Una publicación de CDF     | Enlaces | Comentarios | Contacto | Búsqueda |

ISSN 1913-6196

Inicio Temas Autores Reseñas Libros Recursos digitales
Ediciones Documentos Multimedia Lectores opinan Entrevistas Nosotros
Año 2008 Vol. VI
Futuros 21
 Futuros 20
Año 2007 Vol. V
 Futuros 19
 Futuros 18
 Futuros 17
Año 2006 Vol . IV
 Futuros 16
 Futuros 15
 Futuros 14
 Futuros 13

Año 2005 Vol.  III

 Futuros 12
 Futuros 11
 Futuros 10
 Futuros 9
Año 2004 Vol. II
 Futuros 8
 Futuros 7
 Futuros 6
 Futuros 5
Año 2006 Vol.  I
 Futuros 4
 Futuros 3
 Futuros 2
 Futuros 1
 

Visítenos en el nuevo portal
Futuros 21

 

 LAS RESPONSABILIDADES ÉTICAS DE LOS ACTORES DEL DESARROLLO

Desarrollo Humano Sustentable

Por Gasper Lo Biondo, S.J., PhD    
Woodstock Theological Center Georgetown University    

 Tomado de la Biblioteca Digital de la Iniciativa Interamericana de Capital Social, Ética y Desarrollo   

Parte 2/4    

Libertad, bien común y solidaridad

Tomando como punto de partida el enfoque del desarrollo de Sen, vamos a considerar cuales son los principios y valores fundamentales de la responsabilidad ética de los actores del desarrollo. Dado que el lenguaje de la libertad es algo central en la ética, resulta fundamental para cualquier consideración rigurosa del ejercicio de la responsabilidad moral por parte de los actores del desarrollo.

Hay dos maneras de pensar en la libertad desde una perspectiva ética. Una es un enfoque negativo de la libertad. Se trata de la idea de libertad en el sentido de libertad de la dominación. Según esta idea, el ejercicio de la libertad implica la imagen de romper las cadenas de la esclavitud, de estar determinados por otros. Para algunos de los que sostienen este punto de vista, libertad significa hacer lo que a uno le plazca. Otra forma más positiva de pensar en la libertad, que es la que seguimos en esta discusión, es la visión de la libertad como un acto positivo de autodeterminación moral, mediante el cual una persona puede tomar más plenamente conciencia del potencial humano, con el fin de superar las barreras que la separan de la libertad, tanto dentro de si, como en lo que la rodea. Kenneth Mechin, un especialista en ética canadiense, lo plantea de la manera siguiente: "El rasgo central de esta idea de libertad es nuestra capacidad de realizar actos con sentido moral, en los cuales podemos comparar situaciones, planear y evaluar cursos de acción y comenzar a actuar en ellos."(3)

Esta visión ética de la libertad es complementaria del enfoque de Sen. Para Sen, cualquiera que participe en el proceso de desarrollo tiene capacidad para la libertad y por ende para el desarrollo, la expansión de la libertad. En realidad, todos los actores del desarrollo tienen la capacidad no sólo de acrecentar las libertades sociales políticas y culturales, sino también de aumentar las libertades económicas, de las que forman parte integral las libertades sociales, políticas y culturales.

Podemos aclarar aún más la visión de Sen del significado positivo de la libertad, si consideramos la distinción que algunos especialistas en estética han establecido entre la libertad esencial y la libertad efectiva. La libertad esencial es la capacidad de ejercer control sobre nuestras propias acciones mediante nuestra responsabilidad moral. La libertad efectiva es el ejercicio de esa capacidad, pero restringida por una serie de condiciones históricas, tales como nuestras propias habilidades, sentimientos, condiciones de vida social, espiritual y material, etc. (4) Para Sen la clave para entender el desarrollo es la noción de libertad vista como libertad efectiva. Así, tenemos una base filosófica sólida para discutir los principios y valores de la responsabilidad ética de actores del desarrollo.

Según Sen, la expansión de la libertad efectiva de la gente " es vista a la vez (1) como el fin primordial y (2) el medio básico del desarrollo."(5) La libertad es a la vez un medio y un fin. Es el bien a lograr y al mismo tiempo el camino para hacerlo. Por ende, es a la vez constitutivo del desarrollo como meta, y al mismo tiempo instrumental en el proceso de desarrollo. Uno puede lograr la expansión de su libertad, únicamente mediante el ejercicio de la libertad.

Si bien la libertad efectiva es ejercida por cada persona, sin embargo, es fundamentalmente social y de relación. El aumento de la libertad de una persona, puede acrecentar o disminuir la libertad efectiva de otros. Cuando la libertad aumenta a costa de la libertad de otros, ese acto reduce la amplitud de las libertades efectivas de la comunidad en su totalidad y de las personas que la constituyen. Por consiguiente, la libertad es ininteligible cuando es considerada aisladamente, como si se tratara de una meta de cualquier agente individual o de cualquier grupo de agentes con intereses similares. Más bien, la libertad forma parte de un conjunto de relaciones institucionalizadas u ordenadas. La libertad efectiva es un bien de la comunidad y a la vez un bien individual de las personas. La expansión de la libertad de cualquier grupo de intereses depende en definitiva de otros grupos de actores del desarrollo, con los cuales constituye un todo en funcionamiento. Como veremos más adelante, este entendimiento nos ayuda a comprender las formas en que los actores del desarrollo pueden ejercer una responsabilidad ética.

Pasemos ahora a una pregunta que va más allá. ¿Cual es el principio ético que entra en juego en este enfoque del desarrollo que considera a la libertad como una meta y al mismo tiempo como un medio? En nuestra opinión se trata del valor del "bien común". En la tradición filosófica clásica occidental, el bien común es el bien de toda la comunidad, considerada precisamente como un todo en funcionamiento.. Antes de que surgiera la mente moderna, el bien común era entendido en función de una cosmología, en la que la sociedad era regulada por costumbres establecidas y ordenada de manera jerárquica.

En la sociedad moderna, la gente tiene la libertad de definir su propia identidad y sus propios proyectos de vida. Debido a ello, el bien común se transforma en una noción dinámica. Es el bien que la gente construye y sostiene en común con los demás, mediante su ejercicio de la responsabilidad ética frente a la economía en su totalidad y a la sociedad. Una manera de expresar esto es diciendo que el bien común "abarca la suma total de las condiciones de la vida social, por medio de la cual los hombres pueden lograr su propia perfección integral de manera más completa y más fácil" (6) Cabe notar, que esta visión del bien común es bastante complementaria del enfoque del desarrollo de Sen.

La participación de los actores del desarrollo en la concepción de su bien común se transforma en un corolario del bien común y en un sello distintivo de la sociedad moderna. La participación no solamente es esencial para construir el bien común como lo haría una libre empresa de una sociedad, sino que constituye también parte esencial del sostenimiento de ese bien. En el contexto de la economía global actual en que está inscrito el proceso de desarrollo, el bien común logrado por generaciones anteriores puede ser sostenido. El rápido cambio y la interdependencia creciente de economía y las sociedades pueden a la vez ampliar y profundizar la participación mutua, como requerimiento interno tanto para el desarrollo como para el bien común.

Pero a la vez, el bien común construido sólo desde poco tiempo atrás puede verse socavado. La desigualdad económica creciente entre las naciones y dentro de las naciones puede crear una distancia aún mayor entre los actores del desarrollo. La distribución desigual de la riqueza y el ingreso en América latina puede hacer que a los actores del desarrollo les resulte cada vez más difícil trabajar conjuntamente por el bien común. Puede incluso socavar su compromiso de seguir trabajando juntos.

Así, en el proceso de desarrollo el valor o el principio ético que puede guiar el conocimiento y la toma de decisión de los actores del desarrollo, incluye el bien común, pero va además más allá del mismo. Se trata del principio ético de solidaridad : un compromiso sostenido con el bien común.

Solidaridad implica superar las divisiones entre los grupos de intereses. Cuando los actores del desarrollo toman decisiones conformes al valor ético de la solidaridad, trascienden los límites de sus propios intereses y buscan entender el bien que los demás buscan. Este tipo de actitud los lleva a asumir la responsabilidad del proceso de desarrollo y a participar conjuntamente con otros actores en las decisiones que influyen en el curso de la economía y la sociedad. Solidaridad en acción es colaboración.(7)

En el contexto de la presente discusión, la solidaridad en acción es colaboración entre los actores del desarrollo. Volveremos a este aspecto del principio ético de la solidaridad en la tercera parte de este artículo. Pero primero debemos abordar una discusión acerca que quienes son los actores, cómo funcionan y cual es el bien que buscan.

Notas


Ir a:
 

Primera Parte
Segunda Parte
Tercera Parte
Cuarta Parte

Siguiente: Actores del desarrollo...  

Imprimir este artículo   Imprimir


Este website esta bajo la licencia de Creative Commons Licence
Cualquier material de esta revista puede reproducirse libremente de forma impresa o electrónica sin previa autorización, siempre que se cite como  fuente a la Revista Futuros y su uso no sea con fines comerciales. Agradeceríamos ser informados y que se nos hiciera llegar una copia o referencia del material reproducido.
Se exceptúan de la libre reproducción los materiales tomados de otras fuentes; para reproducir estos artículos debe pedirse autorización a la fuente original.

Las opiniones expresadas en los artículos son de los y las autores y no de Rostros y Voces  o de Citizen Digital Facilitation
Los invitamos a enviarnos sus colaboraciones, las cuales serán  publicadas de ser seleccionadas por la dirección de la revista.
Si tiene problemas o preguntas relacionadas con esta Web, póngase en contacto con el Equipo Futuros.
Última actualización: