En América Latina, Centro América y El Caribe, las
organizaciones no gubernamentales (ONG) nacionales e internacionales
dedicadas a la promoción de los derechos humanos, el desarrollo social y los
derechos de las mujeres, a la protección de grupos vulnerables y a la
defensa del medio ambiente; así como las organizaciones comunitarias de base
(OCB) y organizaciones sindicales, recurren crecientemente a las normas,
mecanismos y procedimientos establecidos por los pactos internacionales de
derechos humanos, para exigir la plena realización de éstos y el
cumplimiento de las obligaciones y compromisos que los Estados Parte han
asumido ante la comunidad internacional y sus pueblos.
En este contexto adquiere especial importancia la
presentación ante el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (CDESC)
de Naciones Unidas de informes periódicos por los Estados Parte y de
informes alternativos por las organizaciones de la sociedad civil, sobre la
situación de los derechos reconocidos por el Pacto Internacional de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), en aplicación de los mecanismos
de vigilancia establecidos en el pacto y conforme a las directrices y
observaciones generales del Comité.
A partir de esta experiencia diversos actores de la sociedad
civil potencian su actividad institucional y sus alianzas, encontrando
nuevas formas de cooperación y trabajo conjunto que contribuyen a la
articulación de acciones ciudadanas nacionales y globales, a la ampliación
de normas y garantías legales en el derecho interno y en el sistema
internacional de protección de los derechos humanos y a la formulación y
aplicación de políticas públicas favorables a los derechos humanos en sus
respectivos países.
Esta práctica ha motivado que la Plataforma Interamericana
de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo (PIDHDD) y el organismo de
cooperación belga 11.11.11. comprometidos con estas acciones de
exigibilidad, convengan en la necesidad de realizar la sistematización de
esta experiencia latinoamericana, con la finalidad de elaborar una guía de
acción que ayude a las organizaciones de la sociedad civil de diversas
partes del mundo, a mejorar la presentación de los informes alternativos,
considerando los objetivos políticos nacionales y las estrategias de
exigibilidad que se tracen, buscando lograr un impacto más efectivo en el
respeto, protección y realización de los derechos económicos, sociales y
culturales.
La guía que hemos elaborado recoge estas consideraciones de
la siguiente manera: En el Capítulo I se revisa la normatividad, los
mecanismos y los procedimientos para la presentación y el examen del informe
del Estado Parte; presenta también las funciones y relaciones del Consejo
Económico y Social (ECOSOC) y del Comité en el sistema de vigilancia del
Pacto. En el Capítulo II analizamos y describimos el proceso de legitimación
de la intervención de las organizaciones no gubernamentales en el trabajo
del Comité. El Capítulo III presenta la sistematización de la experiencia de
presentación de informes alternativos, paralelos o contrainformes de 10
países de América Latina: Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, El Salvador,
Guatemala, Honduras, México, Perú y Venezuela. Y en el Capítulo IV
proponemos un "Manual para la Elaboración de Informes Alternativos".
El estudio sugiere iniciativas para la reforma del actual
sistema de vigilancia del Pacto para hacerlo más eficaz y participativo, a
partir de la consideración general acerca del carácter justiciable de los
derechos económicos, sociales y culturales y de la posibilidad de que
individuos o grupos de individuos que estiman que se han violado sus
derechos reconocidos en el Pacto puedan presentar quejas o demandas ante el
Comité, tal como lo considera el documento de propuesta de Protocolo
Facultativo elaborado por el Comité.