Una publicación de CDF     | Enlaces | Comentarios | Contacto | Búsqueda |

ISSN 1913-6196

Inicio Temas Autores Reseñas Libros Recursos digitales
Ediciones Documentos Multimedia Lectores opinan Entrevistas Nosotros
Año 2008 Vol. VI
Futuros 21
 Futuros 20
Año 2007 Vol. V
 Futuros 19
 Futuros 18
 Futuros 17
Año 2006 Vol . IV
 Futuros 16
 Futuros 15
 Futuros 14
 Futuros 13

Año 2005 Vol.  III

 Futuros 12
 Futuros 11
 Futuros 10
 Futuros 9
Año 2004 Vol. II
 Futuros 8
 Futuros 7
 Futuros 6
 Futuros 5
Año 2006 Vol.  I
 Futuros 4
 Futuros 3
 Futuros 2
 Futuros 1
 

Visítenos en el nuevo portal
Futuros 21

 

 "Tsunamis-costa", manejo integrado de la zona costera

Desarrollo humano sustentable

Por Marcos Sommer 

Parte 1/3

La amenaza de los tsunamis, huracanes, tormentas, olas gigantes, erupciones volcánicas, deslizamientos, inundaciones y sequías, enfrenta a las regiones de este mundo con un futuro difícil, que podría agravarse sí se cumplen los pronósticos sobre el cambio climático del planeta.

Los tsunamis son olas en el agua u olas sísmicas marinas, causadas por un movimiento súbito a gran escala del fondo marino, debido generalmente a terremotos y, en ocasiones muy raras, a deslizamientos, erupciones volcánicas o explosiones hechas por el hombre.

La vida del hombre en el planeta se desarrolla en un contexto de permanente interacción con el sistema natural. Un desastre natural se produce por una relación inadecuada entre personas y dicho sistema. Los riesgos naturales son eventos naturales extremos percibidos por el hombre, que constituyen una amenaza para su vida y para la propiedad. El desastre natural es la materialización del riesgo percibido. Es el hombre quién al ocupar áreas de riesgo establece el daño potencial de un evento natural. En consecuencia, un evento natural extremo adquiere la connotación de desastre únicamente cuando el hombre y/o sus actividades y sus bienes se encuentran involucrados.

Casi dos tercios de la población mundial, aproximadamente 3,7 billones de habitantes, viven en las zonas costeras. Se estima que esta cifra se incrementará para el año 2.025, hasta alcanzar 75 por ciento de la población del planeta, es decir que en ese año, 6,4 billones de personas habitarán el cinturón costero. Estas regiones albergan gran parte de los ecosistemas más productivos y de mayor biodiversidad.

De todos los riesgos naturales destructores que el hombre debe afrontar, los tsunamis son uno de los más crueles y los más implacables por su rapidez y su violencia imprevisible. Se concentran, en zonas de riesgo, éstas son muy numerosas y a veces parecen dormidas desde hace mucho tiempo. La ciencia puede ser un medio de "domarlos" para limitarlos mejor, pero no para erradicarlos.

El terremoto en el Océano Ìndico de diciembre del 2004 fue un sismo submarino con una magnitud de 9.0 grados en la escala Richter que hizo temblar el este del Océano Ìndico. Este terremoto, que se originó en el mar cerca de la costa norteña de la isla indonesia de Sumatra, provocó varios tsunamis masivos que afectaron a áreas costeras de ocho países asiáticos y causaron la muerte de más de 300.000 personas. Este fue el quinto terremoto más fuerte de la historia moderna (desde que se registran con sismógrafos).

Un tsunami, (del japonés, literalmente gran ola en el puerto) es una ola o un grupo de olas que se producen en el agua cuando éstas son empujadas por una gran fuerza que hace desplazarse verticalmente, de modo que el océano es impulsado fuera de su equilibrio normal, cuando esa inmensa masa de agua trata de recuperar su equilibrio, se gerneran las olas.

El tamaño del tsunami estará determinado por la magnitud de la deformación vertical del fondo marino. No todos los terremotos generan tsunamis, sino sólo aquellos de magnitud considerable, que ocurren bajo el lecho marino que son capaces de deformarlo.

Los tsunamis pueden ser provocados por erupciones volcánicas, terremotos, meteoritos, derrumbes o explosiones. La energía de un tsunami es constante y depende de su altura y su velocidad. Debido a esto cuando la ola se acerca a la tierra su altura aumenta mientras su velocidad disminuye (50 km/h). Las olas viajan a velocidades elevadas (700 km/h, similar a un Jet de aerolínea), siendo casi imperceptibles cuando atraviesan aguas profundas, pero su altura puede crecer medio metro o por encima de los 30 metros cuando alcanzan la línea de la costa, por eso no son perceptibles en alta mar. Este fenómeno está formado por varias olas que llegan separadas entre sí por unos 15 ó 20 minutos, y lo que le hace muy peligroso es que la primera que llega es muy parecida a las normales. Normalmente la primera manifestación del tsunami es un retroceso de algunas decenas o cientos de metros del mar y luego de unos 5 a 15 minutos, se produce el estrepitoso avance del mar, que puede penetrar kilómetros de la línea litoral.

Los tsunamis causan una gran destrucción en las islas y costas afectadas. A este fenómeno "tsunami" se les suele confundir con el término "maremoto", pero estos últimos están relacionados con un desbalanceo océanico producido por la atracción gravitacional que ejercen los planetas y especialmente la luna sobre la tierra. De todos los desastres naturales, tsunamis están entre los fenómenos más aterrorizantes y más complejos, responsables de la gran pérdida de vidas y de destrucción extensa de la propiedad. La destrucción enorme de comunidades costeras ha ocurrido a través del mundo por tales grandes ondas desde comienzo de la historia registrada escrita a 1.480 AC., cuando la civilización de Minoan en el Mediterráneo del Este fue limpiada hacia fuera por las grandes ondas del tsunami generadas por la explosión volcánica de la isla de Santoriu.

El Japón que tiene una de las regiones costeras más pobladas en el mundo, tiene una larga historia de actividades sísmicas y tsunamis. También se han registrado tsunamis con su fuerza destructiva en Alaska, en las islas Hawaianas y en América del Sur.

Si bien cualquier océano puede experimentar un tsunami, es más frecuente que ocurran en el Océano Pacífico, cuyas márgenes son más comúnmente asiento de terremotos de magnitudes considerables. La zona situada a lo largo de la costa del Océano Pacífico es parte del denominado "Círculo de fuego del Pacífico" (especialmente las costas de Chile, Perú y Japón) que esta constituido por una serie de volcanes vinculados a fallas tectónicas en la costa y en el fondo marino, en su mayoría activos, lo que provoca una permanente actividad sísmica y volcánica en toda la zona andina, determinando una gran vulnerabilidad de las zonas costeras y la población que allí habita, frente a estos eventos. Además el tipo de falla que ocurre entre las placas de Nazca y Sudamérica, llamada de subducción, esto es que una placa se va desplazando bajo la otra, hacen más propicie la deformidad del fondo marino y al final los tsunamis.

"Círculo de fuego del Pacífico"
(constituido por una serie de volcanes vinculados
a fallas tectónicas en la costa y en el fondo marino


Ir a:
 

Primera Parte
Segunda Parte
Tercera Parte

Siguiente: Medio ambiente marino

Descargar este artículo   Imprimir


Este website esta bajo la licencia de Creative Commons Licence
Cualquier material de esta revista puede reproducirse libremente de forma impresa o electrónica sin previa autorización, siempre que se cite como  fuente a la Revista Futuros y su uso no sea con fines comerciales. Agradeceríamos ser informados y que se nos hiciera llegar una copia o referencia del material reproducido.
Se exceptúan de la libre reproducción los materiales tomados de otras fuentes; para reproducir estos artículos debe pedirse autorización a la fuente original.

Las opiniones expresadas en los artículos son de los y las autores y no de Rostros y Voces  o de Citizen Digital Facilitation
Los invitamos a enviarnos sus colaboraciones, las cuales serán  publicadas de ser seleccionadas por la dirección de la revista.
Si tiene problemas o preguntas relacionadas con esta Web, póngase en contacto con el Equipo Futuros.
Última actualización: