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Parte 3 /3
3. Equipo de pesca riesgoso
La
pesca de descarte es provocada principalmente por equipos no selectivos. Si
bien algunos de ellos producen más pesca de descarte que otros, la
selectividad de éstos depende de lo exacto que sea en atrapar y capturar
sólo las especies requeridas. Generalmente, los equipos de pesca van desde
los más selectivos -como la pesca con arpón, que exige al pescador buscar y
matar individualmente a la presa- a las menos selectivas, como son las que
capturan grandes cantidades de pesca de descarte, junto con los objetivos
definidos.
a) Red de arrastre
Las redes de arrastre son colocadas en la parte de atrás de
los pesqueros, y se ocupan en el fondo marino o en la columna de agua para
capturar crustáceos y peces. La pesca de arrastre se compone de una gran red
en forma de saco, ancha en la parte superior y que termina en forma de
punta. Estas redes barren grandes áreas del fondo del mar, capturando todo
lo que esté en su camino, incluyendo peces no deseados, pequeños organismos
y especies marinas amenazadas o en peligro de extinción, los cuales son
descartados al mar.
Dentro de los objetivos de este tipo de pesca en Chile se
encuentran especies de fondo y demersales, como el camarón nailon, el
congrio dorado, el langostino amarillo y colorado, la merluza de cola,
merluza común, merluza del sur y merluza de tres aletas. Esto se presenta
principalmente entre la III y XII regiones en Chile.
La pesca de arrastre produce apenas el 2% de la pesca
mundial de pescado
en peso, pero produce más de un tercio de la pesca de descarte
b) Palangres y/o espineles
El equipo de pesca con palangres y/o espineles se compone de
un cordel que mide desde unos 30 metros hasta muchos kilómetros de largo;
posee ramales con anzuelos cebados enganchados en ellos a intervalos fijos.
Los anzuelos cebados permanecen dentro del agua por muchas horas, atrayendo
y pescando a los peces que eran el objetivo y a otros tantos tipos de vida
marina. Los palangres son fijados a lo largo del fondo del océano (palangres
de fondo) o flotando en el agua (palangres pelágicos), dependiendo de las
especies que se intente extraer. Algunos palangres capturan regularmente,
como pesca de descarte, a tiburones, aves marinas, peces espada (tales como
marlines azules y blancos), peces espada de menor tamaño y tortugas marinas.
La pesca de descarte en los palangres pelágicos actualmente es considerada
el mayor factor que contribuye a la disminución de muchas poblaciones de
aves marinas en el mundo entero. En Chile la pesca con palangre de pez
espada tiene una incidencia negativa en tiburones; mientras que en
pesquerías de palangre en la zona sur austral o aguas internacionales, se
producen también efectos contrarios en aves marinas, como albatros y
petreles.
Las especies objetivo de este tipo de pesca son entre otras:
bacalao de profundidad, merluza austral, merluza del sur y pez espada, entre
los más destacados de la pesca artesanal e industrial. Las zonas de
extracción van entre la III y XII regiones en Chile, en aguas cercanas a la
costa a profundidades que van desde unos pocos metros (merluza común) hasta
800-1000 metros de profundidad (bacalao de profundidad).
La pesca de descarte de pez espada en palangres es mayor
al 50 por ciento de la pesca deseada.
c) Red de enmalle
Las redes de enmalle son grandes paredes cuadradas fijadas
al fondo con un peso, para que se eleven desde el fondo marino. Otro tipo
son mallas suspendidas en la columna de agua, y se usan de distintos
tamaños. Los peces (y otras especies nadadoras) se desplazan hacia el
interior de la red siendo capturados por la malla. Muchas otras especies
marinas se enredan solas en estas redes.
Estos sistemas de enmalle, para captura de especies
altamente migratorias, pueden atrapar incidentalmente a tiburones o
delfines; las redes de enmalle para capturas de profundidad pueden afectar a
ciertos crustáceos.
Otro problema importante es la llamada "pesca fantasma", que
se produce cuando un arte de enmalle se pierde en el mar y sigue pescando,
ya que las fibras sintéticas son de gran durabilidad.
Las especies capturadas en nuestro país por este arte son
entre otras: anchoveta, cabrilla común y pez espada. Estas redes se usan
comúnmente entre la I y X regiones, particularmente en la costa.
d) Red de enmalle de deriva
Internacionalmente, las redes de enmalle de deriva de gran
escala fueron ampliamente usadas en alta mar hasta que las Naciones Unidas
decretó una prohibición global en 1991. Un año antes, estas redes capturaron
a 42 millones de animales que no eran el blanco. A pesar de la prohibición
internacional, la pesca ilegal con redes de enmalle de deriva todavía se
usa. En 1999, 11 barcos fueron hallados pescando en losa mares del Pacífico
del Norte violando las normas internacionales.
e) Red de cerco
Una red de cerco corresponde a una larga pared de red
enmarcada por una línea superior de flotadores y una línea inferior de
plomos. Además tiene fijados anillos en su parte inferior, a través de las
cuales corre un cabo o cable de acero llamado jareta, que permite el cierre
de la red. En la proa del barco, ésta dispone de un ancla de mar, que tiene
por objeto ofrecer resistencia al momento de calar.
La pesca de cerco afecta en nuestro país a lobos marinos .
Otro efecto negativo es la captura de ejemplares pequeños (inmaduros),
produciendo un impacto directo sobre el stock y provocando daño en el
ambiente si estos son descartados (muertos) en el mar.
Los objetivos de este arte corresponden a especies pelágicas
de una amplia gama de tamaños que se agrupan densamente (cardúmenes), entre
las que se encuentran: anchoveta, jurel, sardina común y española. Las zonas
de extracción son entre la I y X regiones en Chile, principalmente la VIII.
f) Trampas
Las trampas son pequeñas jaulas ubicadas en el fondo del
océano, que permiten que peces y crustáceos entren y queden atrapados. Cada
una de ellas es fijada por una sirga vertical (piola metálica o de cordel) a
una boya que marca su posición en la superficie. Después de una cantidad
determinada de tiempo, la presa es traída hacia arriba, una presa por vez,
permitiendo que la pesca de descarte en las nasas tenga mayor posibilidad de
sobrevivir. Sin embargo, los mamíferos marinos también pueden ser capturados
con este tipo de pesca ya que se enredan en la sirga que conecta la nasa con
la boya en la superficie.
Las trampas para peces también contribuyen al problema de la
pesca de descarte, cuando las líneas que los fijan se rompen y quedan
abandonadas en el fondo marino. Cuando una se extravía en el mar, puede
continuar pescando por algún tiempo, como una forma más de "pesca fantasma".
Las especies capturadas en Chile por medio de este proceso
corresponden mayormente a crustáceos (centolla, centollón, langostas,
cangrejos, jaibas y camarones), aunque también se utilizan en la captura de
pulpos y anguilas. Esto se hace efectivo en todo Chile continental e Islas
Oceánicas. Particularmente utilizado en el Archipiélago de Juan Fernández
para la captura de langosta y en la XII región para la captura de centolla y
centollón.
4. Recomendaciones para una pesca más sustentable en el
futuro
El análisis y la evaluación de Oceana indican claramente
que, para proteger los océanos, los gobiernos debieran:
1) Exigir un número apropiado de observadores en los
barcos pesqueros para obtener mejores datos sobre la pesca de descarte.
Los expertos coinciden en que tener observadores en los
barcos pesqueros es la mejor manera de obtener información confiable
acerca de este tipo de pesca.
2) Fijar límites absolutos para la pesca dirigida y
para la pesca de descarte.
Esto significa considerar el factor de la mortalidad en la
pesca de descarte dentro de la mortalidad total, y exigir duras
restricciones y fiscalizaciones (incluyendo peces, mamíferos marinos,
especies amenazadas y en peligro de extinción, aves marinas y toda tipo de
pesca no beneficiaria).
La pesca de descarte es un componente importante de la
mortalidad total como resultado de la pesca. La pesca debiera suspenderse
cuando se llega a la cantidad máxima fijada, ya sea al límite de
mortalidad por pesca o al de pesca de descarte, según el que se alcance
primero.
3) Exigir reducción de pesca de descarte.
Se debe clarificar las disposiciones sobre reducción de
pesca de descarte, para exigir que ella sea reducida a niveles
prácticamente nulos en cada pesca e incentivar a los administradores de
pesqueras y pescadores a que desarrollen soluciones para reducir la pesca
de descarte a niveles cercanos a cero.
4) Actualizar la definición de pesca de descarte.
Se debiera llenar el vacío que tienen algunas definiciones
actuales sobre "pesca de descarte". La mayoría de éstas se aplican sólo
para vida marina desechada, no a vida marina retenida. Además, se debe
asegurar que la definición de pesca de descarte abarque toda la pesca no
beneficiaria (que no era el objetivo). Esta definición debe dar cuenta
también de las muertes provocadas por la pesca de descarte que han pasado
inadvertidas, incluyendo fauna no comestible, como esponjas, corales,
estrellas de mar, entre otras.
5) Actualizar y publicar informes de pesca de descarte
que detallen su estado en las pesqueras de cada país.
Para manejar mejores antecedentes sobre los procesos de
reducción y evaluación los administradores de pesca, los congresos y el
público en general deben contar con informes actualizados y públicos que
regularmente evalúen y caractericen la pesca de descarte en cada pesquera.
Esto ayudará a que estas medidas sean aprobadas para minimizar la pesca de
descarte.
5. Conclusión
Millones de peces, miles de mamíferos marinos, aves y
tortugas siguen muriendo cada año en las pesqueras del mundo y en los
océanos como resultado de la pesca de descarte. Desafortunadamente, en
muchos casos, no se ha hecho nada o muy poco para detener este flagelo.
Incluso en lugares donde el problema ha sido importante durante años, los
progresos han sido mínimos. En muchos casos, los avances se han hecho sólo
cuando organizaciones conservacionistas han presentado demandas para que se
cumpla la ley. La falta de información sobre los métodos destructivos de
pesca ya no podrá ser usada nunca más como excusa para no tomar medidas. No
se podrá detener la sobrepesca hasta que se controle de manera sustentable
la pesquería; y no se verá la recuperación de especies protegidas hasta que
las protejamos.
Se puede reducir la pesca de descarte
En las décadas pasadas, los administradores, científicos y
la industria pesquera han identificado estrategias y modificaciones de los
equipos para evitar y reducir la pesca de descarte.
Esta puede lograrse por medio de un esfuerzo de reducción
total de la pesca, mejorando la tecnología de los equipos, cambiando las
prácticas de extracción, fijando límites del tiempo de pesca o cerrando
zonas para su protección.
También se puede reducir significativamente la pesca de
descarte cambiando la tecnología de los equipos, por ejemplo agregándoles
dispositivos de reducción. Un ejemplo de esto es el uso de Dispositivos de
Exclusión de Tortugas (TEDs) en la pesca de camarones, tecnología que ha
reducido significativamente la muerte de estos ejemplares comparado con los
niveles anteriores al uso de ellos, aunque aún deben realizarse mejoras en
su diseño.
Incluso no siempre son necesarios elementos tecnológicos;
por ejemplo, en el caso de los espineles, que son puestos en el mar durante
el día, lo que provoca la mortalidad de una serie de especies de aves
marinas, que ellos fueran colocados sólo durante la noche para qué así
mamíferos y aves que tienen hábitos diurnos de alimentación.
Para finalizar, podemos señalar que los programas más
efectivos de reducción de pesca de descarte involucran cambios tanto en las
prácticas de pesca como en los recursos tecnológicos, y ellos pueden ser más
exitosos cuando se involucra a la industria pesquera, al gobierno y a la
ciencia en la búsqueda de soluciones.
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