Una publicación de CDF     | Enlaces | Comentarios | Contacto | Búsqueda |

ISSN 1913-6196

Inicio Temas Autores Reseñas Libros Recursos digitales
Ediciones Documentos Multimedia Lectores opinan Entrevistas Nosotros
Año 2008 Vol. VI
Futuros 21
 Futuros 20
Año 2007 Vol. V
 Futuros 19
 Futuros 18
 Futuros 17
Año 2006 Vol . IV
 Futuros 16
 Futuros 15
 Futuros 14
 Futuros 13

Año 2005 Vol.  III

 Futuros 12
 Futuros 11
 Futuros 10
 Futuros 9
Año 2004 Vol. II
 Futuros 8
 Futuros 7
 Futuros 6
 Futuros 5
Año 2006 Vol.  I
 Futuros 4
 Futuros 3
 Futuros 2
 Futuros 1
 
Más leídos

1. ¿Qué entender por sostenibilidad?

2. ¿Qué son los conflictos?

3.Democracia real, democracia formal. ¿Existe la democracia?

4. Energías renovables: ventajas y desventajas de la energía eólica

5. ¿Cómo evitar el suicidio en adolescentes?

6. El emprendedor y las pequeñas empresas

7. Sociedad política y sociedad civil: ¿nuevos modelos de democracia?

8. ¿Qué impacto puede tener la ética?

9. Comunicación para la equidad de géneros: el poder de la palabra

10. Mediación dirigida por los individuos

 

 UNA GUÍA PARA LA ACCIÓN

Por Dante Vera Miller     

Los informes alternativos ante
el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas

Premio del Concurso Mejores Prácticas de desarrollo sustentable en América Latina y el Caribe

PRESENTACIÓN

Sin impunidad otro mundo es posible. Con esa convicción es que la Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo (PIDHDD) y la organización Belga 11.11.11 decidieron, establecer un convenio para sistematizar la experiencia de presentar informes alternativos a los informes oficiales de los Estados Parte al Comité de Derechos Económicos Sociales y Culturales, realizada en América Latina. En ese sentido, asumimos este reto y preparamos el documento "Una Guía para La acción".

El mensaje principal que queremos plantear en este documento, es que el uso del mecanismo de presentar informes alternativos ante el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, como parte de la estrategia de las organizaciones de la sociedad civil para la vigilancia ciudadana de las obligaciones de los Estados, establecidas en el Pacto Internacional de los Derechos Económicos Sociales y Culturales, sólo es importante, relevante y útil en la medida que exprese, se vincule y proyecte luchas o movimientos sociales nacionales comprometidos en la defensa de estos derechos. Y si es que, por lo tanto, estos informes tienen objetivos políticos nacionales muy claros y muy precisos. Sólo si tienen ese norte y orientación, el uso de este mecanismo se convierte entonces, en un instrumento más de una estrategia mayor de exigibilidad y de vigilancia social de los derechos económicos sociales y culturales. Ésta es la lección que nos deja el estudio realizado de la experiencia de cómo, en diez países de América Latina, diversas organizaciones y expertos se han reunido para producir estos informes.

Con el ánimo de sintetizar esta guía y motivar su lectura, podemos destacar cuatro ideas principales: la primera señala que desde que apareció esta experiencia en América Latina por los años noventa, han habido cambios muy significativos en la producción de informes alternativos. Son las redes internacionales, las pioneras en presentar estos informes alternativos al Comité de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (caso de FIAN que es la Red Internacional por el Derecho a Alimentarse o el caso de la Coalición Habita Internacional).

En el proceso las organizaciones nacionales han ido alcanzando mayor responsabilidad y mayor presencia en la elaboración de estos informes. Además podemos observar que los informes eran elaborados al principio por una o dos personas o por un equipo de expertos de alguna institución o algunas instituciones. Hoy en día, tal como lo muestran diversas experiencias, estos informes, son producto del esfuerzo de una diversidad de actores, instituciones multidisciplinarias y de expertos en la materia, que realizan un trabajo conjunto y de cooperación, cuya misión principal es la de preparar estos informes.

Esto ha significado que los informes ganen en visión nacional, tengan una visión más descentralizada y, por qué no decirlo -aunque hay que afirmar esto, todavía como un desafío-, ganen en pluriculturalidad; es decir, que expresen la realidad de los diversos pueblos que habitan nuestros territorios y que lamentablemente nuestros estados nacionales excluyen.

La segunda idea que nos parece necesario resaltar, es que, en la gran diversidad de actores que se unen para producir estos informes, no sólo participan organizaciones de derechos humanos, sino que, crecientemente se han involucrado también, para realizar un trabajo coordinado, organizaciones para el desarrollo, y sobre todo ahora último, organizaciones sociales representativas de los sectores más vulnerados de la población en el goce de los derechos económicos sociales y culturales.

El tercer punto que queremos señalar en esta guía, es que, en la medida que los informes son representación de esta diversidad de actores, se articulan y se combinan, por ello, diversidad de enfoques. No sólo el enfoque de derechos, que aportan los movimientos de derechos humanos, sino también el enfoque de desarrollo humano que aportan los movimientos u ONGs de desarrollo. Y ahora, también adquiere nueva vitalidad y nuevos términos el aporte de las organizaciones sociales, gremiales, sindicales, de trabajadores y de campesinos, que es el concepto de la movilización social.

Si logramos hacer una síntesis de estos enfoques de derechos con los enfoques de desarrollo, y recuperar el sentido de cosa pública y el de la movilización social, estamos entonces, en condiciones de producir informes que, no solamente cumplen con presentar formalmente ante el Comité un procedimiento que puede terminar siendo ritual; sino que, adquieren y se constituyen en un instrumento necesario para la acción ciudadana, que es la única garantía para que el estado cumpla con las obligaciones establecidas y para el ejercicio efectivo de los derechos económicos, sociales y culturales.

Y por último, señalamos que es necesario darle la mayor difusión posible al informe paralelo y a las observaciones del Comité de Derechos Económicos Sociales y Culturales. La difusión debe ser una herramienta de presión hacia el Estado para el cumplimiento de estas observaciones. Debemos garantizar la propagación del concepto de obligatoriedad, para, a partir de ello, crear sistemas ciudadanos de vigilancia social.

La Plataforma Interamericana de Derechos Humanos Democracia y Desarrollo y la organización de Cooperación Belga 11.11.11 alcanzan esta Guía a los líderes, dirigentes y promotores ciudadanos, con la intención que les sirva para la acción en defensa de la dignidad, libertad e igualdad de todos los seres humanos.

Dante Vera Miller
CEDAL / PERU
Perú. Abril 2002


Descargar el informe por partes
Descargar esta sección del informe

Siguiente: Introducción  

Descargar el informe completo   Imprimir


Este website esta bajo la licencia de Creative Commons Licence
Cualquier material de esta revista puede reproducirse libremente de forma impresa o electrónica sin previa autorización, siempre que se cite como  fuente a la Revista Futuros y su uso no sea con fines comerciales. Agradeceríamos ser informados y que se nos hiciera llegar una copia o referencia del material reproducido.
Se exceptúan de la libre reproducción los materiales tomados de otras fuentes; para reproducir estos artículos debe pedirse autorización a la fuente original.

Las opiniones expresadas en los artículos son de los y las autores y no del American Friends Service Committee o de Citizen Digital Facilitation
Los invitamos a enviarnos sus colaboraciones, las cuales serán  publicadas de ser seleccionadas por la dirección de la revista.
Si tiene problemas o preguntas relacionadas con esta Web, póngase en contacto con
[webmaster@revistafuturos.info]
Última actualización: