Parte 2/ 2
Las estrategias más cinco: algunos problemas
identificados
Básicamente quisiera mencionar los problemas vinculados a
la resolución de conflictos dentro de la comunidad de ONG’s y OSC’s, los
problemas vinculados a las relaciones entre los interesados primarios y
aquellos vinculados a la rendición de cuentas y la legitimidad.
Probablemente hay otros, pero estos se destacan en los documentos
analizados.
Los conflictos entre las coaliciones de ONG’s son
relativamente comunes. En algunos se limitan a la rivalidad entre sus
programas, como en el caso de Social Watch y CIBS, con su Convención
Antipobreza y su Pacto Antipobreza, respectivamente. Aunque hay algunos
niveles de divergencia, en la mayoría de los casos ambos grupos interactúan
con fines de abogacía. "Sin embargo, no hubo debate público. De hecho, el
ambiente de la ONU, dirigido fundamentalmente a presionar a los gobiernos,
no facilita la confrontación de puntos de vista opuestos entre las
organizaciones de la sociedad civil, como si el principio no escrito de
decisión consensuada fuera válido también para las OSC’s y las redes".
(Roque) En este caso, probablemente se debió alentar un esfuerzo más
conciente de discutir estos puntos de vista, como en el caso de las ONG’s de
mujeres en los procesos de El Cairo y Beijing. (Sen y Madunagu).
Parece que los conflictos fueron más agudos en el caso
del Comité Director de ONG’s de la Conferencia de Desarrollo Social, como
quedó plasmado en los documentos internos y por Tauli Corpuz. En este caso
el conflicto entre dos copresidentes y probablemente entre otros miembros,
surgió de las diferencias relativas a los procedimientos y a la aplicación
del reglamento interno. Se presentó como "una relación tensa. Se hicieron
reclamos y contrarreclamos de falta de rendición de cuentas y de
transparencia." (Tauli Corpuz). Estos reclamos fueron percibidos por muchos
de los caucuses, grupos y reuniones regionales como que tenían un impacto en
la eficacia de las ONG’s en lo referente al proceso de negociación. Como
resultado, tuvo lugar una discusión para evaluar el funcionamiento del
Comité Director y la búsqueda de un mecanismo menos riguroso, en el cual los
caucuses se pudieran volver a fortalecerse y renovarse. El camino hacia
adelante parece estar en la autonomía constructiva. En este caso, no se
pudieron resolver a través del mecanismo estructurado: el comité director, y
se busca una solución a través de un mecanismo alternativo. Aquí tampoco
parece haber un canal mediante el cual ventilar y confrontar tales
diferencias.
Los conflictos entre las organizaciones de la sociedad
civil están destinados a existir. Surgen de programas alternativos y
competitivos, de diferencias entre las dirigencias, pero también de
diferencias de poder y accesibilidad, como plantean Sen y Madunagu en su
trabajo sobre las revisiones de Cairo y Beijing + 5. En este caso las
diferencias de programa estaban ligadas a prioridades de programa norte sur:
derechos individuales o desarrollo engendrado. "A través de esfuerzos
sostenidos para construir alianzas, estas tensiones se eliminaron
gradualmente y se articuló y legitimizó a nivel global el programa de
justicia de género. Este…. consenso se ancló en la indivisibilidad, en el
carácter integral y en la universalidad de los Derechos Humanos… y en la
noción de que un medio que les ofrezca posibilidades es el prerrequisito
para hacer realidad los derechos de las mujeres." En otros casos no se
exploró este camino de discusión sustantiva.
Mientras que las ONG’s y OSC’s representadas en las
revisiones +5 podían discutir con sus bases y produjeron una agenda
consensuada, esto fundamentalmente se hizo con las organizaciones
intermedias, fueran ONG’s u organizaciones populares. No involucró de manera
especial a las organizaciones comunitarias ni a los interesados primarios en
general. Como apunta Kachingwe "los talleres y seminarios no se celebraron a
nivel de base/comunitario y fundamentalmente eran urbanos." Aunque las
comunicaciones electrónicas favorecen un intercambio intenso entre
partidarios situados en diversos puntos geográficos, aún se limitan a
aquellos que poseen teléfono y conexión a Internet. Los interesados
primarios están fundamentalmente excluidos. Además, el idioma y la jerga
utilizados en las reuniones internacionales incrementan esta exclusión.
Las organizaciones se enfrentaron a esto mediante el
establecimiento de plataformas nacionales (Roque), talleres regionales y
subregionales (CIBS, Kachingwe), boletines informativos y publicaciones (Dodds,
CIBS); pero no parece haber esfuerzos a nivel local por crear conciencia y
fortalecer las capacidades.
Por último, hay problemas vinculados a la responsabilidad
de las ONG’s y OSC’s que trabajan en las revisiones +5 de la ONU. Con
relación a la responsabilidad descendente ante su membresía, los grupos que
trabajan en el sistema de la ONU se diferencian por la posición social de su
membresía, poder financiero o informativo, fortaleza de sus ideas o lapso de
existencia. Si analizamos a los principales actores, notamos la siguiente
diversidad en la membresía: en el caso del Comité Director de ONG’s de la
Conferencia de Desarrollo Social, su base está constituida por el caucus,
los grupos especiales y las reuniones regionales; para Social Watch son las
plataformas nacionales; para los procesos de El Cairo y Beijing son las
mujeres y el movimiento femenino, incluyendo a organizaciones y personas;
para el foro de la sociedad civil de los ACP es una mezcla de ONG’s de apoyo
y redes y también seminarios y talleres de sus múltiples participantes; y
para los procesos de Kyoto se trata de un grupo de organizaciones
fundamentalmente medioambientales. Como demuestran Roque o el trabajo del
CIBS, ambos tienen mecanismos de responsabilidad ante su membresía y ante su
base.
La responsabilidad de las ONG’s y las OSC’s no debe
limitarse a su membresía y a su base, incluye también la responsabilidad
horizontal para con sus pares, pero también una responsabilidad más
estructural hacia la población y los ciudadanos en su conjunto. Como sugiere
Mwangi, la falta de un esfuerzo continuado en cuanto a la educación cívica,
disminuye la capacidad de lograr resultados en la mesa multilateral de
negociación. Esto va más allá de los esfuerzos que se hagan por divulgar las
actividades a través de publicaciones y páginas Web. Incluye el trabajo con
los medios de comunicación, pero también la movilización popular. Tiene que
ver con la transparencia y responsabilidad hacia otras ONG’s y
organizaciones de la sociedad civil con quienes comparten la mesa para
organizar campañas de abogacía. También incluye trabajar con y en algunos
casos fortalecer las capacidades de posnegociaciones de países en
desarrollo, como demuestra Kachingwe. Incluye la creciente aceptación por
las asambleas de la ONU de escuchar a representantes de ONG’s.
La legitimidad de las ONG’s y OSC’s no se deriva sólo de
las prácticas de responsabilidad y transparencia. También está vinculada a
los valores universales, estructurados en las Convenciones Internacionales
de Derechos Humanos y en la capacidad de luchar por su universalidad. Esto
plantea también el vínculo necesario entre legitimidad y eficacia en la
búsqueda de valores, visión y misión.
Las estrategias más cinco: algunas lecciones generales
¿Es que se pueden sacar algunas lecciones generales de la
participación de las ONG’s y OSC’s en los procesos de revisión + 5 a favor
de la abogacía de las ONG’s a nivel global?
¿Estructuras globales o alianzas flexibles?
Hay fuertes argumentos en favor de lo que hemos llamado
alianzas basadas en la autonomía constructiva como la mejor estructura de
organización y gobernabilidad para las ONG’s y OSC’s involucradas en la
abogacía internacional. Acercar a las redes, caucuses, alianzas regionales y
grupos especiales, en el proceso de interacción con las instituciones
intergubernamentales, requiere de soluciones que impliquen una organización
creativa, que al menos cumplan dos objetivos: convertirse en foro para
compartir los programas y, a través de las discusión de las diversas
perspectivas, lograr puntos de acción generales y consensuados; y, para
abrir espacios en la mesa de negociación a las OSC’s, fortalecer la
capacidad de negociación general frente a las instituciones internacionales.
Este tipo de alianzas autónomas creativas permite a cada grupo desarrollar
sus esfuerzos de abogacía y traer y compartir sus innovaciones y
creatividad, a la vez que le crea un espacio a la construcción del consenso
Las estructuras globales corren el riesgo de sobrevivir a su funcionalidad o
fortalecer a dirigencias irresponsables. La ausencia de un foro global,
comité director o estructura similar donde se reúnan los grupos rivales,
debilitaría la eficacia general de las ONG’s y OSC’s.
¿Legítima o responsable?
La responsabilidad y la legitimidad son temas cruciales
para las ONG’s y OSC’s que se ocupan de la abogacía internacional. Tienen
relación con las importantes cuestiones éticas que se les presentan;
cuestiones sobre la transparencia, la eficacia en la obtención de metas, la
devolución a su membresía y a su base, pero también a los participantes
primarios, en nombre de quienes ellas hablan, desarrollando asociaciones y
mecanismos de responsabilidad horizontal para con sus pares y evaluación
independiente. Mientras muchos de los esfuerzos de rendición de cuentas de
organizan en torno a las obligaciones para con la membresía y la base, no se
otorga suficiente esfuerzo a cuestiones más amplias de legitimidad y
responsabilidad tales como las mencionadas.
Ocupándose del conflicto
El conflicto debe asumirse como parte de las experiencias
de abogacía de las ONG’s y OSC’s. Agendas rivales, dirigencias fuertes,
diferencias en el acceso a las mesas de negociación, pero también
diferencias de poder, mejor ejemplificadas por el acceso a importantes
negociadores gubernamentales, información o recursos o conflictos más
estructurales referentes a la división norte sur. El primer paso en la
búsqueda de formas creativas de manejarlos es reconocerlos. Un segundo paso
crucial es la voluntad de discutir las diferencias de forma más abierta. La
experiencia del movimiento de las mujeres demuestra cómo esta voluntad
resultó clave para la obtención de resultados en el proceso de El Cairo y
Beijing. Un tercer paso es la construcción de espacios dentro de los
procesos de las ONG’s y OSC’s, donde las diferencias se puedan reconocer y
enfrentar. No necesariamente solucionará las diferencias, pero brinda
esperanzas de encontrar puntos comunes.
Colaboración o conflicto: tratando con los gobiernos
Todas las experiencias analizadas muestran que el trabajo
con los gobiernos y sus delegados es un elemento crucial para obtener
resultados. Mientras la mayoría de las ONG’s y OSC’s tienen relaciones
políticas complejas con sus gobiernos y generalmente forman parte de la
oposición democrática, en las negociaciones internacionales deben trabajar
con aquellos gobiernos que al menos sean favorables a los valores que
persiguen. Esto incluye amplias áreas de colaboración: fortalecimiento de
las capacidades, entrenamiento de las delegaciones en las áreas técnicas y
políticas, ayudando a establecer grupos nacionales sobre temas específicos
de la agenda o influyendo en la redacción. A veces esto se hace mediante
política interna: formando parte de delegaciones gubernamentales, a veces se
hace mediante presión externa. La colaboración con los gobiernos no excluye
el conflicto y la presión callejera. En muchos casos se necesita una
adecuada combinación de ambos para lograr resultados.
Intercambiando experiencias
Una última experiencia se vincula a uno de las
recomendaciones del FIM: la necesidad de sostener un intercambio más
sistemático sobre las experiencias de abogacía internacional. Siendo la
influencia en las negociaciones internacionales un área relativamente nueva
de la actividad de las ONG’s y OSC’s, ha tenido lugar un intenso proceso de
aprendizaje y un creciente aumento de la literatura sobre el tema.
Lamentablemente aún hay espacios limitados para la fertilización entre los
grupos que trabajan en diferentes escenarios internacionales. También es
necesario desarrollar mejores instrumentos de monitoreo de las actividades
realizadas por las ONG’s y OSC’s y eventualmente alerten de los problemas.
Sólo se logrará si derivamos lecciones más generales de nuestro trabajo.
Principales documentos consultados
- Dodds Felix, De los pasillos del poder a la
mesa global de negociaciones: El Comité Director de ONG’s de la Comisión
de Desarrollo Sostenible, en M. Edwards y J. Gaventa, Global Citizen
Action, Rienner, 2001.
- CIBS, La Sociedad Civil, la Cumbre de
Copenhague y la Gobernabilidad Internacional, Documento de Copenhague no.
13, CIBS.
- Kachingwe Nancy, Las Renegociaciones
Comerciales de Lomé IV, Valoración de las intervenciones de la Sociedad
Civil africana, FIM, 2001.
- Mwango Wagaki, ¿Cambio climático: Lecciones
para las OSC’s? FIM, 2001.
- Roque Atila, El proceso de Copenhague +5 y
la experiencia de Social Watch: notas para un debate, FIM, 2001.
- Sen Gita y Madanagu Bene, Entre
globalización y fundamentalismo: Justicia de Género en las Revisiones de
Cairo +5 y Beijing +5, FIM, 2001.
- Tauli Corpuz Victoria, La participación de
la Sociedad Civil en el proceso post-UNCED (Conferencia de Naciones Unidas
sobre Medio Ambiente y Desarrollo): Lecciones aprendidas, FIM, 2001.
- Consejo Económico y Social de Naciones
Unidas, Valoración del progreso alcanzado dentro del sistema de Naciones
Unidas, mediante la revisión de las conferencias, en la promoción de una
implementación integrada y coordinada y un seguimiento de las principales
conferencias y cumbres de Naciones Unidas en los campos económico social y
afines, Informe del Secretario General, E/2000/57
- Consejo Económico y Social, Implementación
de conclusiones aprobadas 2000/2 del segmento de coordinación del Consejo
sobre el seguimiento integrado y coordinado de conferencias,
particularmente el punto de vista expresado por las comisiones de trabajo,
Informe del Secretario General, E/2001/73.