Parte
1/5
Demandas
energéticas
El esquema económico y social en el cual estamos
inmersos, al menos una parte importante de la Humanidad, se une a consumos
energéticos crecientes, basados en gran medida en los combustibles fósiles,
que ya han alcanzado magnitudes preocupantes:
Estas dos cuestiones se unen a los problemas sociales y
ambientales que afectan a una gran parte de la Humanidad: guerras, desastres
naturales y migraciones entre otros, participando en ellos de manera
significativa.
Al mirar hacia delante, analizando como evolucionarán
nuestras demandas de energía, como puede cambiar la tecnología y cuales son
las fuentes energéticas disponibles, aparecen escenarios como el que se
recoge en la figura nº1. Es una hipótesis convencional, basada en las
estimaciones de aquellos que forman parte desde hace años de las
instituciones energéticas más significativas. (IEA)
Aun así, viendo lo que ocurre en la actualidad en el
entorno de los países y empresas que son la base del suministro energético,
aparecen dudas en que ese crecimiento que se dibuja en la demanda y oferta
de hidrocarburos pueda ser real:
-
Guerra en Oriente Medio, en un contexto de confrontación más o menos
explícito entre el mundo islámico y una parte de la sociedad occidental.
Las dos terceras partes de las reservas mundiales de hidrocarburos se
concentran en Asia Central, Oriente Medio y Norte de África.
-
Los precios de los hidrocarburos han crecido sensiblemente a lo largo
del año 2005, se mantienen en valores en torno a 60 $/bbl mientras los
costes de extracción se encuentran entre 5 y 20 $/bbl; señal de que hacen
falta inversiones importantes para poner mayores cantidades en el mercado,
pero que también las posibilidades reales de incrementar la oferta no
están claras.

Figura nº1.- Un esquema posible de evolución de la
demanda de energía primaria
En paralelo desde diferentes instituciones y organismos
se apunta a que la oferta de petróleo disminuirá a partir de una fecha entre
los años 2030 y 2050, incluso con las mejoras tecnológicas que se suponen de
aplicación futura en la explotación de yacimientos de petróleo. (TDBOT).
Pueden estar equivocados y esas fechas se desplacen a la
segunda mitad del siglo XXI, pero una elemental prudencia nos debería hacer
reflexionar, y trabajar en consecuencia, para dar soluciones a una crisis de
disponibilidad de petróleo, más si somos conscientes de que el acceso al
mismo ha sido el motor de diferentes guerras, y se apunta a que lo seguirá
siendo. (MENÉNDEZ Y FEIJOO)
Como se irá viendo a lo largo de este documento, las
demandas de hidrocarburos tienden a aumentar de manera significativa,
posiblemente llevándonos hacia una crisis, que después de las dos ya
vividas, la de los años setenta, con riesgos de desabastecimiento en algún
momento, y la actual de subida significativa de los precios, puede hacernos
pensar que "a la tercera irá la vencida".
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