Una publicación de CDF     | Enlaces | Comentarios | Contacto | Búsqueda |

ISSN 1913-6196

Inicio Temas Autores Reseñas Libros Recursos digitales
Ediciones Documentos Multimedia Lectores opinan Entrevistas Nosotros
Año 2008 Vol. VI
Futuros 21
 Futuros 20
Año 2007 Vol. V
 Futuros 19
 Futuros 18
 Futuros 17
Año 2006 Vol . IV
 Futuros 16
 Futuros 15
 Futuros 14
 Futuros 13

Año 2005 Vol.  III

 Futuros 12
 Futuros 11
 Futuros 10
 Futuros 9
Año 2004 Vol. II
 Futuros 8
 Futuros 7
 Futuros 6
 Futuros 5
Año 2006 Vol.  I
 Futuros 4
 Futuros 3
 Futuros 2
 Futuros 1
 

Visítenos en el nuevo portal
Futuros 21

 

 LOS CONFLICTOS VIOLENTOS EN LA REGIÓN:
RETOS PARA LA SOCIEDAD CIVIL EN EL PRESENTE Y EL FUTURO

Por Amanda Romero Medina      

  Parte 6 / 6     

Conclusiones

América Latina y el Caribe enfrentan hoy una serie de retos respecto de los conflictos violentos, cuyo afrontamiento puede significar el crecimiento de oportunidades para prevenir su deterioro, ampliación u ocurrencia en el futuro cercano.

Uno de los elementos claves para que este afrontamiento sea exitoso radica en la calidad y la cantidad de información que las propias organizaciones sociales y populares de la región puedan conocer, difundir y utilizar con el propósito de anticiparse a eventos conflictivos, aprender lecciones de otros conflictos violentos o buscar formas de tratar los problemas desde la mirada de la sociedad civil.

El seguimiento de los acontecimientos regionales no debe entenderse solamente como un simple monitoreo con propósitos académicos, de observatorios ciudadanos que pueden pronosticar las tendencias, identificar los actores o dar cuenta del escalamiento de los hechos. El análisis de los factores en juego en este momento en la región obligan además, a tener una mirada que trascienda el espacio de los Estados nacionales y ubique las interrelaciones que se están dando entre factores como el económico, el político y el social, tomando en cuenta las dimensiones éticas que los atraviesan.

Una herramienta útil en el seguimiento de los conflictos violentos es la capacidad de las organizaciones de base, ONG, de iglesias y de otros sectores de la sociedad, preocupados por los efectos y los desarrollos de los conflictos violentos, es la investigación independiente de los hechos, la elaboración de informes alternativos a los de los Estados y la utilización de los mecanismos de información, divulgación, protección, promoción y defensa de los derechos humanos.

Pero, al propio tiempo, las organizaciones subalternas en América Latina y el Caribe tienen un acervo histórico muy valioso de relaciones fraternas entre los pueblos para la construcción de alternativas al uso de la fuerza en el manejo de los conflictos, sean éstos del orden privado o público. Por ello, propiciar los intercambios de saberes, las experiencias de trabajo y el desarrollo conjunto de proyectos y programas regionales, se constituye en uno de los ejes del quehacer hacia el futuro inmediato, potenciando los trabajos ya realizados en ese sentido y capacitando a otros y otras para que puedan replicar dichas experiencias.

Los conflictos violentos en el mundo de hoy tienen características diferentes a los de hace unas décadas, y eso es válido también para América Latina y el Caribe. Por tanto, se precisa una mejor apropiación de los conocimientos, metodologías y experiencias mundiales y regionales sobre el manejo y prevención de conflictos, a fin de incidir con más éxito ante los gobiernos propios, las instituciones multilaterales, los sectores académicos y las Organizaciones y Agencias No Gubernamentales.

En el desarrollo de estos proyectos y programas de fortalecimiento de las capacidades propias de las comunidades latinoamericanas y caribeñas, se deben considerar los aportes de la diversidad étnica, geográfica, cultural, generacional y de otro tipo involucrado en su población. La lucha contra todas las formas de discriminación no deberá ser entonces, un aspecto coyuntural referido a un evento de la ONU, sino un elemento que refleje una convicción y un compromiso serio desde las organizaciones de la sociedad civil latinoamericana y caribeña.

El sufrimiento acumulado en las numerosas experiencias violentas por las que ha atravesado la región, así como la capacidad de resiliencia que han demostrado los pueblos que se han visto sometidos a ellas, ofrecen un escenario valioso, de un acerbo de experiencias y lecciones aprendidas, que deben ser socializadas con más fuerza, no solo dentro de la región, sino con otras partes del mundo, en donde estas enseñanzas puedan ser de validez.

El tránsito de lo que en Colombia se llama la "Violentología", es decir, los estudios sobre la violencia y los conflictos violentos, a la "Pazología" o estudios encaminados a construir de manera colectiva una cultura de paz, que no desconozcan la diversidad humana existente, sino que pueda impregnar las relaciones entre las personas y los pueblos de la sabiduría del manejo y prevención de los conflictos para que éstos no se tornen violentos, exige de nuestra parte tomar medidas que en el corto plazo nos ayuden a informar sobre la naturaleza, los orígenes y las características de los conflictos violentos pasados y actuales, a fin de propiciar espacios de intercambio, apoyo moral y construcción de solidaridad inter e intra regional.

En el mediano plazo, la puesta en marcha de un esfuerzo concertado para la utilización, implementación y monitoreo de los mecanismos, instrumentos e instancias para la defensa, promoción y protección de los derechos humanos, en especial referidos a la lucha contra la impunidad a crímenes de Lesa Humanidad y crímenes de guerra, constituyen una esperanza que, pese a los obstáculos, podrá aportar importantes lecciones. Para ello, el trabajo en la reconstrucción del tejido social, las investigaciones y los procesos legales encaminados a mantener la memoria histórica, constituyen espacios a defender, promover y fortalecer en toda la región, a fin de garantizar que la paz que se construya tenga por base la verdad, la justicia y la reparación integral a las víctimas de cualquier forma de violencia.

Y a largo plazo, las tareas deberán tener un efecto concreto en incidir en las políticas gubernamentales y en particular de los Estados Unidos para detener o cambiar los enfoques que basan en el uso de la fuerza la solución de las disputas sociales, económicas y políticas que surgen de poderosos intereses contrapuestos.

Solamente la confianza de que los conflictos violentos pueden ser transformados, nos anima a decir, con el reconocido analista menonita, John Paul Lederach2, que "construir la paz en los conflictos actuales requiere un compromiso a largo plazo para establecer una infraestructura que abarque todos los niveles de la sociedad, que permita potenciar los recursos de la propia sociedad para la reconciliación y rentabilice al máximo la contribución externa"


Notas


Ir a:
 

Primera Parte
Segunda Parte
Tercera Parte

Cuarta Parte
Quinta Parte
Sexta Parte

Inicio: Prólogo    

Imprimir este artículo (Versión completa)   Imprimir


Este website esta bajo la licencia de Creative Commons Licence
Cualquier material de esta revista puede reproducirse libremente de forma impresa o electrónica sin previa autorización, siempre que se cite como  fuente a la Revista Futuros y su uso no sea con fines comerciales. Agradeceríamos ser informados y que se nos hiciera llegar una copia o referencia del material reproducido.
Se exceptúan de la libre reproducción los materiales tomados de otras fuentes; para reproducir estos artículos debe pedirse autorización a la fuente original.

Las opiniones expresadas en los artículos son de los y las autores y no de Rostros y Voces  o de Citizen Digital Facilitation
Los invitamos a enviarnos sus colaboraciones, las cuales serán  publicadas de ser seleccionadas por la dirección de la revista.
Si tiene problemas o preguntas relacionadas con esta Web, póngase en contacto con el Equipo Futuros.
Última actualización: