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Tomado de la
Biblioteca Digital de la Iniciativa Interamericana de Capital Social,
Ética y Desarrollo
Parte 4/4
Aclaraciones
Para la investigación y debate regional ulterior sobre la
manera de fomentar la responsabilidad ética de actores del desarrollo, tales
como los que hemos enumerado anteriormente, debemos hacer ciertas
aclaraciones. Las ocho propuestas siguientes sirven para concentrar la
discusión y permiten que el debate sea más práctico.
- La mayor parte de los actores del desarrollo son actores
institucionales, debido a que el bien particular de cada individuo depende
normalmente de las estructuras institucionales de cooperación, que hacen
posible ese bien específico. El término "actor institucional", tal como es
usado aquí, se refiere a aquellos cuyo modo de ganarse la vida y por
consiguiente, sus intereses y motivaciones, son similares a otros que
realizan actividades sociales, económicas, culturales, religiosas o
políticas del mismo tipo. Los actores de la lista anterior pueden ser
considerados actores institucionales, en el sentido que realizan funciones
similares en la sociedad y comparten los mismos intereses económicos,
sociales o públicos específicos. Hay un carácter común en sus patrones de
decisión, sus elecciones y acciones, que corresponden a esas funciones e
intereses.
- Los actores del desarrollo pueden ser personas que no estén ligadas a
una institución, en el sentido descrito anteriormente, pero cuyas
actividades pueden ser clasificadas como similares a las de aquellos cuyo
modo de ganarse la vida está relacionado con alguna institución.
- Un mismo actor del desarrollo puede "pertenecer" a varios conjuntos de
actores institucionales. Un agente de desarrollo puede ser un jugador
institucional, en lo que respecta a sus actividades económicas,
familiares, religiosas, etc.
- El nivel de ingreso no constituye una categoría en la cual puedan
clasificarse adecuadamente los actores del desarrollo, dado que no
corresponde a una función concreta llevada a cabo en la economía, la
sociedad civil o el gobierno. Si bien los intereses y motivaciones pueden
analizarse en relación al nivel de ingreso, no constituyen una base para
la clasificación de actores como contribuyentes al proceso del desarrollo
por las funciones que llevan a cabo.
- Es importante no excluir a los pobres como agentes del desarrollo.
Pero no se los clasifica en base a la pobreza, sino sólo como actores del
desarrollo, conforme a las actividades en las cuales participan como
agentes. No constituyen un conjunto de actores del desarrollo en virtud de
sus carencias, que están relacionadas con variables tales como el
desempleo, problemas de salud, falta de educación y exclusión social.
- Los que padecen pobreza y privaciones participan en muchas
actividades: actividades de supervivencia, actividades sociales,
actividades religiosas y similares. Además, hay muchos casos en que
aquellos que viven por debajo de la línea de pobreza tienen el potencial
para ser actores del desarrollo, en virtud del hecho de que son, junto con
otros, receptores de asistencia de emergencia. En esos casos, tienen la
capacidad de actuar como agentes que organizan la forma en que reciben la
ayuda.
- Las mujeres pueden ser activos agentes de cambio. Pueden ser actores
del desarrollo debido a su género, además de las funciones que realizan en
la economía y la sociedad. En sus esfuerzos por asumir la responsabilidad
del mundo en el que viven, extendiendo los límites de su libertad como
mujeres, son promotoras de transformación social y cultural. En ese
sentido, las mujeres pueden ser clasificadas como realizadoras de una
única función en el proceso de desarrollo, basada en el género.
- Así como el género puede constituir la base para que las personas se
transformen en actores del desarrollo, lo mismo ocurre con la edad. Los
jóvenes pueden ser actores del desarrollo llevando a cabo la función
específica de portadores de cambios culturales exclusivos de la cultura
joven, en un mundo globalizante.
- La identidad indígena puede también ser una base para clasificar a
algunas personas como actores del desarrollo. En la medida en que la gente
pueda definir y ejercer una influencia sobre los valores de la sociedad en
general, mediante prácticas culturales específicas relacionadas con la
identidad indígena, puede contribuir funcionalmente al proceso de
desarrollo. Ya algunos lo hacen, al pertenecer a grupos y asociaciones que
representan a los valores culturales y religiosos indígenas en la sociedad
civil.
Hemos considerado cuales son los actores de acuerdo a
clasificaciones que buscan respetar sus roles, así como sus intereses y
valores correspondientes. Ahora vamos a pasar al tema de cómo pueden
trabajar los actores del desarrollo en forma conjunta para lograr el bien
común del desarrollo como libertad.
Sinceridad, apertura y colaboración entre los actores
del desarrollo
Llevar adelante un proceso de desarrollo de una manera
responsable desde el punto de vista ético requiere apertura, sinceridad y
colaboración entre los actores. La sinceridad es indispensable para
desarrollar una libertad efectiva. "La verdad te hará libre." Las antiguas
tradiciones filosóficas relacionadas con el cristianismo han afirmado que
las relaciones basadas en la mentira no permiten ampliar la libertad de las
personas.
El descubrimiento del lazo existente entre la libertad y la
verdad sólo surgió recientemente en las sociedades, al deshacerse del
colonialismo, la esclavitud y el engaño impuesto. Por ejemplo, surgió lo que
Vaclav Havel llama una "cultura paralela" , que existió en la sociedad checa
antes de la transición hacia la democracia.
(10) En los últimos tiempos, las
sociedades han establecido también comisiones nacionales de la verdad, de
manera de acrecentar la libertad, tanto de aquellos que proclaman ser
víctimas como de los que se dice han perpetrado crímenes odiosos contra la
humanidad. Podría resultar útil considerar los procedimientos seguidos por
estas comisiones. Una de las tareas principales de las comisiones de la
verdad es la de averiguar la verdad. Esa tarea requiere a la vez la
colaboración de la gente para reunir información, la presentación de
informes con datos confiables, el análisis cuidadoso de situaciones
concretas y juicios precisos desde el punto de vista técnico, así como
moralmente sanos. Para que esos juicios se transformen en un descubrimiento
colectivo de la verdad, se debe respetar la libertad y diversidad de todos
los actores que estén en posiciones encontradas, y comprometerlos en forma
simultanea. La verdad, al igual que la libertad, es esencialmente social.
Los procedimientos utilizados por las comisiones de la
verdad pueden arrojar luz sobre la manera en que se podría trabajar en el
proceso de desarrollo. En las sociedades pluralistas, las decisiones
referidas a la verdad del funcionamiento del proceso de desarrollo requiere
que todos los actores participen en el proceso. La participación éticamente
responsable en el proceso es posible cuando los datos que se presentan
acerca de los actores, son confiables, reflejan su experiencia, y son
claramente comprendidos por los demás actores. El omitir datos u ofrecer
datos no confiables puede conducir a políticas de desarrollo erróneas, a
mentiras y violaciones de los derechos humanos.
Una de las principales características de todo el proceso de
la comisión de la verdad es su apertura; esa misma condición es necesaria
para lograr una economía sana y moralmente responsable. Joseph Stiglitz, ex
economista jefe y vicepresidente del Banco Mundial, subraya la importancia
de que exista apertura entre los que elaboran las políticas económicas. Esto
se aplica también a los responsables de la forma del proceso de desarrollo
en cualquier país. Refiriéndose a ciertas decisiones históricas tomadas por
economistas en el Fondo Monetario Internacional Stiglitz señala:
Pero las malas economías no eran sino un síntoma del
problema real: el secreto. La gente inteligente tiene más posibilidades
de hacer cosas estúpidas, cuando se cierra a las críticas y consejos
externos. Si hay algo que aprendí en el gobierno, es que el ser abierto
resulta lo más esencial, en aquellos campos en donde parecería que lo
más importante fuera la pericia.(11)
Otra característica de las comisiones de la verdad que
permite aclarar el proceso del desarrollo es su inclusión de todos los
actores, como una cuestión de justicia. Una vez más, Amartya Sen considera
que uno de los requerimientos en la economía es la relación entre libertad y
justicia, cuando subraya la importancia fundamental de lo que él denomina
"las bases de información" para llegar a los juicios de evaluación. Sen se
refiere a bases de información tales como :"la información requerida para
emitir juicios utilizando este enfoque, y –no menos importante – la
información que se "omite", en este enfoque, desde el rol directo de
evaluación."(12)
Sen prosigue señalando que se omite información pertinente,
cuando el enfoque que se toma es quizá insensible a ella. En el proceso de
desarrollo, cada uno de los actores del desarrollo posee información
pertinente para su capacidad de funcionar libremente. Si esa información es
omitida del conjunto de datos utilizado por los que elaboran las políticas,
el proceso de desarrollo puede terminar excluyendo sistemáticamente
información vital para aquellos actores cuyas funciones y valores no fueron
tomados en consideración.
Las sociedades en las que prevalece el sistema de libre
empresa tratan de que nadie quede excluido de la posibilidad de tomar
iniciativas y de emprender nuevos proyectos. Establecen todos los medios
necesarios para apoyar y fomentar acuerdos sociales que permitan que los
individuos se sientan libres de imaginar qué hacer, dentro de una gama de
posibilidades, y si deciden seguir adelante, asumen personalmente el riesgo
de hacerlo.
Sin embargo, la integridad del proceso de desarrollo en un
sistema de libre empresa requiere que se mantengan las condiciones de libre
empresa. Jane Jacobs aclara esto al decir, "Si ciertas categorías de
personas que realizan ciertos tipos de trabajo específicos, no pueden
utilizar esos tipos de trabajo como bases para el desarrollo, es improbable
que alguna otra persona en esa economía vaya a hacerlo."(13) Esto significa
que el proceso de desarrollo se ve bloqueado cuando se le impide a una parte
de la población ejercer la creatividad y la iniciativa económica, debido a
la discriminación relacionada con el género, raza, casta, religión, clase
social, ideología y demás.
Sin embargo, las condiciones básicas para el desarrollo de
la libertad pueden ser restauradas mediante el diseño de mecanismos de
colaboración entre los actores del desarrollo y de producción de información
para los elaboradores de políticas. Se debe estructurar la colaboración
entre los actores del desarrollo para que éstos puedan comunicar datos
pertinentes sobre el desarrollo, presentados de manera confiable, para que
puedan ser entendidos acertadamente e integrados funcionalmente a la "base
de información" más amplia. Este tipo de participación en el discurso
público requiere el diseño de mecanismos institucionales que permitan que
tanto la retroalimentación positiva como la negativa circule entre ellos,
así como entre otros actores del desarrollo.
Finalmente, las condiciones básicas para acrecentar la
libertad pueden establecerse únicamente cuando los valores culturales y el
reconocimiento de la diversidad dentro de las diferentes culturas forman
parte de la conversación entre los actores del desarrollo. Los valores
culturales representan un papel fundamental en la manera en que una
generación transmite los significados y valores de esas formas de vida a la
generación siguiente. Los actores del desarrollo apoyan o cambian, respetan
o desdeñan valores culturales a través de lo que eligen. En América Latina y
el Caribe, al igual que en muchas otras regiones del mundo, la religión
constituye una de las fuerzas fundamentales que modela la cultura. Según
Dennis Goulet, especialista en ética del desarrollo, "Tanto en países ricos
como pobres, un coro creciente de voces proclama que no es posible alcanzar
un desarrollo humano completo, sin tomar en consideración los valores
religiosos esenciales."
(14) Por consiguiente, los que representan al judaísmo,
cristianismo y otros credos son actores clave del desarrollo, y su espacio
en cualquier discusión sobre la responsabilidad ética en las vidas de los
actores del desarrollo no puede ser minimizado.
Comentarios de conclusión
Si carece de un pilar filosófico y ético adecuado, la
economía se trasforma en la caparazón gastada de lo que podría ser y su
enfoque del desarrollo puede resultar más dañino que benéfico. Al mismo
tiempo, si los filósofos y los especialistas en ética no adquieren un mayor
conocimiento del funcionamiento del proceso de desarrollo, sus consejos
éticos podrían reducirse a trivialidades huecas.
Este artículo ha abordado los fundamentos de la
responsabilidad ética de los actores del desarrollo. Ha logrado su propósito
en la medida en que ha sembrado las semillas para una ulterior investigación
y diálogo sobre la región latinoamericana y caribeña, en el Banco
Interamericano de Desarrollo. El trabajo de Amartya Sen sobre el desarrollo
considerado como ampliación de la libertad, ha constituido la base de un
enfoque del desarrollo que puede dirigirse de una manera más efectiva a las
aspiraciones humanas de todos los latinoamericanos y caribeños.
Los principios éticos del bien común, la solidaridad y la
participación han ayudado a darle mayor peso al significado de la
responsabilidad ética en el contexto del desarrollo. El papel de los actores
del desarrollo ha tomado dimensiones específicas a la luz de los principios
prácticos de la apertura, y la colaboración en la búsqueda de la verdad. En
una palabra, este artículo es un punto de partida para la discusión sobre
los fundamentos de la responsabilidad ética, correspondientes a las
exigencias del contexto contemporáneo de libre empresa y pluralismo cultural
en América Latina y el Caribe.
Bibliografía
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Notas
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