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Parte 1 /2
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Uno de los problemas básicos en Chile para la adopción de
un enfoque ecosistémico de la ordenación de las cuencas hidrográficas
consiste en que las autoridades y la población en general todavía no
tienen una idea clara de la magnitud y la importancia de los
problemas que cabe prever si se mantiene la tendencia actual al
deterioro de los humedales.
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Con la aprobación de la Resolución de Calificación Ambiental del
Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (Seia, Ley de Bases N°.
19.300)- se autorizo la descarga de desechos de la Planta de Celulosa
Arauco (CELCO), a 15 Km. aguas arriba del Humedal RAMSAR (1981). Sus
residuos (900 litros por segundo) van al Río Cruces y los olores
nauseabundo han llegado a Valdivia (50 km.).
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La extinción de especies de agua dulce y el deterioro del humedal
"Santuario de la Naturaleza" (primera área RAMSAR en Chile), que es vital
para los recursos hídricos, destruyen la base para el desarrollo
sustentable de comunidades y sociedades en la Región Décima.
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Si Chile sigue desperdiciando y destruyendo sus recursos hídricos y
ecosistemas de los que dependen, tanto las personas como las sociedades,
sufrirán en último instancia inseguridad social y económica por cuanto
habrá ríos, lagos y reservas subterráneas gravemente deteriorados y se
enfrentarán a conflictos cada vez más graves en tiempo de escasez.
El Santuario de la Naturaleza "Carlos Anwanter" en el Río
Cruces (Chile-X Región), es el Sitio que Chile incorporó en 1981 como
Humedal de Importancia Internacional al momento de adherirse a la Convención
RAMSAR, Convención relativa a los Humedales de Importancia Internacional
especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas. La formación del humedal está
ligada al terremoto de 1960, que provocó el hundimiento e inundación de
grandes extensiones de terreno. Así se formó un humedal que abarca una
superficie de 4.877 hectáreas e incluye el lecho, islas y zonas de
inundación de los Ríos Cruces y Chorocamayo, en una longitud aproximada de
25 kms. y de 2 kms. de ancho como promedio.
La fauna silvestre de los humedales es quizás, una de las
más ricas y variadas del planeta. Las innumerables micro habita, la enorme
productividad primaria y los nutrientes que por el circulan, ayudan a
explicar esta inestimable diversidad. El nuevo humedal del Río Cruces fue
colonizado por plantas acuáticas y vegetación emergente, así como gran
número de animales. En especial las aves encontraron en esta área refugio
para vivir y reproducirse. Se estima que hasta antes del desastre era
hábitat de al menos 20 mil aves de distintas especies, entre ellas cisnes de
cuello negro (Cygmus melancoryphus), taguas (Fulica armillata), coipos (Miocastor
coipus), garzas, cuervos de los pantanos, águila pescadora así como de otras
especies como la nutria o hullín.
El Santuario y sus Cisnes forman parte de la identidad e
imagen de las habitantes de la cercana ciudad de Valdivia, estrechamente
ligadas al paisaje fluvial.

Avistamientos de cisnes de cuello negro

Nutria en el humedal "Santuario de la
Naturaleza"
Miles de turistas navegan anualmente la red fluvial de
Valdivia para ver de cerca los cisnes de cuello negro, singular especie,
caracterizada por su condición monógama, pues cada ejemplar sólo tiene una
pareja en el transcurso de su vida.
El humedal no es sólo de importancia a nivel chileno,
sino también sudamericano pues constituye el primer lugar de anidación de
los cisnes de cuello negro. También existen aves chilenas y otras de América
del Sur que vienen a reproducirse año a año.
La población de los cisnes de cuello negro, un ave
migratoria fue terriblemente afectada. El problema se manifestó en la
población de estos cisnes que era de 6 a 8 mil especies, en el mes de
Octubre del 2004 se redujo a 2 mil. La crisis medio ambiental fue desatada
con la aparición de decenas de cisnes muertos o desnutridos, con ceguera,
deformación en el hígado y con alteraciones neurológicas. Se identificó que
la razón de lo ocurrido fue que las algas luchecillo (Egeria densa) que
forman verdaderas praderas sumergidas, con la que se alimentan los cisnes,
desapareció prácticamente del humedal.
El hecho que los cisnes no hayan anidado durante la
temporada (2004), son signos irrebatibles de un grave deterioro en las
condiciones del ecosistema del humedal.
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