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Tomado del
Instituto Internacional de Gobernabilidad de Cataluña
Parte 1 / 5
Introducción
Con la finalidad de desenhebrar las ideas básicas del concepto de
"democracia electrónica"1
se intentarán presentar las grandes líneas de un marco conceptual que se
viene fraguando con intensidad desde principios de la década de los 90. Así,
el artículo constará de tres partes, dos capítulos que tratarán de describir
las incipientes teorías que buscan explicar las distintas formas y
consecuencias de la democracia electrónica, y un capítulo final donde se
recogen las principales conclusiones.
En la primera parte se contextualizará el concepto de democracia electrónica
en un marco analítico que lo entienda como modelos y perspectivas dentro del
proceso de evolución democrática que, como respuesta a requerimientos de un
contexto específico, presentan denominadores comunes que pueden ser
identificados y clasificados. Estos modelos y perspectivas se integrarán
tanto de las teorías y discursos democráticos como de la variedad o
utilización de los nuevos artefactos digitales. En esta sección se
presentarán dos tipologías, la establecida por Hoff, Harrods y Tops y la
propuesta por Martín Hagen, ambas basadas en dimensiones diferentes del
proceso democrático, que servirán para ilustrar cómo la teoría de la
democracia está asimilando progresivamente el impacto de las nuevas
tecnologías.
En la segunda parte se contrastan las visiones positivas y negativas
derivadas del impacto que las nuevas tecnologías tienen y pueden tener sobre
la calidad de la democracia. Por un lado, se comenta la visión "optimista",
que ve en las nuevas tecnologías un medio más rápido, sencillo y
cualitativamente mejor que permite nuevas formas de trabajo, comunicación y
participación en la política. Por otro, la visión "pesimista", que sostiene
que los cambios institucionales y de comportamiento político han sido y
serán lentos, problemáticos y no tan importantes, ya que las grandes
desigualdades en el acceso y la sobrecarga informativa impiden ahora, y
también en un futuro, la adecuada asimilación de las tecnologías por la
política.
Finalmente, se concluirá recogiendo los puntos más importantes de las
secciones elaboradas, intentando poner en común las diferentes piezas de un
marco teórico general que relacione democracia y desarrollo tecnológico. Al
hilo conductor de la exposición seguirán las principales conclusiones
surgidas a la luz del examinen realizado y que se referirán a los
principales efectos que la tecnología tiene en nuestra forma de entender la
democracia y la política.
1. Tipos de democracia electrónica
La democracia ha significado muchas cosas, para diferentes autores, en
diferentes momentos. Durante el último siglo, con el avance de la democracia2,
la academia ha alcanzado un consenso básico acerca de sus elementos
esenciales. Así, Robert Dahl nos da cinco criterios básicos ampliamente
aceptados hoy en día tanto por su validez sincrónica y diacrónica como por
su fácil trasformación a variables mensurables. Estos criterios son: (1) la
participación efectiva; (2) la igualdad política; (3) el entendimiento
ilustrado; (4) el control de la agenda por parte de los ciudadanos; y (5) la
inclusión o la garantía de una igualdad básica en las facilidades. (Dahl,
1989).
En esta sección se realiza una aproximación a la sistematización de la
democracia electrónica en tres etapas. Primero se comentan brevemente los
componentes básicos que sirven como elementos de clasificación y son las
variables entorno a las cuales se establecer los modelos. Después se
presentan dos modelizaciones o intentos diferentes de sistematización de la
democracia electrónica. Es decir, dos tipologías establecidas según los
efectos teóricos de la tecnología sobre dichas variables y las distintas
concepciones o tipos de democracia a que dan lugar.
Es preciso empero concretar una noción de democracia electrónica que guíe la
exposición. Así, desde una visión integral y holística, entenderemos por
"democracia electrónica" aquel sistema político que, cumpliendo con las
cinco condiciones antes enumeradas, se basa fuertemente en la utilización de
las redes digitales para llevar a cabo sus funciones clave, tales como la
articulación de intereses, los procesos de toma de decisiones, y el
intercambio de información entre actores.
1.1 Elementos básicos de las tipologías de democracia electrónica
Este apartado tiene la intención de presentar muy brevemente los elementos
principales o las distintas dimensiones en que se basarán las
clasificaciones y tipologías de democracia que se presentan. Como veremos,
dichas tipologías utilizan seis elementos nucleares de clasificación, a
saber: el grado de soberanía popular efectiva, la visión de la ciudadanía,
el principio democrático fundamental, las dimensiones de participación, los
procedimientos políticos, y la noción de tecnología. A continuación se da
una breve noción general del significado de todos ellos.
En primer lugar, el grado de soberanía popular efectiva es utilizado como
una de las variables en la modelización que plantea Martin Hagen de la
democracia electrónica. Esta dimensión de la democracia distingue sistemas
donde el pueblo decide de forma directa de aquellos en los que lo hace de
forma indirecta a través de la elección de sus gobernantes.
Siguiendo el trabajo realizado por autores como Held (1992) o McPherson
(1982) se pueden identificar dos elementos básicos de toda teoría
democrática: los principios democráticos más destacados y la visión de la
ciudadanía. Estas dos variables han sido utilizadas por Hoff, Harrods y Tops,
quienes consideran que, según la visión que se tenga de las mismas, se
asimilará la tecnología con una u otra finalidad.
La ciudadanía ha sido un concepto abordado desde múltiples perspectivas.
Siguiendo a Held (1987), se pueden distinguir cuatro grandes visiones de la
ciudadanía: la republicana, la liberal, la comunitarista, y la social-democrata.
Fijándonos en sus elementos distintivos, nos encontramos que la tradición
republicana enfatiza la función educativa y impulsora de la democracia del
ejercicio de la ciudadanía, entendida sobretodo como participación política.
Por su parte las tradiciones liberal y comunitarista enfatizan el papel de
la individualidad o el sentimiento de pertenencia a una comunidad diversa
respectivamente, mientras que la visión social demócrata pone el acento en
lo social o en la importancia que la ciudadanía tiene la garantía de los
derechos sociales.
En cuanto a los principios democráticas, y siguiendo al mismo autor, podemos
decir que cada una de las visiones antes planteadas enfatiza los siguientes.
La tradición republicana remarca el valor de la participación política, así
como de los derechos y deberes políticos, mientras que la liberal y lo
comunitarista realzan la importancia de la libertad de elección y del bien
común respectivamente. Finalmente, el principio más específico de la visión
social-democracia es el de la igualdad de derechos de los ciudadanos.
En cuarto lugar, otra dimensión importante e inherente a los sistemas
democráticos son los procedimientos utilizados. Esta dimensión es utilizada
en la clasificación que realizan Hoff, Harrods y Tops como elemento
tipificador de los diferentes modelos de democracia electrónica.
Los procedimientos en los sistemas democráticos pueden variar en cuanto a su
interpretación y alcance aunque los fundamentales son: (a) aquellos
encaminados a garantizar la igualdad en el acceso a influir en la política
(por ejemplo, a elegir y ser elegido, a expresar las opiniones de forma
libre o a disfrutar de determinados derechos sociales); (b) los que enmarcan
el debate político y la toma de decisiones políticas (por ejemplo, las
reglas mayoritarias, proporcionales, así como las pautas de argumentación);
(c) aquellos que determinan las formas de rendición de cuentas y de control
del gobierno y la burocracia (por ejemplo, los derechos de revisión de las
decisiones administrativas por parte de los ciudadanos o la supervisión
judicial de las decisiones gubernamentales); y (d) los procedimientos
encargados de garantizar unas condiciones mínimas de vida iguales para todos
los ciudadanos (por ejemplo, aquellos que regulan el acceso a la educación,
la salud o el trabajo).
En quinto lugar, se encuentra la dimensión de la participación. Esta
dimensión no sólo distingue la democracia directa de la representativa sino
que, dentro de esta última, también se puede diferenciar entre la
participación en términos de interés e información, de apoyo o de "voz" y en
la adopción compartida de decisiones. (Sartori, 1998). Como veremos, esta
dimensión es utilizada tanto por Martín Hagen como Hoff, Harrods y Tops,
para en su modelización de la democracia. La participación también podrá
variar según la tecnología principalmente utilizada, siendo por tanto la
tecnología un importante elemento de las clasificaciones.
En sexto lugar se encuentra la noción de tecnología. A la hora de su
inclusión en la modelización, las distintas tipologías planteadas adoptan
una visión distinta de la tecnología. Así, mientras Hoff, Harrods y Tops
consideran el proceso de construcción social de la tecnología como elemento
definitorio de la misma, Martín Hagen considerará los diferentes tipos de
tecnología como elementos que dan sentido a su tipología de democracias
electrónica.
Así pues, estos elementos son las piezas angulares de las tipologías que se
presentan a continuación y que constituyen unos de los más avanzados
intentos de sistematización de la democracia electrónica. Es decir, de los
intentos de analizar los diferentes impactos que pueden tener sobre la
democracia la aplicación de las nuevas tecnologías, o los primeros
ejercicios de modelización de las distintas aproximaciones que pueden
derivarse de la asimilación de la tecnología por el sistema democrático.
Notas
1
Este término ha sido uno de los más utilizados para tratar las implicaciones
de las nuevas tecnologías sobre el proceso político. No obstante, el
adjetivo "electrónica" no es preciso del todo, pudiendo referirse a varias
tecnologías y utilizaciones. De esta forma, el término puede referirse a la
utilización de un procesador inteligente o a la utilización de la
televisión. Al mismo tiempo, existen varios sinónimos que, como el de
"democracia digital" (Fineman, 1995), "Cyberdemocracia" ( Ogden, 1994 y
Poster, 1995), "democracia virtual" o "democracia de la sociedad de la
información", expresan el mismo concepto con ligeros matices según los
autores, los más importantes de los cuales serán presentado en este trabajo.
Sin embargo, ha sido el término "electrónica" el más aceptado para expresar
la aplicación de las tecnologías interactivas (London, 1994). Así, en este
trabajo se utilizará el término "democracia eletrónica" como el punto básico
de referencia para referirnos a la asimilación de las nuevas tecnologías de
la información y del conocimiento por los procedimientos y las instituciones
democráticas.
2
Como Amartya Sen nos dice, el suceso más importante durante este
siglo ha sido el advenimiento de la democracia. En sus palabras, entre la
amplia variedad de desarrollos ocurridos en el siglo XX, en última
instancia, no tengo ninguna dificultad en escoger uno como el más importante
en este periodo: el auge de la democracia. Esto no implica negar la
importancia de otros sucesos, sino que yo argumento que en un futuro
distante, cuando la gente mira atrás hacia el siglo XX, encontrarán difícil
no acordar la primacía de la emergencia de la democracia como la forma más
aceptable de gobierno. (Sen , Amartya, 2000)
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