Tomado
de El Habanero Digital, octubre de 2001, no. 210
Ver
tambien el libro"Energía
Piramidal Terapéutica ¿mito o realidad?
del Dr. Ulises Sosa
Las pirámides (del griego piro: fuego; y amid:
estar en el centro) son cuerpos geométricos que han sido venerados desde las
culturas antiguas hasta hoy.
Los egipcios vieron en estas construcciones una
manifestación de su poder, de la estabilidad de su civilización. La
fascinación por las pirámides fue en aumento al quererse descubrir su
significado y funciones. De forma inevitable, han continuado siendo objeto
de muchas y variadas especulaciones.
Pero no sólo se destacan las pirámides como monumentos de
las civilizaciones egipcia y maya. Diversas personas han podido constatar
que en su interior, ya estén cerradas o abiertas, suceden curiosos
fenómenos: las pilas secas se recargan por sí solas, el agua resulta más
pura, los alimentos duran más tiempo, las semillas germinan antes, los
dolores disminuyen, los chicos se tranquilizan, la meditación es más
profunda, la agilidad mental aumenta, el impulso sexual es más fuerte y los
procesos naturales de curación se aceleran. Otros han observado que se
desarrollan las capacidades para el estudio, deportes, las artes, se
restauran los filos de las navajas, pueden afinarse mejor los instrumentos
musicales, crece la voluntad para el abandono de vicios y se amplifica la
comunicación.
Estudiosos de la piramidología precisan que dentro de
los cuerpos piramidales se genera una concentración y circulación de
energía, que comienzan en cada uno de los cinco vértices y confluyen en el
área central. En esta área, las moléculas absorben las vibraciones por medio
de la resonancia y, al aumentar la energía, se expanden. De este modo, se
incrementa la circulación de energía hasta saturar la pirámide, para luego
salir hacia la atmósfera circundante.
Las pirámides deben ubicarse en lugares donde penetre la luz solar, y deben
alejarse de corrientes eléctricas, radios, televisores, equipos de música,
antenas, etcétera. Estos artículos impiden el libre flujo de energía hacia
los objetos, personas u otros seres vivos que se hallan cerca, además de
emanar iones positivos, es decir, energía negativa.
Los materiales más adecuados para su construcción son el
cristal, bronce, cobre y el aluminio, entre otros. Las de gran tamaño pueden
construirse con papel o cartulina, y sólo deben ajustarse a las medidas en
escala con respecto a la gran pirámide de Keops. Su tamaño variará de
acuerdo con las necesidades.
Una vez construida, deberá orientarse mediante una brújula,
con sus caras hacia los cuatro puntos cardinales. La orientación norte-sur
es la correcta debido a que esta línea magnética conduce la energía, la cual
al pasar por el centro de la pirámide, comienza a generar un campo de fuerza
que actúa sobre el elemento o problema a tratar. La zona de máxima energía
se sitúa en el centro de la pirámide (su tercio inferior), denominado Cámara
del Rey.
La energía piramidal en Cuba
Desde la década de los años 80, el país comenzó a mostrar
interés por esta novedad científica y, con el tiempo, el término "energía
piramidal" resultó cada vez más familiar para los cubanos relacionados con
el mundo de la energía, en específico, con el de la bioenergía.
Hace unos años, el doctor Ulises Sosa Salinas emprendió la
aplicación de la energía piramidal con fines terapéuticos. Algunas personas
asociaban su trabajo a prácticas oscurantistas, pero con una labor paciente
en la revisión de fuentes bibliográficas, de experiencias internacionales y
propias, el doctor Sosa se encargó de despejar las incógnitas. Una
demostración en Holguín echó por tierra toda duda. A mediados de 1998,
durante una Jornada Nacional de Ortopedia, tuvo la oportunidad de afianzar
los efectos curativos de la técnica.
Desde hacía meses, la doctora Pura Avilés, profesora de
larga experiencia en anestesia y compañera de curso del eminente ortopédico
Rodrigo Álvarez Cambras, sufría dolor e inflamación a nivel del tubérculo de
Lisfranc, en su mano derecha, lo cual le impedía realizar sus labores
habituales. El doctor Álvarez Cambra al tomarle la mano y comprimirle la
zona afectada apreció signos de dolor. Tras lo cual el doctor Sosa colocó
una pirámide de aluminio de 29 centímetros de base y lados iguales,
correctamente orientada hacia el eje norte-sur magnético de la Tierra.
La doctora-paciente a los cinco minutos informó sentirse
cierto cosquilleo (parestesia), a los 10 percibió sensación de pérdida de
sensibilidad (hipotesia) y de levitación, y transcurridos cinco minutos
después le fue retirada la pirámide, con la consiguiente conclusión: al
explorar nuevamente el doctor Álvarez Cambras la zona afectada comprobó la
ausencia del dolor e inflamación.
En el libro del doctor Ulises Sosa,
Energía piramidal
terapéutica, ¿mito o realidad?, se explica la aplicación de este
método en la esfera de la salud, basado en el restablecimiento del balance
energético de la persona enferma, mediante suministro de la energía vital
según su necesidad, a partir de la energía magnética concentrada en el
centro de la pirámide.
Hoy por hoy, servicios importantes de medicina en Cuba
aplican la energía piramidal. Fue iniciada la práctica de este tratamiento
alternativo en el policlínico centro de la ciudad de Camagüey, y
posteriormente llevada a la Clínica de Medicina Natural y Tradicional del
Instituto Superior de Ciencias Médicas "Carlos J. Finlay", donde se han
podido mostrar excelentes resultados en los procesos de dolores e
inflamación del sistema osteo-mioarticular (SOMA); aunque también en
afecciones propiamente quirúrgicas, como el dedo resorte, síndrome de túnel
carpiano y la enfermedad de Querrain.
Se asegura su extensión a varias patologías de otros
sistemas como el asma, hipertensión, afecciones dolorosas e inflamatorias de
partes blandas no relacionadas directamente con el SOMA, con acciones
analgésicas, antinflamatorias, bacteriostáticas, miorrelajantes y sedantes.
La ansiedad y la depresión, escabiosis, herpes simples, úlceras duodenales,
pépticas y varicosas, agotamiento extremo, ciatalgia, migraña, dolores
articulares, cervicitis, cefaleas, síndrome del túnel carpiano, psoriasis,
bursitis, conjuntivitis, hernia hiatal, hipertensión, dermatitis, artrosis,
gastritis, sacrolumbagia y artritis.
Las experiencias han sido varias. El doctor Meneleo
Montenegro Díaz, y las doctoras Lázara Perdomo e Ismar Hernández, elaboraron
un producto que denominaron crema piramidal, logrado al retener la
energía piramidal en un excipiente graso. Tras aplicarlo en casos de
alopedia ariata, obtuvieron resultados positivos en el tratamiento.
En 1996 la energía piramidal fue introducida en las cuatro
clínicas estomatológicas de Matanzas, donde el agua piramidal demostró sus
poderes antisépticos, antinflamatorios y cicatrizantes. En Cárdenas, las
investigaciones realizadas por la doctora María A. Ruiz le dieron su voto
contra patologías como gengivitis, exposición pulpar, hiperestesia.
Los estomatólogos matanceros comprobaron además, la
efectividad de la energía piramidal en la conservación del filo de las
fresas del areotor. En tanto, en Ciudad de La Habana, la doctora María
Isabel Mestre, obtenía buenas noticias en este campo de la exploración. Con
la cooperación del Instituto de Investigaciones de Materiales, tuvo
oportunidad de presentar los resultados de este trabajo en el IV Taller
Nacional de la Energía Piramidal, en 1998.
En Sancti Spíritus hubo varias experiencias en pacientes con
desórdenes de la psiquis, así como en la disminución e incluso
erradicación de las crisis epilépticas en niños. En Camagüey, el
especialista de segundo grado en Ortopedia y Traumatología, Master en
Medicina Natural y Tradicional, presidente de la Filial Provincial de
Ortopedia del Consejo de Sociedades Científicas, y profesor del ISCM señaló:
"La terapéutica piramidal ha venido como anillo al dedo a brindar un
tratamiento no solo alternativo, sino francamente electivo a patologías
frecuentes en las consultas diarias de especialistas y médicos de la
familia."
Otros resultados
Desde el VII Forum de Piezas de Repuesto hasta el XII Forum
de Ciencia y Técnica, la energía piramidal ha estado referida en trabajos
presentados por los miembros del comité gestor de la Sociedad Cubana de
Energía Piramidal. La realización de cuatro talleres nacionales convocados
por el comité ha permitido la presentación y divulgación de interesantes
posibilidades de aplicación práctica de esta novedosa energía, absolutamente
renovable, lo cual fue abordado en el I Simposio Nacional de Fuentes
Renovables de Energía (CIES`99), celebrado en Santiago de Cuba, en noviembre
de 1999.
En el año 1992 se concibió la formación del comité gestor de
la Sociedad Cubana de Energía Piramidal. Fue en el VII Forum de Piezas de
Repuesto de 1992, en Matanzas, que se presentó el Afilador Piramidal
--primer dispositivo piramidal--, destinado a conservar el filo de las
cuchillas de afeitar. Posteriormente, este dispositivo fue construido de
manera industrial, con autorización de venta por parte de la Dirección de
Precios de la ciudad de Cárdenas.
De hecho, Cárdenas posee la primicia en el país de introducir y consumir
oficialmente un dispositivo piramidal. En 1995 se realizó en Cárdenas un
evento científico-técnico sobre el estudio y aplicación práctica de la
energía piramidal. En aquella oportunidad fueron presentados trabajos
relacionados con la salud humana: uno sobre la aplicación de esta terapia en
un consultorio médico industrial (expuesto por los ingenieros Meneleo
Montenegro y Noel Hernández), mientras el segundo, a cargo del licenciado
Guillermo J. Vázquez, se adentraba en el uso de esta energía en traumatismos
deportivos.
En aquel entonces, el doctor Vázquez, junto a los doctores Dionisio Brook y
Arnoldo Cobo, basó los resultados obtenidos en la rehabilitación de
pacientes de la policlínica "Antonio Guiteras", del municipio Habana
Vieja. Las bondades de esta energía llegaban a sus pacientes cuando éstos
colocaban dentro de una estructura piramidal la región anatómica afectada.
En 1998, en el IV Taller Nacional de Energía Piramidal, el
doctor Ulises Sosa, de Camagüey, mostró sus positivos resultados en la
aplicación de la energía piramidal en la especialidad de ortopedia, en
conjunción con el electromagnetismo. En esta ocasión también fue presentado
el trabajo de investigación de la doctora María Isabel Mestre.
Aplicación en la agricultura
Documentos encontrados en Internet sobre las aplicaciones
prácticas de la energía piramidal en Cuba, nos demuestran que esta novedosa
energía no sólo ha sido aplicada en el área de la salud, sino que se ha
introducido en la agricultura.
El agua energizada se utiliza como agua de regadío en las
plantaciones agrícolas.
Mediante el trabajo del comité gestor de la Sociedad Cubana
de Energía Piramidal, se ha introducido la tecnología agrícola piramidal en
un cultivo organopónico de la ciudad de Cárdenas.
La aplicación de esta tecnología implica, además del empleo de agua
piramidal en el regadío, el tratamiento de semillas con energía piramidal.
Los resultados obtenidos van desde el aumento en más de un 20 por ciento del
poder germinativo de las semillas, hasta igual por ciento de incremento de
los rendimientos, más la obtención de productos fuera de época, como las
cebollas en el mes de agosto.
El enigma faraónico de cinco mil años sigue constituyendo un
reto para el conocimiento, pero esta vez no referido a la conservación de un
alto mandatario tras su muerte, sino para preservar la salud del más común
de los mortales de nuestra tierra.
Fuentes
Energía piramidal terapéutica. Dr. Ulises Sosa, Salud
Pública, Camagüey.
"Los ‘misterios’ de la pirámide". Enrique Atienza, Granma, 14 de
febrero de 2001 "Ciencia y tecnología". Bohemia.