básicos, en México, sus precios domésticos son mayores que los
de sus contrastantes importados. Esto significa que los productos básicos
agrícolas domésticos no pueden competir con los productos importados. Como
resultado del intenso proteccionismo de los EEUU, el precio de los productos
importados se redujo significativamente, en comparación con el precio de los
productos domésticos. Como consecuencia, la composición de la demanda se
reorientó estructuralmente y de manera permanente hacia las importaciones,
en contra de la producción doméstica, comprimiendo drásticamente el mercado
interno12.
Cuando el TLCAN entró en vigor, el primer día de enero de
1994, el objetivo entre los socios era que, en un periodo de 15 años, por
medio de la derogación, se eliminaron todas las barreras arancelarias13.
Sin embargo, existen diferencias entre los socios del TLCAN en este proceso
de liberación de barreras comerciales. En tanto que México y los EEUU buscan
la liberación total de las barreras comerciales a los productos
agropecuarios para 2008, Canadá se mantiene y defiende sus intereses en
materia de lácteos y productos avícolas y hasta la fecha mantiene este
proteccionismo ante la competencia de los EEUU.
Aparte de la eliminación arancelaria, hay cuotas y otros
mecanismos de protección al comercio que los países socios de México pueden
aplicar sobre los cultivos básicos procedentes de México, por tanto no les
permite que compitan con sus productos en sus mercados internos. Estos
mecanismos impiden a los mexicanos ingresar sus productos, lo que significa
que deben enfrentar cuotas, mientras México importa (por ejemplo el maíz)
hasta sobre cuota. Por esta razón, los productores agrícolas internos no
pueden colocarse en los mercados estadounidenses ni canadienses que
inicialmente habían previsto. Por este mecanismo, las puertas están cerradas
para la exportación de sus productos, mientras la producción de cultivos
básicos agrícolas perteneciente de los países subvencionados se vende a
precio de coste o incluso más barata en sus mercados. Las subvenciones son
otorgadas a los productores y exportadores agrícolas para enfrentar
eventualidades como malas cosechas, imprevistos, o para acceder a la
tecnología necesaria para producir más y mejor entre otras cosas.
7. El panorama actual de TLCAN en el sector agrícola
La política comercial mexicana motiva la creciente y
relativamente rápida e intensa exposición del sector agrícola a la
competencia internacional. El TLCAN ha generado una de las reformas
intensivas implementadas con mayor efecto en el campo mexicano, pero no ha
logrado disminuir la incertidumbre de los productores. Lo más notorio desde
el punto de vista de esta investigación es la rapidez de la intensidad de la
apertura del TLCAN, en cuanto la política agrícola hasta ahora no se ha
estructurado lo suficiente de manera coherente y pone en práctica sus
políticas comerciales para elevar el desempeño del sector agrícola. Sin
embargo, la experiencia demuestra que los países más exitosos en términos de
inserción internacional, no sólo han adoptado estrategias que desafían en
puntos importantes estas prescripciones, sino que las solas políticas
macroeconómicas y aún las denominadas reformas económicas están lejos de ser
suficientes para el logro de estos fines14.
A pesar de que hay precios transitoriamente favorables para
algunos productos de exportación, todavía existe un descenso de las áreas de
cultivos básicos y de los volúmenes de producción; más aún, pese a la
importancia crucial de este sector para los campesinos, el régimen de la
política agrícola prevaleciente no se ha traducido, en conjunción con
factores de carácter estructural, en un sesgo favorable al sector agrícola.
Notas
[11] Adolfo
José Acevedo Vogl (2003). Impactos potenciales del Tratado de Libre
Comercio Centroamérica - Estados Unidos en el sector agrícola y la pobreza
rural de Nicaragua. Investigación elaborada bajo los auspicios del
Comité de Servicio de los Amigos – Centro América
[12] Véase
nota 9.
[13]
http://www.sice.oas.org/defaults.asp. El Sistema de Información sobre
Comercio Exterior (SICE), publica información sobre integración hemisférica
y desarrollos en materia de política comercial. Revisado 2004.
[14] Véase nota
10.
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