Una publicación de CDF     | Enlaces | Comentarios | Contacto | Búsqueda |

ISSN 1913-6196

Inicio Temas Autores Reseñas Libros Recursos digitales
Ediciones Documentos Multimedia Lectores opinan Entrevistas Nosotros
Año 2008 Vol. VI
Futuros 21
 Futuros 20
Año 2007 Vol. V
 Futuros 19
 Futuros 18
 Futuros 17
Año 2006 Vol . IV
 Futuros 16
 Futuros 15
 Futuros 14
 Futuros 13

Año 2005 Vol.  III

 Futuros 12
 Futuros 11
 Futuros 10
 Futuros 9
Año 2004 Vol. II
 Futuros 8
 Futuros 7
 Futuros 6
 Futuros 5
Año 2006 Vol.  I
 Futuros 4
 Futuros 3
 Futuros 2
 Futuros 1
 
Más leídos

1. ¿Qué entender por sostenibilidad?

2. ¿Qué son los conflictos?

3.Democracia real, democracia formal. ¿Existe la democracia?

4. Energías renovables: ventajas y desventajas de la energía eólica

5. ¿Cómo evitar el suicidio en adolescentes?

6. El emprendedor y las pequeñas empresas

7. Sociedad política y sociedad civil: ¿nuevos modelos de democracia?

8. ¿Qué impacto puede tener la ética?

9. Comunicación para la equidad de géneros: el poder de la palabra

10. Mediación dirigida por los individuos

 

 DEMOCRACIA Y COMUNICACIÓN EN EL SIGLO XXI

 

  Por Fernando Reyes Matta    

Parte 2 / 3

La nueva diplomacia ciudadana

Una nueva "diplomacia ciudadana" se había gestado alrededor de los grandes debates internacionales. Haciendo uso principalmente del correo electrónico y de las casillas dedicadas para pasar luego al uso de los web sites, con la incorporación de texto, audio y video, se pusieron en marcha grandes operaciones para influir en las cumbres que marcaron los años 90.

El primer momento político que mostró la existencia de este nuevo fenómeno se produjo en la Cumbre de la Tierra, en Río de Janeiro. Desde ahí fue evidente que los debates internacionales, marcados tras el fin de la Guerra Fría por una preocupación central en el desarrollo social, debieron considerar también a este llamado "tercer sector": una multitudinaria y heterogénea gama de entidades no gubernamentales capaces de colocar agenda, crear escenarios y abrir cauces a una mirada nueva en los macro problemas contemporáneos. De la Cumbre de la Tierra se pasó a la Cumbre de Población, del Hábitat, de Desarrollo Social, de los Derechos Humanos y de la Mujer. Cada una de ellas fue demostrando las capacidades y reenfoques derivados de este activismo transnacional. Pero la toma de conciencia global de que algo nuevo estaba ocurriendo sólo se produjo con las manifestaciones en Seattle, en diciembre de 1999.

Durante muchos meses, la Organización Mundial del Comercio, WTO, había organizado su conferencia destinada a poner en marcha una nueva ronda de conversaciones para el comercio mundial. Ya en el interior de APEC (Asia Pacific Economic Cooperation Forum) en septiembre de ese año en Auckland, el presidente Clinton había hecho sentir que esperaba convertir la Cumbre Internacional de Seattle en un salto adelante en los procesos de apertura de libre comercio y la liberalización económica.

Para todo estuvieron preparados, menos para la fuerza de las protestas que se expandieron por Seattle, y que desde allí gestaron un llamado de atención de carácter mundial. Más de 40 mil manifestantes se instalaron en las calles de esa ciudad, haciendo imposible el trabajo en la WTO no sólo por los obstáculos creados y los desórdenes de las confrontaciones con la policía, sino porque mediante un sofisticado sistema de comunicación, establecieron una tribuna paralela que, a través de Internet, buscó señalar que la economía global necesitaba ser mirada no sólo bajo la lupa de las cifras macroeconómicas, sino bajo otra lente que tomara en cuenta las condiciones reales de vida de millones de seres humanos castigados por el desempleo y la pobreza a medida que el modelo económico global se ha expandido.

Medio ambientalistas, sindicalistas, defensores de los derechos humanos y representantes de muchas otras agrupaciones y minorías, unieron sus brazos y sus computadores:

"Gracias en gran parte a Internet, que les ha permitido fortalecer sus lazos, hacer públicas las injusticias y acrecentar sus números, los activistas se han organizado, abarcando desde el poder obrero de antaño a la destreza cibernética de los liberales universitarios. Sus crecientes números hacen que el movimiento "Manos que cruzan América" parezca un juego de niños."4

Los analistas de inteligencia comenzaron de inmediato a preocuparse por saber quién era el líder de todo esto. Su sorpresa fue mayor cuando se enteraron que no había un líder, que no había un Pat Robertson o un Ralph Nader:

"La movilización por la justicia global no es un acontecimiento jerárquico de subordinación, al igual que la Internet el movimiento antiglobalista es un conjunto de personas que no solamente se las arregla para sobrevivir sino que además crece, sin cabeza" (Time, ibid).

Por cierto, no faltaron quienes enfatizaron la ironía detrás de este acontecimiento: los contrarios al globalismo se movilizan a través de una de las creaciones más dinámicas de la nueva economía, la web. La red se supuso que ayudaría a articular los mercados en un enorme espacio de comercio mundial, no a organizar a miles de piquetes de protesta, decían los comentaristas de dicha publicación.

Pero la expansión y presencia de la red ya trae otras preocupaciones políticas. En definitiva, las mismas inquietudes del pasado frente a otros avances de las tecnologías. Durante julio del 2000, se registraron pronunciamientos políticos internacionales que pusieron luz sobre el carácter de Internet y la posibilidad de que el "cyberspace" se pudiera convertir en otro escenario de desigualdades.


Notas


Ir a:
 

Primera Parte
Segunda Parte
Tercera Parte

Siguiente: El peligro de la "brecha digital" 

Imprimir este artículo   Imprimir


Este website esta bajo la licencia de Creative Commons Licence
Cualquier material de esta revista puede reproducirse libremente de forma impresa o electrónica sin previa autorización, siempre que se cite como  fuente a la Revista Futuros y su uso no sea con fines comerciales. Agradeceríamos ser informados y que se nos hiciera llegar una copia o referencia del material reproducido.
Se exceptúan de la libre reproducción los materiales tomados de otras fuentes; para reproducir estos artículos debe pedirse autorización a la fuente original.

Las opiniones expresadas en los artículos son de los y las autores y no del American Friends Service Committee o de Citizen Digital Facilitation
Los invitamos a enviarnos sus colaboraciones, las cuales serán  publicadas de ser seleccionadas por la dirección de la revista.
Si tiene problemas o preguntas relacionadas con esta Web, póngase en contacto con
[webmaster@revistafuturos.info]
Última actualización: