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Parte 3 /4
Eficacia y limitaciones de la titulación de tierras a
indígenas y afroamericanos
En esta sección se examinan los efectos de estas formas
de adjudicación en cinco requerimientos básicos ligados con la tierra
señalados por indígenas y afroamericanos:
-
seguridad en el ejercicio y mantenimiento del dominio,
-
protección de la integridad social y cultural;
-
acceso al uso fácil y al manejo apropiado de los
recursos naturales y a una base alimentaria adecuada;
-
contribución al desarrollo sostenible con identidad; y
-
logro de un grado razonable de autonomía en el manejo
de sus propios asuntos y de participación en los asuntos nacionales.
Seguridad en el ejercicio y mantenimiento del dominio
Esta seguridad se asocia a dos factores: el reconocimiento
de las comunidades y pueblos indígenas o afroamericanos como personas
jurídicas, y la solidez legal de los títulos de propiedad. Por la base
constitucional, de instrumentos internacionales, de leyes ordinarias y de
jurisprudencia en que se apoya, la figura del resguardo ofrece, en Colombia,
sólidas garantías de seguridad a los indígenas. Aunque sin la misma
tradición, los llamados "territorios colectivos de comunidades negras" en
ese país cuentan con una respetable base legal. Algo similar podría decirse
de las comarcas indígenas en Panamá. Además, las comarcas, los resguardos y
los territorios de comunidades negras otorgan a sus titulares plenas
capacidades para el ejercicio de sus derechos.
En Ecuador, la diversidad de figuras empleadas, sin un claro
y coherente ordenamiento de atribuciones y derechos de las comunidades, deja
serias dudas sobre la eficacia de estos modelos para conseguir la seguridad
y estabilidad en el dominio de la tierra.15 En Brasil y Costa
Rica, el Estado ha definido y adoptado regímenes especiales para administrar
las tierras con algún margen de autonomía de las comunidades en la toma de
decisiones. No obstante, la reserva de pleno dominio que en ambos casos
mantiene el Estado sobre las tierras perturba la tranquilidad de aquéllas.
Protección de la integridad social y cultural
La integridad social y cultural ha sido propuesta por las
organizaciones indígenas, y ahora también por las afroamericanas, como la
razón principal de sus reclamaciones y esfuerzos. También han señalado que
el logro de este fin se haya condicionado al reconocimiento de un amplio
margen de autonomía de gobierno, acceso a los recursos naturales y respeto a
su patrimonio cultural. Resulta razonable entonces la convicción de
indígenas y organismos que trabajan con ellos sobre las ventajas que, para
asegurar estas condiciones, representa un tipo de propiedad colectiva como
el de la comarca panameña o el resguardo indígena y el territorio de
comunidades negras en Colombia. Por el contrario, la ausencia de un régimen
de propiedad y administrativo claro en las figuras de titulación empleadas
en Ecuador parece crear dificultades para que las comunidades alcancen su
propósito.
Los regímenes de administración comunitaria de tierras
indígenas en Brasil y Costa Rica, aunque distan del grado de autonomía y
reconocimiento político administrativo otorgado a las comarcas panameñas y
los resguardos colombianos, representan un avance significativo frente a las
condiciones anteriores porque garantizan, en forma clara y explícita, la
capacidad de las comunidades para proteger sus formas organizativas y su
patrimonio cultural.
Acceso al uso fácil y al manejo apropiado de los recursos
naturales y a una adecuada base alimentaria
La mayoría de los pueblos y comunidades indígenas y
afroamericanos viven de los recursos naturales que les ofrece su entorno.
Las posibilidades de acceder a su uso y aprovechamiento se encuentran
asociadas a la forma de posesión de la tierra. La experiencia ha demostrado
a estas comunidades que pueden disponer de mejores opciones de vida
(cultivo, caza, pesca, recolección) sobre espacios amplios y colectivos, y
además, mantener sistemas de cooperación económica entre vecinos. Los
regímenes de resguardos indígenas y comarcas traen una normatividad bastante
clara de reconocimiento pleno del dominio y capacidad de uso de los recursos
naturales renovables de sus tierras con arreglo a las normas legales. Algo
similar sucede con las reservas indígenas en Costa Rica y las llamadas
tierras indígenas de Brasil. En Ecuador existe una gran falta de claridad
sobre los derechos indígenas en cuanto al régimen de las figuras de
titulación, ambigüedad que la Constitución de 1998 ha mantenido.16
El examen de este punto suscita otras inquietudes
importantes. Una se refiere a las grandes áreas de tierras indígenas a las
que se ha dado el carácter de parques naturales u otras áreas protegidas. A
manera de ilustración, los Cuadros 6.9, 6.10 y 6.11 muestran la información
sobre la situación de Colombia en esta materia. Se trata de un asunto en el
cual Brasil, Colombia, Panamá, Bolivia, Costa Rica y algunos otros países
han realizado avances concretos de conciliación para el manejo de estos
espacios. No obstante, son frecuentes en casi todos los países los
conflictos no resueltos entre el Estado y los ambientalistas con las
comunidades, que en la mayoría de los casos mantienen una ocupación
ancestral en estos territorios. En cuanto a los territorios de las
comunidades negras de Colombia, se presenta una limitación muy seria en esta
materia, ya que la misma ley que autoriza su creación excluye expresamente a
las zonas de parques de cualquier opción de titulación a su favor.
Cuadro
6.9:
Parques nacionales naturales de Colombia que concurren con resguardos
indígenas
|
Nº |
Nombre |
Región |
Localización
(departamento) |
Área
(ha) |
Indígenas
ocupantes |
|
1 |
Macuira |
Caribe |
Guajira |
25.000 |
Wayu |
|
2 |
Tayrona |
Caribe |
Magdalena |
15.000 |
Kogui-Arhuaco |
|
3 |
Sierra Nevada |
Caribe |
Cesar y Magdalena |
383.000 |
Kogui-Arhuaco |
|
4 |
Santa
Marta Los Katíos |
Caribe |
Antioquia
y Chocó |
72.000 |
Arzario Embera |
|
5 |
Catatumbo |
Andina |
Norte de Santander |
158.125 |
Barí |
|
6 |
Paramillo |
Andina |
Antioquia
y Córdoba |
460.000 |
Embera |
|
7 |
Las Orquídeas |
Andina |
Antioquia |
32.000 |
Embera |
|
8 |
Puracé |
Andina |
Cauca |
83.000 |
Coconuco |
|
9 |
El Cocuy |
Andina |
Boyacá
y Arauca |
306.000 |
W´ua |
|
10 |
El Tuparro |
Orinoquía |
Vichada |
548.000 |
Zicuani |
|
11 |
Amacayacu |
Amazonía |
Amazonas |
293.500 |
Ticunas |
|
12 |
Cahuinarí |
Amazonía |
Amazonas |
575.500 |
Miraña |
|
13 |
La Paya |
Amazonía |
Putumayo |
422.000 |
Witoto |
|
14 |
Nukak |
Amazonía |
Guainía |
855.000 |
Nukak |
|
15 |
Puinawai |
Amazonía |
Guainía |
1.092.500 |
Curripaco-Puinawi |
|
16 |
Munchique |
Pacífico |
Cauca |
44.000 |
Paez |
|
17 |
Sanquianga |
Pacífico |
Nariño |
80.000 |
Afrocolombianos |
|
18 |
Ensenada
de
Utría |
Pacífico |
Chocó |
54.300 |
Embera
Afrocolombianos |
|
Total |
|
|
5.498.425 |
|
Cuadro
6.10:
Síntesis de la concurrencia de parques
y resguardos indígenas en Colombia
|
Parques |
Número |
Área
ha |
% |
|
Sin ocupación
indígena |
25 |
3.536.978 |
40 |
|
Con ocupación
indígena |
18 |
5.498.425 |
60 |
|
Total |
43 |
9.035.403 |
100 |
Fuente:
Ministerio del Ambiente, Colombia, julio de 2001.
Cuadro
6.11:
Inversión pública en resguardos indígenas
de Colombia entre 1994 y 1999
|
Año |
Partida girada
(en
millones de pesos) |
%
Incremento |
Resguardos
beneficiados |
Población |
|
1994 |
12.046 |
- |
364 |
439.267 |
|
1995 |
16.099 |
34 |
364 |
478.347 |
|
1996 |
22.125 |
37 |
412 |
503.452 |
|
1997 |
27.142 |
23 |
442 |
511.682 |
|
1998 |
33.116 |
22 |
470 |
522.682 |
|
1999 |
39.505 |
19 |
509 |
590.990 |
Fuentes: DNP,
DDT, FDT, diciembre de 2001.
Contribución al desarrollo sostenible y con identidad
La ausencia de estudios sobre la incidencia, que en materia
de desarrollo y mejoramiento puedan haber tenido las acciones de titulación
colectiva en las comunidades beneficiarias, no permite un mayor análisis
sobre el tema. Un indicio muy claro sobre las ventajas de bienestar que
ofrece el sistema colectivo de titulación lo constituye la voluntad casi
unánime de las comunidades indígenas aún pendientes de titulación para que
se les reconozca su tierra bajo esta modalidad. También se debe considerar
el caso de Colombia, donde existe la demanda de parceleros de antiguos
resguardos disueltos para que éstos les sean reconstituidos legalmente.
Logro de un grado razonable de autonomía en el manejo de
sus propios asuntos y de participación en los asuntos nacionales
La revisión de los ordenamientos que rigen las comarcas
panameñas, los resguardos y territorios de comunidades negras de Colombia,
las reservas indígenas en Costa Rica y las tierras de indígenas en Brasil
indica que estos regímenes han logrado un avanzado grado de autonomía de
indígenas y afrodescendientes (en el caso colombiano), el cual se proyecta
en la administración del territorio y los recursos y la definición de planes
de mejoramiento, en la formalización de acuerdos con otras entidades, en la
participación en la vida política nacional17 y en el manejo
de sus asuntos de justicia.18 Aun en el caso de Ecuador, donde
los ordenamientos legales no han aportado elementos sólidos para que las
comunidades puedan manejar sus propios asuntos con fluidez, claridad y
validez legal de sus actos, la sola tenencia colectiva de la tierra ha
proporcionado espacios para que puedan desarrollar algunas iniciativas de
mejoramiento y desarrollo siguiendo sus propias formas de gobierno
tradicional.
El desarrollo con identidad y sus agentes
Los pueblos y comunidades indígenas y, más recientemente,
las comunidades afroamericanas, han expresado en diversas oportunidades su
interés en el tema del desarrollo, y de la cooperación técnica y financiera
para conseguirlo. No hay uniformidad en las concepciones de desarrollo y
mejoramiento, ni tampoco en los nombres que debe dársele. Sin embargo, en
las fuentes consultadas aparecen apreciaciones que podrían dar una idea
aproximada del desarrollo autónomo sostenible —o con otras denominaciones—
que los indígenas desean, y que algunos sectores designan como desarrollo
con identidad:
- Debe respetar las formas de vida de las comunidades y contar con su
participación libre y constante.
- Todo proyecto o acción de desarrollo debe articularse en un plan de
ordenamiento y gobierno del territorio.
- Si tal plan no existe, debe prestarse apoyo a su formulación.
- Todo plan de ordenamiento y de gobierno del territorio y todo proyecto
o acción de desarrollo deben incorporar el componente de capacitación.
- Debe ser ecológicamente viable.
En buena parte, estas formulaciones han sido clara y
coherentemente recogidas y acogidas en ordenamientos y proyectos de
ordenamiento, internacionales y nacionales, en programas de gobiernos y en
lineamientos de trabajo de organismos como el Banco Mundial y el BID. Una
deducción obvia que surge es la necesidad de entender que en la tarea de
definición y búsqueda del desarrollo debe darse la participación y
cooperación activa y concertada de comunidades indígenas y afroamericanas,
gobiernos y organismos multilaterales de crédito y desarrollo. De allí la
necesaria revisión de los aportes y limitaciones de cada sector, según se
analiza a continuación.
Indígenas y afroamericanos
Como factores positivos del aporte indígena para el
desarrollo cabe señalar su carácter de sector social organizado; su
creciente poder de negociación; su conocimiento del medio físico que
constituye su espacio de vida y su adaptación al mismo, y su alto sentido de
la tolerancia y del diálogo como elementos de convivencia.
Entre las limitaciones figuran el bajo nivel de escolaridad
y de información técnica, la inexperiencia en el manejo de recursos
financieros y un escaso o muy reducido sentido de la acumulación.
Gobiernos
Como factores positivos en lo que hace a su contribución al
desarrollo indígena sostenible, podrían mencionarse su larga experiencia en
iniciativas de desarrollo con indígenas (fallidas o no, suponen una
experiencia acumulada), un avance en la adopción de instrumentos legales
relativos a indígenas y sus derechos, y una mayor capacidad y disposición
para atender las reclamaciones administrativas y jurisdiccionales de tales
comunidades.
Entre las limitaciones se encuentran la ambigüedad legal en
la mayoría de los países sobre el tema de recursos naturales en territorios
indígenas, la adopción de proyectos que contradicen las políticas indígenas
19, el temor en muchas entidades públicas a la vigencia de la
autonomía y al ejercicio del derecho a la participación, y el bajo nivel de
información y de conciencia sobre lo indígena.
Entidades financieras
Entre los elementos favorables de que disponen las entidades
financieras en apoyo al desarrollo sostenible de indígenas y afroamericanos
figuran su gran experiencia de proyectos con indígenas y la adopción de
instrumentos amplios de orientación en su trabajo; la manifiesta disposición
que han mostrado en los últimos años para obtener información sobre el tema
y la gran capacidad de que disponen para conseguirla; y el personal
calificado con el que cuentan para el estudio y definición de propuestas
ponderadas.
Entre las debilidades que podrían afectar las relaciones de
las entidades financieras con los indígenas y afroamericanos se pueden
mencionar la carencia de una información sólida sobre la realidad de las
poblaciones indígenas y afroamericanas; la falta de instancias de
comunicación con estas poblaciones, y la falta de una revisión crítica de
las experiencias propias y ajenas en planes y proyectos de desarrollo con
estas poblaciones.
Notas
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