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Parte 1 /2
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Este trabajo forma parte de la Relatoría
Especial de Trabajadores Migratorios y Miembros de sus Familias de la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que fuera
publicada con el título
“Los Derechos de los Trabajadores Migratorios y Sus Familias”,
La Relatoría
Especial de Trabajadores Migratorios y Miembros de sus Familias de la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) preparó una
compilación de materiales con el propósito de difundir el trabajo
promocional y la jurisprudencia del sistema interamericano de derechos
humanos. En la compilación se incluyeron los capítulos temáticos de
los informes anuales que elabora la Relatoría, y que forman parte del
Informe Anual de la CIDH, los informes de las visitas a países
realizadas por la Relatoría y una selección de la jurisprudencia más
importante relacionada con los trabajadores migratorios y sus
familias. |
El
impacto económico de la migración provoca bastante menos controversia cuando
se trata de los efectos sobre los países emisores. Esta tendencia es curiosa
porque no está del todo claro que la emigración solamente genere efectos
positivos para países emisores. Entre los aspectos positivos de la
emigración sobre la economía de países emisores, se indica que la salida de
personas muchas veces representa una válvula de escape para crecientes
problemas sociales.
El debate sobre las
repercusiones económicas de la migración es un tema álgido y que genera
amplia controversia en diversos sectores. Diferentes grupos usan argumentos
relacionados con este tema para justificar medidas tendientes a estimular, o
bien controlar los flujos migratorios. Sectores proclives a la inmigración,
por ejemplo, puntualizan que los Estados deberían fomentar la inmigración ya
que ésta contribuye al aumento de la productividad e incide positivamente en
el crecimiento económico de los países. Son los grupos contrarios a la
inmigración, empero, los que más comúnmente citan las repercusiones
económicas como un argumento para restringir la migración. Estos sectores
argumentan que la inmigración tiene efectos negativos sobre la economía y
que por ende es necesario restringirla. El argumento más comúnmente usado
por estos grupos es que la inmigración genera desempleo, baja los salarios,
recarga los servicios sociales ofrecidos por el Estado y en general redunda
negativamente en la productividad del país. Estos sectores manifiestan su
inquietud especialmente durante ciclos negativos caracterizados por
contracción económica. De manera similar, en los países emisores, existe una
reñida discusión entre diversos grupos sobre si la emigración produce
efectos positivos o negativos en la economía. Grupos proclives a la
emigración enfatizan la importancia de las remesas que envían los
emigrantes, mientras que grupos contrarios a la emigración enfatizan que
ésta deja a los países sin las personas más calificadas y genera dependencia
económica.
Pese a que discutir las
repercusiones económicas de la migración representa un verdadero desafío, la
Relatoría decidió abordar el tema debido a que éste reviste considerable
importancia en la discusión en torno a las políticas migratorias estatales.
Con este estudio, la Relatoría pretende presentar algunas de las
conclusiones de los expertos en el tema como un punto de partida para
iniciar el debate en torno a la protección de los derechos económicos y
sociales de los trabajadores migratorios y sus familias.
El tema de los efectos
económicos de la migración no sólo es controversial porque diversos grupos
lo usan como bandera de lucha para promover su visión particular frente al
mismo, sino también porque no existen estudios que hayan producido evidencia
concluyente sobre las repercusiones económicas de la migración, tanto en
países receptores como emisores. Al igual que grupos o partidos políticos
proclives o contrarios a la migración, economistas, politólogos y
sociólogos dedicados a estudiar el tema se muestran bastante divididos al
respecto. Por otra parte, desentrañar las consecuencias económicas de la
migración es una tarea extremadamente difícil dada la complejidad de la
economía actual caracterizada por un alto nivel de interconexión,
interdependencia y sofisticados niveles de tecnologización. Por si esto no
fuese suficiente, estudios de este tipo se dificultan por la falta de
información adecuada que permita realizar investigaciones que produzcan
evidencia irrefutable sobre los efectos de la migración en la economía. Otra
debilidad de los estudios en esta materia es que éstos han sido en su gran
mayoría llevados a cabo en países desarrollados, por lo que no existe
demasiada información sobre las consecuencias de la inmigración en países
receptores no desarrollados.
Asimismo, no se han realizado demasiados estudios sobre el impacto económico
de la emigración en países emisores.
[30]
En este sentido, hasta
ahora las investigaciones sobre las repercusiones económicas de la migración
sólo han sido capaces de presentar evidencia parcializada sobre ciertas
industrias, sectores, o bien regiones en algunos países. Según un informe
publicado por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OECD)
que revisó toda la literatura sobre el tema entre 1970 y 1993, los expertos
dedicados a estudiar las repercusiones económicas de la migración sólo
coinciden en dos cosas: primero, que no hay evidencia concluyente sobre el
asunto y que todos los estudios presentan debilidades; y segundo, que más
allá de si es negativo o positivo, el efecto de la migración sobre la
economía a nivel agregado es marginal. [31]
Para situar el debate actual, y dada la importancia que el tema tiene para
los derechos humanos de los trabajadores migratorios y sus familias, la
siguiente sección del informe examina de manera muy sucinta el debate en la
literatura especializada en torno a las consecuencias económicas de la
migración. Con respecto a los países receptores, se detalla la discusión
sobre la incidencia de la migración en tres aspectos: (a) salarios y empleo;
(b) el sistema de seguridad social; y por último (c) crecimiento económico.
Con respecto a los países emisores, en tanto, se examinan dos puntos: (a) el
efecto de las remesas; y (b) el éxodo de capital humano (fuga de cerebros).
Notas
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