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Parte 2 / 3
Internet cambió algunas cosas
Internet, que nació como un sistema de intercambio de
archivos entre investigadores, y que fuera rápidamente tomada por los
militares, debió ceder ante la presión de los grandes grupos económicos, que
vieron en esta nueva tecnología la posibilidad de convertirla en una
importante fuente generadora de negocios.
Y es debido a eso que ha evolucionado hasta llegar a ser un
muy popular medio de comunicación, o mejor dicho, en la base tecnológica
para una infinita cantidad de ellos. Tan democrática en su utilización como
anárquica en sus contenidos, crece con cada nuevo computador que se conecta,
pero no solo como una terminal donde enviar información, sino incorporándolo
y convirtiéndolo en un nuevo generador de la misma.
Internet marca diferencias fundamentales y de fondo,
respecto de los medios de comunicación existentes con anterioridad a su
aparición, ya que nos permite ir en busca de la información que deseamos, en
lugar de tener que conformarnos con lo que se nos ofrece.
Esta tecnología, como la de ninguna de sus predecesoras,
ofrece la posibilidad de abandonar nuestro pasivo rol de receptores,
dándonos la posibilidad de participar activamente, incluso con muy pocos
conocimientos informáticos y en algunos casos, como los alumnos, profesores
e investigadores de muchas universidades, sin ninguna necesidad de erogación
económica.
Podemos opinar sobre cada noticia, iniciar debates
relacionados con temas de nuestro interés, o acceder a miles de medios de
comunicación alternativos. Incluso permite a cualquiera de nosotros, con una
mínima necesidad de recursos, crear nuestro propio Medio de Comunicación,
algo impensado hasta su aparición.
Sin embargo, otra arista no menos relevante va cobrando
importancia a medida que los tentáculos de Internet crecen y abarcan mayor
territorio, llegando a las comunidades indígenas, rurales y a las mas
alejadas de las grandes ciudades y por lo tanto menos contaminadas por el
estilo de vida postmoderno.
Sobre este tema las opiniones se encuentran bastante
divididas, existen quienes consideran que las comunidades que aun se
encuentran poco intoxicadas por el negro humo del "desarrollo" deberían
seguir estándolo, pues el ingreso de Internet les sería perjudicial.
Pero también quienes dicen que gracias a esto, como nunca
antes, tenemos la posibilidad de obtener información actualizada sobre el
modo de vida de estas comunidades, sin la necesidad de desplazarnos hasta
donde se encuentran. Podemos estar al tanto y actuar en consecuencia sobre
los problemas que los aquejan, sus experiencias respecto de los más diversos
temas tales como expropiaciones de tierras, abusos sobre sus derechos,
contaminación y/o degradación de sus recursos naturales, acciones de
desobediencia civil y todos los acontecimientos que se van sucediendo día a
día.
Creemos que, si bien un buen porcentaje de la población
mundial está totalmente marginado del Sistema, incluso al punto de, por
ejemplo, nunca haber hablado por teléfono, ya no existe lugar en este
ecosistema global, que no se encuentre afectado por el crecimiento desmedido
de nuestras sociedades de consumo, por lo que no es posible mantener aislada
del problema a una Comunidad. Entonces, el camino mas favorable es el de
crear conciencia sobre los problemas que los aquejan y los abusos a los que
son sometidos y así ayudar a que sus justos reclamos sean comprendidos y
luego atendidos.
Poco a poco crece un rico intercambio de experiencias sobre
desarrollo local sustentable, que en muchos casos son extrapoladas y
adaptadas con excelentes resultados.
Internet nos permite convertirnos en comunicadores sociales,
en multiplicadores de ideas que muy difícilmente sean tratados por los
medios hegemónicos de comunicación, ya que conceptos como el desarrollo
local sustentable, el desarrollo a escala humana o el desarrollo
ambientalmente sustentado contrastan con los intereses de los Grupos
Económicos con los que estos medios tienen obediencia debida.
La importancia de poder acceder al conocimiento
El acceso al conocimiento es una importante llave hacia la
democracia participativa, favoreciendo la transparencia del proceso de toma
de decisiones, lo que garantiza un mayor consenso popular. Asimismo, un
mejor acceso a la información y una mayor participación del pueblo derivarán
en que en la mayoría de los casos se tomen mejores decisiones y que éstas
puedan ser aplicadas más eficazmente, puesto que no sólo se verán
enriquecidas en su gestación, sino que contarán con un importante consenso
y, por consiguiente, con el apoyo popular desde su origen.
En ese sentido, referido a temas ambientales, un interesante
paso adelante es el "Convenio sobre el Acceso a la Información, la
Participación del Público en la Toma de Decisiones y el Acceso a la Justicia
en Materia de Medio Ambiente", más conocido como "Convenio de Aarhus"3
por ser ésta la ciudad danesa en donde se firmó el 25 de junio de 1998. Un
Convenio Internacional adoptado en el marco de la Comisión Económica para
Europa de las Naciones Unidas.
Aarhus está en vigencia desde octubre de 2001 para los más
de 20 países que lo ratificaron. En sus considerandos expresa conceptos como
"Reconociendo que una protección adecuada del medio ambiente es
esencial para el bienestar humano, así como para el goce de los derechos
fundamentales, en particular el derecho a la vida,
Reconociendo también que toda persona tiene el derecho a
vivir en un medio ambiente que le permita garantizar su salud y su
bienestar, y el deber, tanto individualmente como en asociación con otros,
de proteger y mejorar el medio ambiente en interés de las generaciones
presentes y futuras.
Considerando que para estar en condiciones de hacer
valer este derecho y de cumplir con ese deber, los ciudadanos deben tener
acceso a la información, estar facultados para participar en la toma de
decisiones y tener acceso a la justicia en materia medioambiental, y
reconociendo a este respecto que los ciudadanos pueden necesitar asistencia
para ejercer sus derechos, Reconociendo que, en la esfera del medio
ambiente, un mejor acceso a la información y una mayor participación del
público en la toma de decisiones permiten tomar mejores decisiones y
aplicarlas más eficazmente, contribuyen a sensibilizar al público respecto
de los problemas medioambientales, le dan la posibilidad de expresar sus
preocupaciones y ayudan a las autoridades públicas a tenerlas debidamente en
cuenta…"
Entre los principales objetivos de este Convenio, se
encuentra el de apoyar las iniciativas de comunicación alternativa, las que
no están subvencionadas ni financiadas por grandes grupos económicos, a las
que les cuesta un gran esfuerzo ofrecer la información de cada día, las
mismas que nos garantizan la posibilidad de ver la otra cara de la moneda,
la cara que está de nuestro lado y que los medios hegemónicos ocultan o
tergiversan a su conveniencia.
Notas
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