A nivel global, en el año 2001, ocurren fenómenos que
cambian drásticamente el tablero internacional: el 11 de setiembre, con el
atentado al World Trade Center y los atentados simultáneos a otros símbolos
de poder nacional (en especial al Pentágono), cambian las reglas de la Pax
Universal relativa tutelada por Naciones Unidas-OTAN y lideradas por la
potencia hegemónica que ve atacados su población, sus centros de poder, sus
símbolos y sus principios. Con los atentados del 11 de setiembre se pone en
cuestionamiento el poder de EEUU y su supremacía tecnológica-militar dejando
en evidencia la debilidad de sus sistemas de seguridad e inteligencia.
Surgen nuevos actores desestabilizadores del sistema internacional: redes
terroristas organizadas globalmente. Asistimos en el año 2003 a un espacio
mundial que parece organizarse de forma uni-multipolar1
con una potencia hegemónica mundial (EE.UU.) que comparte esferas de poder
con otros centros de poder pero intenta mantener su supremacía nacional a
nivel internacional.2
Este escenario tiene como telón de fondo la constitución de bloques
regionales que se articulan en el plano político y económico y no excluye a
ningún continente. Sin embargo el multilateralismo global, en su expresión
máxima de las Naciones Unidas/ONU, está en la mayor crisis de su medio siglo
de existencia, y la crisis de Irak de inicio del 2003 parece ser una prueba
más a su sobrevivencia, como ya sucedía con Kosovo en los años 90.
A nivel continental, las sociedades de América Latina/AL han
sufrido un fuerte deterioro social en los últimos años, de ello dan cuenta
una serie de estudios publicados desde diversos organismos internacionales3,
como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe/CEPAL, planteando
que "la situación existente en el 2002 pone claramente en evidencia la
brecha surgida entre las expectativas del nuevo modelo económico aplicado en
la región durante el decenio de 1990 y las perspectivas actuales de
crecimiento". El mismo estudio, estima que en el año 2002 AL sufrió una
caída del producto bruto interno del 0.8%, una reducción de un 1.5% en las
exportaciones y nuevas disminuciones en las inversiones externas.
Estos problemas sociales no son ajenos al Cono Sur del
continente aunque países como Uruguay o Chile parecen tener indicadores
favorables comparados con los países vecinos. Sin embargo, más allá de los
indicadores macroeconómicos que son recesivos de todas formas, la
fragmentación social está en aumento y ese es el llamado "Costo Social" que
no había sido ponderado en la década de los 90’ en la implementación de las
políticas que acompañaron el "Ajuste estructural" de estas sociedades. La
región venía golpeada (antes del Ajuste), debido a la crisis de la deuda
externa de los años 80 y se encontraba en camino de transición hacia la
democracia. El diagnóstico que se realizó desde Washington, fue el de unos
Estados demasiado intervencionistas y con fuertes legados de la fase
populista. La aplicación de recetas que funcionaban para países
desarrollados post-industrializados con características culturales,
políticas, sociales y estructurales diferentes entre sí y más aún en
relación a los PVD en especial de AL, no produjo equidad ni estabilidad
social. Ese problema ya resulta estructural y se afirma sin contestaciones
que más de la mitad de la población de AL se encuentra en situación de
pobreza4.
Los países del Cono Sur del continente americano no son
ajenos a las tendencias internacionales y llevan más de una década en una
experiencia de integración en el estilo de los llamados nuevos
regionalismos: el Mercado Común del Sur/Mrcosur. Es de destacar que los
procesos de integración regionales tienen una serie de consecuencias en los
temas de seguridad que superan a los intereses económicos o políticos que
dan su origen y en el caso del Mercosur se puede decir que la Integración
contribuyó a la seguridad. La idea de que el aumento del comercio reduce los
riesgos de conflictos ya defendida por Emmanuel Kant, en 1795, en
Perpetual Peace, es la misma lógica que un siglo y medio mas tarde lleva
a Robert Schuman y a Jean Monnet a plantear las bases y los principios para
la construcción de la Comunidad Europea.
El Mercosur significó también una cierta seguridad Intra-regional
(además de la seguridad extra-regional) ya que los cinco países tienen un
pasado reciente común: las décadas de los años 60 y 80 fueron marcadas por
dictaduras militares. La violencia represiva del estado durante los
regímenes militares sudamericanos en esa época constituyó "un fenómeno nuevo
tanto cuantitativo como cualitativo"5.
Se destacan especialmente los casos argentino y chileno donde "surgió un
singular e híbrido sistema de persecución y represión que en algún sentido
recuerda al doble estado teorizado por Erns Fraekel para el caso del Tercer
Reich". En los países de la región generalmente se oponían movimientos
guerrilleros de liberación nacional, hoy llamadas guerrillas urbanas.
Paraguay representaba de alguna forma una excepción, ya que el régimen
militar de Stroessner se mantuvo ininterrumpidamente en el poder desde 1954
hasta 1988, y no surgió ningún movimiento que se le opusiera de forma
armada. Pero como en el resto de AL, en la región de Cono Sur, la década de
los 80´ se caracterizó por los procesos de vuelta a la democracia y a la
institucionalidad tradicional. La década de los 90´ se inicia con la
creación del Mercosur y en términos económico - comerciales significó una
década de crecimiento, de atracción de inversiones y estabilidad económica y
política. Mientras que en el período las dictaduras militares, Brasil y
Argentina se veían como posibles enemigos y se vivía una tensión
considerable entre los mismos, el comercio y los acuerdos de cooperación de
los años 90’ posibilitaron la transformación de una rivalidad peligrosa en
una competencia comercial. La misma apreciación puede hacerse en relación a
la rivalidad que existía entre Argentina y Chile.
Por esto, es necesaria la visualización de futuros
conflictos políticos, sociales, religiosos, étnicos o por recursos
económicos, de forma de alertar a los actuales tomadores de decisión y a la
población en general, sobre el peligro que se corre si no se actúa teniendo
en cuenta los riesgos que enfrentan nuestras sociedades a futuro. Para el
estudio específico de los futuros conflictos en los países del Mercosur y
Chile (miembro asociado al Mercosur), se observa que entre estos hay una
fuerte reducción de rivalidades inter-etáticas y de las históricas presiones
fronterizas. La creación del Mercosur, posibilitó la integración fronteriza
mas que el quiebre entre fronteras. Las diferencias territoriales y
fronterizas entre Argentina y Chile parecen superadas aunque - persiste
cierta rivalidad implícita entre sus poblaciones, que no pasa de
percepciones mutuas competitivas y populares6.
Por otra parte, la política exterior de estos países los une en varios
frentes, no sólo a nivel regional sino también a nivel internacional en
diversos foros de negociación. Esto reduce la posibilidad de que se
enfrenten entre sí, lo que llevaría a suponer que en el horizonte 2010
quizás los mayores conflictos en la región no sean entre los Estados sino al
interior de los mismos (derivados fundamentalmente de la desigualdad social
en aumento), o que en el peor de los casos, los conflictos intra-etáticos
hicieran necesaria la intervención de terceros, ya sea a través de la
mediación de los gobiernos del Mercosur, la intervención directa de los
EE.UU con las consecuencias que acarrearía en la región o la intervención de
fuerzas de paz internacionales.
El retroceso económico de la región en los últimos dos años
y los acuerdos comerciales en negociación con otros bloques regionales ,
impulsan al Mercosur como defensa estratégica y como plataforma de inserción
internacional. Queda claro entonces, que es necesario abordar en la
actualidad la plausibilidad de los futuros conflictos intra-etáticos
derivados de la exclusión social en aumento, considerándolos como un
problema de seguridad nacional y de desarrollo sostenible en América Latina
mas que como procesos aleatorios y lejanos de orden interno.
Notas
1.
Concepto
desarrollado por HUNTINGTON, S.
2.
Para una
mejor comprensión de los principios rectores de las políticas exteriores de
G. Bush, ver sitios web de: Heritage Foundation y Project for the New
American Century.
3.
CEPAL
Globalización y desarrollo, 2002.
4.
Idem
CEPAL.
5.
Fenómeno
desarrollado en WERNER TOBLER, H en “Un siglo de Violencia. Apuntes de un
historiador” en BODEMER, K (Ed). Violencia y represión de conflictos en
América Latina. Nueva Sociedad, Venezuela, 2001
6.
De
la misma forma que los ciudadanos europeos nacidos en España tachan de
“gavachos” a los franceses, y éstos últimos hacen bromas continuamente sobre
los nacidos en Bélgica o el Reino Unido. Por lo que no se entiende que esas
herencias nacionalistas sean factores de conflicto de ningún tipo.