Una publicación de CDF     | Enlaces | Comentarios | Contacto | Búsqueda |

ISSN 1913-6196

Inicio Temas Autores Reseñas Libros Recursos digitales
Ediciones Documentos Multimedia Lectores opinan Entrevistas Nosotros
Año 2008 Vol. VI
Futuros 21
 Futuros 20
Año 2007 Vol. V
 Futuros 19
 Futuros 18
 Futuros 17
Año 2006 Vol . IV
 Futuros 16
 Futuros 15
 Futuros 14
 Futuros 13

Año 2005 Vol.  III

 Futuros 12
 Futuros 11
 Futuros 10
 Futuros 9
Año 2004 Vol. II
 Futuros 8
 Futuros 7
 Futuros 6
 Futuros 5
Año 2006 Vol.  I
 Futuros 4
 Futuros 3
 Futuros 2
 Futuros 1
 

Visítenos en el nuevo portal
Futuros 21

 

Aportes de la sociedad civil al desarrollo local en México

Desarrollo Humano Sustentable

Rafael Reygadas Robles Gil

 

Sistematización de 34 experiencias en México

El proyecto de Sistematización y Proyección de los Aportes de la Sociedad Civil al Desarrollo Local se planeó y desarrolló como un conjunto complejo de dispositivos sociales de fortalecimiento institucional y de aprendizaje de las organizaciones sociales y civiles, en los que participan sectores académicos y profesionales, del Indesol y de la Fundación Ford. Es decir, se trabajó por un acuerdo en el que se conjuguen diversos actores que puedan mejorar la incidencia pública en el desarrollo local sustentable, a partir de generar condiciones de aprendizaje de las diversas experiencia incluidas. Se nombró a dos coordinadores generales de la investigación.

Es por eso que desde el inicio del proyecto se puso el acento en el diseño de un proceso de 18 meses que tuviera en el centro el aprendizaje y la sistematización de las experiencias. Para ello se convocó a alrededor de 50 organizaciones civiles, de las cuales 34 acordaron participar. Se formó un Consejo Técnico con la función de orientar y acompañar la investigación, y se contrató a un equipo de coordinadores de sistematización que se encargó de acompañar a varias experiencias durante el proceso.

Un primer reto enfrentado por el proceso de sistematización fue la tensión entre promover una sistematización general y la generación de productos sociales que en primer lugar fueran queridos y deseados como tales por las organizaciones protagonistas de estas experiencias.

Un segundo reto consistió en desarrollar una dirección del proyecto que permitiera conjugar saberes profesionales y académicos específicos con las 34 experiencias, de tal modo que fuera posible un ir y venir entre las experiencias y su reflexión y sistematización de las mismas. Esta tarea tocó al Consejo Técnico y al equipo de sistematización y de coordinación.

Un tercer reto se refiere a garantizar que la información de cada una de las 34 organizaciones pudiera ser producida y socializada en procesos grupales o colectivos, que garantizaran un saber conjunto y no exclusivamente el punto de vista de una persona responsable de la sistematización. En este sentido somos conscientes que los procesos han tenido muy diversos grados de implicación de los diferentes niveles que existen en cada experiencia, a veces implicando a varias asambleas de diferentes localidades o ramas de la organización, a veces a pequeños colectivos más profesionalizados.

Este complejo dispositivo de aprendizaje buscó identificar la demanda social atendida, los dolores y agravios que son puntos de partida del diagnóstico que cada organización hace para trazar sus estrategias de acción y luego sus modos de incidir o intervenir en la transformación de la realidad analizada, que dan como resultado cambios y una nueva situación sociopolítica . Esto nos da tres tiempos: diagnóstico-posicionamiento, estrategias de intervención, resultados de la incidencia en el desarrollo local, o sea la modificación de la situación inicialmente detectada.

De los resultados elaborados por las 34 organizaciones civiles, se pasó a elaborar en primera instancia 34 documentos coherentes y completos en sí mismos que contuvieran la sistematización de cada experiencia, y respondieran a la pregunta del modo de incidencia en el desarrollo local en el ámbito de sus competencias y que puedieran ser publicados. En el proceso mismo a través del cual cada una de las 34 organizaciones elaboró los productos parciales de sus tareas de descripción del contexto, definición de objetivo y ejes temáticos, recuperación de su historia y análisis e interpretación de la misma, fue tocando al equipo de investigadores acompañantes, a los coordinadores y al Consejo Técnico conocer y empaparse de esos ensayos e ir elaborando un documento de análisis y propuestas de carácter más general.

1. ¿De dónde parten? Experiencias en territorios concretos

Un común denominador de las 34 experiencias es que las organizaciones sociales y civiles se encuentran trabajando en contextos de fuertes dolores y agravios sociales que van desde lugares en que el agua es muy escasa, en los que el campo ha dejado de tener apoyo gubernamental para la producción y los cultivos tradicionales que no dan suficiente para sostener una familia y en los que un alto porcentaje de jóvenes, hombres adultos y a veces familias enteras han tenido que emigrar a las capitales, a la ciudad de México o a los Estados Unidos para completar el ingreso familiar. Esto tiene diversas consecuencias en las localidades pues, por un lado, las mujeres tienen que asumir un rol más protagónico que antes, los hombres envían remesas que ayudan al presupuesto familiar, y por otro, el campo se desruraliza completando un círculo vicioso: por acuerdos del Tratado de Libre Comercio de de América del Norte no se subsidia más al campo en México, esto incrementa la migración, las y los mexicanos trabajan en campos de USA con salarios bajos, Estados Unidos de Norteamérica sí subsidia a sus agricultores, y los granos se producen baratos y son importados por México devaluando más el trabajo de los campesinos mexicanos. También los hombres que regresan traen nuevos aspectos culturales, a veces el consumismo, a veces enfermedades como el sida, pero por su gran arraigo quieren seguir siendo considerados como integrantes de las comunidades, con derechos y obligaciones.

Subsisten en ocasiones las prácticas de dependencia, clientelismo y corporativismo, fuertemente arraigados en un imaginario social instituido que privilegió la petición y la donación paternalista. En los lugares en los que estas formas de relaciones sociales simbólicas ya no existen se debe a un largo y arduo trabajo frente a ellas, que permanecen como inercias y tentaciones para la acción social pública. Las experiencias quieren situarse en el campo de las tensiones entre promoción del desarrollo sustentable, la promoción de los derechos humanos y la creciente capacidad autogestiva de grupos, comunidades y organizaciones sociales.

Subsiste también, como lacra nacional la violación de derechos humanos en lo que se refiere a la administración y procuración de justicia, que da carta de ciudadanía a la impunidad y que amplia los ya de por sí complejos problemas agrarios.

En muchas de las experiencias se encuentran problemas serios de alimentación, nutrición y salud que minan la posibilidad de participar activamente en las propuestas productivas o educativas pues a veces la crudeza de la realidad o de los siniestros también reclama acciones asistenciales temporales.

En las experiencias urbanas se siente una aguda exclusión de los sectores populares. Ahí también se repite un círculo vicioso: la gente llega atraída por las maquiladoras, tienen un salario, pero ni la industria maquiladora de exportación ni los gobiernos invierten en infraestructura, ni salud, ni pavimentación, ni educación, ni vivienda, ni medio ambiente. Las industrias maquiladoras pagan salarios bajísimos, extraen inmensa plusvalía, no generan cadenas productivas en México, el producto producido muy barato regresa a Estados Unidos, que ya elaborado regresa caro. Las mujeres que trabajan en las maquilas sufren un rápido deterioro de su salud reduciendo su vida útil a la producción a una docena de años. La misma lógica de exclusión con escasa intervención gubernamental para romper el círculo. Amén de la violencia creciente en una frontera en la que hay escaso tejido social.

Con todo, las organizaciones refieren que están frente a grupos, comunidades y organizaciones con saberes propios, con una tradición cultural que mantiene la cohesión social, con un acumulado histórico que la sistematización debe recoger, particularmente en las zonas indígenas, en las que hay formas colectivas de uso y usufructo de la tierra, autonomía, formas de solidaridad y reciprocidad como el tequio, la faena y la mano vuelta, en donde las fiestas son lugar de recreación de la vida y la cultura, y en las que subsisten formas de repartir las responsabilidades que son asumidas como servicio pues todos los habitantes tienen obligaciones y derechos que son conocidos por todas y todos, existen reglas, procedimientos de acción y modos de resolver los conflictos. La sistematización va permitiendo descubrir las riquezas de las culturas propias.

La mayor parte de las organizaciones cuentan con prácticas más o menos exitosas, ya sea en los aspectos productivos y de comercialización, o de formación de promotoras y promotores, ya sea en la contribución a la formación de ciudadanas y ciudadanos autónomos, más responsables de su entorno y con una voluntad proactiva de ejercer su ciudadanía.

2 ¿Cómo intervienen? Primer acercamiento a las estrategias de intervención

2.1 El diagnóstico. Para desarrollar su trabajo, las organizaciones civiles parten de un diagnóstico o apreciación global de la situación y de las relaciones sociales en un territorio específico, de las comunidades, organizaciones, pueblos, grupos y personas que ahí viven y trabajan y con las que se plantean relacionarse. Es decir, en relación a su posicionamiento ante determinada situación, las organizaciones civiles proponen un proyecto de acción. Estos diagnósticos explícitos o implícitos suponen un conocimiento geográfico y físico del territorio y sus recursos, que en la mayoría de los proyectos en el campo supone un saber sobre las cuencas, el agua, las técnicas productivas autóctonas, los productos, los mecanismos de comercialización, así como también del tejido social relacionado con estos proceso productivos y sociales, que implica el reconocimiento de las capacidades existentes y del saber histórico productivo acumulado. El diagnóstico también procura definir límites, develar conflictos y debilidades de las organizaciones sociales.

2.2 Las estrategias de acción. Partiendo de que en todos lados hay ricos saberes acumulados con los cuales dialogar y a los cuales proponer alternativas, después de aprender de las personas, organizaciones y comunidades, las organizaciones civiles manejan diversas propuestas que comprenden el despliegue de dispositivos complejos de intervención social que proponen una o, simultáneamente, varias de las siguientes estrategias de acción comunitaria y social:

    • propuestas sobre uso , conservación y administración del agua, las cuencas y los suelos
    • sugerencias específicas de procesos de producción sustentable: agrícola, forestal, pecuaria, hortícola, artesanal, de traspatio y de diversificación de cultivos
    • tecnología propia
    • comercialización y vínculos con Comercio Justo
    • ahorro y crédito, como formas privilegiadas de aumentar la autonomía y la base de operación colectiva
    • perspectiva de género, para enriquecerse de la voz y los aportes de las mujeres en toda iniciativa social
    • salud, nutrición y alimentación, para contar con mecanismos y prioridades que fortalezcan a las personas en su accionar social
    • participación ciudadana, autonomía y gobierno propio, como modo de incidir en las decisiones que tienen que ver con la vida cotidiana
    • capacitación, educación y formación de promotoras y promotores en diverso ámbitos, a fin de que con mejor preparación de sus integrantes, las organizaciones estén en mejores condiciones de asumir en sus manos sus procesos.

Las organizaciones civiles se saben parte de intervenciones sociales complejas, en las que a veces los diferentes socios institucionales han sido generadores de dependencia y clientelismo , cuando no de corrupción y violencia, aunque hay creciente conciencia y experiencia de la necesidad de intervenciones estatales de carácter democrático para asumir responsabilidades que son del gobierno y esquemas de sinergias que puedan conjugar las diferentes fuerzas y recursos para luchar contra las causas de la pobreza.

3. ¿Con qué herramientas? Instrumentos de acción social

3. 1 Instrumentos para el desarrollo económico y la sustentabilidad

La sustentabilidad tiene que ver con dimensiones económicas, productivas, comerciales, ecológicas, de consumo, tecnológicas, sociales, culturales, educativas y éticas. Parte del conocimiento de las cuencas y del manejo del agua, frente a lo cual hay muchos saberes acumulados, sobre todo en las regiones de mayor escasez.

Existen variadas propuestas de agricultura, agroforestería orgánica y de economía campesina que comprenden por un lado diversos productos como: café, maíz, frijol, amaranto, silvicultura, miel y otros; diversificación de cultivos, tecnologías propias y nuevas; así como formas organizativas de trabajar en la tradición de las cajas de comunidad, la solidaridad y la reciprocidad.

Los permanentes precios bajos para los diversos productos: miel, café, maíz, frijol, cacao y otros han ido llevando a las comunidades a explorar otras estrategias que tienen que ver con el estudio de mercados, incremento de vínculos de comercio justo, ecoturismo y diversificación de fuentes de ingreso.

Entre otras estrategias de intervención se encuentran por lo menos los siguientes paquetes:

  • certificación del café orgánico, con todo lo que ello implica de saber cultivar, preparar terreno, semillas, tecnología, sustentabilidad, sombra, asesoría, relaciones, capacitación y comercialización en bosques mesófilos. Esto implica al menos: un diagnóstico comunitario del estado y manejo de los recursos naturales, ordenamiento territorial, programas de desarrollo sustentable, evaluación de consumo de leña, agricultura sustentable, huertos familiares, conservación de áreas de biodiversidad forestal, tecnología del café orgánico y certificación del mismo.
  • desarrollo de tecnologías y estrategias de intervención en regiones distintas en relación al amaranto orgánico, que además de los aspectos señalados para el café, ha implicado también experimentación científica y producción de herramientas, semillas y aparatos propios para la producción del amaranto.
  • Conservación y cosecha de agua en selvas secas como en la cuenca del río Copalita en las montañas y costas de Oaxaca, con todo lo que implica de relación con autoridades y asambleas municipales y comunitarias a través de mecanismos que combinan participación democrática, tecnología ecológica e inserción en mercado agrícola y turístico, en la zona de gran turismo de las bahías de Huatulco.
  • recarga y conservación de acuíferos en Xochimilco construyendo vínculos con comisariados ejidales y bienes comunales en el área metropolitana de la ciudad de México, produciendo cultivos intensivos rentables, de manera tal que puedan equivaler al valor de mercado de la tierra de la zona de referencia
  • Fondos Rotativos Autogestivos, que implican capacidad de ahorro y crédito, formación y vínculos con Consejos Municipales Rurales, comités de vivienda, cadenas de vida, proyectos productivos locales relacionados con demandas microarregionales, fondos rotativos autogestivos,y otros aspectos
  • Agendas Ciudadanas, como complejos mecanismos de relación con candidatos de los diferentes partidos políticos, para colocar en el centro las demandas y las agendas de las comunidades y ejercer un contrapeso real y permanente a las estructuras políticas trienales. Implican diagnóstico, priorización, presentación pública, capacidad de convocatoria y de seguimiento puntual de los aspectos prioritarios.

3.2 Aspectos organizativo administrativo

En las organizaciones civiles se promueven formas asociativas entre los sectores campesinos, indígenas o populares, en las que se procuran formas de toma de decisión democráticas, aunque a veces también existen tradiciones paternalistas y autoritarias.

En varias de las experiencias se han desarrollado perspectivas importantes de ahorro y crédito como dispositivos fundamentales que aumentan la asertividad, la capacidad de autogestión de individuos y organizaciones, de rendición de cuentas y la preparación de cuadros técnicos especializados. Ahí el desarrollo de capacidades de contabilidad y administración es requerido para dar solvencia y eficiencia a estas formas de solidaridad económica. En la medida que los procesos avanzan van requiriendo también de planeación estratégica participativa, de evaluaciones y seguimiento, a fin de optimizar sus escasos recursos y salir al paso a los problemas.

3.3 Dimensiones culturales

En casi todas las experiencias se llevan a cabo estrategias de formación de promotores especializados en agricultura orgánica, salud, nutrición, vivienda, cuidado de bosques, atención a niños o jóvenes, cuidado de discapacitados, y otros muchos campos. Se da importancia a una pedagogía de la educación popular que incluye a las personas como sujetos de sus propios procesos y los dota de saberse o "experteces" que tienen que ver con el desarrollo del conjunto de la organización.

Un aspecto muy presente es el trabajo orientado a las mujeres, a su autovaloración y dignidad y a la valoración del conjunto de las comunidades u organizaciones del papel de la mujer en la incidencia pública en el desarrollo, ya sea con una perspectiva explícita de género o sin ella.

Al revalorar a la mujer y sus prácticas la comunidad y las organizaciones se enriquecen. Es necesario señalar que en la cultura rural este aspecto es delicado y requiere de una estrategia fina para no polarizar sino para avanzar en la capacidad colectiva de resolver los problemas comunes.

De la misma manera la formación en el campo de los derechos humanos, de todos los derechos humanos: civiles y políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales es frecuentemente una forma de que las comunidades y organizaciones avancen en condiciones de exigibilidad de sus derechos frente a gobiernos locales, estatales o federal. En estos terrenos se han desarrollado algunas experiencias en que las organizaciones civiles han sido contrapesos autónomos para el ejercicio de gobierno o de presupuestos municipales, estatales o federales que tienen que ver con el bien público.

La oferta de las organizaciones civiles se complementa con la educación, ya sea especializada para abordar nuevas responsabilidades y tareas productivas, técnicas, tecnológicas, ecológicas o comerciales, ya sea orientada a la formación de promotores y promotoras en salud, ahorro, cultura comunicación y otras actividades. Esto también permite caminos para dar a conocer y defender el derecho de los pueblos indios a la libre determinación y a la autonomía.

Otros aportes de la intervención civil en el impacto regional tienen que ver con la variedad de submundos a los cuales se dirige la intervención promotora o educativa: producción, administración, comercialización, tecnologías orgánicas o apropiadas, ciudadanía, salud, alimentación, interculturalidad, comercio justo, gestión de recursos, participación de la mujer, derechos humanos, inclusión de las y los niños y jóvenes en el quehacer comunitario u organizacional, derechos de las y los discapacitados, articulación con otras organizaciones civiles locales, regionales, nacionales e internacionales, y otros, de tal manera que desde diferentes lugares de trabajo civil se va apuntalando una construcción nueva de tejido social que incide en el posicionamiento ante el desarrollo local. Se concibe la intervención civil como la acción dentro de un sistema complejo de relaciones en el cual se puede incidir al construir sinergias desde diferentes lugares de la vida cotidiana de la gente y de las organizaciones y comunidades.

4. ¿Con quién se relacionan? Interlocuciones

¿Quiénes son los destinatarios del discurso y de la acciones sociales públicas de las organizaciones civiles? ¿A quién dirigen su voz y su actuar?, ¿con quiénes intercambian sentidos de su quehacer?

Me parece que si pudiéramos esquematizar las prioridades de los intercambios de sentido con diversos submundos que van apareciendo en los productos elaborados por las organizaciones, expresándolo en círculos concéntricos de interlocuciones1, en el círculo central y primera prioridad están sin duda las comunidades, organizaciones sociales y las personas agraviadas en sus derechos elementales; en el segundo círculo están las organizaciones civiles locales, regionales o nacionales con las que se tienden puentes de comunicación y de acción conjunta, a fin de tener mayores posibilidades de incidencia en campos complejos que rebasan lo estrictamente local. A partir de aquí los otros círculos externos de interlocución pueden variar en el orden de importancia, aunque en términos generales siguen el siguiente orden: en el tercer círculo está la relación con agencias o mecanismos financieros, sean estos locales, nacionales o internacionales; en el cuarto círculo de interlocución se compartiría la relación con iglesias y autoridades y gobiernos municipal, estatal o federal, como Indesol, INI, Instituto de la Mujer, y otros; y en el quinto círculo se encuentra la interlocución con universidades o instituciones académicas o científicas, organizaciones y partidos políticos, legisladoras o legisladores; en un sexto círculo a veces se encuentra la relación con otras instituciones, como podrían ser instituciones de asistencia privada, grupos empresariales y otros.

5. Incidencia en el desarrollo local. ¿Qué se ha logrado ? 2

El desarrollo local tiene que ver con conjuntos de capacidades que se van construyendo en las comunidades y localidades para que sus diversos actores, conjugando fuerzas diversas, puedan avanzar más allá de acciones focalizadas o puntuales. Ahí las acciones puntuales tiene que formar parte de una estrategia compleja y múltiple de intervención social, que en manos de los actores locales se acerque cada vez más a formas autogestivas que consideren la complejidad de las problemáticas y relaciones sociales vividas cotidianamente.

El desarrollo local parte de los actores afectados a nivel local, de adentro hacia fuera. A veces actores externos que intervienen en las comunidades sin tomarlas en cuenta, rompen equilibrios y distorsionan profundamente la vida cotidiana y las posibilidades de desarrollo local. Para no cometer errores graves se necesita un buen diagnóstico local/regional, formación de sujetos capaces de gestionar su propio proceso, estrategias adecuadas de producción con buenos paquetes de tecnología sustentable, una estrategia para el uso y conservación del agua, saberes hacer específicos, capacidad de ahorro, de administración y autoorganización, de vínculos con mercados, de relaciones con iglesias y gobiernos, es decir , una estrategia compleja de acción de mediano y largo plazo que implica formas democráticas de tomar decisiones y asumir responsabilidades de manera colectiva y organizada.

6. Recomendaciones surgidas de la experiencia

a) La sistematización dio cuenta de ausencias importantes de política gubernamental en los siguientes campos:

    • estrategia integral de producción y desarrollo agropecuario local
    • política integral hacia los migrantes: causas, atención, remesas
    • devastación ecológica progresiva del campo mexicano. Aquí se hace evidente una profunda tensión: la privatización de los recursos naturales lleva a que una empresa se preocupe por la máxima ganancia, sin tener siquiera la posibilidad de ver la totalidad de vínculos e implicaciones que el recurso natural tiene con la vida en el mediano y largo plazo de un conjunto de comunidades y de ecosistemas. El ejemplo más claro sería un balance de cien años de concesiones forestales. La privatización opera en sentido contrario de la responsabilidad del medio ambiente para conservarlo para las generaciones futuras. Por el contrario, cuando las comunidades que viven en determinado ecosistema asumen responsabilidades ecológicas con organización y asesoría oportuna pueden hacerse cargo más fácilmente de la totalidad de las implicaciones que el uso racional de los recursos requiere para conservar y desarrollar el medio ambiente.

El gobierno cuenta con un diagnóstico parcial y sesgado de las causas de la pobreza que lo lleva a colocar sus principales cartas en la atención focalizada de los pobres y no en la generación de sinergias sociales, civiles y gubernamentales para incidir en el desarrollo local, y dando por lo mismo mayor apoyo a estrategias asistenciales que a estrategias de desarrollo de corto, mediano y largo plazo que puedan incidir en un verdadero desarrollo local. Los programas focalizados de apoyo a los más vulnerables no resuelven sin otro conjunto complejo de acciones y de actores, la generación de alternativas de desarrollo sustentable de mediano plazo. Por lo tanto, la sinergia de actores sociales, civiles y gubernamentales es fundamental. Aquí se constata la existencia de pocas experiencias exitosas.

b) Las organizaciones civiles aparecen desarrollando diversas estrategias, instrumentos y paquetes de intervención en terreno que ofrecen pistas y elementos para configurar modelos de intervención como son:

  • Contar con un diagnóstico local que si es rural comprende una lógica de cuenca, recursos, saberes específicos.
  • Valorar saberes y prácticas locales.
  • Desarrollar formas de planeación y gestión participativas.
  • Atender simultáneamente varios frentes de manera sinérgica: empleo; ahorro; salud, alimentación y nutrición; capacitación técnica; conocimiento y defensa de los derechos humanos, económicos, sociales, culturales, ambientales, civiles y políticos; creación de condiciones para la participación equitativa de las mujeres.
  • Trabajar sobre componentes de sustentabilidad, poder local/municipal, articulación de sectores sociales, interculturalidad, democratización, dimensiones étnicas, éticas y religiosas.
  • En relación al modo de intervenir, se explicita una pedagogía o una metodología que parte de la educación popular.
  • Capacitación de nuevos cuadros de organización y dirección, conforme el proceso mismo lo va requiriendo.
  • Conjugación voluntaria y sinérgica de actores diversos en orden a convenios y al fortalecimiento de las capacidades autogestivas y de incidencia en el desarrollo: autoridades locales, municipales, estatales, federales, instituciones eclesiales, académicas, organizaciones civiles locales, regionales, nacionales e internacionales.

El desarrollo de estas estrategias de intervención implica convenios explícitos e implícitos entre organizaciones sociales, comunidades y organizaciones civiles en los que quede claro el papel y responsabilidades de cada uno en el proceso. Lo mismo tendría que hacerse con las intervenciones gubernamentales.

c) Los gobiernos:

  • Caminar hacia acciones de gestión de múltiple aspectos de la vida cotidiana de una comunidad u organización.
  • Identificar áreas en las que la acción del Indesol se puede conjugar con otras áreas de gobierno para incidir en desarrollo local, tales como comercialización del café, comercio justo, mecanismos para traer remesas del extranjero, educación de consumidores y otros.
  • Negociar al interior del gobierno perspectivas de mediano plazo, absolutamente indispensables para el desarrollo local y la lucha contra las causas de la pobreza.
  • Escoger regiones para definir acciones conjuntas con organizaciones sociales y civiles en microcuencas.
  • Articular lógicas de redistribución individual o familiar de renta con lógicas organizativas, de salud, de ahorro y productivas propuestas por las mismas organizaciones campesinas e indígenas, en un contexto de corresponsabilidad, de tal manera que se sumen esfuerzos de salud y educación con estrategias de desarrollo sustentable de mediano y largo plazo.

Notas

   

Descargar este artículo   Imprimir


Este website esta bajo la licencia de Creative Commons Licence
Cualquier material de esta revista puede reproducirse libremente de forma impresa o electrónica sin previa autorización, siempre que se cite como  fuente a la Revista Futuros y su uso no sea con fines comerciales. Agradeceríamos ser informados y que se nos hiciera llegar una copia o referencia del material reproducido.
Se exceptúan de la libre reproducción los materiales tomados de otras fuentes; para reproducir estos artículos debe pedirse autorización a la fuente original.

Las opiniones expresadas en los artículos son de los y las autores y no de Rostros y Voces  o de Citizen Digital Facilitation
Los invitamos a enviarnos sus colaboraciones, las cuales serán  publicadas de ser seleccionadas por la dirección de la revista.
Si tiene problemas o preguntas relacionadas con esta Web, póngase en contacto con el Equipo Futuros.
Última actualización: