Cambiando las definiciones
A pesar del evidente daño medioambiental, y con términos
como "sostenibilidad" y "desarrollo sustentable" cada vez más en uso, las
definiciones se mantienen cuestionadas. Los críticos argumentan que la
"sostenibilidad" es una palabra tan utilizada que ha perdido mucho de su
significado. Julianne Lutz Newton y Eric T. Freyfogle, por ejemplo, piensan
que "sostenibilidad" no tiene un objetivo específico, al confundir el
sustento de los sistemas naturales con otros objetivos y valores humanos.
Cuestionan la utilidad de la sostenibilidad cuando se sintetizan tendencias
como la tendencia salud humana/ justicia social, la tendencia biodiversidad/
procesos ecológicos, y la tendencia agraria. 33
Desde un punto de vista elemental, Paul Reitman señala que
"de seguro nadie simplemente quiere sostener un número máximo de seres
humanos organizados en sociedades, a sabiendas de que eso significa
estrictamente existencia, a niveles de sobrevivencia escasa".34 Al tratar
de desenredar y precisar definiciones, Julian Marshall y Michael Toffel
debaten el amplio rango del uso de "sostenibilidad", desde el simple
"término nuevo para prácticas sobre medioambiente y prácticas de control del
trabajo", hasta "un vasto y diverso conjunto de objetivos como la
eliminación de la pobreza y la gobernabilidad justa y transparente".
35 Más
adelante abundan acerca del trabajo de Abraham Maslow, Jerarquía de las
necesidades (Hierarchy of Needs), el cual va desde la
sobrevivencia física, las necesidades sociales e individuales, hasta los
valores artísticos y espirituales.

Jerarquía de las
necesidades de Maslow
Marshall y Toffel llevan estos conceptos al ámbito del
medioambiente natural y humano, y definen cuatro niveles de sostenibilidad,
como sigue:

Sugieren que imprecisiones sobre su significado han
conducido a devaluaciones del término "sostenibilidad", y que el más alto
nivel se debe precisar. Decidir qué asuntos permanecen en los tres niveles
más altos, cómo darles prioridad, y qué políticas los enfrentarían mejor
sigue siendo una formidable tarea.
La sostenibilidad, por tanto, parece estar mejor definida
más allá de los límites elementales de sobrevivencia, e incluye salud
básica, derechos humanos, pero permanece limitada al prescribir los sistemas
de valores. Esto lo deja como un término discutible y polémico –¿es la
democracia, por ejemplo, un valor primario del cual fluye la sostenibilidad,
o pudiera un sistema más autoritario estar mejor dotado para ordenar
prácticas sustentables (como las políticas de control de la natalidad en
China)? Sin embargo, también parece que, dado sus orígenes en informes y
conferencias internacionales, la sostenibilidad persigue sociedades humanas
sanas como objetivo último, pero percibe la salud medioambiental como
crucial también para alcanzar esta meta.
Más allá de una simple definición, el término sostenibilidad
ejemplifica la conciencia de que la conservación medioambiental sola es un
objetivo problemático, en la medida en que al actuar hacia el
fortalecimiento de la conservación siempre se involucran asuntos políticos y
sociales. De manera que Robert Paehlke defiende el término de la siguiente
manera: "El concepto, como el científico social, se centra en economía,
política pública y ética, más que en ciencias biológicas."
36 En dependencia
de la perspectiva que se tenga, la sostenibilidad puede ser una empresa
antropomórfica en la cual las ciencias sirven como instrumentos para
alcanzar grandes objetivos, o el medioambiente y las ciencias sociales deben
ser vistas como socios relativamente iguales.
A partir del papel central que desempeña la sociedad humana,
no sería realista pedir claridad en sus propósitos como se hace con las
ciencias naturales. Un grupo de científicos, sin embargo, propone "la
conexión de modelos de ecosistemas (un campo de la ecología relativamente
bien desarrollado) con modelos de sistemas humanos (...) pocos académicos de
cualquiera de estas áreas se ha comunicado con académicos de la otra; no
obstante, es esta combinación de disciplinas lo que hace falta para analizar
completamente los problemas medioambientales de hoy".
37 Estos modelos
teóricos intentan conexiones para simplificar una enredada y extraordinaria
compilación. Es un inicio. Las cuestiones de la sostenibilidad tenderán a
ser interpretadas en términos políticos amorfos, en un proceso al menos
parcial de improvisación.
El reto de la sostenibilidad, por tanto, es el de hacer
buena ciencia, recoger los mejores datos y analizarlos de tantas formas como
sea posible, es el de no aceptar ninguna teoría como final sino continuar
probando, repensando y revisando. Es también el reto de las comunicaciones y
conexiones, el de actuar dentro del ámbito social, el de retar a las
personas en sus suposiciones y su cotidiano de vida. Significa que las
ciencias no pueden continuar operando en un ámbito puro aisladas de la vida
cotidiana, sino deben estar íntimamente involucradas con la política y la
sociedad.
Notas