Los actuales casos de autogobierno indígena
Veamos dos casos de autogobierno indígena en la Columbia
Británica. Primero, el de los Indios Sechelt en la Costa del Sol,
inmediatamente al norte de Vancouver, que se inició hace ya más de una
década y después el de los indios Nisga'a en la costa norte de la provincia.
Este está recién comenzando, como producto de un acuerdo y tratado entre el
Consejo del Pueblo Nisga'a, el Gobierno Federal y el Gobierno Provincial.
Más recientemente se ha llevado a cabo el Acuerdo Tlicho con la Nación India
Dogrib, que establece el primer autogobierno indígena en los territorios del
noroeste canadiense. Todos estos, he tenido el privilegio de estudiar y
observar personalmente.
Si el primer caso constituyó un simple acuerdo del
Parlamento Federal y Provincial de la Columbia Británica, dándole autonomía
a la banda Sechelt de desarrollar sus asuntos, como una nueva Municipalidad
de la Provincia, el otro caso, el de los Nisga'a, constituyó un Tratado
entre tres cuerpos de gobierno autónomos, el Federal, Provincial y el Indio.
Ambos acuerdos de autonomía indígena representan también el cambio operado
en las últimas décadas en la sociedad canadiense, de reconocer y aceptar
cada vez más a los pueblos nativos como miembros de su variado mosaico
etnocultural. La fórmula de Autogobierno del Pueblo Sechelt; aunque más
modesta que la de los Nisga'a, cumplió ya más de una década de vida y
aparece claramente como exitosa. Actúa como un consejo municipal instalado
sobre las ancestrales tierras de propiedad del Pueblo Sechelt. Es una
municipalidad, parte de la red de municipalidades provincial y nacional; la
diferencia es ser una municipalidad totalmente India.
En 1986 se pasó un Proyecto de Ley Federal, conjuntamente
con varias leyes provinciales en que se aprobó la Ley Federal de
Autogobierno de la Banda India Sechelt. Los Sechelt tienen, bajo esa ley,
autoridad en su propio territorio sobre educación, servicios de salud,
adopción y servicios para la familia y el niño. Tienen derecho exclusivo
para determinar, tanto la membresía de su Banda o Reservas, como la
estructura del Gobierno de la Banda, según los artículos de su propia
Constitución. El Consejo de Banda Sechelt tiene igualmente a su cargo, el
control de los peces y animales silvestres en las tierras de la Banda y
Reservas, como también la administración de todos sus recursos naturales.
La reglamentación sobre negocios e intercambio en el
territorio Sechelt queda bajo la supervisión del Consejo de Banda, como
también el control sobre la posesión y venta de alcohol y otros
estupefacientes. Los residentes no-nativos en las tierras Sechelt tienen
derecho a votar de acuerdo a las leyes provinciales, por representantes en
un Consejo Consultivo, constituido por cinco personas y renovable cada tres
años. La debilidad de este ensayo es el hecho de no ser más que una
municipalidad; aunque con algunas prerrogativas especiales, que fue
establecida por Ley Federal y que puede ser revocada, igualmente, por el
Parlamento Federal. De aquí que el Consejo de Banda Sechelt continúa
negociando con los gobiernos Federal y Provincial la ampliación de los
derechos a sus tierras y a sus reparaciones y poder firmar un tratado final
con ellos.
La fórmula de Autogobierno del Pueblo Nisga'a es más
avanzada y más completa que la de los Sechelt y constituye un paso adelante
en el proceso de autonomía y autogobierno indígena. El Pueblo Nisga'a tiene
los mismos derechos de autogobierno de los Sechelt, indicados arriba, y más
aún. Reciben substancialmente más tierra -alrededor de 200 mil hectáreas- y
348 millones de dólares para sus aproximadamente 5 mil miembros. Los Sechelt,
en cambio, en sus continuas negociaciones, van a recibir un total de dos mil
hectáreas de tierra y 40 millones de dólares para sus 2 mil miembros.
El acuerdo de los Nisga'a, que resultó finalmente como
producto de su lucha tenaz de más de un centenar de años, se concretó en un
Tratado, firmado en 1998 por el "Consejo de la Nación Nisga'a", que
representa a todo el pueblo Nisga'a, tanto que viva en sus reservas o no,
con los representantes del Gobierno Federal y del Provincial. En 1999 fue
ratificado, tanto por la Asamblea del Pueblo Nisga'a, como por el Parlamento
Federal y la Cámara Legislativa de la Columbia Británica. Obviamente, el
Tratado otorga más poderes que la Municipalidad y constituye realmente una
tercera esfera de gobierno, después del Federal y el Provincial, con los
cuales puede tratar directamente.
Bajo este tratado el Consejo de la Nación Nisga'a, que es
más que un Consejo de Banda, tiene derecho, no sólo a establecer su propia
constitución; sino también a pasar leyes, las que afectan igualmente a los
habitantes no-indios, que viven en sus tierras. El único límite de aquellas
leyes es que no contradigan la Carta de Derechos y Libertades, aprobada por
la Constitución canadiense. Con respecto a los impuestos a la propiedad -no
a los internos de ingresos individuales- la Banda Sechelt, actuando como
cualesquier otra municipalidad, controlará su aplicación a sus habitantes
indios como no-indios. El Consejo Nisga'a, tendrá derecho a controlar los
impuestos internos como los de propiedad; pero sólo a su población indígena,
los no-indígenas de su jurisdicción los pagarán a su gobierno provincial.
El Tratado Nisga'a otorga la provisión de crear su propia
policía y cortes judiciales indígenas e inclusive centros comunitarios
correccionales, aunque no cárceles. El Tratado otorga derecho a voto para
elegir sus autoridades a todos los miembros adultos de las aldeas y reservas
indígenas Nisga'a. Con respecto a sus no-indígenas estos tienen oportunidad
de hacer representaciones ante los consejos Nisga'a en materias que los
afectan directamente. El Consejo es la autoridad suprema, por encima de
bandas, reservas y aldeas. Con relación al autogobierno Sechelt no hubo
prácticamente oposición, con excepción de leves críticas por algunos
sectores indígenas aislados, los que argumentaban que el modelo de una
municipalidad no constituía suficiente autonomía. Con el tiempo esa crítica
se ha ido debilitando, puesto que se ha demostrado que sí ha actuado como
autogobierno indígena y que se va mejorando para convertirse en un Tratado
de Autogobierno Indígena, con mayor poder.
El Autogobierno Nisga'a, que muestra claramente lo que será
esta nueva etapa, ha promovido fuerte oposición. Lo que es importante es que
ésta no viene ahora de voces aisladas indígena sino de sectores no
mayoritarios pero significativos, tanto de la sociedad civil circundante
no-indígena, como de algunos sectores políticos. Cuando se llevó para su
ratificación en el Parlamento Federal, tuvo el rechazo del Partido de la
Reforma, que representaba a la extrema derecha política del país y que
obtuvo en las últimas elecciones federales el lugar de la oposición Oficial.
Sin embargo, el Partido Liberal Federal de Gobierno, que ganó la mayoría en
esas elecciones y tiene una posición centrista, aprobó el proyecto y lo hizo
pasar con el apoyo de uno de los otros dos partidos de oposición, el Social
Demócrata NDP, de centro-izquierda.
En la Cámara Legislativa Provincial, el Partido NDP de
Gobierno apoyó el tratado; pero, con el voto en contra de la oposición
provincial. Una vez aprobado el tratado Nisga'a, se presentaron varias otras
peticiones de pueblos indígenas, los que han estado negociando su derecho al
autogobierno con las autoridades. Ejemplo importante es el de los Inuit en
el extremo norte del país. Se trata de Nunavut, que se desprendió del
territorio noroeste, hacia el este, convirtiéndose desde 1999 en un nuevo y
separado territorio, totalmente dirigido por los Inuit. Actualmente (2003),
se ha establecido en la costa nor-oeste, más al norte de la Columbia
Británica, un nuevo Tratado de Autogobierno Indígena. Se trata de la Nación
India Dogrib, conocida también como Tlicho, que engloba cerca de 3 mil
residentes aborígenes de los territorios noroeste. Este tratado crea el
primer gobierno aborigen en esa región y otorgará a los Tlicho 152 millones
de dólares durante 15 años, derechos de caza y pesca y control sobre un área
tan grande como la República Suiza.