II. La elaboración de una estrategia de prevención de
conflictos por parte de la sociedad civil : CRIES, la Red Sur-Norte y el
Foro de Diplomacia Ciudadana.
Desde febrero de 2000, con anticipación a los
acontecimientos de S-11, se ha ido generando un proceso de convergencia
entre diversas redes de la sociedad civil de America Latina y el Caribe, y,
en particular, entre la Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas
y Sociales (CRIES), la Red Sur-Norte de Investigadores Sociales (RSN) y el
Foro de Diplomacia Ciudadana (FDC). Cada una de estas redes desarrolla
agendas específicas.
La Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y
Sociales (CRIES) - una red de 54 centros de investigación y organizaciones
no-gubernamentales del área del Gran Caribe (incluyendo Venezuela, Colombia
y México) ha desarrollado en los últimos siete años una serie de proyectos
regionales y subregionales de investigación y de programas de incidencia y
de consulta con la sociedad civil, básicamente orientados a promover la
participación de las redes y organizaciones de la sociedad civil en los
procesos regionales y subregionales en torno a diversos temas de importancia
regional y subregional (para mas detalles consultar pagina web
(www.cries.org).
La Red Sur-Norte de Investigadores Sociales, creada en el
año 2001, agrupa a investigadores sociales de América del Sur,
fundamentalmente orientados a desarrollar investigaciones regionales sobre
gobernabilidad democrática.
El Foro de Diplomacia Ciudadana es una red de redes, donde
participan mas de 30 redes latinoamericanas, caribeñas y norteamericanas, en
base a la convergencia en torno a una agenda orientada a fortalecer la
gobernabilidad democrática regional, la defensa de los derechos humanos y de
los derechos económicos, sociales y culturales, y la promoción de la paz y
seguridad regionales (ver pagina web
www.fdcweb.org).
El desarrollo de estas redes, previo a los acontecimientos
de S-11, ha estado signado, entre otros elementos, por la preocupación por
prevenir y enfrentar las amenazas a los logros y avances de los procesos de
consolidación y profundizacion democrática en América Latina y el Caribe y
los avances en el área de derechos humanos y civiles, y por la intención de
fortalecer a las organizaciones de la sociedad civil a nivel nacional y
regional, en el entendido de que este fortalecimiento es fundamental para el
desarrollo y consolidación de los sistemas democráticos.
Es importante señalar, en este sentido, que las
organizaciones y redes en cuestión: a) entienden que las funciones y
responsabilidades de los actores sociales en el marco democrático son
diferentes de las funciones y responsabilidades de los actores políticos (y
en especial de los partidos políticos), razón por la cual no buscan
sustituir a los mismos ni asumir sus funciones en el marco de la
gobernabilidad democrática; b) parten de la comprensión de la existencia de
diversidades regionales y subregionales, en función de diversas prioridades
asignadas a las respectivas agendas de la sociedad civil, y c) a partir de
esta comprensión, enfatizan las convergencias de carácter sectorial a nivel
regional.
Tradicionalmente, estas redes, como así también otras
organizaciones regionales de la sociedad civil, se orientaban al tratamiento
de agendas centradas en el desarrollo socioeconómico, los temas
medioambientales y de equidad, la lucha contra la pobreza, el libre comercio
y su impacto regional, y la defensa y promoción de los derechos humanos y de
los derechos económicos, sociales y culturales, como algunas de las
prioridades básicas de sus respectivas agendas.
En el marco de estas agendas, como lo señalábamos mas
arriba, el tema de la seguridad regional ha estado generalmente relegado a
un segundo plano, en tanto no estuviera asociado a la consolidación de los
procesos democráticos y la defensa de los derechos humanos y, en especial, a
la preocupación por evitar la transformación de las fuerzas armadas de sus
respectivos países en actores políticos, como ha ocurrido durante diversos
períodos de la historia reciente de América Latina y el Caribe con la
instauración de diversos regímenes autoritarios, particularmente en las
décadas posteriores a la finalización de la Segunda Guerra Mundial y,
especialmente, durante la década del setenta del siglo pasado.
En este contexto, el tema de la seguridad surge solo en
forma reciente en sus agendas, fundamentalmente en función de dos
componentes: a) la creciente preocupación de la ciudadanía por la seguridad
personal frente al incremento del crimen y de la violencia, y b) la
preocupación por el impacto regional de los acontecimientos de S-11, la
guerra contra el terrorismo global y las nuevas prioridades globales en
términos de seguridad.
Desde esta perspectiva, el tratamiento del tema de la
seguridad por estas organizaciones y redes de la sociedad civil de América
Latina y el Caribe se enfrenta con una serie de problemas.
En primer lugar, la frecuente falta de experticia y de
experiencia en estos temas y las dificultades inherentes a introducir
cambios en las prioridades establecidas en agendas emergentes de mandatos
surgidos desde las redes y organizaciones.
En segundo lugar, la dificultad de construir, a corto plazo,
un nuevo mandato para la definición de posiciones frente a los temas de
seguridad que exprese consistentemente las expectativas de estas
organizaciones, en tanto el proceso de construcción "desde abajo" requiere
de diferentes tempos.
En tercer lugar, el desarrollo tradicional de agendas
normativas y no propositivas de las redes y organizaciones de la sociedad
civil hace difícil traducir en propuestas concretas muchos mandatos surgidos
de estas organizaciones, en la interlocución con los gobiernos, las
organizaciones intergubernamentales, y los grupos de académicos y expertos.
En el proceso de construcción de agendas "desde abajo" y en
la promoción consecuente de interlocución y dialogo con gobiernos,
organismos intergubernamentales y grupos de académicos y de expertos, cada
una de las tres redes mencionadas inicialmente ha desplegado experiencias
convergentes.
CRIES ha desarrollado una metodología de investigación
participativa de la sociedad civil en el marco de los siguientes proyectos y
programas regionales y subregionales:
a) Gobernabilidad democrática, integración y sociedad
civil en America Latina y el Caribe (1997-2000, CRIES/INVESP); b)
Gobernabilidad democrática y seguridad ciudadana en Centroamérica
(1999-2001); c) Seguimiento de la sociedad civil del Tratado Marco de
Seguridad Democrática en Centroamérica (2001-2004); Observatorio de la
Integración del Gran Caribe (1998-2003); la implementación de consultas
en el Caribe y Centroamérica en apoyo de la iniciativa de Participa/FOCAL y
el Grupo Esquel orientada a presentar posiciones de la sociedad civil en la
Cumbre de las Américas realizada en Québec; y la creación, en 1997, del Foro
Permanente de la Sociedad Civil del Gran Caribe, con la participación de más
de 80 redes y organizaciones regionales.
Por su parte, la Red Sur-Norte desarrolla en la actualidad
proyectos de investigación sobre gobernabilidad democrática en diversos
países de América del Sur, en base a una visión regional. Si bien esta es
una iniciativa reciente, con una secretaría basada en el Centro
Latinoamericano de Economía Humana (CLAEH) en Uruguay, cuenta ya con el
aporte de un numeroso grupo de investigadores.
A su vez, el Foro de Diplomacia Ciudadana, ha estado
articulando el trabajo de mas de treinta redes de la sociedad civil a nivel
hemisférico, con especial énfasis en los temas de gobernabilidad
democrática, derechos humanos, promoción de la paz y de la seguridad
regional, y prevención de conflictos regionales.
En conjunto, las tres redes han iniciado en el año 2002 un
proyecto de "Mapeo prospectivo de conflictos en America Latina y el
Caribe" cuyos primeros resultados, en una fase preliminar, estamos
presentando en este número de Futuros, y que apunta a generar
insumos para la implementación, por parte de las redes y organizaciones de
la sociedad civil miembros del FDC, de un programa regional de prevención de
conflictos.
III. Un mapeo prospectivo de conflictos en América Latina y
el Caribe: avances preliminares.
Los primeros resultados, de carácter preliminar, se basan en
la preparación de una serie de artículos breves que analizan
prospectivamente, sobre la base de la actual situación sociopolítica de
algunas subregiones y países de América Latina y el Caribe, los focos
potenciales de conflicto para el próximo decenio, particularmente en función
del rediseño del poder global y del impacto de este proceso en la región. La
identificación de estos focos, a partir del desarrollo de escenarios
prospectivos preliminares, servirá, en una fase ulterior, para el desarrollo
de una estrategia conjunta de prevención de conflictos en la región.
En este sentido, los primeros resultados de este proyecto,
permiten identificar entre las redes y organizaciones de la sociedad civil a
nivel regional:
-
una creciente preocupación por el impacto de los cambios
globales, y en particular en el ámbito de la seguridad internacional,
sobre la región, especialmente a partir de la lucha emprendida contra el
terrorismo global;
-
una reiterada preocupación por la situación de la
seguridad ciudadana, los derechos humanos y la gobernabilidad democrática
en la región a raíz de estos cambios; y
-
en los escenarios prospectivos analizados, una mayor
tendencia al incremento de conflictos de carácter socioeconómico y
político a nivel nacional y transnacional que al desencadenamiento de
conflictos inter-estatales (al respecto ver numero 14 de la revista
bilingüe Pensamiento Propio, publicada por CRIES, con
resultados de un proyecto coordinado por Dialogo Interamericano).
Estas primeras conclusiones surgen de los trabajos
encargados a reconocidos investigadores de Centroamérica, el Caribe, el Cono
Sur, la región andina, Venezuela y Colombia, algunos de los cuales estamos
publicando en este número de Futuros, en particular y en
relación con el análisis inicial, los aportes de
Oscar Schiappa-Pietra sobre Perú,
Bolivia y Ecuador; de Manuel Orozco
sobre Centroamérica; de Socorro Ramírez
sobre el impacto del plan Colombia, y del equipo de la RSN conformado por
Cecilia Alemany,
Mara Adi,
Verónica Vidal,
Fernanda Pereira y
Lucía Pérez sobre el Cono Sur.