Parte 3/3
Prevención de desastres
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Resulta imprescindible ante las graves evidencias de
los impactos socioeconómicos y ambientales del desastre natural (Tsunami),
que todos los países implicados por medio de sus poderes del Estado asuman
un papel preponderante y eficaz en el manejo de los desastres, fomentando
su mitigación, prevención y reducción en forma analítica, técnica y
preactiva, siguiendo como estrategia condicionante la planificación para
el desarrollo y un ordenamiento territorial más adecuado, riguroso y
aplicable. Esto debe respaldarse por una legislación y presupuestos
adecuados. |
En este sentido se deberían considerar las siguientes
acciones:
- Evaluación de la vulnerabilidad ambiental a nivel regional y
local. Para ello será necesario por una parte desarrollar metodologías
apropiadas para cada caso (según tipo de evento y características
geográficas del territorio afectado por ejemplo) y por otra, utilizar
sistemas de información geográfica (SIG) para la elaboración de
cartografía integrada sobre la vulnerabilidad y riegos ambientales.
Sería recomendable la elaboración de una serie de mapas que muestren
la vulnerabilidad ambiental actual de los países del Océano Índico.
- El ordenamiento ecológico de los países es otra herramienta de
planeación con grandes ventajas metodológicas. Es integral, puede ser
aplicado a diversas escalas, permite ajustes metodológicos, de acuerdo
al sitio y al sector económico predominante o potencialmente más
conveniente.
- Fortalecimiento de estrategias para el desarrollo de planes de
ordenamiento territorial y su implementación. Estos planes deberían
considerar, los mapas de vulnerabilidad y riesgo, de manera que
constituyen el principal insumo de los planes de prevención,
reconstrucción y emergencias ambientales. La planeación regional
aporta una visión integradora, que cubre tanto los aspectos
sectoriales, como los especiales. Las tendencias actuales de la
planeación regional permiten su orientación hacia nuevos conceptos de
desarrollo, como puede ser la visión de la sustentabilidad. De hecho,
los preceptos de desarrollo sustentable pueden ser entendidos de una
mejor manera cuando se observan bajo el concepto de región. Este
enfoque puede significar el enfoque óptimo para conciliar de una mejor
manera los temas turísticos y los desastres naturales, dentro de un
universo más complejo y global. Sin embargo, el mayor problema radica
en insuficiente información necesaria para el análisis, en problemas
geopolíticos y de jurisdicción, en el surgimiento de conflictos al
tratar de anteponer los temas regionales a los intereses micro y
locales entre otros.
Las regiones costeras se encuentran en un estado
ecológico alarmante en Asía y África. El crecimiento explosivo de las
ciudades, el turismo masivo en auge, la industrialización no regulada, la
agricultura intensa y la acuicultura en expansión, así como el exceso de
pesca en los mares, dañan el sensible ecosistema de los litorales. La
buena salud y el equilibrio de los sistemas naturales son fundamentales
para sostener la vida y el funcionamiento de la sociedad. Es preciso
reparar las presiones que ejercen la contaminación, la explotación
insostenible del suelo y el mar y los riesgos para la biodiversidad. La
reducción del impacto del cambio climático requiere una adecuada
planificación del uso de los recursos naturales y la inversión en
tecnologías para adaptarse. Nada de eso es sencillo para los países
asiáticos con escasos recursos.
En los últimos años se ha introducido una nueva
herramienta para la planeación y administración de las costas. El Manejo
Integrado de la Zona Costera (MIZC) (Capítulo 17 del Programa 21 y
Conferencia Costera Mundial de 1993), un instrumento orientado al ambiente
costero multipropósitos, amplia e integrada, que pretende mejorar la
calidad de vida de las comunidades dependientes de recursos costeros y
ayudar a los estados costeros a alcanzar el desarrollo sustentable en los
temas como agotamiento de pesquerías, deterioro de la calidad del agua,
conflictos entre usos costeros, etc. A la vez, combina procesos
participativos y técnicas como zonificación, restricciones de acceso,
manejo de hábitat, monitoreo, y coacción para alcanzar un balance entre
usos costeros basados en objetivos conjuntos y respaldados, para mejorar
las condiciones de vida, salvaguarda de la propiedad y protección de
ecosistemas costeros marinos.
Los objetivos del Manejo Integrado de la Zona Costera
se pueden definir así:
- El Manejo Integrado de la Zona Costera debe estar sujeto a un
proceso político donde el reto se basa en el desarrollo,
instrumentación y adaptación de soluciones sustentables para resolver
los problemas y conflictos de uso.
- Utilizar la mejor información disponible para la planeación y la
toma de decisiones-manejo del conocimiento científico.
- Involucrar a todos los actores en el desarrollo de un proceso
abierto, participativo y además democrático.
- Desarrollar programas que hayan sido identificados en los procesos
de participación.
- Trabajar en los ámbitos internacional, nacional y local, con
fuertes enlaces entre si.
- Incrementar la capacidad regional y local a través de programas de
capacitación en el corto y largo plazo.
- Favorecer la retroalimentación de las actividades, por lo que
requiere que la planeación e implementación sean coordinadas y
efectivas, tan rápida y frecuentemente como sea posible.
- Lograr que los programas estén sometidas a ciclos de desarrollo,
implementación y refinamiento, construyendo sobre éxitos anteriores y
adaptándose y expandiéndose para atender nuevos o más complejos
asuntos.
- Desarrollo y profundización de metodologías de evaluación de los
impactos ambientales (EIA) de los eventos físicos extremos, a fin de
poder estimar la magnitud del daño y pérdidas del acervo natural
(cualitativa y cuantitativamente) y proponer medidas de mitigación,
frente a desastres futuros (Tsunami). Esto permite además sensibilizar
a los tomadores de decisiones respecto a la importancia de la
protección ambiental y del manejo adecuado de los recursos naturales
como medida preventiva para la mitigación de los impactos. Las
Evaluaciones de los Impactos Ambientales (EIA) constituyen un elemento
de apoyo, para que en la priorización de proyectos para la
reconstrucción sean considerados los de recuperación y rehabilitación
de ecosistemas degradados o dañados.
- Desarrollo, fortalecimiento, difusión y armonización de los
modelos de monitoreo y alerta temprana de Tsunami en la región.
La hipótesis de que el desarrollo ordenado (pesca,
playa, turismo etc.) resulta naturalmente de la acción adecuada en cada
sector, esta largamente negada en todos los países donde ha sido aplicada,
incluso si las leyes y normas se cumplen adecuadamente. La dinámica del
conjunto es algo más, que la suma de las partes, y el manejo integrado
requiere de visión de conjunto y de largo plazo, alentar la preparación de
planes municipales para zonificar y ordenar el territorio y aceptar
recursos y reglas del juego consistentes para construir la nueva realidad
sitio por sitio y con la participación local, parecen ser los mecanismos
claves del Manejo Integrado Costero.
En la actualidad tenemos pruebas más que suficientes
que demuestran que nuestra incapacidad para proteger el medio ambiente
marino tendrá consecuencias para el futuro del planeta y para nuestra
calidad de vida. El cambio climático, ocasionado en gran medida por las
emisiones de gases de efecto invernadero, ha comenzado a aumentar la
temperatura media, lo que conlleva frecuentes olas de calor y un mayor
riesgo de inundaciones en las comunidades costeras. Las sustancias
químicas cancerigenas se encuentran en nuestra sangre a pesar de que se
trata de sustancias que se prohibieron hace muchos años.
Los esfuerzos a favor del desarrollo sostenible se
presentan con frecuencia como un lujo que tan sólo preocupa a las
poblaciones relativamente ricas del hemisferio norte. Sin embargo, el
precio medioambiental y sanitario de no garantizar la sostenibilidad es
tan alto que no hacer nada es precisamente el lujo que no nos podemos
permitir. Por consiguiente, no cabe la menor duda de que conocemos los
problemas. Entonces, por qué no hacemos nada para aplicar las soluciones?
Existen varias razones. Un argumento de peso contra las iniciativas a
favor del desarrollo sostenibles consiste en que frena a las industrias,
obligadas a competir en un mercado mundial. Otro serio obstáculo que
impide lograr el objetivo del desarrollo sostenible: una exigencia real
por parte de la propia sociedad. Los ciudadanos, las empresas y los
gobiernos han de tener la voluntad de cambiar su comportamiento y lograr
que el desarrollo sostenible sea una realidad. La exigencia de un
desarrollo sostenible empieza por nosotros mismos. Debemos aprender a
consumir de un modo diferente, más eficaz y con el objetivo de mejorar no
solamente nuestra calidad de vista sino también la de aquellas personas
que producen lo que consumimos, en todas partes del planeta. Nuestras
vidas están cada vez más interrelacionadas. La mundialización implica que
todos compartimos un futuro común. Tenemos la responsabilidad con las
futuras generaciones de actuar ahora y sin reparos. Si no hacemos nada,
cometeremos un error que jamás nos perdonarán, y con razón, nuestros hijos
y los hijos de nuestros hijos.
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