Sistematización de 34 experiencias en México
El proyecto de Sistematización y Proyección de los
Aportes de la Sociedad Civil al Desarrollo Local se planeó y desarrolló
como un conjunto complejo de dispositivos sociales de fortalecimiento
institucional y de aprendizaje de las organizaciones sociales y civiles, en
los que participan sectores académicos y profesionales, del Indesol y de la
Fundación Ford. Es decir, se trabajó por un acuerdo en el que se conjuguen
diversos actores que puedan mejorar la incidencia pública en el desarrollo
local sustentable, a partir de generar condiciones de aprendizaje de las
diversas experiencia incluidas. Se nombró a dos coordinadores generales de
la investigación.
Es por eso que desde el inicio del proyecto se puso el
acento en el diseño de un proceso de 18 meses que tuviera en el centro el
aprendizaje y la sistematización de las experiencias. Para ello se convocó a
alrededor de 50 organizaciones civiles, de las cuales 34 acordaron
participar. Se formó un Consejo Técnico con la función de orientar y
acompañar la investigación, y se contrató a un equipo de coordinadores de
sistematización que se encargó de acompañar a varias experiencias durante el
proceso.
Un primer reto enfrentado por el proceso de sistematización
fue la tensión entre promover una sistematización general y la generación de
productos sociales que en primer lugar fueran queridos y deseados como tales
por las organizaciones protagonistas de estas experiencias.
Un segundo reto consistió en desarrollar una dirección del
proyecto que permitiera conjugar saberes profesionales y académicos
específicos con las 34 experiencias, de tal modo que fuera posible un ir y
venir entre las experiencias y su reflexión y sistematización de las mismas.
Esta tarea tocó al Consejo Técnico y al equipo de sistematización y de
coordinación.
Un tercer reto se refiere a garantizar que la información de
cada una de las 34 organizaciones pudiera ser producida y socializada en
procesos grupales o colectivos, que garantizaran un saber conjunto y no
exclusivamente el punto de vista de una persona responsable de la
sistematización. En este sentido somos conscientes que los procesos han
tenido muy diversos grados de implicación de los diferentes niveles que
existen en cada experiencia, a veces implicando a varias asambleas de
diferentes localidades o ramas de la organización, a veces a pequeños
colectivos más profesionalizados.
Este complejo dispositivo de aprendizaje buscó
identificar la demanda social atendida, los dolores y agravios que son
puntos de partida del diagnóstico que cada organización hace para trazar sus
estrategias de acción y luego sus modos de incidir o intervenir en la
transformación de la realidad analizada, que dan como resultado cambios y
una nueva situación sociopolítica . Esto nos da tres tiempos:
diagnóstico-posicionamiento, estrategias de intervención, resultados de la
incidencia en el desarrollo local, o sea la modificación de la situación
inicialmente detectada.
De los resultados elaborados por las 34 organizaciones
civiles, se pasó a elaborar en primera instancia 34 documentos coherentes y
completos en sí mismos que contuvieran la sistematización de cada
experiencia, y respondieran a la pregunta del modo de incidencia en el
desarrollo local en el ámbito de sus competencias y que puedieran ser
publicados. En el proceso mismo a través del cual cada una de las 34
organizaciones elaboró los productos parciales de sus tareas de descripción
del contexto, definición de objetivo y ejes temáticos, recuperación de su
historia y análisis e interpretación de la misma, fue tocando al equipo de
investigadores acompañantes, a los coordinadores y al Consejo Técnico
conocer y empaparse de esos ensayos e ir elaborando un documento de análisis
y propuestas de carácter más general.
1. ¿De dónde parten? Experiencias en territorios concretos
Un común denominador de las 34 experiencias es que las
organizaciones sociales y civiles se encuentran trabajando en contextos de
fuertes dolores y agravios sociales que van desde lugares en que el agua es
muy escasa, en los que el campo ha dejado de tener apoyo gubernamental para
la producción y los cultivos tradicionales que no dan suficiente para
sostener una familia y en los que un alto porcentaje de jóvenes, hombres
adultos y a veces familias enteras han tenido que emigrar a las capitales, a
la ciudad de México o a los Estados Unidos para completar el ingreso
familiar. Esto tiene diversas consecuencias en las localidades pues, por un
lado, las mujeres tienen que asumir un rol más protagónico que antes, los
hombres envían remesas que ayudan al presupuesto familiar, y por otro, el
campo se desruraliza completando un círculo vicioso: por acuerdos del
Tratado de Libre Comercio de de América del Norte no se subsidia más al
campo en México, esto incrementa la migración, las y los mexicanos trabajan
en campos de USA con salarios bajos, Estados Unidos de Norteamérica sí
subsidia a sus agricultores, y los granos se producen baratos y son
importados por México devaluando más el trabajo de los campesinos mexicanos.
También los hombres que regresan traen nuevos aspectos culturales, a veces
el consumismo, a veces enfermedades como el sida, pero por su gran arraigo
quieren seguir siendo considerados como integrantes de las comunidades, con
derechos y obligaciones.
Subsisten en ocasiones las prácticas de dependencia,
clientelismo y corporativismo, fuertemente arraigados en un imaginario
social instituido que privilegió la petición y la donación paternalista. En
los lugares en los que estas formas de relaciones sociales simbólicas ya no
existen se debe a un largo y arduo trabajo frente a ellas, que permanecen
como inercias y tentaciones para la acción social pública. Las experiencias
quieren situarse en el campo de las tensiones entre promoción del desarrollo
sustentable, la promoción de los derechos humanos y la creciente capacidad
autogestiva de grupos, comunidades y organizaciones sociales.
Subsiste también, como lacra nacional la violación de
derechos humanos en lo que se refiere a la administración y procuración de
justicia, que da carta de ciudadanía a la impunidad y que amplia los ya de
por sí complejos problemas agrarios.
En muchas de las experiencias se encuentran problemas serios
de alimentación, nutrición y salud que minan la posibilidad de participar
activamente en las propuestas productivas o educativas pues a veces la
crudeza de la realidad o de los siniestros también reclama acciones
asistenciales temporales.
En las experiencias urbanas se siente una aguda exclusión de
los sectores populares. Ahí también se repite un círculo vicioso: la gente
llega atraída por las maquiladoras, tienen un salario, pero ni la industria
maquiladora de exportación ni los gobiernos invierten en infraestructura, ni
salud, ni pavimentación, ni educación, ni vivienda, ni medio ambiente. Las
industrias maquiladoras pagan salarios bajísimos, extraen inmensa plusvalía,
no generan cadenas productivas en México, el producto producido muy barato
regresa a Estados Unidos, que ya elaborado regresa caro. Las mujeres que
trabajan en las maquilas sufren un rápido deterioro de su salud reduciendo
su vida útil a la producción a una docena de años. La misma lógica de
exclusión con escasa intervención gubernamental para romper el círculo. Amén
de la violencia creciente en una frontera en la que hay escaso tejido
social.
Con todo, las organizaciones refieren que están frente a
grupos, comunidades y organizaciones con saberes propios, con una tradición
cultural que mantiene la cohesión social, con un acumulado histórico que la
sistematización debe recoger, particularmente en las zonas indígenas, en las
que hay formas colectivas de uso y usufructo de la tierra, autonomía, formas
de solidaridad y reciprocidad como el tequio, la faena y la mano vuelta, en
donde las fiestas son lugar de recreación de la vida y la cultura, y en las
que subsisten formas de repartir las responsabilidades que son asumidas como
servicio pues todos los habitantes tienen obligaciones y derechos que son
conocidos por todas y todos, existen reglas, procedimientos de acción y
modos de resolver los conflictos. La sistematización va permitiendo
descubrir las riquezas de las culturas propias.
La mayor parte de las organizaciones cuentan con prácticas
más o menos exitosas, ya sea en los aspectos productivos y de
comercialización, o de formación de promotoras y promotores, ya sea en la
contribución a la formación de ciudadanas y ciudadanos autónomos, más
responsables de su entorno y con una voluntad proactiva de ejercer su
ciudadanía.
2 ¿Cómo intervienen? Primer acercamiento a las estrategias
de intervención
2.1 El diagnóstico. Para desarrollar su trabajo, las
organizaciones civiles parten de un diagnóstico o apreciación global de la
situación y de las relaciones sociales en un territorio específico, de las
comunidades, organizaciones, pueblos, grupos y personas que ahí viven y
trabajan y con las que se plantean relacionarse. Es decir, en relación a su
posicionamiento ante determinada situación, las organizaciones civiles
proponen un proyecto de acción. Estos diagnósticos explícitos o implícitos
suponen un conocimiento geográfico y físico del territorio y sus recursos,
que en la mayoría de los proyectos en el campo supone un saber sobre las
cuencas, el agua, las técnicas productivas autóctonas, los productos, los
mecanismos de comercialización, así como también del tejido social
relacionado con estos proceso productivos y sociales, que implica el
reconocimiento de las capacidades existentes y del saber histórico
productivo acumulado. El diagnóstico también procura definir límites,
develar conflictos y debilidades de las organizaciones sociales.
2.2 Las estrategias de acción. Partiendo de que en todos
lados hay ricos saberes acumulados con los cuales dialogar y a los cuales
proponer alternativas, después de aprender de las personas, organizaciones y
comunidades, las organizaciones civiles manejan diversas propuestas que
comprenden el despliegue de dispositivos complejos de intervención social
que proponen una o, simultáneamente, varias de las siguientes estrategias de
acción comunitaria y social:
- propuestas sobre uso , conservación y administración del agua, las
cuencas y los suelos
- sugerencias específicas de procesos de producción sustentable:
agrícola, forestal, pecuaria, hortícola, artesanal, de traspatio y de
diversificación de cultivos
- tecnología propia
- comercialización y vínculos con Comercio Justo
- ahorro y crédito, como formas privilegiadas de aumentar la autonomía
y la base de operación colectiva
- perspectiva de género, para enriquecerse de la voz y los aportes de
las mujeres en toda iniciativa social
- salud, nutrición y alimentación, para contar con mecanismos y
prioridades que fortalezcan a las personas en su accionar social
- participación ciudadana, autonomía y gobierno propio, como modo de
incidir en las decisiones que tienen que ver con la vida cotidiana
- capacitación, educación y formación de promotoras y promotores en
diverso ámbitos, a fin de que con mejor preparación de sus integrantes,
las organizaciones estén en mejores condiciones de asumir en sus manos
sus procesos.
Las organizaciones civiles se saben parte de intervenciones
sociales complejas, en las que a veces los diferentes socios institucionales
han sido generadores de dependencia y clientelismo , cuando no de corrupción
y violencia, aunque hay creciente conciencia y experiencia de la necesidad
de intervenciones estatales de carácter democrático para asumir
responsabilidades que son del gobierno y esquemas de sinergias que puedan
conjugar las diferentes fuerzas y recursos para luchar contra las causas de
la pobreza.
3. ¿Con qué herramientas? Instrumentos de acción social
3. 1 Instrumentos para el desarrollo económico y la
sustentabilidad
La sustentabilidad tiene que ver con dimensiones económicas,
productivas, comerciales, ecológicas, de consumo, tecnológicas, sociales,
culturales, educativas y éticas. Parte del conocimiento de las cuencas y del
manejo del agua, frente a lo cual hay muchos saberes acumulados, sobre todo
en las regiones de mayor escasez.
Existen variadas propuestas de agricultura, agroforestería
orgánica y de economía campesina que comprenden por un lado diversos
productos como: café, maíz, frijol, amaranto, silvicultura, miel y otros;
diversificación de cultivos, tecnologías propias y nuevas; así como formas
organizativas de trabajar en la tradición de las cajas de comunidad, la
solidaridad y la reciprocidad.
Los permanentes precios bajos para los diversos productos:
miel, café, maíz, frijol, cacao y otros han ido llevando a las comunidades a
explorar otras estrategias que tienen que ver con el estudio de mercados,
incremento de vínculos de comercio justo, ecoturismo y diversificación de
fuentes de ingreso.
Entre otras estrategias de intervención se encuentran por lo
menos los siguientes paquetes:
- certificación del café orgánico, con todo lo que ello implica de saber
cultivar, preparar terreno, semillas, tecnología, sustentabilidad, sombra,
asesoría, relaciones, capacitación y comercialización en bosques mesófilos.
Esto implica al menos: un diagnóstico comunitario del estado y manejo de
los recursos naturales, ordenamiento territorial, programas de desarrollo
sustentable, evaluación de consumo de leña, agricultura sustentable,
huertos familiares, conservación de áreas de biodiversidad forestal,
tecnología del café orgánico y certificación del mismo.
- desarrollo de tecnologías y estrategias de intervención en regiones
distintas en relación al amaranto orgánico, que además de los aspectos
señalados para el café, ha implicado también experimentación científica y
producción de herramientas, semillas y aparatos propios para la producción
del amaranto.
- Conservación y cosecha de agua en selvas secas como en la cuenca del
río Copalita en las montañas y costas de Oaxaca, con todo lo que implica
de relación con autoridades y asambleas municipales y comunitarias a
través de mecanismos que combinan participación democrática, tecnología
ecológica e inserción en mercado agrícola y turístico, en la zona de gran
turismo de las bahías de Huatulco.
- recarga y conservación de acuíferos en Xochimilco construyendo
vínculos con comisariados ejidales y bienes comunales en el área
metropolitana de la ciudad de México, produciendo cultivos intensivos
rentables, de manera tal que puedan equivaler al valor de mercado de la
tierra de la zona de referencia
- Fondos Rotativos Autogestivos, que implican capacidad de ahorro y
crédito, formación y vínculos con Consejos Municipales Rurales, comités de
vivienda, cadenas de vida, proyectos productivos locales relacionados con
demandas microarregionales, fondos rotativos autogestivos,y otros aspectos
- Agendas Ciudadanas, como complejos mecanismos de relación con
candidatos de los diferentes partidos políticos, para colocar en el centro
las demandas y las agendas de las comunidades y ejercer un contrapeso real
y permanente a las estructuras políticas trienales. Implican diagnóstico,
priorización, presentación pública, capacidad de convocatoria y de
seguimiento puntual de los aspectos prioritarios.
3.2 Aspectos organizativo administrativo
En las organizaciones civiles se promueven formas
asociativas entre los sectores campesinos, indígenas o populares, en las que
se procuran formas de toma de decisión democráticas, aunque a veces también
existen tradiciones paternalistas y autoritarias.
En varias de las experiencias se han desarrollado
perspectivas importantes de ahorro y crédito como dispositivos fundamentales
que aumentan la asertividad, la capacidad de autogestión de individuos y
organizaciones, de rendición de cuentas y la preparación de cuadros técnicos
especializados. Ahí el desarrollo de capacidades de contabilidad y
administración es requerido para dar solvencia y eficiencia a estas formas
de solidaridad económica. En la medida que los procesos avanzan van
requiriendo también de planeación estratégica participativa, de evaluaciones
y seguimiento, a fin de optimizar sus escasos recursos y salir al paso a los
problemas.
3.3 Dimensiones culturales
En casi todas las experiencias se llevan a cabo estrategias
de formación de promotores especializados en agricultura orgánica, salud,
nutrición, vivienda, cuidado de bosques, atención a niños o jóvenes, cuidado
de discapacitados, y otros muchos campos. Se da importancia a una pedagogía
de la educación popular que incluye a las personas como sujetos de sus
propios procesos y los dota de saberse o "experteces" que tienen que ver con
el desarrollo del conjunto de la organización.
Un aspecto muy presente es el trabajo orientado a las
mujeres, a su autovaloración y dignidad y a la valoración del conjunto de
las comunidades u organizaciones del papel de la mujer en la incidencia
pública en el desarrollo, ya sea con una perspectiva explícita de género o
sin ella.
Al revalorar a la mujer y sus prácticas la comunidad y las
organizaciones se enriquecen. Es necesario señalar que en la cultura rural
este aspecto es delicado y requiere de una estrategia fina para no polarizar
sino para avanzar en la capacidad colectiva de resolver los problemas
comunes.
De la misma manera la formación en el campo de los derechos
humanos, de todos los derechos humanos: civiles y políticos, económicos,
sociales, culturales y ambientales es frecuentemente una forma de que las
comunidades y organizaciones avancen en condiciones de exigibilidad de sus
derechos frente a gobiernos locales, estatales o federal. En estos terrenos
se han desarrollado algunas experiencias en que las organizaciones civiles
han sido contrapesos autónomos para el ejercicio de gobierno o de
presupuestos municipales, estatales o federales que tienen que ver con el
bien público.
La oferta de las organizaciones civiles se complementa con
la educación, ya sea especializada para abordar nuevas responsabilidades y
tareas productivas, técnicas, tecnológicas, ecológicas o comerciales, ya sea
orientada a la formación de promotores y promotoras en salud, ahorro,
cultura comunicación y otras actividades. Esto también permite caminos para
dar a conocer y defender el derecho de los pueblos indios a la libre
determinación y a la autonomía.
Otros aportes de la intervención civil en el impacto
regional tienen que ver con la variedad de submundos a los cuales se dirige
la intervención promotora o educativa: producción, administración,
comercialización, tecnologías orgánicas o apropiadas, ciudadanía, salud,
alimentación, interculturalidad, comercio justo, gestión de recursos,
participación de la mujer, derechos humanos, inclusión de las y los niños y
jóvenes en el quehacer comunitario u organizacional, derechos de las y los
discapacitados, articulación con otras organizaciones civiles locales,
regionales, nacionales e internacionales, y otros, de tal manera que desde
diferentes lugares de trabajo civil se va apuntalando una construcción nueva
de tejido social que incide en el posicionamiento ante el desarrollo local.
Se concibe la intervención civil como la acción dentro de un sistema
complejo de relaciones en el cual se puede incidir al construir sinergias
desde diferentes lugares de la vida cotidiana de la gente y de las
organizaciones y comunidades.
4. ¿Con quién se relacionan? Interlocuciones
¿Quiénes son los destinatarios del discurso y de la acciones
sociales públicas de las organizaciones civiles? ¿A quién dirigen su voz y
su actuar?, ¿con quiénes intercambian sentidos de su quehacer?
Me parece que si pudiéramos esquematizar las prioridades de
los intercambios de sentido con diversos submundos que van apareciendo en
los productos elaborados por las organizaciones, expresándolo en círculos
concéntricos de interlocuciones1, en el círculo central y primera prioridad
están sin duda las comunidades, organizaciones sociales y las personas
agraviadas en sus derechos elementales; en el segundo círculo están las
organizaciones civiles locales, regionales o nacionales con las que se
tienden puentes de comunicación y de acción conjunta, a fin de tener mayores
posibilidades de incidencia en campos complejos que rebasan lo estrictamente
local. A partir de aquí los otros círculos externos de interlocución pueden
variar en el orden de importancia, aunque en términos generales siguen el
siguiente orden: en el tercer círculo está la relación con agencias o
mecanismos financieros, sean estos locales, nacionales o internacionales; en
el cuarto círculo de interlocución se compartiría la relación con iglesias y
autoridades y gobiernos municipal, estatal o federal, como Indesol, INI,
Instituto de la Mujer, y otros; y en el quinto círculo se encuentra la
interlocución con universidades o instituciones académicas o científicas,
organizaciones y partidos políticos, legisladoras o legisladores; en un
sexto círculo a veces se encuentra la relación con otras instituciones, como
podrían ser instituciones de asistencia privada, grupos empresariales y
otros.
5. Incidencia en el desarrollo local. ¿Qué se ha logrado
? 2
El desarrollo local tiene que ver con conjuntos de
capacidades que se van construyendo en las comunidades y localidades para
que sus diversos actores, conjugando fuerzas diversas, puedan avanzar más
allá de acciones focalizadas o puntuales. Ahí las acciones puntuales tiene
que formar parte de una estrategia compleja y múltiple de intervención
social, que en manos de los actores locales se acerque cada vez más a formas
autogestivas que consideren la complejidad de las problemáticas y relaciones
sociales vividas cotidianamente.
El desarrollo local parte de los actores afectados a nivel
local, de adentro hacia fuera. A veces actores externos que intervienen en
las comunidades sin tomarlas en cuenta, rompen equilibrios y distorsionan
profundamente la vida cotidiana y las posibilidades de desarrollo local.
Para no cometer errores graves se necesita un buen diagnóstico
local/regional, formación de sujetos capaces de gestionar su propio proceso,
estrategias adecuadas de producción con buenos paquetes de tecnología
sustentable, una estrategia para el uso y conservación del agua, saberes
hacer específicos, capacidad de ahorro, de administración y
autoorganización, de vínculos con mercados, de relaciones con iglesias y
gobiernos, es decir , una estrategia compleja de acción de mediano y largo
plazo que implica formas democráticas de tomar decisiones y asumir
responsabilidades de manera colectiva y organizada.
6. Recomendaciones surgidas de la experiencia
a) La sistematización dio cuenta de ausencias importantes de
política gubernamental en los siguientes campos:
- estrategia integral de producción y desarrollo agropecuario local
- política integral hacia los migrantes: causas, atención, remesas
- devastación ecológica progresiva del campo mexicano. Aquí se hace
evidente una profunda tensión: la privatización de los recursos
naturales lleva a que una empresa se preocupe por la máxima ganancia,
sin tener siquiera la posibilidad de ver la totalidad de vínculos e
implicaciones que el recurso natural tiene con la vida en el mediano y
largo plazo de un conjunto de comunidades y de ecosistemas. El ejemplo
más claro sería un balance de cien años de concesiones forestales. La
privatización opera en sentido contrario de la responsabilidad del medio
ambiente para conservarlo para las generaciones futuras. Por el
contrario, cuando las comunidades que viven en determinado ecosistema
asumen responsabilidades ecológicas con organización y asesoría oportuna
pueden hacerse cargo más fácilmente de la totalidad de las implicaciones
que el uso racional de los recursos requiere para conservar y
desarrollar el medio ambiente.
El gobierno cuenta con un diagnóstico parcial y sesgado de
las causas de la pobreza que lo lleva a colocar sus principales cartas en la
atención focalizada de los pobres y no en la generación de sinergias
sociales, civiles y gubernamentales para incidir en el desarrollo local, y
dando por lo mismo mayor apoyo a estrategias asistenciales que a estrategias
de desarrollo de corto, mediano y largo plazo que puedan incidir en un
verdadero desarrollo local. Los programas focalizados de apoyo a los más
vulnerables no resuelven sin otro conjunto complejo de acciones y de
actores, la generación de alternativas de desarrollo sustentable de mediano
plazo. Por lo tanto, la sinergia de actores sociales, civiles y
gubernamentales es fundamental. Aquí se constata la existencia de pocas
experiencias exitosas.
b) Las organizaciones civiles aparecen desarrollando
diversas estrategias, instrumentos y paquetes de intervención en terreno que
ofrecen pistas y elementos para configurar modelos de intervención como son:
- Contar con un diagnóstico local que si es rural comprende una lógica
de cuenca, recursos, saberes específicos.
- Valorar saberes y prácticas locales.
- Desarrollar formas de planeación y gestión participativas.
- Atender simultáneamente varios frentes de manera sinérgica: empleo;
ahorro; salud, alimentación y nutrición; capacitación técnica;
conocimiento y defensa de los derechos humanos, económicos, sociales,
culturales, ambientales, civiles y políticos; creación de condiciones para
la participación equitativa de las mujeres.
- Trabajar sobre componentes de sustentabilidad, poder local/municipal,
articulación de sectores sociales, interculturalidad, democratización,
dimensiones étnicas, éticas y religiosas.
- En relación al modo de intervenir, se explicita una pedagogía o una
metodología que parte de la educación popular.
- Capacitación de nuevos cuadros de organización y dirección, conforme
el proceso mismo lo va requiriendo.
- Conjugación voluntaria y sinérgica de actores diversos en orden a
convenios y al fortalecimiento de las capacidades autogestivas y de
incidencia en el desarrollo: autoridades locales, municipales, estatales,
federales, instituciones eclesiales, académicas, organizaciones civiles
locales, regionales, nacionales e internacionales.
El desarrollo de estas estrategias de intervención implica
convenios explícitos e implícitos entre organizaciones sociales, comunidades
y organizaciones civiles en los que quede claro el papel y responsabilidades
de cada uno en el proceso. Lo mismo tendría que hacerse con las
intervenciones gubernamentales.
c) Los gobiernos:
- Caminar hacia acciones de gestión de múltiple aspectos de la vida
cotidiana de una comunidad u organización.
- Identificar áreas en las que la acción del Indesol se puede conjugar
con otras áreas de gobierno para incidir en desarrollo local, tales como
comercialización del café, comercio justo, mecanismos para traer remesas
del extranjero, educación de consumidores y otros.
- Negociar al interior del gobierno perspectivas de mediano plazo,
absolutamente indispensables para el desarrollo local y la lucha contra
las causas de la pobreza.
- Escoger regiones para definir acciones conjuntas con organizaciones
sociales y civiles en microcuencas.
- Articular lógicas de redistribución individual o familiar de renta con
lógicas organizativas, de salud, de ahorro y productivas propuestas por
las mismas organizaciones campesinas e indígenas, en un contexto de
corresponsabilidad, de tal manera que se sumen esfuerzos de salud y
educación con estrategias de desarrollo sustentable de mediano y largo
plazo.
Notas