Parte 2/3
Medio Ambiente Marino
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Las
áreas costeras de India, Sri Lanka, Tailandia, Malasia, Somalia,
Maldivas y Bangladesh resultaron afectadas por el terremoto cuyo
epicentro fue ubicado en la costa oeste de Sumatra, a 1.605
kilómetros de Yakarta y 4 kilómetros de profundidad
.
Después del terremoto, el fantasma del tsunami apareció en todas la
costas de los países afectados. |
Un desastre natural como un tsunami es un evento
peligroso que causa efectos o alteraciones ambientales (físicas,
biológicas, sociales, económicas) de tal magnitud, que los ecosistemas y
/o la sociedad no son capaces de soportar sin ver destruidos sus elementos
de funcionamiento básicos y sus equilibrios dinámicos.
A pesar de su importancia, tanto como fuente de
alimento, como para el ocio y como factor climático, se sabe todavía
sorprendentemente poco sobre la estructura y el funcionamiento del medio
ambiente marino. También es muy escasa nuestra comprensión y la
previsibilidad del efecto de la actividad humana sobre los ecosistemas
marinos a pesar de su gran impacto sobre el medio ambiente marino y su
biodiversidad, en especial a causa de la contaminación de fuentes
industriales y domésticas en los ríos, las aguas costeras y el mar. Otras
agresiones las constituyen los vertidos de buques que limpian sus
depósitos de combustible en el mar, los naufragios y la sobreexplotación
de las zonas costeras. La introducción de especies alóctonas en nuevos
entornos marinos también puede dar lugar a problemas medioambientales.
Todo ello está provocando cada vez más la perturbación y contaminación de
nuestros mares con efectos negativos para los hábitats marinos y la fauna
y la flora que abrigan.
La vulnerabilidad ambiental del Océano Indico implica
evaluar la susceptibilidad o resistencia de dicha área respecto de los
desastres causados por los Tsunami. La capacidad de resistencia o
amortiguamiento de una región está en buena medida relacionada con la
provisión de servicios ambientales a partir de los recursos naturales que
posee, tales como ecosistemas bien preservados, particularmente playas,
bosques, cuencas etc.
La intervención humana, puede aumentar la frecuencia y
la severidad de los desastres naturales (www.waste.ideal.es), y también
puede originar amenazas naturales donde no existen antes. Esto puede
suceder al introducir modificaciones en el medio costero mediante la
construcción de obras, el manejo y uso inadecuado de éste o por la
destrucción del ecosistema, sin considerar los procesos y dinámica
geofísica y las relaciones ecológicas existentes (que pueden mitigar en
forma natural los impactos de un evento natural extremo). En este sentido,
el modelo de desarrollo imperante en la región del Océano Indico no ha
dado la suficiente importancia a la aplicación de políticas e instrumentos
de ordenamiento territorial, bajo criterios de sustentabilidad ambiental
que prevengan este tipo de riesgos.
La importancia que tiene la vulnerabilidad ambiental
frente a los Tsunamis extremos en la región, como una dimensión vital a
ser considerada en su futuro desarrollo, hace necesario disponer de
mecanismos para evaluar y en consecuencia para reducirle, fortaleciendo
con ello la capacidad de la región para enfrentar este fenómeno natural,
con la menor pérdida económica, social y ambiental.
La localización de las actividades humanas y los
asentamientos en la costa sin planificación como causa directa, junto con
el sostenido crecimiento de la población de los países asiáticos y
africanos y la persistencia de situaciones de pobreza, como efectos
intensificadores, ha aumentado la vulnerabilidad ambiental en la región,
que se manifiesta dramáticamente por efecto devastador como este Tsunami.
La intervención humana sobre los ecosistemas costeros,
cubre un espectro de impactos antropogénicos distintos, que van desde:
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La maricultura intensiva.
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Erosión costera extendida, a menudo exacerbada por una
infraestructura humana inadecuada.
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Destrucción del hábitat, como consecuencia de una construcción y
ordenación territorial poco planificadas o de la explotación del mar,
ocasionan alteraciones a la geoforma, la línea costera y al patrón de
corrientes, como son los casos de marinas, dársenas, escolleras, diques
y rompeolas.
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Perdida de biodiversidad, incluido el declive de las poblaciones de
peces en la costa y en alta mar, debido al deterioro de las zonas
costeros de desove, alimentación, refugio, reproducción y crianza de
especies de fauna.
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Perdida de los manglares, las playas, los riscos o arrecifes.
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Contaminación del suelo y de los recursos hídricos, en la medida en
que la contaminación de las fuentes marinas o interiores, incluidas los
vertederos, se desplazan hacia el litoral.
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Desempleo e inestabilidad social por el declive de sectores
tradicionales o compatibles con las preocupaciones ambientales.
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Destrucción del patrimonio cultural y dilución del tejido social por
el desarrollo incontrolado (especialmente del turismo).
El turismo en la costa del Océano Indico (Sudeste de
Asía) ha acarreado modificaciones sustanciales a las poblaciones y
localidades de las regiones donde ocurren las oleadas del turismo. Estos
efectos son de corte socioeconómico y cultural, y los más significativos
de ellos son:
Se presenta una mayor necesidad de infraestructura, con
la introducción de energía, carreteras y caminos de acceso, aeropuertos y
pistas aéreas, puertos y marinas, redes de agua potable y alcantarillado,
plantas de potabilización y tratamiento de agua, entre otras. Todas estas
obras de grandes dimensiones, costos significativos y modificaciones a los
presupuestos regionales, generan además impactos significativos sobre el
ambiente costero.
Los desarrollos turísticos costeros pueden ocasionar la
desaparición de sitios de alimentación, refugio, reproducción y crianza de
especies de fauna, como pueden ser los manglares, las playas, los riscos o
arrecifes.
La construcción de cierto tipo de infraestructura o
equipamiento para el turismo, especialmente aquellos asociados a las
actividades acuáticas, ocasionan alteraciones a la geoforma, la línea
costera y al patrón de corrientes, como son los casos de marinas,
dársenas, escolleras, diques y rompeolas. Esto puede traer repercusiones
como la pérdida de la superficie de playa, el rompimiento y deterioro de
la infraestructura y la disponibilidad de nutrientes.
Las grandes inversiones turísticas generan competencia
por el uso de recursos, especialmente con los asentamientos humanos, la
agricultura y la pesca. Esto puede ocasionar el agotamiento de recursos de
consumo suntuario. Finalmente, se genera una mayor cantidad de residuos y
descargas. Los turistas consumen más cantidad de agua per cápita al día y
de insumos de todo tipo, lo que ocasiona la necesidad de contar con mayor
infraestructura para su tratamiento y disposición final.
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