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ISSN 1913-6196

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 Impactos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte en la producción de cultivos básicos en México (1994-2003)

Desarrollo humano sustentable

Por Julius Kenneth Ningu

Parte 2/4  

4. Lo que ocurrió en el sector de los básicos en el transcurso del TLCAN

México inició la liberalización comercial mientras la estructura agrícola no estaba ajustada y además, sufrió una crisis económica hacia el fin de 1994, que propició fuertes entradas de capital atraídas por la elevada tasa de interés resultante de la desregulación financiera y a una sobre-valoración cambiaria que distorsionó la asignación de recursos entre sectores. Esto bloqueó la adecuación del sector agrícola para competir con las importaciones de acuerdo con las nuevas condiciones de mayor apertura comercial, frustrando la reestructuración deseada del sector agrícola.

La apertura de libre comercio al sector agrícola se tradujo en el incremento de la oferta de productos agrícolas importados, cuyos precios relativos fueron de repente y de manera muy marcada por la intensa y acelerada reducción arancelaria y la eliminación de los controles a la importación, en conjunto con los efectos de la sobre-valoración del tipo de cambio (véase cuadro 1) imprimieron un sesgo marcadamente anti-productivo al sector agrícola y bloquearon la reestructuración productiva deseada.

Cuadro 1. Promedios de tipo de cambio (el dólar vs peso) en los años correspondientes.

Año

1994

1995

1996

1997

1998

1999

2000

2001

2002

2003

2004

Dólar vs pesos

3.38

6.26

7.57

8.12

9.83

9.46

9.65

9.08

10.30

11.06

11.53

Fuente: Elaboración propia con los datos de http://websiec.bccr.fi.cr/indicadores/hoy.web. Revisado en abril 2004.

5. La falta de protección al sector agrícola

Existen indicadores de protección que se utilizan para medir los efectos de las intervenciones de política comercial. Para medirlos se establece un punto de referencia con el cual se comparan los precios internos. Para los bienes comercializados se utiliza como punto de referencia los precios internacionales (como precios de eficiencias), ajustados cuando sea necesario. Las magnitudes estimadas como distorsiones debidas a intervenciones de la política comercial indican la medida en que los precios internos se apartan de los precios internacionales11. Así, se evalúa la presencia ya sea de subsidios implícitos, cuya magnitud se estima por la proporción en que los precios internos superan a los internacionales o de un gravamen o imposición implícita, cuando dichos precios resultan inferiores a los internacionales. Dos de los indicadores más utilizados para determinar la presencia de distorsiones son el Coeficiente de Protección Nominal (CPN), y el Coeficiente de Protección Efectiva (CPE).

El Coeficiente de Protección Nominal se utiliza para evaluar el nivel de protección resultante de distorsiones del mercado. Este coeficiente mide el cociente entre los precios internacionales o de los socios comerciales, con los precios al productor interno, o un punto común, que puede ser la central mayorista de los países. El CPN determina indirectamente la competitividad de los cultivos básicos domésticos dependiendo de si los precios internos son inferiores o no a los externos.

Desde que inició el TLCAN, en 1994 [en el caso de maíz las estimaciones de protección muestran que existía una protección implícita de 1.36, lo cual implica que, debido a las distorsiones del mercado, hubo una subvención implícita a los productores equivalente al 36.6%. Los cultivos que tuvieron subvenciones implícitas altas a los productores fueron de frijoles y arroz con más de 64.4% y 77.7% respectivamente. El cultivo que tuvo una subvención implícita baja a los productores era de sorgo con 4% (véase cuadro 2)]. El Coeficiente de Protección Nominal CPN o sencillamente protección implícita es superior a la tarifa arancelaria nominal (que fue eliminado desde 1996) para los cultivos básicos. Esto implica que las autoridades han eliminado los aranceles que eran necesarios para proteger adecuadamente a estos cultivos.

El Coeficiente de Producción Efectiva mide el grado de protección como la relación entre el valor añadido en presencia de distorsiones del mercado (el ingreso neto recibido efectivamente por los productores de los cultivos básicos), y el valor añadido en ausencia de distorsiones de mercado, es decir cuando los insumos y productos se estiman a sus precios internacionales. El comportamiento de los productores de los cultivos básico no depende del precio recibido por los cultivos sino del ingreso neto que les queda lo cual depende de las distorsiones presentes en el mercado de los cultivos y de los insumos utilizados en la producción.

La estimación del Coeficiente de Protección Efectiva entre 1994 y 2003 para el maíz fue -0.22, -0.41 para cebada y -0.08 para el arroz; lo que indica una subvaluación del valor agregado del retorno de los insumos nula. Hubo una subvaluación del valor agregado del retorno de los insumos más alto para el sorgo y trigo con 91% y 87% respectivamente. Dicho CPE, implica un aumento en la desprotección del precio y a la no compensación de los subsidios a los insumos, es decir, se observan aumentos en la subvaluación del valor agregado a precios domésticos, e incrementos en la desprotección (véase cuadro 2).

Se aprecia el CPE como un indicador de cuanta ineficiencia o distorsiones en la asignación de recursos debe tolerarse en un determinado mercado, pero que no puede decir mucho sobre las afectaciones y la eficiencia de la asignación en un marco de equilibrio general. El análisis muestra que continuar manteniendo la producción de cultivos básicos significa continuar soportando una gran ineficiencia en la asignación de recursos, y equivale a un enorme subsidio hacia los ineficientes productores.

Cuadro 2. Estimaciones del Coeficientes de Protección Nominal como Coeficiente de Protección Efectiva por cultivo entre 1994 y 2003.

Concepto/año

Estimación de CPN

Estimación de CPE

Maíz

1.36

-0.02

Sorgo

1.04

0.09

Trigo

1.27

0.13

Frijol

2.64

0.66

Cebada

1.23

-0.41

Arroz

0.77

-0.08

Soya

1.71

0.81

Fuente: Elaboración propia con los datos de INEGI, Fideicomisos Instituidos en Relación con Agricultura (Banxico), datos del Servicio de Información y Estadística Agroalimentaria y Pesquera (SIAP/SAGARPA), Food Cost Review, 1950-97. By Howard Elitzak, Food and Rural Economics Division, Economic Research Service, U.S. Department of Agriculture. Agricultural Economic Report No. 780.

Pero sobre todo, dichos precios de cultivos e insumos se ven afectados por las barreras comerciales y los enormes subsidios que otorgan los países socios de México en el TLCAN, lo cual implica una tendencia a la sobreproducción y el mantenimiento de niveles deprimidos y decrecientes de precios para estos productos en los mercados internos. Las masivas distorsiones de comercio analizado por la comparación entre precios domésticos y precios internacionales reflejan el proteccionismo y los subsidios agrícolas que otorgan los países socios de México en el TLCAN a sus productores.

La estimación de Coeficiente de Protección Nominal de los cultivos básicos desde 1994 inició con una desprotección de 50% a 71% en 1995, bajó hasta 23% en 1996, manteniendo un equilibrio hasta el 29% en 1998. Se empezó a elevar en 1999, con 41%, cerrando con 73% en 2003. La elevación de la desprotección inició 1996 cuando México eliminó todos los aranceles para los cultivos básicos importados sin considerar el efecto negativo que la fuerte subvención del gobierno de los estados Unidos de América Norte (EEUU) a su agro (por ser tan elevada) habría de hundir, pese al precio del dólar EEUU, la no muy boyante economía agrícola mexicana. Esta eliminación arancelaria elevó el nivel de importaciones, por lo tanto la caída de sus precios en los mercados internos y esto provocó la caída en la producción doméstica.

En cuanto al Coeficiente de Protección Efectiva, existió una desprotección al sector agrícola mexicana por los precios de insumos en la producción de los cultivos básicos. Desde la apertura del TLCAN, la protección efectiva inició con 10% en 1994, subió en 1995 con 79% y se empezó a caer en 1996 con 27%, 22% en 1997, 5% en 1998, -6% en 1999, 8% en 2000, -11% en 2002 y cerró con -49% en 2003.

A pesar de la falta de protección en el sector de los cultivos básicos, los efectos del TLCAN se identifican por la caída de los precios y el notable aumento en los costes de producción, por lo tanto, en disminución de la superficie cosechada y caída en la producción. Para los productores de los cultivos básicos esta situación no ha generado ingresos para mejorar su calidad de vida y cambió su ubicación dentro de la estructura económica del país. Además, se aumentó la vulnerabilidad campesina a la marginación y finalmente ha afectado las relaciones de la economía nacional.

El TLCAN lleva más de diez años vigente pero poco se ha hecho para mejorar las políticas importantes para prevenir la marginación de los productores agrícolas. Políticas como la reforma agraria y el desarrollo rural (productividad de la tierra, crecimiento agrícola, crecimiento de las industrias rurales y de la mano de obra rural); micro-crédito; ayuda para las empresas pequeñas y medianas; promoción de acoplamientos posteriores de la actividad de la exportación; desarrollo de recursos humanos con la inversión en educación y salud y establecimiento de los sistemas relativos al beneficio de los campesinos.

La protección del sector agrícola y el uso de los subsidios por los EEUU y la eliminación arancelaria para México como políticas de libre comercio son parte de la causa del descenso de la producción de los cultivos básicos. México ha eliminado la mayoría de las barreras no arancelarias a la importación, y ha operado una intensa simplificación y reducción arancelaria. Para los países en desarrollo, la eliminación arancelaria y la falta de protección en el sector agrícola inciden profunda y negativamente en el sector agrícola, al volver más costosa la producción para los productores nacionales. Cuando esto no exista, es probable que los efectos de las negociaciones internacionales sobre los aranceles logren un impacto contundente en sectores como el agrícola.

6. La competencia entre productos nacionales e importados

Por el aumento de los costos de los insumos para producir los cultivos básicos, en México, sus precios domésticos son mayores que los de sus contrastantes importados. Esto significa que los productos básicos agrícolas domésticos no pueden competir con los productos importados. Como resultado del intenso proteccionismo de los EEUU, el precio de los productos importados se redujo significativamente, en comparación con el precio de los productos domésticos. Como consecuencia, la composición de la demanda se reorientó estructuralmente y de manera permanente hacia las importaciones, en contra de la producción doméstica, comprimiendo drásticamente el mercado interno12.

Cuando el TLCAN entró en vigor, el primer día de enero de 1994, el objetivo entre los socios era que, en un periodo de 15 años, por medio de la derogación, se eliminaron todas las barreras arancelarias13. Sin embargo, existen diferencias entre los socios del TLCAN en este proceso de liberación de barreras comerciales. En tanto que México y los EEUU buscan la liberación total de las barreras comerciales a los productos agropecuarios para 2008, Canadá se mantiene y defiende sus intereses en materia de lácteos y productos avícolas y hasta la fecha mantiene este proteccionismo ante la competencia de los EEUU.

Aparte de la eliminación arancelaria, hay cuotas y otros mecanismos de protección al comercio que los países socios de México pueden aplicar sobre los cultivos básicos procedentes de México, por tanto no les permite que compitan con sus productos en sus mercados internos. Estos mecanismos impiden a los mexicanos ingresar sus productos, lo que significa que deben enfrentar cuotas, mientras México importa (por ejemplo el maíz) hasta sobre cuota. Por esta razón, los productores agrícolas internos no pueden colocarse en los mercados estadounidenses ni canadienses que inicialmente habían previsto. Por este mecanismo, las puertas están cerradas para la exportación de sus productos, mientras la producción de cultivos básicos agrícolas perteneciente de los países subvencionados se vende a precio de coste o incluso más barata en sus mercados. Las subvenciones son otorgadas a los productores y exportadores agrícolas para enfrentar eventualidades como malas cosechas, imprevistos, o para acceder a la tecnología necesaria para producir más y mejor entre otras cosas.

7. El panorama actual de TLCAN en el sector agrícola

La política comercial mexicana motiva la creciente y relativamente rápida e intensa exposición del sector agrícola a la competencia internacional. El TLCAN ha generado una de las reformas intensivas implementadas con mayor efecto en el campo mexicano, pero no ha logrado disminuir la incertidumbre de los productores. Lo más notorio desde el punto de vista de esta investigación es la rapidez de la intensidad de la apertura del TLCAN, en cuanto la política agrícola hasta ahora no se ha estructurado lo suficiente de manera coherente y pone en práctica sus políticas comerciales para elevar el desempeño del sector agrícola. Sin embargo, la experiencia demuestra que los países más exitosos en términos de inserción internacional, no sólo han adoptado estrategias que desafían en puntos importantes estas prescripciones, sino que las solas políticas macroeconómicas y aún las denominadas reformas económicas están lejos de ser suficientes para el logro de estos fines14.

A pesar de que hay precios transitoriamente favorables para algunos productos de exportación, todavía existe un descenso de las áreas de cultivos básicos y de los volúmenes de producción; más aún, pese a la importancia crucial de este sector para los campesinos, el régimen de la política agrícola prevaleciente no se ha traducido, en conjunción con factores de carácter estructural, en un sesgo favorable al sector agrícola.

Notas

[11] Adolfo José Acevedo Vogl (2003). Impactos potenciales del Tratado de Libre Comercio Centroamérica - Estados Unidos en el sector agrícola y la pobreza rural de Nicaragua. Investigación elaborada bajo los auspicios del Comité de Servicio de los Amigos – Centro América

[12] Véase nota 9.

[13] http://www.sice.oas.org/defaults.asp. El Sistema de Información sobre Comercio Exterior (SICE), publica información sobre integración hemisférica y desarrollos en materia de política comercial. Revisado 2004.

[14] Véase nota 10.


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