3. ESCENARIOS DE CONFLICTO EN EL AÑO 2010
Este estudio pretende hacer un primer acercamiento a los
potenciales conflictos que pudieran presentarse en los países del Mercosur y
Chile en el año 2010. Por lo tanto la construcción de este grupo de
escenarios tiene un primer corte geográfico que abarca al Cono Sur de AL y
un segundo corte de tipo temporal que fija el horizonte prospectivo en el
año 2010. Para la elaboración de los escenarios se partió de una breve
fotografía de la región y de cada país tomando como referencia la coyuntura
actual, relevando las características sociales, económicas, políticas,
institucionales culturales y étnicas para cada caso. Por lo tanto la
situación 2001-2003 se tomó como punto de partida para la construcción de
los escenarios 2010. El estado de situación de cada país se acompañó de un
relevamiento de actores sociales y políticos de relevancia en la actualidad
y que pudieran ser de interés para el estudio de futuros conflictos. Es
necesario resaltar, que a pesar de que este es un punto de partida anclado
en la situación presente, se reconoce que los MS que podrán liderar futuras
situaciones de conflicto pueden ser continuaciones de los MS como Nuevos MS/NMS
no existentes en la actualidad.
Estos pasos previos posibilitaron la construcción de al
menos 4 escenarios para los países de mayor peso geopolítico, geoeconómico y
demográfico de la región: Argentina y Brasil. A su vez se elaboraron algunos
escenarios y sub-escenarios específicos para Chile, Paraguay y Uruguay. En
este sentido, resultaría de interés realizar el ejercicio de cruzamiento de
estos escenarios y analizar la posible inter-relación entre los mismos.
En la elaboración de los escenarios se constató que desde el
año 2003, pareciera que además de la coyuntura internacional, el problema
del terrorismo y el narcotráfico, los conflictos en el 2010 en el Cono Sur,
podrían tener como ejes explicativos factores tales como: Inclusión e
identidad, la problemática campesina y el medioambiente, la seguridad
alimentaria y los transgénicos.
Inclusión e identidad: la cuestión étnica25:
"AL y el Caribe son un crisol de culturas donde la diversidad y
universalidad se mezclan y combinan. En la región viven mas de 400 pueblos
indígenas, unos 50 millones de personas que, paulatinamente, han ido
fortaleciendo su capacidad de organización política, de reivindicación de su
identidad étnica y de defensa de su cultura. (...) A principios del nuevo
milenio los pueblos indígenas, afrolatinos y afrocaribeños presentan los
peores indicadores económicos y sociales y tienen escaso reconocimiento
cultural y acceso a instancias de decisión pública. AL y C enfrenta un gran
desafío: la integración social requiere del reconocimiento y la valoración
de la diversidad cultural. Esto implica que los Estados, gobiernos y
sociedades reconozcan los derechos de las diferentes etnias, los incorporen
a la legislación y provean los medios necesarios para su ejercicio real.
Asimismo, las políticas de desarrollo deben abrir espacios que permitan a
estas poblaciones desarrollar sus potencialidades y compartir códigos
básicos de la modernidad, sin que ello conlleve la pérdida de su identidad.
"
La existencia de movimientos mundiales campesinos como la
Via Campesina, que aglutina a campesinos sin tierra, pequeños y medianos
productores, trabajadores agrícolas, mujeres rurales y pueblos indígenas,
que luchan contra la globalización de la economía y el hambre en el Mundo y
consecuentemente contra el Modelo Neo – Liberal, se encuentran en un fuerte
proceso de expansión y consolidación. Esta globalización de las
reivindicaciones campesinas trae aparejada una significativa y organizada
resistencia frente a la instalación de empresas transnacionales, a los
problemas medioambientales, a la utilización de fertilizantes y organismos
genéticamente modificados /OGM. El problema de los transgénicos no es ajeno
al Cono Sur, ya que los cuatro países del Mercosur tienen en diverso grado
producciones con OGM. En la Argentina, los cultivos transgénicos se están
multiplicando; el más notable es el caso de la soja, que se transformó en el
principal producto agrícola y tiene que enfrentar la oposición europea a los
transgénicos, oposición que podría extenderse a países latinoamericanos. A
pesar de que en la actualidad las poblaciones de estos países no se oponen
al cultivo y consumo de productos transgénicos en el futuro podrá ser un
factor de riesgo.
Se constata asimismo que el proceso integrador del Mercosur
frena todas las posibles fuerzas generadoras de conflictos inter-etáticos
entre sus miembros y Chile como país asociado. Esto explica que en la
actualidad y en un contexto de intensificación de la integración en los
próximos años, no parece plausible el advenimiento de conflictos inter-etáticos
en la región. Forzando la reflexión prospectiva, se identifican como
potenciales factores explicativos de conflictos regionales, los de carácter
meramente comercial. En este sentido los escenarios de conflicto entre los
miembros del Mercosur y Chile se visualizan como difíciles y pautados por
intereses sectoriales. En resumen, las posibles trabas que encuentre el
intercambio comercial, como ser resistencia al consumo de algún producto, o
el cierre a la entrada de productos (bloqueo de accesos por ejemplo), serían
rápidamente negociadas por las autoridades y resueltas las diferencias.
Notas